sábado, marzo 28, 2015

Semana Santa.









La pasión , muerte y resurrección de Cristo es lo único que ha ocurrido en la historia de la humanidad, lo único en la historia de la creación

   el efecto luminoso del sol, la luna y las estrellas, los olivos que prestaron su sombra  para la agonía del huerto,
adán y eva eran el negativo de la pasión misma, y el fragor de la humanidad anterior y posterior se llama historia de la humanidad

todos los días son viernes santo y todas las noches también, y se sigue oyendo el suspiro por boca del crucificado o acaso es el suspiro del que resucitó...

Pobre Jesús de Nazaret, qué fracaso aparente tan absoluto, un revoloteo de polvo en caseríos, que se admiraban y le querían, pero que acabaron pidiendo su muerte a gritos....su madre, algunas mujeres y alguno de esos chalados imberbes que no faltan ni al más demente de los iluminados, espantando a los perros que querían lamer su sangre....

pero que muerto más resucitado, de su aliento brotan santos, vírgenes, confesores, mártires a borbotones, padres y madres fieles, empleados públicos y privados con sus trabajos, niños y niñas que enfurecieron a emperadores y  a comandantes con esvástica....Jesús, no se puede luchar contra algo así, batalla que pierde, batalla que gana........siempre son suyas las lágrimas de los arrepentidos, todos los amores que merecen ese nombre trabajan de incógnito para El,  sus llagas siempre dicen yo soy el camino, la verdad y la vida     y si supieras cuanto te quiero te volverías loco...( adaptación libre de las primeras páginas del Libro de la Pasión de José Miguel Ibáñez Langlois)

Hasta el domingo de Pascua de resurrección!!!!

viernes, marzo 27, 2015

Personas con síndrome de Down,supervivientes del aborto.


Aréchaga,   http://blogs.aceprensa.com/elsonar/supervivientes-de-la-criba-genetica/


Día Internacional del síndrome de Down (21 de marzo)Nuestra sociedad gusta de presentarse como inclusiva, abierta a todas las diferencias, alérgica  a la discriminación. Así se nota en el Día Mundial del síndrome de Down, que se celebra el 21 de marzo. En los medios no faltan ese día reportajes sobre personas con síndrome de Down, testimonios de sus familias, iniciativas que favorecen su integración. Son artículos positivos que tienden a destacar los logros conseguidos por estas personas, superando sus limitaciones. Los testimonios de los padres que tienen uno de estos hijos revelan cómo su presencia ha favorecido la cohesión y también la felicidad familiar. Los reportajes sobre iniciativas en pro de la integración social y laboral de las personas con síndrome de Down nos muestran  la eficacia de la solidaridad. En conjunto uno saca la impresión de que estamos ante una sociedad que se desvive por acoger a estas personas.
Y, sin embargo, aunque aparecen cada vez más en los periódicos, vemos cada vez menos niños con síndrome de Down en la calle. Los que vemos son más bien supervivientes. En Europa no menos del 85% de los fetos con síndrome de Down son abortados. La información sesgada que suele darse a la embarazada en estos casos acentúa los potenciales problemas de salud, las dificultades sociales, el retraso mental, e ignora las posibilidades de integración y mejora que tanto se destacan en el Día Mundial del Síndrome de Down.
Nuestra sociedad es así de incoherente. Por una parte promueve y se alegra de la integración del discapacitado, como un signo de nobleza y humanidad. Por otra, permite la eliminación de ese mismo discapacitado no nacido, colocando cada vez más alta la nota de corte de la criba genética. Queremos que estos niños se integren en la sociedad una vez nacidos, pero antes del nacimiento se hace todo lo posible para que no se incorporen a la vida.
Basta recordar las voces de enérgica protesta cuando en la frustrada reforma de la ley del aborto en España se intentó poner límites a la posibilidad de abortar por cualquier malformación del feto. Se dijo que así el legislador iba a “obligar al sufrimiento” de los padres y del hijo. La verdad es que el diagnóstico prenatal no está al servicio de la inclusión sino de la eugenesia privada (véase el ilustrativo libro del pediatra José Manuel Moreno Millares, Niños diferentes).
El único modo de superar esta esquizofrenia cultural sería mirar de otro modo a las personas con discapacidad. Esto es algo que ha sabido hacer Jean Vanier, fundador de las comunidades de L’Arche, que precisamente en estos días ha recibido el importante premio Templeton. Desde 1964, Vanier se ha dedicado a fomentar estas comunidades –hoy son 147 en 35 países– en las que personas sanas cuidan de personas con discapacidad intelectual conviviendo con ellas.
Los trabajadores que las atienden no se consideran héroes ni santos. Piensan que esta convivencia enriquece sus propias vidas, descubriéndoles otras cualidades de las personas.
En su discurso de aceptación del premio Templeton, Vanier afirmaba que tendemos a valorar a los seres humanos por su fuerza, su competencia, su eficiencia y sus conocimientos. Países, grupos e individuos compiten por ser los mejores y hacer más. En cambio, los discapacitados acogidos en El Arca aportan otras cualidades. “Estamos descubriendo –dice Vanier–  que estas personas poseen una riqueza de cualidades humanas que pueden cambiar los corazones de los atrapados por la cultura del triunfo y del poder”.  “Las personas con discapacidad intelectual no pueden asumir tareas importantes de poder y de eficacia. Son fundamentalmente gente de corazón. Cuando se relacionan con otros no tienen una intención oculta de poder y de éxito. Su aspiración fundamental es establecer una relación, un encuentro de corazón a corazón”.
Este encuentro es enriquecedor para ambas partes: “Los que están necesitados y los que vienen a ayudar son curados y se hacen más humanos”, asegura Vanier.
Quizá si a tantas familias les cuesta aceptar un hijo con síndrome de Down es porque piensan que su hijo debe ser un triunfador, y un niño con esa discapacidad no lo va a ser. Pero, según la experiencia de los padres que sí lo aceptan, ese hijo es a menudo el que les proporciona más alegrías, aunque también requiera más cuidados.
El rechazo a los bebés con síndrome de Down es una deficiencia social, una discapacidad del corazón, que no se arregla dedicándoles un Día Mundial.

jueves, marzo 26, 2015

Rezar no es huir.......

