jueves, febrero 23, 2017

El nuevo Prelado, un hombre bueno.


http://opusdei.es/es-es/article/fernando-ocariz-prelado-opusdei-rezador-intelectual-y-sencillo/

Un prelado rezador, intelectual y sencillo

Artículo de Pablo Cabellos en Las Provincias sobre Mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei.
REVISTA DE PRENSA
Opus Dei - Un prelado rezador, intelectual y sencilloMons. Fernando Ocáriz.
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Cuando se notificó la elección de Monseñor Ocáriz como Prelado del Opus Dei y de su inmediata confirmación y nombramiento por el Papa Francisco, me pareció que mi mente daba un salto hacia el inicio de los años sesenta, cuando ambos nos conocimos. Luego, estaría con él en Barcelona y Roma. Pero no se trata de escribir sobre aquellos años, sino de algo configurado también al conocer la noticia y que expresa el título de estas líneas. En ese momento habría puesto el mismo titular que ahora mantengo.
En la homilía pronunciada en la Misa celebrada con ocasión de su entrada solemne en la iglesia prelaticia, se puede escuchar a un hombre de Dios, a alguien que lo fía todo a Él. Por ejemplo, en el inicio razonaba así: Esas palabras, que hemos escuchado en la primera lectura, se referían al pueblo de Israel, y las aplicamos ahora para dar gracias al Señor por esta paz que es, para nosotros, la unidad de la Obra. La unidad de la Obra que nos concede el Señor, a Él la agradecemos; unidad que es fuente de verdadera paz. No habría unidad, ni labor posible, si Dios no está presente. Lo mismo se repite con el comentario a la segunda lectura: una vez más, la identificación con el Señor, como hijas y como hijos de Dios Padre. Ese es el fundamento de nuestro espíritu: sabernos verdaderamente hijas e hijos de Dios, que es fuente de paz para nuestras almas y para poder ser, en todas las circunstancias, sembradores de paz y de alegría.
Un hombre inteligente. Siempre lo fue. Y se nota también al recordar lo que San Josemaría quería de quien realizara el oficio de Padre en la Obra que, además de ser una estructura jurisdiccional de la Iglesia, lo es al modo en que hay un Padre y unos hijos, una familia. Él mismo recuerda lo que se espera del Prelado: Entre las condiciones que San Josemaría señaló para el Padre tanto en Statuta como aquí, grabadas en la sede de esta iglesia, está la prudencia: prudencia que yo os ruego que la pidáis al Señor para mí. Prudencia, que es la virtud propia del gobierno. Una prudencia también para todas y para todos, porque lo que es para el Padre conviene a todos. Vuelve a la piedad con estas palabras: Otra característica, que tiene que tener el Padre, es la piedad, ser muy piadoso. Recordaréis que San Josemaría aseguraba que la piedad es «el remedio de los remedios». Suma a continuación el amor a la Iglesia y al Papa. Igualmente, aunque sea yo reiterativo en la realidad de familia que se da en la Obra, añadía: ¡Que os queráis, que os queráis!. Es con la verdadera fraternidad, como vamos todos unidos; una fraternidad que surge del corazón de Cristo.
Y todo pronunciado con la enorme sencillez que le caracteriza: la primera vez que compareció ante todos los electores, después de conocer la ratificación del Papa, se expresó así: Bueno, pues aquí estamos. Y en las diversas entrevistas que concedió después, se mostró como es, la misma naturalidad para apuntar que había dormido esa noche, aunque seis horas, que para narrar a una emisora de radio española lo sucedido esos días. Al responder a otra entrevista: ¿Por qué usted?, afirmó: no lo sé, como quien tiene la humildad de no arrimar sus méritos al micrófono. San Josemaría escribió en Camino unas palabras tomadas de una carta: Me has escrito: «La sencillez es como la sal de la perfección. Y es lo que a mí me falta. Quiero lograrla, con la ayuda de Él y de usted». -ni la de Él ni la mía te faltará. -Pon los medios. Don Fernando puso esos medios hace tiempo. Y eso se nota.
Se advierte, por ejemplo, en el hecho de su nacimiento en París porque su familia fue exiliada a causa de la militancia de su padre en el ejército republicano durante la guerra civil. Se fue a Francia con todos sus hijos, excepto el último que tuvo que venir al mundo en el destierro. Un escritor ingenioso escribió en un periódico: Un Prelado rojo para el Opus Dei. Monseñor Ocáriz nunca ha utilizado ese dato real para nada y, desde luego, menos aún desde que es sacerdote. La misma sencillez le lleva a ser parco en palabras: lo que pueda decirse en un folio, no necesita dos. Permítaseme al menos un recuerdo personal que fue en dirección contraria. Había escrito un artículo para una revista sobre un Sínodo dedicado a la Catequesis. Un día apareció en mi despacho invitándome a alargar el artículo hasta que fuera un pequeño libro. Me resistí, pero me convenció. Me queda un solo ejemplar y se titula: Enseñar el Catecismo.
Es muy ampliable la faceta de intelectual puntero, a lo que en parte ha renunciado para ayudar a D. Javier Echevarría como Vicario General primero y como Vicario Auxiliar después. Sus publicaciones son bien conocidas, desde sus estudios sobre el marxismo o Voltaire hasta libros de teología fina. Destacaría sus trabajos sobre Eclesiología y, sobre todo, lo relativo a la filiación divina.

