Estás en un blog espumoso, intimista, paradójico; de lo humano y de lo divino. No soy mejor que tú... Me propongo hablar a la cara y que me hables a la cara, sin caretas, sin retorno, a quemarropa... blog del Profesor Tirapu
sábado, octubre 12, 2013
Milicia.
He oído más de una vez que la vida es familia y milicia. Yo hice la mili en Cazadores Montaña América 66, ahí comencé a darme cuenta del paso del tiempo. El personal tachaba del calendario el día y decían "uno menos". De cazador hice poco, porque estuve en el juzgado militar del Regimiento, mi más apasionante experiencia jurídica.Hoy no se hace la mili y hay que explicar que es eso de la milicia. Los militares son el estamento más valorado por los españoles. Calderón de la Barca (clérigo) la definió de modo conmovedor. Sirve para la vida, una religión de hombres honrados. Ah, y que viva la Virgen del Pilar!!!!!!!!
El soldado español de los Tercios
Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que el adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho
que el pecho adorna al vestido.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.
Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la firmeza, la lealtad,
el honor, la bizarría,
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.
viernes, octubre 11, 2013
El bosón de Higgs no es la partícula de Dios.
http://www.aceprensa.com/articles/el-boson-de-higgs-no-es-la-particula-de-dios/
Pocas veces los medios de comunicación se vuelcan de forma intensa y masiva en el análisis y difusión de una noticia relacionada con un descubrimiento hecho en el campo de la física cuántica. Sin embargo, la cosa cambió el miércoles 4 de julio, cuando los portavoces de los experimentos CMS y ATLAS (llevados a cabo en el Gran Colisionador de Hadrones o LHC del CERN en Ginebra) anunciaron en Melbourne (Australia), durante la inauguración de la Conferencia Internacional de Física de Altas Energías, que probablemente habían descubierto el bosón de Higgs.
Desde que en los siglos VI y V a.C. los filósofos presocráticos se preguntaran por el origen del universo y por la composición de la materia, la mente humana no ha dejado de intentar responder racionalmente a estas cuestiones. El primer tercio del siglo XX vio nacer un nuevo paradigma cosmológico, la teoría del Big Bang, que, gracias a sus múltiples revisiones, continúa siendo el modelo explicativo que responde a la primera de las dos cuestiones. Quedaba la segunda.
Para estudiar la estructura de la materia se construyeron los grandes aceleradores de partículas. La proliferación de éstas en cada colisión desbordó las previsiones de los científicos. Para poner orden en este maremágnum, a principios de los setenta se propuso el modelo estándar, con el que se pretendía explicar cuáles eran los componentes de la materia y las fuerzas con las que interactúan (electromagnética, nuclear fuerte, nuclear débil y gravitatoria). Todas las partículas propuestas por el modelo fueron descubiertas a lo largo de las siguientes décadas; la última de ellas ha sido el renuente bosón de Higgs.
Quizá el bosón de Higgs ayude a aclarar grandes incógnitas aún pendientes, como la matera oscura, que es casi la cuarta parte del universo
Esta partícula, postulada por Peter Higgs en 1964, es de capital importancia, puesto que es, según el modelo, la que confiere masa a las otras partículas en el seno del campo de Higgs (un océano de energía cuántica que ocuparía todo el universo), posibilitando con ello la existencia de cuerpos. De ahí que en 1993 el premio Nobel Leon Lederman la llamara “la partícula de Dios” en un libro titulado justamente así (The God Particle). Pero no hay que tomar la metáfora al pie de la letra: la partícula que es condición para que haya un universo con cuerpos, en vez de un puro plasma de radiación, no “crea de la nada”.
Los bosones de Higgs confieren masa a una partícula en función de la capacidad de interacción de la partícula con el campo de Higgs. Un fotón no interactúa con el campo de Higgs, por lo que carece de masa. Un electrón sí interactúa, por lo que adquiere masa; también el quark top, y con una intensidad 350.000 veces mayor, por lo que tiene una masa 350.000 veces mayor que el electrón. Así, la masa de una partícula sería en realidad la intensidad con la que actúa con el campo de Higgs.
En palabras de Brian Greene, doctor en física por la Universidad de Oxford y profesor de física y matemáticas en la de Columbia, quedaría pendiente de resolver una cuestión: “No hay ninguna explicación fundamental para la manera exacta en que cada una de las partículas conocidas interacciona con el campo de Higgs. En consecuencia, no hay ninguna explicación fundamental de por qué las partículas conocidas tienen las masas concretas que se han mostrado experimentalmente” (B. Greene, El tejido del cosmos; Crítica, Madrid, 2006, p. 338).
