viernes, junio 15, 2018

Deporte e Iglesia.


Hace unos días, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida presentó el primer documento de la Santa Sede sobre el deporte: “Dar lo mejor de uno mismo”. En él, subraya el gran aprecio que la Iglesia tiene hacia este aspecto de la cultura y previene frente a su mercantilización, una amenaza que planea sobre los macroeventos deportivos. El deporte, explica el Papa Francisco en el mensaje que acompaña al texto, “puede ser un instrumento de encuentro, de formación, de misión y santificación”.
El objetivo del documento, de casi 50 páginas, es “ofrecer una visión del deporte basada en una comprensión cristiana de la persona y de una sociedad justa”. Al mismo tiempo, alaba el valor de la actividad deportiva para educar el carácter. De ahí que la vea también como un ámbito para la nueva evangelización. “La Iglesia no solo incentiva la práctica del deporte, sino que quiere estar en el deporte, considerado como un moderno ‘Atrio de los Gentiles’ y el areópago donde es anunciada la Buena Noticia”.
“La Iglesia no solo incentiva la práctica del deporte, sino que quiere estar en el deporte, considerado como un moderno Atrio de los Gentiles”
Los títulos de dos epígrafes sintetizan bien la intención pastoral del documento: “En el deporte, la Iglesia está en su casa” y “En la Iglesia, el deporte está en su casa”. A forjar esta visión positiva ha contribuido el Magisterio de los pontífices del siglo XX, sobre todo los más de cien discursosde san Juan Pablo II a los deportistas.

Un deporte para la persona

En la raíz del aprecio de la Iglesia por el deporte está su comprensión de la persona como “una unidad de cuerpo, alma y espíritu”. Lo que lleva a la Iglesia a rechazar las concepciones teológicas o filosóficas que ven como males el mundo material y el cuerpo. A la vez, le sirve de base para subrayar “la dimensión espiritual en el deporte”.
El capítulo tercero del documento interesará especialmente a los educadores. En él, hay numerosos ejemplos de cómo el deporte sirve para explicar verdades antropológicas, virtudes humanas o aspectos de la vida cristiana, como hacía san Pablo con los gentiles.
Por ejemplo, el epígrafe “Creatividad, libertad y reglas” explica de forma pedagógica por qué la libertad no equivale a la independencia absoluta. Otros apartados destacan el espíritu de equipo, el valor antropológico del esfuerzo y de la constancia –“sin sacrificio no se obtienen resultados importantes, y tampoco auténticas satisfacciones”, en palabras de Juan Pablo II–; la necesidad de un desarrollo armónico de la persona, que la lleve a madurar en todas sus dimensiones; la experiencia de “la tensión entre la fuerza y la debilidad” en cada persona, etc.

Un deporte justo

La explotación laboral expuesta con motivo del Mundial de Qatar 2022, las protestas contra el despilfarro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, el endeudamiento de años que dejan los grandes eventos deportivos, a satisfacer con más impuestos o menos servicios públicos, o la formación de una burbuja futbolística, que penaliza a los clubes con menos recursos, son algunos ejemplos de lo que ocurre cuando el afán lucrativo manda en el deporte. Aunque el documento no baja tanto al detalle, sí denuncia otros problemas que responden igualmente a “una búsqueda desenfrenada de éxito y de la ingente cantidad de intereses económicos que se mueven en las competiciones deportivas”.
Así, por ejemplo, denuncia la presión que sufren algunos atletas infantiles, y recuerda a sus padres su “responsabilidad de mostrar a los niños que son amados por lo que son, no por sus éxitos”. Otras veces las presiones provienen de la mentalidad de “ganar a toda costa” o de un “anhelo de un mayor espectáculo”, que empuja a los deportistas al dopaje. La corrupción es otro lastre para el deporte, lo mismo que la violencia y el desprecio de los hinchas radicales hacia los contrincantes o los árbitros.

