viernes, octubre 19, 2018

Macron,mete la pata.



https://www.forofamilia.org/noticias/macron-y-los-estudios-de-las-madres/


Macrón y los estudios de las madres

Es algo conocido que la Fundación Gates es el instrumento mediante el cual Bill [Gates] emplea ingentes sumas de dinero para esparcir por el mundo el mensaje anticonceptivo como remedio para la pobreza, la cual, según el errático diagnóstico del informe Kissinger, encuentra su origen en una supuesta superpoblación. De este enmascarado control sobre el territorio internacional por parte de los Estados Unidos (a partir de McNamara y Nixon), disfrazado de filantropía en este caso concreto, derivan todas las teorías de la ideología de género, como teorías anticonceptivas en sí mismas. No es una opinión, es lo dice la primera presidenta del Fondo de Población de la ONU: “ya no se trata de controlar la población del mundo según los roles tradicionales de género, sino de cambiar los roles de género para controlar la población del mundo”. De aquellos polvos, estos lodos.
En el equipo de Gates está también Soros, la ONUPlaned Parenthood, los lobbies antifamilia, y los sectores más progresistas que se esfuerzan tanto en cambiar el lenguaje para que no parezca que estamos hablando de barbaridades.
Dentro de estos sectores a los que hago referencia está el presidente francés, Emmanuel Macron, obviamente invitado por la Fundación Gates para dar bombo a su libro antifamilia. Y no se le ocurrió mejor manera de hacerlo que diciendo, irónica y literalmente: “por favor, preséntenme a una mujer bien educada que haya decidido tener siete, ocho o nueve hijos”. Para información del desafortunado presidente, el 17% de los hogares franceses está compuesto por familias con tres o más hijos, en España son más de medio millón y en la Unión Europea son más de nueve millones las mujeres a las que el señor presidente ha tildado de incultas.
Normal que le estén bombardeando en las redes sociales estas mujeres, insultadas gratuitamente bajo el pretexto del “progresismo” antimaternidad, a fotos en las que aparecen ellas mismas junto con sus hijos y sus títulos académicos, con el hashtag #PostcardsForMacron (postales para Macron). Nos unimos gustosos a la iniciativa y os animamos a todas a quienes este tipo os haya insultado a compartirlo también.
No sé si con estas declaraciones meterán a Macron dentro del saco de los “ultras” (donde, por cierto, también están aquellos que juzgan a otros matrimonios por el escaso, a su juicio, número de hijos), pero desde luego el mensaje que ha lanzado, a la vez que inoportuno y desafortunado, es extremada y radicalmente ideológico.
Los padres estamos empezando a cansarnos de tanto ataque directo y gratuito escudado en estas modas de “nuevos valores”, ya tenemos muchos motivos para ocuparnos de defender no sólo a nuestras propias familias sino a todas, pero gracias, Macron, nuevos impulsos siempre serán bien recibidos si lo que desean es despertar al león dormido.

lunes, octubre 15, 2018

Santa Teresa de Jesús.





Me lo dijo un buen sacerdote:

Teresa sin Jesús, una pobre mujer.

Teresa con Jesús, una santa.

Teresa con Jesús y con dinero, un imperio.     Cuidaba muy bien de las cuentas y los recursos para sus fundaciones, que eran de Dios pero necesitaba de bienes materiales.




viernes, octubre 12, 2018

El Prelado del Opus Dei y las canonizaciones del domingo 14 octubre.


https://opusdei.org/es-es/article/san-pablo-vi-san-oscar-romero-prelado-opus-dei/


El prelado: «Santos Pablo VI y Óscar Arnulfo Romero, promotores de unidad y fraternidad en la Iglesia»