Aunque este hallazgo respalda el modelo estándar, todavía queda mucho camino por recorrer. Por ejemplo, está pendiente el hallazgo del gravitón (la partícula encargada de transportar la gravedad y sobre la que cunde el escepticismo) o la unificación de las cuatro fuerzas fundamentales, algo no conseguido hasta la fecha por teoría alguna. De todos modos, el descubrimiento del bosón de Higgs supone un avance científico de tal magnitud que sus consecuencias son todavía difíciles de prever. Nos ha de llevar a nuevos horizontes en el ámbito del conocimiento de la realidad física, en donde la materia explicada por el modelo estándar es solo un 4% de todo lo que hay en el universo. Otro 23% lo representa la materia oscura (tal vez, el hallazgo del bosón de Higgs nos ponga en el camino de su conocimiento) y el 73% restante la energía oscura, esa misteriosa fuerza que hace que el Universo se esté expandiendo de forma acelerada.
jueves, octubre 10, 2013
miércoles, octubre 09, 2013
Diez consejos para salir de la crisis.
Hemos visto, hemos oído tantas cosas, ojalá pueda ser......me han parecido interesantes., aunque como ellos mismos proponen Viva la libertad!!!!, no es cierto que carrefour sea peor o algunas Universidades no públicas, sean malas....
DESPOLITICEMOS LA SOCIEDAD. EL DESPEGUE SERÁ ENTONCES POSIBLE
1. Olvídese completamente de los partidos políticos y de dirigentes políticos de poca monta. No los necesitamos. Un nuevo liderazgo es posible sin partidos políticos.
2. Compre productos y servicios de la pequeña y mediana empresa familiar y del comercio local. Deje de comprar en la gran superficie, por ejemplo en Carrefour y en El Corte Inglés. Deje de comprar productos y servicios de empresas que cotizan en bolsa.
3. Estudie siempre en la Universidad pública. La Universidad privada está rebajando la calidad del sistema educativo.
4. Deje de comprar el Marca y el Hola. El fútbol y el corazón nos están convirtiendo en una sociedad estúpida.
5. Apague la televisión, especialmente cuando retransmite telebasura, liimitando el consumo de fútbol a un día por semana.
6. Presione a los bancos como los bancos presionan a las personas: exija un tope en el bonus de los banqueros, el cierre definitivo de paraísos fiscales. Amenace a Banco Santander, BBVA y La Caixa con cerrar la cuenta corriente y abrirla en Triodos Bank.
7. Diga ¡Gora Euskadi! ¡Visca Catalunya! ¡Viva España! Bienvenida sea la diversidad. Aprendamos a convivir en la diferencia y la diversidad.
8. Dedique una hora al día a ayudar al prójimo fuera de casa o del trabajo.
9. Tenga un bebé o adopte un niño del mundo en vías de desarrollo.
10. Learn how to speak English.
Recuerde que estamos atravesando una depresión económica, la peor crisis económica de los últimos 100 años. La crisis tiene responsables y protagonistas, algunos de los cuales todavía no han resarcido su culpa, permaneciendo impunes. No conseguiremos salir definitivamente de este pozo sin fondo si no reemplazamos una cabeza inoperante. Debemos abrazar una mentalidad de guerra contra nuestro peor enemigo: el paro.
martes, octubre 08, 2013
Sobre el papa Francisco.
Os ofrezco el artículo que publiqué el pasado sábado en ABC, en la sección Enfoques, sobre la visita del Papa Francisco a Asís
Cristo que pasa de nuevo
El viento del papa Francisco ha provocado en estos meses que muchos, incluso alejados o cínicos, se pregunten de nuevo qué es eso del cristianismo. Asís es un lugar extraordinario para comprenderlo, porque esa modesta ciudad de Umbría da nombre a uno que al pasar hacía exclamar a la gente: es Cristo, que pasa otra vez. Hasta tal punto se había identificado con su Señor que le brotaron aquellas llagas que inútilmente pretendía esconder.
El Papa llegado del fin del mundo se ha plantado en la histórica plaza de Asís para decir que la realidad fundamental que nos atestigua el Poverello es que “ser cristianos consiste en una relación viva con la persona de Jesús, es revestirse de Él”. Palabras quizás misteriosas pero también provocadoras, para un mundo acostumbrado a reducir la fe a una receta de urbanidad, a un bagaje cultural o a una consolación para soportar una vida demasiado áspera e incomprensible.