Que pedazo de mujer santa y humana, Santa Teresa.







“Rezar no es una forma de huir, tampoco de meterse en una burbuja, ni de aislarse, sino de avanzar en una amistad que tanto más crece cuanto más se trata al Señor, «amigo verdadero» y «compañero» fiel de viaje, con quien «todo se puede sufrir», pues siempre «ayuda, da esfuerzo y nunca falta» 
(Santa Teresa de Jesús.Vida 22,6)

miércoles, marzo 25, 2015

El anuncio hecho a María....




Y la dejó el ángel   Probablemente, la página de la Anunciación sea una de las más bellas de toda la Escritura. No hay en ella una sola palabra que no desprenda un suavísimo perfume, y, tras leerla, queda uno embriagado de Amor divino.
   Con todo, os confesaré que, de todas las palabras que conforman tan preciosa escena, a mí siempre me han parecido las finales las más sugerentes de todas:
   Y la dejó el ángel
   Si habéis contemplado en oración todo el diálogo, no hagáis como el ángel; no os marchéis. Quedaos allí, ante aquella Muchacha que acaba de recibir semejante visita, y contemplad.
   ¿Cómo te quedaste, María, después de aquello? ¿Qué sentías? ¿Qué hiciste? ¿A dónde fuiste? ¿Te palpaste el vientre, sabiendo que allí se había encerrado el mismo Dios revestido de carne? ¿Lloraste, sobrecogida, al verte convertida, por la misericordia de Dios, en arca de la nueva Alianza y morada del Altísimo? ¿Pudiste dormir aquella noche? ¿No deseaste, con todas tus fuerzas, contarle a alguien lo que te había sucedido, y –más aún– lo que acababa de sucederle al mundo? ¿No tuviste que hacerte violencia para guardar el secreto? ¿Volviste, una y otra vez, sobre las palabras de Gabriel, paladeándolas?
   Preguntar es rezar.

martes, marzo 24, 2015

Accidente aéreo.....miedo.






¡Dales, Señor, el descanso eterno; y brille para ellos la luz perpetua!...
"Velad y orad, porque nadie sabe el día ni la hora"

Perdona Dios mío, porque lo primero que me ha venido a la cabeza es miedo....de ti no puedo tener ningún miedo, aunque no lo vea sé que eres el mejor jardinero del mundo, que cuida de todas y cada una de sus flores.





lunes, marzo 23, 2015

Tres puntos para meditar......



http://www.espiritualidaddigital.com/
   Siempre inquieta, siempre anima, del sacerdote José Fernando Rey Ballesteros....gracias.




Las manos del sacerdote

sacerdote   A Nicodemo le dijo Jesús que Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él (Jn 3, 17). Volverá Jesús un día, y entonces juzgará a vivos y muertos. Pero, hasta que ese día llegue, la mano llagada del Señor permanece tendida en la Cruz para que el pecador encuentre misericordia.
   Es la misma mano que, ante la mujer adúltera, escribía con el dedo en el suelo. Y no era una sentencia lo que escribía, sino un alegato de defensa.
   Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más. Es, también, la misma mano del sacerdote que imparte sobre tus pecados la absolución sacramental. No olvides que el sacerdote lleva las manos de Cristo. Son manos llagadas que perdonan pecados y sanan heridas. Hace tiempo que dejo de ser costumbre besar las manos del sacerdote; pero aquella práctica estaba llena de sentido. Yo beso a menudo mis manos, porque ni son mías ni soy digno de ellas. Y quedo sobrecogido cuando veo derramarse a través de ellas toda la misericordia de Dios.
   Aprovecha esas manos sacerdotales. Acude ahora a impetrar misericordia. Aún es tiempo de perdón.
(TC05L)

¡Pobre idiota!

Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo, pero si muere, da mucho fruto   Levas desde niño defendiéndote de los demás. No quieres que te quiten la vida. Pero ya has consumido una buena parte, y no eres feliz.
   De joven, utilizaste a tus amigos, y los traicionaste cuando te convino. Te casaste, y dejaste claro a tu cónyuge que tenías tu vida y debía respetarla. Tanto la respetó, que tuvo que irse de casa para no estorbarte. Te has unido dos veces más, hasta que has conseguido a alguien con quien vivir en un pacto de no agresión con derecho a satisfacciones mutuas. No has querido tener hijos, para que no te robasen la vida… ¡Qué vejez te espera! Sin nadie junto a ti, y reconociendo tu derrota: la enfermedad, la soledad y la muerte te robaron esa vida que atesorabas.
   Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo, pero si muere, da mucho fruto.
   Debiste hacer caso a aquel compañero de instituto. No ha tenido un minuto para él desde que os conocisteis. Seis hijos, pocas vacaciones, mucho trabajo… Y mucho amor de Dios y de los hombres. Poco dinero, y felicidad a raudales. Ah, y, sobre todo: nadie le robará la vida; él la ha entregado.
(TCB05)

Esa voz

esa voz   Algo tiene el modo de hablar de Jesús. Algo que sobrecoge el alma y hace temblar el corazón. Quizá el significado de sus palabras se te escape, pero esa voz te remueve por dentro.
   Jamás ha hablado nadie como ese hombre. Lo dicen unos soldados que, sin saber a quién se acercaban, tenían orden de apresarlo. Deberían haberles advertido para que se tapasen los oídos, como hicieron después los fariseos ante las palabras de Esteban. No se puede escuchar esa voz y quedar indiferente.
   Es la misma voz que removió el corazón de Mateo y cambió su vida con una sola palabra: Sígueme. No hizo falta más.
   Ojalá los sumos sacerdotes hubiesen hecho caso a Nicodemo: ¿Acaso nuestra ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo primero? Ojalá hubiesen escuchado a Jesús… Pero aquellos hombres adolecían de la peor de las sorderas: la de quien no quiere oír.
   Lo mismo sucede hoy: muchos juzgan y condenan a la Iglesia sin haberse acercado a un templo, ni haber escuchado un sermón, ni haber leído un solo documento del Magisterio eclesiástico. Toda su información viene del televisor. Pero esa voz es distinta…
   Anda, abre el evangelio y escucha a Jesús. Te enamorarás.

domingo, marzo 22, 2015

Te conozco, mi buen Jesús???