Ofrecemos un texto del prelado del Opus Dei, Mons. Fernando Ocáriz, sobre la vida santa de Pablo VI, Mons. Óscar Arnulfo Romero y otras personas que serán canonizadas el domingo 14 de octubre.
ARTÍCULOS
Opus Dei - El prelado: «Santos Pablo VI y Óscar Arnulfo Romero, promotores de unidad y fraternidad en la Iglesia»La canonización de Pablo VI y Óscar Arnulfo Romero será en Roma el 14 de octubre.
Los nuevos santos Pablo VI y Óscar Arnulfo Romero fueron dos pastores plenamente entregados al servicio de la Iglesia y de su tiempo, incansables promotores de la unidad y de la fraternidad. Las canonizaciones del próximo domingo suponen una gozosa invitación para implorar al Señor que conceda, conserve e incremente en todos estos dones esenciales.
El Papa santo Pablo VI trabajó continuamente por la comunión en la Iglesia y por la unidad entre todos los cristianos, asociando siempre al deseo de renovación espiritual una total fidelidad al Evangelio. Su servicio a los diversos pontífices, previo a su posterior misión como sucesor de Pedro, es un luminoso ejemplo de cómo buscar la sintonía con el Papa, con los demás pastores y con todos los fieles en la Iglesia. Usando una oración que el santo pontífice compuso en 1972, podemos pedir a Dios que “abra todavía más nuestro espíritu y nuestro corazón para las exigencias concretas del amor a todos nuestros hermanos, para que seamos, cada vez más, artífices de la paz”.
El nuevo santo Óscar Arnulfo Romero meditaba con frecuencia la súplica de Cristo sobre la unidad: "Que todos sean uno, como Tú Padre, en mí y yo en Ti”. La denominaba “la unidad verdadera” y solía recordar: “la desunión en la Iglesia es triste, hermanos, es el antisigno de Cristo” (homilía del 30 de abril de 1978). Le urgía la comunión en la Iglesia: de los católicos entre sí y de todos con el Santo Padre. A él, que quiso tanto a su pueblo, pedimos especialmente también que interceda por la unidad y el respeto entre todos los salvadoreños y por la superación del flagelo de la violencia.
El Papa Francisco canonizará también el domingo a los sacerdotes Francesco Spinelli y Vicenzo Romano, a las religiosas Maria Katharina Kasper y María Ignacia de Santa Teresa y al joven laico Nunzio Sulprizio. Ahora que la Iglesia medita sobre la fe y el discernimiento vocacional de los jóvenes, acudamos a los siete nuevos santos para pedir a Dios que conceda amplitud de horizontes a los jóvenes y que el mensaje de Jesús siga llegando a muchos chicos y chicas que puedan decidirse a seguirle generosamente por los distintos caminos que existen en la Iglesia.
Mons. Fernando Ocáriz
Prelado del Opus Dei

domingo, octubre 07, 2018

El Prelado en los 90 años del Opus Dei.





«Ante el 90 aniversario, decimos a Dios: gracias, perdón, ayúdame más»

Al cumplirse 90 años de la prelatura del Opus Dei, entrevista exclusiva con el prelado Fernando Ocáriz. Entre otras cosas, pide perdón por “las faltas y pecados” de los miembros de la Obra, divisa los horizontes de acción de la prelatura y comenta el reciente llamado del Papa a rezar el rosario por la protección de la Iglesia de los ataques del demonio, “el gran acusador”.
ENTREVISTAS
Opus Dei - «Ante el 90 aniversario, decimos a Dios: gracias, perdón, ayúdame más»Mons. Fernando Ocáriz. Foto: Ismael Martínez Sánchez.
“Perdón por nuestras faltas y pecados”. Una petición inusual para un momento de celebración. Al cumplir 90 años de fundación del Opus Dei, el prelado Fernando Ocáriz quiso reconocer las carencias de los miembros de la Obra, sobre todo con aquellas personas que no recibieron en ella “la generosidad y el cariño que necesitaban”. Pero, al mismo tiempo, manifestó gratitud por las miles de personas que, en los cinco continentes y gracias al camino propuesto por la prelatura, “desean enamorarse de Cristo y ser almas de oración en medio del mundo”.
Tercer sucesor de san Josemaría Escrivá de Balaguer, nacido en Francia de una familia española exiliada durante la Guerra Civil (1936-1939), conduce los destinos del Opus Dei desde el 23 de enero de 2017. En esta entrevista con el Vatican Insider y en el aniversario de fundación, repasa los desafíos de la prelatura, aborda asuntos de actualidad eclesial y, comentando el llamado del Papa a todos los fieles del mundo a rezar por la unidad de la Iglesia y contra los ataques del diablo, deja en claro: “Todo lo que es contrario a la unidad no viene de Dios, sino del enemigo”.