Deportistas santos

El documento se cierra con una invitación a ver en el deporte uno de los atrios de los gentiles de los que hablaba Benedicto XVI, donde los creyentes puedan abrir –en palabras del Papa emérito– “un diálogo con aquellos para quienes la religión es algo extraño, para quienes Dios es desconocido y que, a pesar de eso, no quisieran estar simplemente sin Dios, sino acercarse a él al menos como Desconocido”.
Papa Francisco: “Dar lo mejor de uno mismo en el deporte es también una llamada a aspirar a la santidad”
Aquí el texto hace especial hincapié en la educación: “Desde el origen de la Cristiandad, el deporte apareció como metáfora efectiva de la vida cristiana: el apóstol san Pablo no dudó en incluir el deporte entre los valores humanos, lo que le sirvió como punto de apoyo y referencia en el diálogo con la gente de su época. Hoy en día podemos introducir en el deporte, los juegos y otras actividades lúdicas para llevar a los jóvenes a un entendimiento más profundo de las Escrituras, las enseñanzas de la Iglesia o los sacramentos”.
En resumen, la Iglesia no pretende crear un deporte distinto del que se practica en los barrios o en los grandes estadios, sino “ayudar a dar plenitud a la experiencia deportiva”. Como dijo en su mensaje el Papa Francisco a propósito del título del documento, “dar lo mejor de uno mismo en el deporte es también una llamada a aspirar a la santidad. (...) Es necesario profundizar en la estrecha relación que existe entre el deporte y la vida, para que puedan iluminarse recíprocamente, para que el afán de superación en una disciplina atlética sirva también de inspiración para mejorar siempre como persona en todos los aspectos de la vida. Tal búsqueda, con la ayuda de la gracia de Dios, nos encamina a aquella plenitud de vida que nosotros llamamos santidad”.

domingo, junio 10, 2018

Milagro aprobado de Guadalupe Ortiz de Landázuri., química del Opus Dei.



http://opusdei.org/es-es/article/papa-aprueba-milagro-beatificacion-guadalupe-ortiz-de-landazuri/

Se aprueba el milagro para la beatificación de la química Guadalupe Ortiz de Landázuri

El Papa Francisco autorizó en la tarde de ayer que la Congregación de las Causas de los Santos promulgue el decreto con el que se aprueba un milagro atribuido a la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri, miembro del Opus Dei.
NOTICIAS
Opus Dei - Se aprueba el milagro para la beatificación de la química Guadalupe Ortiz de Landázuri
Roma, 9 de junio de 2018.- El Papa Francisco autorizó en la tarde de ayer que la Congregación de las Causas de los Santos promulgue el decreto de aprobación del milagro de Guadalupe Ortiz de Landázuri (1916-1975), miembro del Opus Dei. También autorizó los decretos relativos a las causas de canonización del beato Nunzio Sulprizio, de la venerable Concepción Cabrera y de Enrique Angelelli y compañeros, mártires en Argentina.
Al conocer la noticia, Mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei, ha comentado: «La vida de Guadalupe nos lleva a comprobar cómo el darse enteramente al Señor, respondiendo con generosidad a lo que Dios va pidiendo en cada momento, hace ser muy felices aquí en la tierra y luego en el Cielo, donde se encuentra la felicidad que no se acaba.
Pido al Señor que el ejemplo de Guadalupe nos anime a ser valientes para afrontar con entusiasmo y espíritu emprendedor las cosas grandes y pequeñas de cada día, para servir con amor y alegría a Dios y a los demás».
El milagro consiste en la curación instantánea de Antonio Jesús SedanoMadrid, de 76 años, de un tumor maligno de piel junto al ojo derecho, en el año 2002.
Una noche, cuando faltaban solo unos días para la intervención quirúrgica en la que le extirparían el cáncer, Antonio acudió con fe a la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri, pidiéndole que no fuera necesario someterse a la operación. A la mañana siguiente, el tumor había desaparecido por completo. En sucesivas revisiones médicas, la curación fue confirmada.
Antonio Jesús Sedano Madrid falleció doce años después, en 2014, a causa de una patología cardíaca. Tenía 88 años. El cáncer de piel, del que se curó por intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri, nunca volvió a aparecer.
En una entrevista, el postulador de la causa, el sacerdote Antonio Rodríguez de Rivera, define a Guadalupe como «una mujer enamorada de Dios, llena de fe y de esperanza que, con su trabajo y optimismo, ayudó a los demás en sus necesidades espirituales y materiales. Era manifiesta la alegría que impregnaba todo su quehacer, también ante situaciones más difíciles».
Nació en Madrid en 1916, el día de la Virgen de Guadalupe. Estudió Ciencias Químicas en la Universidad Central de su ciudad natal. Fue una de las cinco mujeres de su promoción. Durante la Guerra Civil española confortó a su padre, que era militar, en las horas previas a su ejecución. Perdonó desde el primer momento a los responsables. Tras el conflicto bélico, acabó la carrera universitaria y fue profesora de Física y Química en el Colegio de las Irlandesas y en el Liceo Francés de Madrid.
A comienzos de 1944, a través de un amigo, conoció al fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá, quien le enseñó que el trabajo profesional y la vida ordinaria pueden ser lugar de encuentro con Cristo. Más tarde afirmaría: «Tuve la sensación clara de que Dios me hablaba a través de aquel sacerdote». Aquel mismo año se incorporó al Opus Dei.
A partir de entonces, Guadalupe vivirá esa entrega sin condiciones, con una delicada fidelidad a Jesucristo, a quien trataba de modo especial en la Eucaristía, buscando la santidad, con afán de servir, y tratando de acercar a Dios a muchas personas. En Madrid y luego en Bilbao atendió de modo primordial a la formación cristiana de gente joven.