Francisco, el Papa, no ha dejado resquicio de duda sobre la identidad del santo del que ha tomado prestado su nombre como sucesor de San Pedro: la paz franciscana no es un sentimiento almibarado ni una especie de armonía panteísta. Es la paz de Cristo, que pasa a través del amor más grande, el que nos muestra en la Cruz. Por eso sólo podremos llegar a las periferias (como tantas veces nos repite) si llevamos en el corazón la Palabra de Dios y caminamos con la Iglesia. De otro modo llevamos sólo nuestros pequeños proyectos, nuestra impotencia disfrazada de orgullo.
En la famosa “sala della expogliazione”, donde Francisco realizó el gesto de desnudarse para mostrar que su única seguridad y su único camino era Jesús, el Papa Bergoglio ha pedido a todos los que formamos la Iglesia que tengamos el coraje de “desnudarnos” de tantos ídolos y falsas seguridades, que nos dejemos plasmar y conducir sólo por Él. Ese es también el secreto del vértigo de caridad que el Papa ha comunicado ayer frente a cada riostro y cada corazón necesitado. Una vez más es Cristo que pasa de nuevo.
José Luis Restán
lunes, octubre 07, 2013
Octubre, mes del Rosario.
Cuentan que Juan Pablo II, entre una visita y otra, en viajes, en esperas... tenía el hábito de empuñar un rosario y rezar misterios. En alguna ocasión un perio...dista le preguntó cuántos rosarios rezaba diariamente. Contestó que ese día iba por el cuarto rosario. Él conocía muchas necesidades y quería ayudar eficazmente. Hoy celebramos Nuestra Señora del Rosario. El mes de octubre, por eso, es el mes del Rosario. Qué buena costumbre rezar todos los días de este mes, al menos, un misterio del Rosario (mientras vamos por la calle a algún sitio, en el metro, en el bus...)
De joven se me hacía un poco pesado. Tampoco parece una oración muy original; se repiten padre nuestros y avemarías. Con el tiempo es una oración que gana, da paz, ha sido recomendada por los Papas, por los santos, la misma Madre de Dios lo recomienda en Lourdes y Fátima. Es que me disraigo...(también comiendo o estudiando). Es una rondalla de amor y arma poderosa.
Como en otros tiempos,
ha de ser hoy el Rosario
arma poderosa, ...
para vencer en nuestra lucha interior,
y para ayudar a todas las almas...
Ensalza con tu lengua a Santa María:
reparación te pide el Señor,
y alabanzas de tu boca.
Ojalá sepas y quieras tú sembrar
en todo el mundo la paz y la alegría,
con esta admirable devoción mariana
y con tu caridad vigilante.
Roma, octubre de 1968 San Josemaría.
domingo, octubre 06, 2013
Homilía de Juan Pablo II en la canonización de San Josemaría.
11 aniversario de una canonización muy emocionante, www.opusdei.org
Homilía del Papa Juan Pablo II en la canonización de Josemaría Escrivá
Homilía del santo padre Juan Pablo II en la misa de canonización del beato Josemaría Escrivá de Balaguer. “Elevar el mundo hacia Dios y transformarlo desde dentro: he aquí el ideal que el Santo Fundador os indica” ha dicho el Papa a los asistentes de más de 80 países presentes en la Plaza de San Pedro.
1. "Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios" (Rm 8,14). Estas palabras del apóstol Pablo que acaban de resonar en nuestra asamblea, nos ayudan a comprender mejor el significativo mensaje de la canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer, que celebramos hoy. Él se dejó guiar dócilmente por el Espíritu, convencido de que sólo así se puede cumplir plenamente la voluntad de Dios.
Esta verdad cristiana fundamental era un tema recurrente de su predicación. En efecto, no dejaba de invitar a sus hijos espirituales a invocar al Espíritu Santo para hacer que la vida interior, es decir, la vida de relación con Dios y la vida familiar, profesional y social, plena de pequeñas realidades terrenas, no estuvieran separadas, sino que constituyeran una única existencia "santa y llena de Dios". "A ese Dios invisible —escribió—, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales" (Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer, 114).
También hoy esta enseñanza suya es actual y urgente. El creyente, en virtud del bautismo, que lo incorpora a Cristo, está llamado a entablar con el Señor una relación ininterrumpida y vital.
2. "Tomó, pues, Yahveh Dios al hombre y lo dejó en el jardín de Edén, para que lo labrase y cuidase" (Gn 2, 15). El libro del Génesis, como hemos escuchado en la primera lectura, nos recuerda que el Creador ha confiado la tierra al hombre, para que la ‘labrase’ y ‘cuidase’. Los creyentes, actuando en las diversas realidades de este mundo, contribuyen a realizar este proyecto divino universal. El trabajo y cualquier otra actividad, llevada a cabo con la ayuda de la gracia, se convierten en medios de santificación cotidiana.