¿Cuál es el “estado de salud” del Opus Dei, al cumplirse estos 90 años?
Doy gracias a Dios por todos los católicos que, con la gracia de Dios, responden libremente, cada día, a la vocación cristiana. Y entre ellos, hombres y mujeres del Opus Dei, o que participan en los apostolados que la Obra realiza. Los viajes pastorales que hice este verano a Nigeria, Argentina, Bolivia y Paraguay me han llevado también a esta consideración agradecida, al ver a tantos jóvenes y mayores que desean enamorarse de Cristo y ser almas de oración en medio del mundo; al contemplar tantas realidades de servicio que han fructificado gracias al mensaje de san Josemaría: escuelas, dispensarios médicos, universidades, etc.
UN ANIVERSARIO ES BUEN MOMENTO PARA DAR GRACIAS A DIOS Y, A LA VEZ, PEDIR PERDÓN POR NUESTRAS FALTAS Y PECADOS
A lo anterior hay que añadir también las limitaciones de cada uno; los obstáculos objetivos o subjetivos que encontramos; la dificultad, por ejemplo, de desarrollar una labor de evangelización en climas y ambientes complejos, a veces de verdadera persecución para los cristianos. Un aniversario es buen momento para dar gracias a Dios y, a la vez, pedir perdón por nuestras faltas y pecados. Pienso, por ejemplo, en personas que hayan estado en contacto con las labores del Opus Dei y a las que no hayamos conseguido atender con la generosidad y el cariño que ellos necesitaban. El 90 aniversario nos lleva a decirle a Dios, como solía hacer el beato Álvaro del Portillo: “gracias, perdón, ayúdame más”.
¿Cómo es guiar al Opus Dei en tiempos del Papa Francisco?
San Josemaría solía repetir en latín: Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam. Es decir, “todos, con Pedro, a Jesús por María”. La unión con Pedro, en cada tiempo, es camino necesario para los católicos. Ahora el Papa invita a todos a ponernos en salida, evitando conformismos que frenen el dinamismo evangelizador que necesita el mundo. El santo padre me dijo que deseaba que el Opus Dei difundiera el mensaje del evangelio en esa periferia que son actualmente las clases medias de la sociedad, en aquellos ambientes donde, a veces, Dios ya no tiene espacio y crece la pobreza de valores e ideales.
En este sentido, es urgente que llevemos más la alegría del evangelio a la familia y a la juventud; ámbitos de evangelización que el pasado Congreso general del Opus Dei señaló como prioritarios. Siguiendo el deseo del Papa para la Iglesia, también desde la prelatura nos empeñamos por ayudar a los novios y a los matrimonios para que manifiesten la belleza del amor auténtico, y acompañamos a los jóvenes para que descubran su misión en el mundo.
Han pasado cinco años desde la elección del Papa Francisco, ¿qué rescata especialmente de este tiempo?
Entre otras tantas cosas, su invitación al anuncio del evangelio a través de lo que alguna vez ha llamado la “santidad de la puerta de al lado”: realizar el propio deber –rezar, trabajar, sacar la casa adelante, atender a la familia, descansar– con la ilusión de que esas tareas, aún en medio de dificultades y sufrimientos, sean camino de encuentro con Dios y de servicio a los demás. La Iglesia es el conjunto de todos los bautizados, cada uno es protagonista de la evangelización.
Subrayaría también su insistencia sobre el perdón y la misericordia de Dios, que tuvo un punto álgido en el Jubileo de la Misericordia. Supone un recordatorio constante del amor de Dios por todos los hombres, que percibimos de un modo evidente en el sacramento de la reconciliación. Ningún hombre o mujer, por muchas que hayan sido sus miserias, puede desesperar del perdón de Dios: siempre hay un camino de retorno a Él. Por otro lado, la cercanía del Papa Francisco hacia las personas más vulnerables, apela a todos los cristianos a fomentar esa “cultura del encuentro” tan evangélica.
Apenas unos días atrás el Papa invitó a todos los fieles del mundo a rezar contra los ataques del diablo, que busca siempre romper la unidad de la Iglesia, ¿cómo recibió este llamado?
La primera reacción que he tenido es de alegría, porque una invitación del Papa a rezar por una intención suya tan importante anima, nos da ímpetu y esperanza por la fe que tiene el Papa en la oración. Por otra parte nos da pena porque responde a una situación difícil. Es coherente con el tema de la unidad. Todo lo que es contrario a la unidad no viene de Dios, sino del enemigo. También pide a rezar a San Miguel.
VINCULAR LA FIGURA DEL PAPA CON LA UNIDAD NO SÓLO ES BUENO, ES ESENCIAL. EL PAPA ES PRINCIPIO VISIBLE DE UNIDAD, DE FE Y DE COMUNIÓN
La unidad es condición de vida, también porque para la Iglesia, no sólo por teología sino también por fe, el Papa es principio visible de unidad; sobre el Papa recae el peso de la unidad y por eso nos pide que le ayudemos con la oración, no sólo ahora sino desde siempre. Cada vez que termina una carta pide: “Reza por mí”. Se ve que no se trata de una frase bonita, piadosa, sino que cree en la oración y pide oración, por eso tenemos todos la obligación “gustosa” de apoyar al Papa con la oración, sobre todo en este momento difícil. Siempre hay que rezar por el Papa, pero cuanto más difícil sean las situaciones, cuanto más riesgo haya contra la unidad, más razón para estar con el Papa y con la unidad de la Iglesia.
¿Con este gesto, el Papa pide que antes de angustiarse o indignarse por los problemas es necesario volver a la esencia?