De 1950 a 1956 estuvo en México donde empezó el trabajo apostólico del Opus Dei. Quienes la trataron subrayan que su prioridad era cumplir la voluntad de Dios y que era constante su afán de ayudar a cada persona. Movidas por el aliento de Guadalupe, varias de sus amistades impulsaron actividades de promoción humana y cristiana, como un centro de capacitación social y profesional para campesinas, en una zona rural del Estado de Morelos.
En 1956 se estableció en Roma, donde colaboró con san Josemaría en el gobierno del Opus Dei. Después de dos años, por motivos de salud, se trasladó a España y reemprendió la enseñanza y la investigación en ámbito científico. Concluyó su tesis doctoral en Química y fue pionera del Centro de Estudios e Investigación de Ciencias Domésticas (CEICID). Al mismo tiempo, continuó ocupándose de tareas de formación cristiana en el Opus Dei. En todas sus acciones se refleja su anhelo de amar a Dios con su trabajo, su amistad y una honda alegría que transmitía paz y serenidad.
Como consecuencia de una enfermedad del corazón, falleció en Pamplona, con fama de santidad, el día la Virgen del Carmen del año 1975. Tenía 59 años.
Desde entonces, la devoción privada a Guadalupe se ha ido extendiendo cada vez más. Según el postulador, las personas que acuden a su intercesión reciben gracias muy variadas: curaciones, favores relacionados con el embarazo y con el parto, obtención de puestos de empleo, compaginar trabajo y familia, resolución de problemas económicos, reconciliaciones familiares, acercamiento a Dios de amigos y compañeros de trabajo, etc.
El itinerario de la causa de canonización (resumen de la cronología de la causa que se encuentra aquí).
El proceso sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad de Guadalupe se instruyó en Madrid. Comenzó el 18 de noviembre de 2001 y finalizó el 18 de marzo de 2005. El tribunal interrogó a 32 testigos en Madrid y a 22 testigos en la Ciudad de México.
El 17 de febrero de 2006 la Congregación de las Causas de los Santos otorgó el decreto de validez del proceso y el 4 de agosto de 2009 fue presentada en ese dicasterio la Positio sobre la vida y las virtudes de Guadalupe.
Del 25 de mayo de 2007 al 16 de enero de 2008, se instruyó en Barcelona el proceso sobre la presunta curación milagrosa de Antonio Jesús Sedano Madrid, atribuida a Guadalupe. Posteriormente se entregaron las actas a la Congregación, que declaró la validez del proceso el 24 de octubre de 2008.
El 7 de junio de 2016, el congreso peculiar de los consultores teólogos dio respuesta positiva a la pregunta sobre el ejercicio heroico de las virtudes por parte de Guadalupe Ortiz de Landázuri. El 2 de mayo de 2017, la sesión ordinaria de los cardenales y de los obispos se pronunció en el mismo sentido.
El 4 de mayo de 2017, el Papa Francisco recibió del cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, una relación detallada de las fases de la causa, ratificó el voto de la Congregación de las Causas de los Santos y autorizó que se publicara el decreto por el que se declara venerable a la sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri.
El 5 de octubre de 2017, el consejo de médicos de la Congregación de las Causas de los Santos, tras haber estudiado la curación de Antonio Jesús Sedano Madrid, declaró que es científicamente inexplicable. Y el congreso de teólogos consultores de la Congregación, reunido el 1 de marzo de 2018, afirmó que esa curación debe atribuirse a la intercesión ante Dios de Guadalupe.
En la sesión ordinaria del 5 de junio de 2018, los cardenales y obispos miembros de la Congregación de las Causas de los Santos, en conformidad con las conclusiones del consejo de médicos y del congreso especial de teólogos consultores de la Congregación, confirmaron la curación extraordinaria de Antonio Jesús Sedano Madrid por intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri.
El 8 de junio de 2018, el Papa Francisco dio autorización a la Congregación para publicar el decreto sobre el milagro atribuido a Guadalupe.
Información sobre la Causa de canonización de Guadalupe