"La vida habitual de un cristiano que tiene fe - solía afirmar Josemaría Escrivá -, cuando trabaja o descansa, cuando reza o cuando duerme, en todo momento, es una vida en la que Dios siempre está presente" (Meditaciones, 3 de marzo de 1954). Esta visión sobrenatural de la existencia abre un horizonte extraordinariamente rico de perspectivas salvíficas, porque, también en el contexto sólo aparentemente monótono del normal acontecer terreno, Dios se hace cercano a nosotros y nosotros podemos cooperar a su plan de salvación. Por tanto, se comprende más fácilmente, lo que afirma el concilio Vaticano II, esto es, que "el mensaje cristiano no aparta a los hombres de la construcción del mundo [...], sino que les obliga más a llevar a cabo esto como un deber" (Gaudium et spes, 34).
3. Elevar el mundo hacia Dios y transformarlo desde dentro: he aquí el ideal que el santo fundador os indica, queridos hermanos y hermanas que hoy os alegráis por su elevación a la gloria de los altares. Él continúa recordándoos la necesidad de no dejaros atemorizar ante una cultura materialista, que amenaza con disolver la identidad más genuina de los discípulos de Cristo. Le gustaba reiterar con vigor que la fe cristiana se opone al conformismo y a la inercia interior.
Siguiendo sus huellas, difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad. Esforzaos por ser santos vosotros mismos en primer lugar, cultivando un estilo evangélico de humildad y servicio, de abandono en la Providencia y de escucha constante de la voz del Espíritu. De este modo, seréis "sal de la tierra" (cf. Mt 5, 13) y brillará "vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mt., 5, 16).
4. Ciertamente, no faltan incomprensiones y dificultades para quien intenta servir con fidelidad la causa del Evangelio. El Señor purifica y modela con la fuerza misteriosa de la Cruz a cuantos llama a seguirlo; pero en la Cruz – repetía el nuevo Santo - encontramos luz, paz y gozo: Lux in Cruce, requies in Cruce, gaudium in Cruce!
Desde que el 7 de agosto de 1931, durante la celebración de la santa misa, resonaron en su alma las palabras de Jesús: "Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí" (Jn 12, 32), Josemaría Escrivá comprendió más claramente que la misión de los bautizados consiste en elevar la Cruz de Cristo sobre toda realidad humana, y sintió surgir de su interior la apasionante llamada a evangelizar todos los ambientes. Acogió entonces sin vacilar la invitación hecha por Jesús al apóstol Pedro y que hace poco ha resonado en esta plaza: "Duc in altum!". Lo transmitió a toda su familia espiritual, para que ofreciese a la Iglesia una aportación válida de comunión y servicio apostólico. Esta invitación se extiende hoy a todos nosotros. "Rema mar adentro - nos dice el divino Maestro - y echad las redes para la pesca" (Lc 5, 4).
5. Pero para cumplir una misión tan ardua hace falta un incesante crecimiento interior alimentado por la oración. San Josemaría fue un maestro en la práctica de la oración, que consideraba una extraordinaria "arma" para redimir el mundo. Aconsejaba siempre: "Primero, oración; después, expiación; en tercer lugar, muy en «tercer lugar», acción" (Camino, 82). No es una paradoja, sino una verdad perenne: la fecundidad del apostolado reside, ante todo, en la oración y en una vida sacramental intensa y constante. Éste es, en el fondo, el secreto de la santidad y del verdadero éxito de los santos.
Que el Señor os ayude, queridísimos hermanos y hermanas, a acoger esta exigente herencia ascética y evangelizadora. Os sostenga María, a quien el santo fundador invocaba como Spes nostra, Sedes Sapientiae, Ancilla Domini.
Que la Virgen haga de cada uno un testigo auténtico del Evangelio, dispuesto a dar en todo lugar una generosa contribución a la construcción del reino de Cristo. Que nos estimulen el ejemplo y las enseñanzas de san Josemaría para que, al final de nuestro peregrinar terreno, participemos también nosotros en la herencia bienaventurada del cielo. Allí, juntamente con los ángeles y con todos los santos, contemplaremos el rostro de Dios, y cantaremos su gloria por toda la eternidad.
sábado, octubre 05, 2013
Homilía del Papa en Asís.
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños» (Mt 11,25).
Paz y bien a todos. Con este saludo franciscano os agradezco el haber venido aquí, a esta plaza llena de historia y de fe, para rezar juntos.