“A veces nos sucede lo que a los discípulos de Emaús: pensaban que conocían mucho al Señor... ; y de tanto suponer que lo conocían, no lo reconocieron” (Cardenal Bergoglio)






sábado, marzo 21, 2015

El vicario auxiliar del Opus Dei y las periferias.




El vicario auxiliar del Opus Dei: Francisco invita a identificar las propias periferias

Zenit entrevista a Mons. Fernando Ocáriz, a propósito de su nuevo cargo institucional y del libro entrevista 'Sobre Dios, la Iglesia y el mundo'ÚLTIMAS NOTICIAS

Opus Dei - El vicario auxiliar del Opus Dei: Francisco invita a identificar las propias periferiasEl Prelado junto con Mons. Fernando Ocáriz saludan al Papa Francisco
Mons. Fernando Ocáriz nació en París en 1944. Es consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde 1986 y de otros dicasterios de la Curia romana. En 1994 fue nombrado vicario general del Opus Dei y en diciembre pasado vicario auxiliar. Recientemente se ha publicado el libro entrevista "Sobre Dios, la Iglesia y el mundo" (en italiano, "La Chiesa, mondo riconciliato"), en la que este físico y teólogo, autor de numerosos estudios teológicos, aborda temas como el trabajo, la libertad, la evangelización, la fe y la razón, el papel de la teología, etc. ZENIT le ha preguntado sobre su reciente libro y sobre el nombramiento como vicario auxiliar de la prelatura del Opus Dei.
El pasado 12 diciembre Mons. Javier Echevarría, prelado del Opus Dei, le nombró vicario auxiliar con plenas competencias de gobierno. ¿Qué implica esta figura? Los estatutos que la Iglesia ha dado al Opus Dei (promulgados por san Juan Pablo II con la Constitución Apostólica Ut sit) establecen que el oficio de prelado es vitalicio. La misma norma prevé la figura del vicario auxiliar, como ayuda para el gobierno de la prelatura cuando las circunstancias lo aconsejen. Mons. Echevarría ha considerado que ha llegado el momento de poner en práctica esta posibilidad, ya prevista por el fundador en los primeros estatutos que se presentaron a la Santa Sede. Después de escuchar a los órganos que le ayudan en el gobierno pastoral, decidió nombrarme vicario auxiliar para que compartiera la misma potestad ejecutiva que el derecho reserva al prelado.
Gracias a Dios en los últimos años ha crecido el número de circunscripciones de la prelatura que dependen de modo más directo del prelado. Todo eso comporta un notable aumento del trabajo de gobierno. El vicario auxiliar -y el nuevo vicario general- podremos, con la gracia de Dios, aportar nuestra ayuda para seguir esa tarea de modo directo, y mantener la cercanía con las personas y las instituciones sociales y educativas que reciben la asistencia pastoral del Opus Dei.
¿Cómo se están coordinando en su trabajo diario con el prelado?Nos coordinamos con un gobierno colegial, trabajando cada uno en diversos asuntos; este modo colegial de proceder lo estableció san Josemaría desde el principio del Opus Dei. Por mi parte, pido todos los días al Espíritu Santo que me ayude a ser un fiel colaborador de Mons. Echevarría, que transmite tanto optimismo y deseos de fidelidad a Cristo en la Iglesia.
Los fieles y cooperadores del Opus Dei suelen llamar padre al prelado, ¿qué significa esto?En muchos países se llama padre a los sacerdotes e incluso, en algunos lugares, a los obispos. San Josemaría encarnó de modo intenso ese sentido de paternidad espiritual. Esa vivencia se transmite a los sucesores como un legado valioso, con el soplo del Espíritu Santo. Pienso en la espléndida fidelidad en la continuidad del beato Álvaro del Portillo, primer sucesor de san Josemaría. La paternidad del prelado hace que los fieles de la prelatura puedan experimentar ese rasgo familiar -la Iglesia es familia- tan presente en la fisonomía espiritual del Opus Dei.
Los estatutos de la prelatura se refieren a la función del prelado con las palabras "maestro y padre". Eso resalta que la tarea que la Iglesia encomienda al prelado -al igual que a todo pastor que está al frente de una circunscripción eclesiástica: diócesis, prelatura, etc.- no se agota en el ejercicio de la potestad de gobierno, sino que comprende esta dimensión importantísima de paternidad hacia todos los fieles -sacerdotes y laicos- que le están confiados.
Mons. Fernando Ocáriz, Vicario Auxiliar de la Prelatura del Opus Dei. Mons. Fernando Ocáriz, Vicario Auxiliar de la Prelatura del Opus Dei.