sábado, junio 09, 2018

Conversión.




Inicio / Personajes
La curación de su padre propició la canonización de San Josemaría Escrivá

Era un médico ateo, vio un «milagro» auténtico pero no creyó: se convirtió de una manera inesperada

Era un médico ateo, vio un «milagro» auténtico pero no creyó: se convirtió de una manera inesperada
Manuel tuvo un proceso de conversión largo, hasta que se enamoró a Dios de una forma que nunca habría imaginado


8 junio 2018

Manuel, médico de profesión, es hijo de Manuel Nevado, el también doctor que enfermo de un carcinoma fue curado por intercesión de San Josemaría Escriva de Balaguer. De hecho, este milagro fue el que propició la canonización del entonces beato fundador del Opus Dei.

Sin embargo, Manuel (hijo) no sólo no es que no creyese en los milagros pese a que había visto la curación de su padre, sino que era un ateo militante que incluso negó la invitación que le hizo su padre para que acudieran a Roma a la canonización de San Josemaría.

Testigo de un milagro, pero no se convirtió entonces
En la sección Regreso a Ítaca, que publica la web del Opus DeiManuel explica cómo años después se convirtió. No hizo falta ningún milagro, pues no había creído en el pasado pese a haber sido testigo, sino que fue llevando a misa a su padre enfermo cómo Dios fue penetrando en su corazón, hasta que tumbó su ateísmo militante.



Manuel recuerda el día en que su padre reunió a él y a sus hermanos para invitarles a la canonización. Sin embargo, no podía creer que el carcinoma de su padre fuera el milagro que aprobaría la Santa Sede.

La curación de su padre
Años antes, en plena enfermedad, nunca había prestado demasiado atención a su padre ni a su curación. “Yo conocía bien las manos de mi padre, daban pena. Tenía unas manchas negras, algunas muy adheridas a la piel, con una pinta muy fea. Él estaba preocupado porque le molestaban muchísimo y había perdido movilidad y sensibilidad”.

Entonces, alguien les dio a sus padres una estampa de Josemaría Escrivá. Sus padres rezaron y el milagro se produjo.

A la vuelta de un congreso en Viena su padre le enseñó las manos. Manuel cuenta que “habían cambiado de aspecto radicalmente: se reconocía donde habían estado las manchas pero ya no había piel negra, ni dura, ni adherida”.

Su negativa a creer
A partir de entonces, se empezó a estudiar el caso de su padre a fondo hasta que se reconoció oficialmente. Pero para su hijo una cosa estaba clara: no era un milagro.

Llegó entonces la fecha de la canonización. “Cuando mi padre insistió un poco más (en que asistiera), yo me cabree a lo bestia. De portazo. Él me pidió que al menos dejara que fueran los niños y mi mujer, pero le dije que no estaba nada de acuerdo con que fueran y no insistió más. Fue a Roma toda la familia, mis tres hermanos con sus familias. Todos menos yo”.


El padre de Manuel se curó gracias a la intercesión de San Josemaría

Ateo militante
Ir a Roma era traicionar su ateísmo, que empezó a forjarse desde la adolescencia. Primero fue dejar de escuchar en misa, luego no asistir hasta que rechazó a Dios. Cuenta Manuel que “como era médico y me creía científico, leía de todo y me influyó mucho el positivismo”.