Vincular la figura del Papa con la unidad no sólo es bueno, es esencial. El Papa es principio visible de unidad, de fe y de comunión. Insisto, es motivo de alegría pero también de pena, por las dificultades actuales.
Desde hace muchos años el Opus Dei tiene presencia en países como China y Rusia, los mismos que el Papa ha colocado entre sus prioridades. ¿Son todavía países “tabú” para la Iglesia?
En el caso de Rusia, la presencia de la Iglesia Católica es estimada y conocida por la jerarquía Ortodoxa, y existe un deseo de colaboración fraterna, que se ha acentuado tras el encuentro del Papa con el Patriarca de Moscú en 2016. Hay muchos desafíos espirituales y culturales comunes a católicos y ortodoxos, y en los que los fieles del Opus Dei que viven en Rusia trabajan unidos a los demás cristianos: la promoción de la familia, el respeto de la vida, la ayuda a los necesitados, el impulso a los jóvenes para que no tengan miedo de ir contra corriente, el apoyo a los cristianos perseguidos en varias partes del mundo, etc.
Y en el caso de China, ¿Qué derroteros podrían los cristianos transitar en esos lugares?
Por cuanto se refiere a China, los nuevos acuerdos implican necesariamente nuevos retos, como explicaba el Papa. La Iglesia en China desea vivir su fe y proseguir la obra de evangelización y los pocos fieles de la Obra que trabajan en ese gran país desean contribuir como uno más, aprendiendo de los demás católicos, y aportando el mensaje de la santificación de la vida ordinaria.
Luego de las crisis mediáticas que debió afrontar Opus Dei años atrás, como la del “Código Da Vinci”, ¿siente que ya se ha explicado suficientemente la naturaleza de la prelatura?
Me parece que, en buena medida, se trata de percepciones del pasado, bastante comunes cuando surge una nueva realidad en la Iglesia. En el caso del Opus Dei, por ejemplo, ha costado explicar la autonomía de sus miembros que, por ser laicos como la mayoría de fieles de la Iglesia, gozan de la misma libertad en sus decisiones vitales, profesionales, intelectuales, políticas, sin que sus puntos de vista o actuaciones representen a la prelatura, como sucede con los fieles de cualquier otra circunscripción eclesial: diócesis, ordinariatos, etc. A medida que se acerca a sus cien años de vida, hay muchísima gente que ha conocido el Opus Dei de modo directo, no solo por habladurías, y que ha podido hacerse un juicio verdadero de la realidad.
¿Aún existe gente que la considere un grupo cerrado y sectario?
Por otro lado, no hay que extrañarse si, de vez en cuando, surgen fenómenos pseudo-literarios o de ficción como el que usted menciona. Creo que a veces no hay otro remedio que responder a estos sucesos con una sonrisa y trabajando pacientemente para que emerja la verdad. La caricatura del Opus Dei estaba tan lejos de la realidad, que era casi cómica. Considerando todo esto con perspectiva de años, puedo decir que tal vez sirvió para acumular experiencia sobre cómo darse a conocer mejor, con una audiencia mucho más amplia de lo habitual. Y en este sentido, doy gracias a Dios por los miles de personas que se han acercado a la Iglesia a través de esta aparente contradicción. Desde la perspectiva de la fe, la crítica y la oposición siempre han estimulado a los cristianos a un mayor espíritu de oración, de humildad y al deseo de compartir con los demás la alegría de una vida según el evangelio.
MI DESEO PARA EL FUTURO ES QUE, FIELES AL CARISMA DE SAN JOSEMARÍA, TODOS EN EL OPUS DEI NOS DEJEMOS GUIAR POR EL ESPÍRITU SANTO PARA UN RENOVADO IMPULSO EVANGELIZADOR
¿Cómo ve el futuro del Opus Dei?
Mi deseo para el futuro es que, fieles al carisma de san Josemaría, todos en el Opus Dei nos dejemos guiar por el espíritu santo para un renovado impulso evangelizador. Se trata de llevar el calor de Jesucristo a muchos amigos, familiares, colegas, vecinos, conocidos. Lo esencial de este impulso evangelizador no es poner en marcha nuevas actividades o instituciones como las ya existentes, y que son en sí mismas algo muy bueno y positivo, sino fomentar la amistad personal, la apertura a todos y el espíritu de servicio, actitudes profundamente evangélicas que resultan fundamentales para el apostolado cristiano y que, al mismo tiempo, son compatibles con los defectos y debilidades que todos tenemos.
¿Qué desafíos advierte en el horizonte?
Los desafíos son muy variados. En los países de minoría cristiana, como Indonesia o Sri Lanka (por mencionar dos de los últimos en que ha iniciado el trabajo estable de la prelatura), es importante mantener la confianza en el señor y tener mucha fe: el compromiso cristiano de los fieles del Opus Dei y en general de los católicos es una pequeña semilla, cuyos frutos crecen poco a poco, con la gracia de Dios. En otros países de tradición cristiana, quizás el principal reto sea vivir el evangelio con alegría y autenticidad, sin mimetizarse con una sociedad que a menudo pone en primer lugar los factores materiales o económicos.
Otro desafío evidente, común a toda la Iglesia, es el relevo generacional. Cada año fallecen unos mil fieles de la prelatura, personas que por decirlo de algún modo han culminado su camino: junto al dolor que se vive ante cada una de estas separaciones humanas, son una gran fuerza espiritual y un apoyo para la labor de evangelización de la Iglesia en el mundo.