¿Cuáles son los desafíos específicos del Opus Dei durante el pontificado del Papa Francisco?El Santo Padre invita a cada uno a salir de sí mismo para llevar a Cristo a las periferias no solo geográficas sino también existenciales: las del pecado (sabiendo que todos somos pecadores), del dolor, de la injusticia, de la ignorancia. Esa invitación nos interpela: ¿cuáles son mis periferias?
Las personas del Opus Dei, como tantos fieles de la Iglesia, testimonian su fe en la vida ordinaria: en el hogar, en el trabajo, en las relaciones sociales. San Josemaría decía que hay un algo santo, divino, escondido en las situaciones más comunes, que toca a cada uno descubrir. También en las periferias de la vida personal, se encuentra ese algo santo: cuando aliviamos el dolor de quien está a nuestro lado, combatimos la injusticia social con nuestro trabajo bien hecho, eliminamos la miseria con el servicio, o reparamos en alguna medida con la oración el mal causado por el pecado. Además de esos desafíos de la vida ordinaria, en el Opus Dei deseamos secundar el ejemplo y las iniciativas del Santo Padre.
¿Por ejemplo? 
En el Opus Dei deseamos secundar el ejemplo y las iniciativas del Santo Padre: el saber dar a cada persona el tiempo que necesita, rezar por los cristianos perseguidos, hacer amar más el sacramento de la Penitencia, preocuparse por los inmigrantes que se dejan la vida en el Mediterráneo, dialogar con quienes no piensan como nosotros o no comparten nuestra fe...
¿Por qué Mons. Echevarría ha establecido un año mariano para los fieles y cooperadores del Opus Dei?Este año nace en plena sintonía con la devoción mariana del Santo Padre y su deseo de cercanía con las familias. Se trata de poner en las manos de la Virgen las necesidades de la Iglesia y de la humanidad, y especialmente de las familias. La felicidad de los hombres se plasma en la familia. Así Mons. Echevarría invita a rezar juntos a la Madre de Dios en el hogar, cuando sea posible: por ejemplo el Rosario y el Ángelus. Nuestra Madre, Santa María, nos une con ternura a Dios y a los demás.
En su libro Sobre Dios, la Iglesia y el mundo aparecen con frecuencia los conceptos de libertad, tolerancia y convicciones personales. ¿Cómo puede articular un cristiano de hoy estos valores?Cuando predomina un clima relativista, es lógica la sospecha de intolerancia hacia quienes tienen convicciones firmes. El relativismo manifiesta -en buena parte en la cultura occidental- la crisis de la razón, que reniega de su propia esencia: tratar de conocer la verdad y el sentido de la existencia. Desemboca fácilmente en un actuar egoísta.
Por otra parte, la noción de tolerancia se emplea con frecuencia como equivalente al respeto por las opiniones y actuaciones distintas de las propias. En el contexto relativista, es sinónimo de indiferencia: concuerda entonces con una idea de libertad entendida también como indiferencia. En cambio, el sentido original del verbo tolerar es el de no impedir un mal, que se conoce como tal y que se podría impedir, con el fin de evitar un mal mayor. La armonía entre libertad, tolerancia y convicciones personales requiere la atención al bien común. La cultura individualista tiende a ignorarlo. Pienso que es necesario poner el concepto de bien común en el centro del debate público.
Hoy se habla poco de esperanza cristiana, uno de los temas que trata en su libro. ¿Por qué le parece interesante hablar de esta virtud? Porque la esperanza cristiana no es un simple consuelo, como una anestesia. Ciertamente remite a nuestro destino último; sabemos que no tenemos en la tierra una morada permanente. San Pablo pone la esperanza en lo que nos está reservado en los cielos. Al mismo tiempo, nuestra esperanza se refiere a la vida presente; es la pequeña esperanza, la de cada día, que se fortifica con la oración y los sacramentos, esas huellas de Jesucristo, como decía san Josemaría, en un camino que conduce a la felicidad eterna.
¿Y qué papel juega la esperanza ante situaciones complejas como la falta de trabajo, la crisis de fe y de cultura?La esperanza cristiana ilumina los distintos aspectos de la vida personal y social, también las dificultades a las que usted se refiere: esa luz es la verdad de las cosas y su sentido, no asegura resultados económicos, conversiones o cambios culturales, sino que impulsa a hacer lo posible para resolver los problemas. Nace en el calor de la caridad. Somos bien conscientes de que la historia no puede alcanzar un término definitivo de plenitud inmanente. El hombre es libre, y siempre está en una indeterminación abierta tanto al progreso como al fracaso. Es la fuerza del amor de Jesucristo, no la nuestra, la que salvará al mundo.
Mons. Fernando Ocáriz, Vicario Auxiliar de la Prelatura del Opus Dei.Mons. Fernando Ocáriz, Vicario Auxiliar de la Prelatura del Opus Dei.

Ud. da bastante atención en el libro al papel de la mujer en el mundo. ¿Cuál es la contribución que aporta el Opus Dei a la promoción de la mujer en la sociedad?El mensaje de san Josemaría anima a la mujer a desarrollar una presencia activa en la ciencia, el arte, el periodismo, la empresa, la política, la acción social: en todos los ámbitos que configuran el espacio público. Las mujeres del Opus Dei reciben la misma intensidad de formación espiritual y teológica que los varones; por eso, para el gobierno pastoral de la prelatura, el prelado y sus vicarios cuentan con dos organismos que les asesoran, uno de mujeres y otro de varones.
Por lo que se refiere a la promoción de la mujer en general, hay numerosas iniciativas en el mundo entero: escuelas, colegios, universidades, centros de capacitación en zonas socialmente deprimidas, etc.
¿Y en el hogar?La belleza del mensaje sobre la santificación de la vida ordinaria ha conllevado también una revalorización de las profesiones relacionadas con la atención del hogar y el servicio a la persona. Es bonito, pues se podría decir que la casa, el hogar, es el lugar en que cada mujer y cada hombre se rehace. Cada cristiano es casa de Dios, templo vivo. La Iglesia es una casa, nos protegen las manos de Dios, son como un techo que al mismo tiempo nos abre el Cielo.
En la prelatura, algunas mujeres quieren libremente tener como trabajo profesional la administración doméstica de los centros. Son un punto de referencia para cada persona que se acerca a los apostolados del Opus Dei: su ejemplo y su dedicación humanizan nuestras vidas, nos muestran cómo santificar lo de cada día: enseñan a amar, como solo una madre puede hacerlo. A esas mujeres se les podría aplicar una expresión de san Juan Pablo II: con un corazón que ve, son auténticas centinelas de lo invisible.

Cruda realidad.......








miércoles, marzo 18, 2015

Telecinco, 25 años de basura y de consumidores de basura.

Gran Artículo de Miguel Aranguren ( pensador y escritor).

http://www.miguelaranguren.com/





Cada vez que me enfrento a un anuncio en el que Mediaset celebra los 25 años de la primera emisión de Telecinco, siento un retortijón. “La cadena amiga” ha hecho más daño a nuestro país que una epidemia de viruela. Su estética, sus personajes (los que están en nómina de las productoras que venden sus mermeladas a la cadena de Fuencarral), su estrambote y muchos de sus programas son un monumento a lo más ramplón, vacuo y demencial, elementos fundamentales para que una sociedad al completo enferme de idiocia. El nieto del español recio de la alpargata y la jornada de sol a sol con la cintura quebrada sobre los barbechos, es hoy un incondicional de Belén Esteban –pobrecita-, deshecho humano teñido de rubio al que el día que los de T5 terminen de chuparle su sangre negra, convertirán en exclusiva funeraria.
Si el nieto (o la nieta) es adicto a la telerrealidad de las arpías y los julandrones que se sacan los ojos en directo, el honrado abuelo cuyas manos hicieron germinar el olivo y el cereal, se pasa las tardes –enajenado- frente al televisor de la residencia, en el que atrona el verbo grueso de una celestina operada de arriba abajo, el hablar zafio de un bujarrón que hace guardia en el estudio.
Los veinticinco años de Telecinco son la droga del pueblo, la adormidera por la que se nos cuelan los EREs y otras castañas, el matadero en el que se destaza a los protagonistas del colorín, un desagüe por el que corre el detrito del peor de los entretenimientos. Quienes aún creemos en el ser humano, tendríamos que darnos nuestras más sinceras condolencias por estos 25 años de carbón.

lunes, marzo 16, 2015

La oración por la vida........