Como tantos peregrinos, también yo he venido para dar gracias al Padre por todo lo que ha querido revelar a uno de estos «pequeños» de los que habla el evangelio: Francisco, hijo de un rico comerciante de Asís. El encuentro con Jesús lo llevó a despojarse de una vida cómoda y superficial, para abrazar «la señora pobreza» y vivir como verdadero hijo del Padre que está en los cielos. Esta elección de san Francisco representaba un modo radical de imitar a Cristo, de revestirse de Aquel que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cf. 2Co 8,9). El amor a los pobres y la imitación de Cristo pobre son dos elementos unidos de modo inseparable en la vida de Francisco, las dos caras de una misma moneda.
¿Cuál es el testimonio que nos da hoy Francisco? ¿Qué nos dice, no con las palabras –esto es fácil- sino con la vida?
1. La primera cosa que nos dice, la realidad fundamental que nos atestigua es ésta: ser cristianos es una relación viva con la Persona de Jesús, es revestirse de él, es asimilarse a él.
¿Dónde inicia el camino de Francisco hacia Cristo? Comienza con la mirada de Jesús en la cruz. Dejarse mirar por él en el momento en el que da la vida por nosotros y nos atrae a sí. Francisco lo experimentó de modo particular en la iglesita de San Damián, rezando delante del crucifijo, que hoy también yo veneraré. En aquel crucifijo Jesús no aparece muerto, sino vivo. La sangre desciende de las heridas de las manos, los pies y el costado, pero esa sangre expresa vida. Jesús no tiene los ojos cerrados, sino abiertos, de par en par: una mirada que habla al corazón. Y el Crucifijo no nos habla de derrota, de fracaso; paradójicamente nos habla de una muerte que es vida, que genera vida, porque nos habla de amor, porque él es el Amor de Dios encarnado, y el Amor no muere, más aún, vence el mal y la muerte. El que se deja mirar por Jesús crucificado es re-creado, llega a ser una «nueva criatura». De aquí comienza todo: es la experiencia de la Gracia que transforma, el ser amados sin méritos, aun siendo pecadores. Por eso Francisco puede decir, como san Pablo: «En cuanto a mí, Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo» (Ga 6,14).
Nos dirigimos a ti, Francisco, y te pedimos: enséñanos a permanecer ante el Crucificado, a dejarnos mirar por él, a dejarnos perdonar, recrear por su amor.
2. En el evangelio hemos escuchado estas palabras: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11,28-29).
Ésta es la segunda cosa que Francisco nos atestigua: quien sigue a Cristo, recibe la verdadera paz, aquella que sólo él, y no el mundo, nos puede dar. Muchos asocian a san Francisco con la paz, pero pocos profundizan. ¿Cuál es la paz que Francisco acogió y vivió y nos transmite? La de Cristo, que pasa a través del amor más grande, el de la Cruz. Es la paz que Jesús resucitado dio a los discípulos cuando se apareció en medio de ellos (cf. Jn 20,19.20).
La paz franciscana no es un sentimiento almibarado. Por favor: ¡ese san Francisco no existe! Y ni siquiera es una especie de armonía panteísta con las energías del cosmos… Tampoco esto es franciscano, tampoco esto es franciscano, sino una idea que algunos han construido. La paz de san Francisco es la de Cristo, y la encuentra el que «carga» con su «yugo», es decir su mandamiento: Amaos los unos a los otros como yo os he amado (cf. Jn 13,34; 15,12). Y este yugo no se puede llevar con arrogancia, con presunción, con soberbia, sino sólo se puede llevar con mansedumbre y humildad de corazón.
Nos dirigimos a ti, Francisco, y te pedimos: enséñanos a ser «instrumentos de la paz», de la paz que tiene su fuente en Dios, la paz que nos ha traído el Señor Jesús.
3. Francisco inicia el Cántico así: «Altísimo, omnipotente y buen Señor… Alabado seas… con todas las criaturas» (FF, 1820). El amor por toda la creación, por su armonía. El Santo de Asís da testimonio del respeto hacia todo lo que Dios ha creado y como Él lo ha creado, sin experimentar con la creación para destruirla; ayudarla a crecer, a ser más hermosa y más parecida a lo que Dios ha creado. Y sobre todo san Francisco es testigo del respeto por todo, de que el hombre está llamado a custodiar al hombre, de que el hombre está en el centro de la creación, en el puesto en el que Dios – el Creador – lo ha querido, sin ser instrumento de los ídolos que nos creamos. ¡La armonía y la paz! Francisco fue hombre de armonía, un hombre de paz. Desde esta Ciudad de la paz, repito con la fuerza y mansedumbre del amor: respetemos la creación, no seamos instrumentos de destrucción. Respetemos todo ser humano: que cesen los conflictos armados que ensangrientan la tierra, que callen las armas y en todas partes el odio ceda el puesto al amor, la ofensa al perdón y la discordia a la unión. Escuchemos el grito de los que lloran, sufren y mueren por la violencia, el terrorismo o la guerra, en Tierra Santa, tan amada por san Francisco, en Siria, en todo el Oriente Medio, en todo el mundo.