jueves, octubre 04, 2018

Libertad, concertada; Alfonso Aguiló.





Oigo muchas cosas sobre el criterio de demanda social del artículo 109.2 de la LOE y quisiera hacer unas reflexiones.
La Ministra de Educación dice que los que quieran un puesto escolar en la enseñanza pública lo deben tener, y estoy de acuerdo.
Y dice también que no puede haber una enseñanza concertada a la carta. También de acuerdo. Si quienes quieren enseñanza concertada no son un número suficiente para llenar aulas al menos con el mismo nivel de ocupación que en la enseñanza pública en su mismo entorno, no se les puede satisfacer.
Lo que digo es que si un centro concertado tiene un nivel de ocupación similar al de los centros públicos de ese mismo distrito o municipio, no se le pueden quitar aulas concertadas, porque sería eliminar la pluralidad y atropellar la elección de las familias.
Eliminar aulas concertadas con la excusa de que hay plazas públicas libres es una falacia, porque entonces bastaría con construir masivamente centros públicos para lograr que en poco tiempo desaparezca la enseñanza concertada y con ella la pluralidad de oferta y la libertad de enseñanza. Entonces, solo las familias más pudientes podrían ir a un centro distinto del público, y la pluralidad sería un privilegio exclusivo de los ricos.
Otro tema. La enseñanza concertada lleva décadas siendo desplazada del entorno rural, en parte por el descenso de natalidad, por la emigración a las ciudades, y en parte también por hostilidad de algunas administraciones.
La Ministra dice que, como la enseñanza pública es el eje vertebrador, y tiene que estar en el medio rural y allí no está la concertada, que por ese motivo hay que eliminar el criterio de demanda social en la programación de la enseñanza. Es una incongruencia.
Donde no hay concertada y todo es pública, no hay más demanda social que la pública. Donde hay al tiempo pública y concertada, debe primar el criterio de demanda social y atender en lo posible lo que las familias prefieran, no lo que prefiera el político de turno que hace la programación educativa.
Las leyes están, entre otras cosas, para marcar unos límites al poder ejecutivo. Y en este caso, el criterio de demanda social en la programación recogido en el artículo 109.2 de la LOE está puesto para que una administración educativa no se dedique a construir cientos de nuevas aulas públicas innecesarias para así tener excusa para cerrar aulas concertadas llenas de alumnos que han escogido ese centro libremente.
La enseñanza pública no mejorará a base de llenar sus aulas cerrando las de los centros concertados, sino trabajando para que la enseñanza pública sea cada día mejor, cosa que todos deseamos que suceda. Y decir que la pública no mejora porque el dinero va a la concertada sería desconocer cómo funciona la financiación de la enseñanza en este país.