Y EL VERBO SE HIZO CARNE

La Santa Misa en la clínica de abortos que lo cambió todo

Cómo se libró una batalla entre las fuerzas del bien y el mal en una plaza ordinaria de Londres y la sorprendente declaración de victoria al final de la lucha. Los miembros británicos de ‘40 días por la Vida’ rezan de rodillas. Los miembros de ‘Un Rosario por Chile’, cientos, en el país sudamericano más austral del mundo, se coordinan por WhatsApp a las 19 horas, para su Rosario por la Vida.
15/03/15 10:36 AM | Imprimir | Enviar
(Portaluz) No son masas que hagan saltar el corazón de políticos que desearan sus votos, no ofrecen cuñas de corta vida a los sicarios de la comunicación, tampoco se plantean reaccionarios contra el sistema destruyéndolo todo a su paso.
Por el contrario… desde Londres a Chile, desde Australia a Estados Unidos, una misma opción para defender la vida e invitar a la conversión: Oración (en particular el rezo del rosario), ofrecer sacrificios y Eucaristía son sus armas para defender la vida, para amar en definitiva. Y tienen éxito, perdurable en el tiempo.
He aquí el testimonio del periodista K.V. Turley,publicado por Catholic World Report quien pudo comprobarlo…
Temprano una mañana de domingo, después de haber pasado por las calles silenciosas de Londres, llegué a una plaza desierta llena de sol. El edificio que estaba buscando quedó a la vista. Su estructura era imponente, estaba vacío, abandonado, con un gran signo advirtiendo Do Not Enter. No había nada para sugerir lo que fue alguna vez; tampoco evidencias de lo había ocurrido aquí. Y, sin embargo, hace tres años este rincón de Londres fue el escenario de una batalla, aunque invisible, entre las fuerzas de este mundo y las de otro, y con un resultado totalmente inesperado.
La historia que está a punto de leer mantiene, por razones legales, anónimos algunos personajes. Las fechas son las reales; también el lugar; los nombres de quienes lucharon, por ahora debo silenciarlos.
En las primeras horas del miércoles de Ceniza de 2011, un puñado de personas se dirigieron a una de las muchas plazas georgianas de Londres. Su única característica de identificación era una pancarta llevada por uno de ellos con la insignia del movimiento 40 Días por la Vida (que hoy tiene su réplica en decenas de países de todo el mundo… gracias a Dios) y un versículo bíblico: …antes que te formase en el vientre de tu madre. Ellos tomaron posiciones en la parte noroeste de la plaza, directamente frente a la fachada de una de las edificaciones. Y, al hacerlo, la batalla había comenzado.
Al principio, el grupo pequeño despertó poco interés. Los peatones pasaban cerca, ajenos. Quienes llegaban al edificio, enfrente, no se percataron de ellos, pues estaban ocupados, muy ocupados, ya que cada día un rastro de mujeres en su mayoría jóvenes, furtivamente llegaba hasta la puerta que se abría y detrás de la cual desaparecían. Sin embargo, este no era un edificio común, ni era cualquier negocio el que allí se desarrollaba. Realmente no eran muchas las señales que advirtieran lo que ocurría allí, pero ello no detenía la marea de mujeres jóvenes que a diario venían para intentar lavarse en este rincón. Pero este no era un refugio seguro sino el lugar del naufragio emocional, de un desastre inimaginable para estas mujeres que estaban ingresando… a una clínica de abortos.
La oración continuaba en el exterior, y lo haría durante toda la Cuaresma. Desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche. Poco a poco, la gente empezó a reconocer esta presencia. Comenzaron los comentarios, pocos fueron positivos, la mayoría eran hostiles, algunos incluso eran amenazantes. Desde el interior de la clínica de abortos comenzaron a mirar a través de sus ventanas a quienes estaban fuera, y cuando lo hicieron pudieron comprender lo que estaba ocurriendo. La policía fue llamada. Ellos vinieron y cuestionaron a estos cuyo único crimen parecía ser estar rezando al aire libre de una calle de Londres. Los orantes fueron advertidos de las posibles consecuencias que podría tomar la policía, con la esperanza de que se decidieran a salir o al menos permanecer tan inactivos como fuere posible.
La vigilia se mantuvo. Habían llegado para 40 días y se quedaría por 40 días. Más tarde, algunos dirían que esta experiencia en la plaza les recordaba el Camino de la Cruz, un Londres de Calvario, tal eran las vociferaciones y el desprecio que les mostraron. Pero por ahora, continuaron orando y la vista fija en la Clínica de abortos.
Luego grupos diametralmente opuestos a quien los defensores de la vida representan tomaron nota. A su debido tiempo, comenzaron a mostrarse: parecía sólo curiosidad al principio, pero pronto expresaron su enojo, con insultos y orquestando el descrédito. Circulaban comentarios de lo que estaba sucediendo en la plaza, azuzados por la aparición de artículos en los periódicos que criticaban estas vigilias que ocurrían en las calles británicas y que fuera de una clínica de abortos era percibido como particularmente provocativo.
Las contra-manifestaciones se hicieron más grandes. La reunión de mafiosos atraía rápidamente a otros peatones que se acercaban a los orantes simplemente para hacerles muecas grotescas y burlarse.
Dios te Salve María… se escuchaba como única respuesta, en un susurro que se elevaba, poderoso, por sobre todo otro sonido.
Y entonces la ira se volvió furia. Ya no lanzaban sólo insultos, sino orina y excrementos, enervando su discurso hasta lo blasfemo. Tal como era de esperar, los símbolos satánicos comenzaron a aparecer en los muros de las calles cercanas. El asalto físico no se haría esperar, como bizarra expresión. Sin errar, cual pilotos kamikaze de los últimos días, una panda de ciclistas regularmente se precipitaban sobre la vigilia de oración, apisonando la bandera y a quienes rezaban a su alrededor.
Más policías llegaron. La vigilia, vista por los medios de comunicación como la fuente de los disturbios, alimentaba debates y era denostada en la radio nacional. Sin embargo, ante el rostro de esta acción de odio, las velas seguían ardiendo en la plaza y los que habían venido a dar testimonio se mantuvieron firmes.
Maravillas sucedieron. Una joven mujer pasó junto a la vigilia y subió los escalones para ingresar en el centro de abortos. Pero se detuvo, giró sobre sí, se sentó y, tomándose la cabeza entre las manos, se puso a llorar. Luego hablaría con quienes rezaban… para descender de aquellos escalones y nunca subirlos de nuevo. Otras mujeres jóvenes comenzaron también a pedir conversar con quienes estaban en la vigilia. Algunas regresaron de vuelta por donde habían venido; otras fueron enviadas a un centro cercano de asesoramiento en embarazo complejo ( Good Counsel Network ), donde recibieron ayuda social, psico-emocional y espiritual en su nueva vida de bienvenida al mundo. No es impensable que algún día algunos de estos niños salvados de la muerte pasen por esa misma plaza, tal vez inconsciente del drama que allí ocurrió, donde su propia existencia estuvo en juego.
Esta acción de amor supremo por la vida humana pasó a través del viento y la lluvia, la desaprobación oficial y el escarnio público. Entonces la Pascua llegó, y con ella la vigilia cesó.
Sin embargo, se fueron sólo para volver la siguiente Cuaresma, para encontrarse con más de lo mismo. Mofándose y burlándose, la oposición fue implacable, pero también lo era el goteo de las mujeres embarazadas que dio la vuelta. Y así, con cada día que pasó, la vigilia oró más intensamente que nunca; una súplica dirigida al edificio de enfrente, por los corazones y las mentes de quienes asesinaban vidas allí, y por aquellas que se acercaron a sus salas de consulta.
En la Cuaresma de 2013, cerca del final de la vigilia de ese año, una de las trabajadoras surgió del interior de la clínica de abortos y se acercó a quienes rezaban. Aquellos que estaban de rodillas esperaron por los insultos. No ocurrió así. En cambio, la mujer hizo una pausa, y luego, mirando a la cara a los de delante de ella, dijo: Tus oraciones están trabajando. Las chicas no están haciendo citas. Luego, se volvió y se alejó.
Más tarde, ese mismo año, los abortos cesaron en esa instalación. Poco después, todo el lugar fue cerrado. Entonces, el pequeño grupo que había estado presente enrolló su bandera y en forma anónima, tal como habían llegado, en silencio, se fueron.
Pero eso no iba a ser el final, no del todo. Algo aún más notable iba a suceder.
Al año siguiente, el 26 de abril, en la festividad de Nuestra Señora del Buen Consejo, otro grupo acompañado por un sacerdote fue visto en la plaza. Se aproximaron hasta la puerta de la antigua clínica de abortos, la abrieron, subieron los escalones y entraron. El lugar, aunque en gran parte en ruinas, todavía tenía algunos restos de su antiguo comercio de muerte. El sacerdote puso una alba tela sobre una de las mesas que estaban al fondo, luego encendió velas y situó un crucifijo… patena con hostias, cáliz, vinajeras con agua y vino.
Durante el apogeo de la manifestación en contra, uno de los gritos que resonaron alrededor de la plaza había sido: Mi cuerpo, mi elección.
Ahora, mientras la luz de las velas parpadeaba en las paredes desnudas y los presentes inclinaban sus cabezas en oración, la palabras que iban a terminar definitivamente todo lo que había ocurrido en ese lugar, fueron finalmente pronunciadas:
Este es mi Cuerpo...