Nos dirigimos a ti, Francisco, y te pedimos: Alcánzanos de Dios para nuestro mundo el don de la armonía, la paz y el respeto por la creación.
No puedo olvidar, en fin, que Italia celebra hoy a san Francisco como su Patrón. Y felicito a todos los italianos, en la persona del Jefe del Gobierno, aquí presente. Lo expresa también el tradicional gesto de la ofrenda del aceite para la lámpara votiva, que este año corresponde precisamente a la Región de Umbría. Recemos por la Nación italiana, para que cada uno trabaje siempre para el bien común, mirando más lo que une que lo que divide.
Hago mía la oración de san Francisco por Asís, por Italia, por el mundo: «Te ruego, pues, Señor mío Jesucristo, Padre de toda misericordia, que no te acuerdes de nuestras ingratitudes, sino ten presente la inagotable clemencia que has manifestado en [esta ciudad], para que sea siempre lugar y morada de los que de veras te conocen y glorifican tu nombre, bendito y gloriosísimo, por los siglos de los siglos. Amén»
viernes, octubre 04, 2013
O Derecho natural o tiranía.
De alfa y omega.
Don Andrés Ollero publica Religión, racionalidad y política
Aborto, eutanasia, objeción de conciencia, cómo garantizar el respeto a los derechos humanos en un entorno multicultural, los ataques a la libertad religiosa y la imposición de una ética pública, que no es sino la moral del que manda... En su libro Religión, racionalidad y política (ed. Comares), el magistrado del Tribunal Constitucional don Andrés Ollero ofrece su visión y su lúcido diagnóstico sobre estos problemas, que tocan la base misma del Derecho
Neutralidad vs. neutralización
«Nuestra Constitución deja bien claro que la no injerencia y la neutralidad son compatibles con la obligada atención a las creencias religiosas de la sociedad. Pretender hacerlas invisibles en el ámbito público, no implicaría por tanto una no injerencia neutral sino una injerencia neutralizadora. El laicismo propone un nuevo escenario social presuntamente neutro, en el que sólo una minoría agnóstica puede permanecer conservando su identidad».
«Al poder se llega legítimamente por las urnas; la autoridad moral la reconoce la sociedad. (...) Cuando esto se olvida, es fácil que acabe ejerciéndose un poder autoritario, empeñado en imponer opciones morales contrarias a las socialmente en vigor. A nadie puede extrañar que afloren, como resultado, insólitas epidemias de objeción de conciencia. Argumento decisivo al respecto ha sido el simpático invento de una ética pública, presuntamente común a todo ciudadano. (...) El resultado no puede ser otro que el que manda impone su moral particular y luego, rebosando tolerancia, invita generosamente al que no esté de acuerdo a discrepar en su casa».
Objeción de conciencia, y más...
«La objeción es un derecho, (...) y no el aleatorio fruto de una tolerancia que da, o no, a cada cual lo que en realidad no es suyo. (...) Si no llega a verse aceptada, no quedaría al ciudadano (...) otra opción que la de la desobediencia civil. No constituye ésta, por cierto, ninguna lacra en una sociedad democrática. Implica negarse taxativamente por razones morales a cumplir una ley, asumir la sanción correspondiente y convertirla en público espectáculo, para remover así la conciencia. (...) Ghandi pasó a la Historia practicándola; nuestros insumisos al servicio militar la bordaron, dejando bien clara la diferencia entre el desaprensivo que se escaqueaba de la mili y quien iba a la cárcel antes que aceptar siquiera canjearla. Es fácil imaginar que a un Gobierno democrático, preocupado de ser y parecer legítimo, no le beneficia demasiado sembrar mártires, si los hubiere prestos. (...) Objetando, lo que conseguimos es que se nos reconozca el derecho a recibir un trato excepcional, que en principio no cuestiona la norma misma. Si realmente la repugnancia moral es tan honda, ¿no exigiría impugnar la ley para todos, poniéndola en cuestión a través de una desobediencia civil que lleve a asumir martirialmente sus sanciones?»
Derechos humanos sin base
«Faltos de un efectivo fundamento en la naturaleza humana (sólo metafísicamente constatable), es lógico que a los derechos humanos se les discuta su condición de tal en amplios ámbitos geográficos, (...) distantes de la civilización occidental; en ellos acaban siendo, no pocas veces, considerados como mero argumento estratégico de potencias extranjeras, expresivo de un caprichoso etnocentrismo. Sólo sobre el derecho natural cabe fundamentar los derechos humanos».