jueves, febrero 16, 2017

Don Julián Urbistondo, cumple 90.

Julián Urbistondo,cura del Opus Dei de San Sebastián. Un genio del humor ,de la guitarra y excelente confesor.Había gente que recorría medio mundo para charlar y confesar con él. Gracias!!!!




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sábado, febrero 11, 2017

Podemos, la juerga terminó, partido del odio.



https://ellibrepensadorjgm.com/2017/02/02/el-partido-del-odio/  excelente artículo, lo clava.


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Cuando la ”franquicia chavista” se instaló en España, se presentó ante la opinión pública y con la inestimable ayuda de los medios de desinformación, como el partido del amor, de la unidad, de la sonrisa y de la gente. Algunos ignorantes pensaron que la milonga duraría para siempre, pero la realidad es que dentro de los partidos filocomunistas la historia siempre es la misma.
23 de mayo de 1924, cuatro meses después del fallecimiento de Lenin, se celebró el Congreso del Partido Comunista Ruso, el cual Stalin, había preparado minuciosamente para liquidar políticamente a Trotsky, ya que era consciente de que su impopularidad iba in crescendo en sus propias filas, mientras que Trotsky se había convertido en el favorito para liderar el partido.
Stalin sabía que, para ostentar el poder absoluto, debía enfrentar a los miembros del Politburó (el máximo órgano del Partido Comunista Ruso) y asegurarse el apoyo de los dirigentes más influyentes por aquel entonces (Zinoviev y Kamenev). Así pues Stalin, sabedor que iba a ganar el Congreso que él mismo había preparado, planteó a los asistentes, previamente seleccionados para el show, marcharse del partido y dejar paso a los demás. Los asistentes, en un ejercicio de propaganda propio de los regímenes totalitarios, ofrecieron a Stalin una ovación interminable tras ofrecer su cabeza por el bien del partido. Trotsky, ante esa situación, afirmó que el partido siempre tiene la razón y que acataría el mandato de los delegados. Obviamente, hay que ser muy estúpido para no saber que quien organiza el Congreso, es el que va a salir triunfante del mismo. A partir de entonces, Stalin fue el líder indiscutible y comenzó a erradicar a la oposición trotskista.
Ahora, los comunistas tienen otro aspecto más grotesco. Son comunistas de iPhone y Visa Oro; incluso son más iletrados, farsantes y estúpidos que sus antiguos camaradas. Pero ello no les impide demostrar el odio que se tienen entre ellos y de lo que son capaces de hacer, por erradicar a todo aquel que se atreva a discutir al pastor supremo del rebaño. Es evidente, que las diferencias entre Iglesias y Errejón, son puramente formales. Ambos son igual de mediocres, totalitarios y miserables. Ambos tuvieron que ir a ganarse el jornal a Venezuela, país analfabeto y sumiso, porque aquí no les contratarían ni para hacer la portada de un informe. Los franquiciados chavistas, acusan a Errejón de responder al interés de las élites; nada nuevo si la turba iletrada supiera que Stalin acusaba a Trotsky de ser un servidor de Hitler y denominó a sus seguidores Hitler-troskistas. De hecho, en muchas publicaciones propagandísticas contra el régimen nazi, aparecía Trotsky como miembro de las SS.
En definitiva, el Congreso de la franquicia chavista será una oda a la cursilería, el sectarismo y la mediocridad.  Son tan patéticos y cobardes, que ni siquiera nos ofrecerán un espectáculo digno y que valga la pena. Quizás con un poco de suerte veremos a Rita Maestre alertar a su novio de que su fin político está cerca, al grito de “morirás como en el 36” mientras enseña las tetas al personal, aunque me temo que Rita Maestre, al igual que todos los que acudirán al acto,  no sabe nada de “Los procesos de Moscú de 1936”.
Como dijo Lenin: “La revolución empieza por casa”
J.G.M

Niño en peligro de extinción.






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