viernes, marzo 13, 2015

Papa Francisco anuncia un jubileo de misericordia.




El Papa anuncia la celebración de un Año Santo extraordinario, Jubileo de la Misericordia

El Papa Francisco ha anunciado este viernes, 13 de marzo de 2015, en la Basílica de San Pedro, la celebración de un Año Santo extraordinario. Este Jubileo de la Misericordia comenzará el presente año con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica Vaticana durante la solemnidad de la Inmaculada Concepción y concluirá el 20 de noviembre de 2016 con la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo.
(Zenit) El Santo Padre, al inicio del año, exclamó: «Estamos viviendo el tiempo de la misericordia. Este es el tiempo de la misericordia. Hay tanta necesidad hoy de misericordia, y es importante que los fieles laicos la vivan y la lleven a los diversos ambientes sociales. ¡Adelante!»
El anuncio se ha realizado coincidiendo con el segundo aniversario de la elección del papa Francisco, durante la homilía de la celebración penitencial con la que el Santo Padre ha dado inicio a la 24 horas para el Señor, iniciativa propuesta por el Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización para promover en todo el mundo la apertura extraordinaria de las iglesias y favorecer la celebración del sacramento de la Reconciliación. El tema de este año ha sido tomado de la carta de San Pablo a los Efesios: «Dios rico en misericordia» (Ef 2,4).
La apertura del próximo Jubileo adquiere un significado especial ya que tendrá lugar en el quincuagésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, ocurrida en 1965. Será por tanto un impulso para que la Iglesia continúe la obra iniciada con el Vaticano II, ha informado la Oficina de Prensa de la Santa Sede en un comunicado.
Durante el Jubileo las lecturas para los domingos del tiempo ordinario serán tomadas del Evangelio de Lucas, conocido como «el evangelista de la misericordia». Dante Alighieri lo definía «scriba mansuetudinis Christi», «narrador de la mansedumbre de Cristo». Son bien conocidas las parábolas de la misericordia presentes en este Evangelio: la oveja perdida, la moneda extraviada, el padre misericordioso.
El anuncio oficial y solemne del Año Santo tendrá lugar con la lectura y publicación junto a la Puerta Santa de la Bula, el Domingo de la Divina Misericordia, fiesta instituida por San Juan Pablo II que se celebra el domingo siguiente a la Pascua.