Polémicas, a la luz del Derecho
Don Andrés Ollero no evita en su libro cuestiones polémicas, sobre las que arroja luz desde los fundamentos del Derecho. Afirma, por ejemplo, que en las últimas legislaturas «los Gobiernos no se han sentido demasiado cómodos dentro de nuestro marco constitucional». Éste propugna, junto a la aconfesionalidad del Estado, el reconocimiento de las creencias religiosas de la sociedad y la cooperación con la Iglesia y las demás confesiones. Sin embargo, los gobiernos socialistas han considerado a la religión, más bien, «como elemento perturbador sólo susceptible de generar desorden público».
Ollero ha dedicado mucha atención durante su trayectoria al tema de la libertad religiosa, aunque sin dejar de lado otros, también espinosos, como los relacionados con la bioética. Sobre el aborto, en su libro subraya que el problema de fondo es «establecer si cabe privatizar la vida del no nacido, de modo que pueda cada cual decidir en conciencia sobre su futuro, o si -como ha reconocido el Tribunal Constitucional español- se trata de un bien jurídico merecedor incluso de protección penal». Ya en otras ocasiones, el magistrado ha sido muy claro sobre esta cuestión. En junio pasado, en una entrevista a Páginas digital, abordó la situación del recurso de inconstitucionalidad que presentó el PP contra la ley del aborto, y del que él mismo es ponente: «Si no ha salido ya esa sentencia es porque, como se anunció una ley nueva, por un lado había el peligro de que el recurso perdiera objeto, y por otro lado podría también entenderse como una especie de perturbación» del proceso. Aunque matizó que, si la reforma se siguiera retrasando, «quizá haya que replantear la situación».
jueves, octubre 03, 2013
San Francisco de Borja.
Jamás serviré a señor que se pueda morir
San Francisco Borja nació en Gandía (Valencia) el 28 de octubre de 1510, primógenito de Juan de Borja y entró muy joven al servicio de la corte de España, como paje de la hermana de Carlos V, Catalina. A los veinte años el emperador le dio el título de marqués. Se casó a los 19 años y tuvo ocho hijos. A los 29 años de edad, después de la muerte de la emperatriz, que le hizo comprender la caducidad de los bienes terrenos, resolvió “no servir nunca más a un señor que pudiese morir” y se dedicó a una vida más perfecta. Pero el mismo año fue elegido virrey de Cataluña (1539-43), cargo que desempeñó a la altura de las circunstancias, pero sin descuidar la intensa vida espiritual a la que se había dedicado secretamente.
En Barcelona se encontró con San Pedro de Alcántara y con el Beato Pedro Favre de la Compañía de Jesus. Este último encuentro fue decisivo para su vida futura. En 1546, después de la muerte de la esposa Eleonora, hizo la piadosa práctica de los ejercicios espirituales de san Ignacio y el 2 de junio del mismo año emitió los votos de castidad, de obediencia, y el de entrar a la Compañía de Jesús, donde efectivamente ingresó en 1548, y oficialmente en 1550, después de haberse encontrado en Roma a San Ignacio de Loyola y haber renunciado al ducado de Gandía. El 26 de mayo de 1551 celebraba su primera Misa.
Les cerró las puertas a los honores y a los títulos mundanos, pero se le abrieron las de las dignidades eclesiásticas. En efecto, casi inmediatamente Carlos V lo propuso como cardenal, pero Francisco renunció y para que la renuncia fuera inapelable hizo los votos simples de los profesos de la Compañía de Jesús, uno de los cuales prohíbe precisamente la aceptación de cualquier dignidad eclesiástica. A pesar de esto, no pudo evitar las tareas cada vez más importantes que se le confiaban en la Compañía de Jesús, siendo elegido prepósito general en 1566, cargo
que ocupó hasta la muerte, acaecida en Roma el 30 de septiembre de 1572.
Fue un organizador infatigable (a él se le debe la fundación del primer colegio jesuita en Europa, en su sierra natal de Gandía, y de otros veinte en España), y siempre encontró tiempo para dedicarse a la redacción de tratados de vida espiritual. Se destacó por su gran devoción a la Eucaristía y a la Santísima Virgen. Incluso dos días antes de morir, ya gravemente enfermo, quiso visitar el santuario mariano de Loreto. Fue beatificado en 1624 y canonizado en 1671, uno de los primeros grandes apóstoles de la Compañía de Jesús.
miércoles, octubre 02, 2013
D. Alvaro y el 2 de octubre.
Hoy, 85 aniversario, en que Dios le hizo ver a San Josemaría el Opus Dei . D. Alvaro, próximo beato, habla de trabajo y vida corriente.
Hemos de esforzarnos aun más para descubrir y para estimar en mucho el gran valor sobrenatural de lo ordinario, de lo humilde, de lo sencillo. Con la Sagrada Familia entra de lleno, en la gran epopeya de la Redención, la vida corriente de trabajo, de oración, de servicio.
Todo el quehacer cotidiano, y hasta lo que parece pequeño, o incluso insignificante, lo asume Dios, para atribuirle un puesto preeminente en el plan divino de la Salvación y de la santificación. La claridad de esta estrella, María, nos revela con tonos nuevos el valor colosal de lo poco, de lo oculto ofrecido con fe y con amor.
Ahora, tenedlo muy en cuenta en cada instante, nos toca a nosotros realizar con plenitud de fe el diario quehacer. Necesitamos una gran visión sobrenatural; necesitamos aprender de María a contestar con un sí decidido y firme a la cooperación que Dios nos pide.
(Carta pastoral, 2-II-1979, n. 8.)
martes, octubre 01, 2013
Santa Teresita.
Cuando era joven intenté leer , historia de un alma. No pude, con el ímpetu de la juventud y la falta de equilibrio y madurez, , me pareció un libro acaramelado, historias de monjitas.
Qué error, inmenso!!! Santa Teresita es una gran santa, vivió 24 años sólo y es doctora de la Iglesia. La sencillez, la infancia espiritual, el amor, han abierto caminos inmensos de espiritualidad. A la vez, es patrona de las misiones, porque desde su humilde convento, hablaba de cataratas, de selvas, de océanos inmensos. De donde provenía esa grandeza, en un humilde monasterio con un pequeño jardín???. De su alma grande , que en Dios le hacía ver todo. Hasta cuando se dormía en la oración, pensaba que dónde mejor dormir que en las manos de su Dios. Perdona por mis ímpetus ridículos, y ayúdame a ser un niño delante de Dios.
domingo, septiembre 29, 2013
Pasta Barilla, lobby gay y libertad de expresión.
Salvador Sostres, que no sé de donde ha salido, es un periodista a contracorriente y dice verdades como puños. Bienvenido. Para situarnos el director de pasta (spaghettis),de la marca Barilla declaró que su publicidad iba dirigida a la familia de siempre. El lobby gay estalló intentando un boicot a la pasta Barilla.
Barilla está en su perfecto derecho de orientar su publicidad como prefiera, y es libertad de expresión promover los valores de la familia del mismo modo que lo es promover la estética gay y su modo de vida.
La libertad de expresión tiene que alcanzar más allá de las estrecheces de la corrección política. Los homosexuales tienen derecho a vivir y a expresarse como quieran, pero también tienen que poder hablar los que entienden que la familia es el eje vertebrador de la sociedad.
Barilla es una empresa honesta al no tratar de aprovecharse del cliché gay si sus propietarios y dirigentes son partidarios de la familia; y, en cualquier caso, su objeción es respetuosa y dentro del margen de acción que una empresa privada tiene y tiene que tener. Barilla, como su presidente ha dicho, tiene el mismo derecho a no hacer una publicidad orientada a los gays al que tienen los gays de consumir pasta de otra marca.
Las críticas que la marca ha recibido no se pueden interpretar como una defensa de los homosexuales o de la homosexualidad, sino como un intolerable ataque a la libertad de expresión de una empresa privada que tiene todo el derecho a promover la familia y sus valores.
No sólo la izquierda, no sólo el relativismo, no sólo los homosexuales, no sólo los ateos tienen que poder expresarse. También los católicos, también los liberales, tambiên la derecha, también los individualistas, también los conservadores tienen que poder decir lo que piensan de todas las maneras posibles y proyectar sus ideas a través de su actividad creativa, empresarial, o como estimen oportuno.
Es loable, además, que Guido Barilla haya hablado claro y se haya expuesto a pagar el alto precio que la defensa de la familia le puede suponer. A cualquier marca comercial le perjudica que un público tan amplio como los gays dejen de comprar sus prodctos. No sé si es inteligente desde el punto de vista comercial, pero desde el punto de vista personal hay que decir que es noble que uno dé la cara por aquello en lo que cree.
Barilla presenta una pasta de gran calidad y la familia es la estructura fundamental de Dios en la Tierra.
Si el hombre es libre de acercarse o no acercarse a Dios, imagínate la libertad que tiene para elegir su marca de espaguetis.
Salvador Sostres
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