Jubileos

Antiguamente, para los hebreos el jubileo era un año declarado santo, que recurría cada 50 años, y durante el cual se debía restituir la igualdad a todos los hijos de Israel, ofreciendo nuevas posibilidades a las familias que habían perdido sus propiedades e incluso la libertad personal. A los ricos, en cambio, el año jubilar les recordaba que llegaría el tiempo en el que los esclavos israelitas, llegados a ser nuevamente iguales a ellos, podrían reivindicar sus derechos. «La justicia,según la ley de Israel, consistía sobre todo en la protección de los débiles» (S. Juan Pablo II, Tertio Millennio Adveniente 13).
La Iglesia católica inició la tradición del Año Santo con el Papa Bonifacio VIII, en el año 1300. Este Pontífice previó la realización de un jubileo cada siglo. Desde el año 1475 – para permitir a cada generación vivir al menos un Año Santo – el jubileo ordinario comenzó a espaciarse al ritmo de cada 25 años. Un jubileo extraordinario, en cambio, se proclama con ocasión de un acontecimiento de particular importancia.
Los Años Santos ordinarios celebrados hasta hoy han sido 26. El último fue el Jubileo del año 2000. La costumbre de proclamar Años Santos extraordinarios se remonta al siglo XVI. Los últimos de ellos, celebrados el siglo pasado, fueron el de 1933, proclamado por Pío XI con motivo del XIX centenario de la Redención, y el de 1983, proclamado por Juan Pablo II por los 1950 años de la Redención.
La Iglesia católica ha dado al jubileo hebreo un significado más espiritual. Consiste en unperdón general, una indulgencia abierta a todos, y en la posibilidad de renovar la relación con Dios y con el prójimo. De este modo, el Año Santo es siempre una oportunidad para profundizar la fe y vivir con un compromiso renovado el testimonio cristiano.

Dolce é Gabbana, no a las adopciones gay.





«¿La familia tradicional? Una moda que no pasa». Palabra de la pareja gay más famosa de la moda italiana, Dolce & Gabbana. Ambos hacen una defensa apasionada de la familia tradicional: «Nosotros, pareja gay, decimos no a las adopciones gay. Basta hijos de la química y úteros en alquiler. Los hijos deben tener un padre y una madre». Uno, Domenico Dolce (Palermo, 1958) tiene la cabeza afeitada como un monje budista; el otro, Stefano Gabbana (Milán, 1962) es alto y delgado, como un penitente. La pareja de estilistas ha concedido una larga entrevista al semanario «Panorama» en la que rompen moldes y cuentan que gran parte de su éxito lo deben a quien los ha crecido, a la familia. Dos historias de dos personajes self-made man: A siete años, Dolce cosía pantalones en la sastrería de su padre en un pueblo perdido de la provincia de Palermo, Polizzi Generosa. Gabbana limpiaba suelos y baños en Milán, ayudando a la madre, que era portera.
«La familia no es una moda pasajera. pasajera. En ella hay un sentido de pertenencia sobrenatural», explica Stefano Gabbana. Le hace eco Domenico Dolce: «No hemos inventado nosotros la familia. La ha convertido en un icono la Sagrada familia. Y no es cuestión de religión o estado social, no hay vuelta de hoja: tú naces y hay un padre y una madre. O al menos debería ser así. Por eso no me convencen los que yo llamo hijos de la química, niños sintéticos.Úteros en alquiler, semen elegido de un catálogo. Y luego vete a explicar a estos niños quién es la madre. Procear debe ser un acto de amor. Hoy ni siquiera los psiquiatras están listos para afrontar los efectos de estas experimentaciones», concluye Dolce.
Frente a quienes defienden diversos modelos de familia, Stefano Gabbana, hace una observación basada en la cotidianidad que vive como estilista: «Es como en el Gattopardo (la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa), todo debe cambiar para que todo siga igual. Todo ha quedado y sigue igual: las familias de entonces y las de hoy, las jóvenes modelos son con sus hijos exactamente como lo fueron sus madres, con los mismos miedos y las mismas angustias».
A la pregunta de si hubieran deseado ser padres, Gabbana responde que «sí, lo haría de inmediato», mientras Dolce explica sus límites: «Soy gay, no puedo tener un hijo. Creo que no se puede tener todo en la vida. Es también bello privarse de algo. La vida tiene un recorrido natural, hay cosas que no se deben modificar. Una de ellas es la familia».

Papa Francisco, 2 años de juventud en la Iglesia




Juan Vicente Boo.



En el Vaticano sonríen ahora hasta los guardias suizos. Siguen haciendo su trabajo con perfeccionismo helvético, y no bajan la guardia frente a las amenazas, pero miran a los ojos a la gente. Es parte del aire de alegría y de sencillez que se ha contagiado poco a poco por el ejemplo de Francisco.
Hay también personas que rechinan los dientes: son los intrigantes y los «carreristas». Han perdido el control. Y, aunque lo intentan, no consiguen sabotear un pontificado que avanza a toda vela incluso en los días de tormenta.
Después del «electroshock» de la renuncia de Benedicto XVI, la «terapia» de Francisco está dando buen resultado. Estos dos años han rejuvenecido a la Iglesia, que gana optimismo, ligereza y sencillez. Siguiendo el ejemplo del Papa, muchos obispos se han bajado del pedestal para descubrir, sorprendidos, que la gente les escucha más cuando hablan de igual a igual. Los que continúan actuando como «obispos príncipes» están cada vez más solos.
Las primeras palabras del Papa a los cardenales que le habían elegido fueron una invitación a no tener miedo a la ternura ni a la misericordia. Ese mensaje, impulsado por gestos como abrazar a los enfermos, lavar los pies a jóvenes reclusos, visitar a los refugiados en Lampedusa, etc., ha llegado a todo el planeta.
El estilo del nuevo Papa, tan distinto de Benedicto XVI, desconcertó al principio a los católicos de gustos tradicionales. Pero en pocos meses casi todos pasaron del desconcierto a la simpatía y ahora, al cabo de dos años, pueden ver las líneas de continuidad con propuestas de Benedicto XVI que el bondadoso pontífice alemán no conseguía llevar a la práctica.

Un Papa con «sana dosis de inconsciencia»

Con su despliegue de energía y de temeridad –no utilizar coches blindados, mezclarse con la gente, tomar mate de quien se lo ofrezca, recibir a personajes polémicos, etc.- Francisco ha pasado por encima de los burócratas vaticanos que frenaban o traicionaban a su predecesor.
Con sus homilías mañaneras, las improvisaciones en los discursos, las conferencias de prensa en los viajes –siempre en tono coloquial y un lenguaje popular- el Papa consigue que su mensaje llegue a todos los rincones del planeta. La gente entiende sus imágenes, llenas de sentido común, sin necesidad de intermediarios.
Francisco se fía, e invita a fiarse del Espíritu Santo. Afirma que «Dios es bueno conmigo: me ha dado una sana dosis de inconsciencia». Trabaja como un acróbata sin red y arriesga, pero casi todo le sale bien.
Es un intelectual de gran calado y tiene un talento instintivo para la diplomacia humana, pero procura que no se note. Cuando salen a la luz resultados espectaculares como el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, intenta disimular.
Después de un precónclave en que por primera vez se debatieron abiertamente los fallos de la Curia vaticana –mucho más que las filtraciones de «Vatileaks» o los escándalos del banco del Vaticano-, los cardenales buscaron a una persona capaz de poner orden.

Fin al monopolio de la Curia

Un Papa suizo probablemente se habría muerto en pocos meses. Por fortuna, eligieron a un experto en nadar en aguas turbulentas. Como jefe de los jesuitas de Argentina, Jorge Bergoglio había conseguido poner orden en la Compañía, y hacerlo durante el peligroso período de la «guerra sucia». Como arzobispo de Buenos Aires, era el abanderado de la justicia y del pueblo frente a sucesivos gobiernos corruptos que aceleraban el declive del país.
El «Big Bang» de la reforma de la Curia vaticana tuvo lugar el 14 de abril del 2013. Al mes justo de su elección, Francisco creaba un consejo de ocho cardenales de los cinco continentes para ayudarle «en el gobierno de la Iglesia universal». El monopolio de gobierno de la Curia vaticana había terminado, pero muchos burócratas no se dieron cuenta porque pensaban que sería tan sólo otro consejo inútil. No sabían que iba a funcionar con el empuje de un rompehielos.
Algunos orondos canonistas se ofrecieron a elaborar proyectos dereforma de la Curia. No se daban cuenta de que Francisco había decidido reformarla desde fuera, precisamente con personas ajenas al Vaticano. Tampoco sospechaban que lo iría haciendo a pequeños trozos, dejando para el final la elaboración de la norma canónica constitucional, limitada a reflejar jurídicamente los hechos consumados.
Urgido por los escándalos financieros, Francisco tuvo que empezar por poner orden en la parte económico-patrimonial del Vaticano. Y lo hizo también mediante expertos externos. En pocos meses, el Vaticano estaba lleno de consultoras internacionales: McKinsey, KPMG, Ernst Young, Promontory International…
Los viejos zorros de la burocracia, expertos en neutralizar investigaciones, fueron arrollados. Poco después, el Papa creaba la secretaria de Economía, centralizando el control financiero en manos del vigoroso cardenal de Sidney George Pell, uno de los miembros del consejo de cardenales.

Freno al «carrerismo»

Entretanto, reformaba el sistema de trabajo del Sínodo de Obispos: desde la encuesta mundial para conocer de modo realista la situación de la familia hasta la novedad de dar la palabra en Roma, al comienzo de cada mañana y cada tarde a un matrimonio, que hablaba a los obispos con conocimiento de causa.
La colegialidad ha avanzado también rápido en el trabajo de los cardenales. En sus dos «hornadas» de nuevos purpurados, Franciscose ha saltado las antiguas «diócesis cardenalicias», cortando una de las vías de «carrerismo» de los italianos. Ha traído pastores sencillos y eficaces de lugares remotos, que ahora suman ya un cuarto del colegio de cardenales.
Y ha creado un sistema práctico de trabajo. En lugar de convocarles cada dos años a Roma para reuniones ceremoniales de imposición de nuevas birretas, les reúnen cada año en febrero para trabajar dos o tres días sobre temas específicos como la familia en el 2014 o la reforma de la Curia vaticana en el 2015. Ahora todos pueden dar su opinión y saber lo que está pasando en el Vaticano.
Pero los ajustes organizativos, que han consumido buena parte del tiempo del Papa en estos primeros dos años, no son en absoluto su prioridad.
Francisco quiere cambiar a las personas. Cambiar el modo de ser y de actuar de los católicos hacia un estilo más cercano al Jesús de los Evangelios. Cambiar el modo de pensar de los musulmanes, a cuyos líderes religiosos dijo el 28 de noviembre en Ankara que deben condenar el extremismo y la violencia en las propias filas. Cambiar el modo de actuar de los ciudadanos de los países ricos para que no derrochen los recursos del planeta. Evitar que la economía real vaya a remolque de la especulación financiera. Contener en lo posible las guerras y el terrorismo…

Personaje del año

El proyecto del Papa está escrito con toda claridad en la exhortación apostólica «La alegría del Evangelio». Decenas de millones de personas la han leído y la utilizan para mejorar su propia vida. Millones de hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, acuden a verle cada año en Roma y en sus viajes internacionales.
En diciembre del 2013, los principales diarios y revistas internacionales nombraban a Francisco «Personaje del Año». La revista «Forbes» y otras «biblias» del capitalismo le incluyen entre las personas más influyentes del planeta.
El Papa ha criticado con dureza el capitalismo descontrolado y el intervencionismo militar de Estados Unidos. Aun así, el presidenteObama le invitó a visitar el país en septiembre del 2015. Y el Congreso le ha invitado a tomar la palabra ante las dos cámaras en sesión conjunta. Juan Pablo II fue el primer Papa recibido en el Parlamento Europeo. Benedicto XVI , el primero en el Parlamento Británico medio milenio después de la ruptura. Francisco es el primer Papa invitado a dirigirse al Congreso americano. En sólo dos años es, por su propio peso, el «Papa del mundo».