La ciencia se había convertido para él en la herramienta que salvaría la humanidad, y por ese motivo Dios no era necesario. “No es que fuera mala persona, simplemente me creía que se podía construir un mundo maravilloso, sin Dios: sin guerras, donde la gente fuera solidaria… Pensaba que la Iglesia era perniciosa y, también, que era imposible conciliar la fe y la ciencia”, confiesa.

Pero además, pretendía contagiar este ateísmo. Gracias a Internet, recuerda Manuel, se convirtió en militante: “me dedicaba a intervenir en foros de religión –que eran como la versión primitiva de Facebook- por entretenerme. Tenía una gran afición a escribir cosas contra Dios y contra la Iglesia y tenía bastantes seguidores, gente a la que le parecía muy bien lo que yo decía”.

A misa, pero no para creer
En 2004, dos años después de la canonización, al padre de Manuel le diagnosticaron una enfermedad grave de la sangre, Mielodisplasia. Cada semana empezó a recibir un tratamiento en el hospital en él trabajaba. Sus padres viajaban cada domingo desde Badajoz y se quedaban en su casa hasta el día siguiente.

Como siempre habían hecho, sus padres iban a misa. “Al principio iban ellos solos pero empezó a preocuparnos que se pusieran malos o que les pasara algo, porque además mi madre estaba prácticamente ciega”.

Fue así como Manuel y su esposa empezaron a acompañar a misa a sus padres. Y aunque podían esperar fuera, decidieron entrar en la iglesia. Después de varios meses haciendo esto, Manuel empezó también a escuchar al sacerdote. “Este tío tiene buen método, porque primero lee el Evangelio y luego lo explica”, pensaba él.



"Salía como consolado"
Otro domingo empezó a pensar que lo que se decía en misa era interesante y que se podía aplicar a la vida. Lo empezó a ver como consejos. Además, notó algo muy extraño: “No sabía por qué pero solía entrar en Misa angustiado por mi padre y salía como consolado, una cosa un poco rara”.

Pasado un tiempo  llegó a la conclusión de que “era tonto por seguir ahí sentado sin hacer nada”. Y decidió que quería volver a ser cristiano, poder comulgar, confesarse…  Habían pasado 4 años desde que empezó a ir  a misa con sus padres.

Tocaba comunicárselo a su mujer. Manuel recuerda que “llevábamos año yendo a misa juntos pero nunca habíamos hablado del tema. A mí me daba vergüenza pero resultó que ella pensaba exactamente lo mismo y no sabía cómo decírmelo”.

"Conviértete y cree en el Evangelio"
Una vez tomada esta decisión, buscaron juntos un sacerdote con el que confesar. Les puso como penitencia ir a misa y comulgar al día siguiente, que era Miércoles de Ceniza. Al cumplirla, Manuel afirma haber sentido un cosquilleo en la nunca cuando oyó después de tantos años: “conviértete y cree en el Evangelio”.

“Puedo recordar perfectamente cuando era ateo, porque ha sido hace nada. Ahora tengo un consuelo perpetuo, algo a lo que recurrir todos los días. Se vive de otra forma, pero no es fácil de expresar. Si alguien me pidiera que valorara la diferencia de mi vida de antes y la de ahora del 1 al 10, le pondría un 1.000, pero no puedo explicar exactamente en qué. Más bien en todo”.

jueves, junio 07, 2018

Dinero público ??????????? Calvo Poyato.




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Todo comienza en página 2.








“¿Por qué no hay primera página en ninguno de los tratados del Talmud babilónico? ¿Por qué cada uno empieza por la segunda?”. Rabí Leví Itzajac repuso: “Por mucho que un hombre pueda aprender, siempre debe recordar que no ha llegado siquiera a la primera página”. […] Pero en realidad no sólo las letras en negro, sino también los espacios en blanco que las separan, son símbolos de la enseñanza, con la salvedad de que no somos capaces de leer esos espacios. En tiempos venideros, Dios revelará lo que la blancura de la Torá oculta”.

lunes, junio 04, 2018

Corpus en el Hinmalaya.



Javier Cremades  : Me acaba de llegar esta foto desde el Himalaya. El Corpus se celebra en los 5 Continentes. En todas las latitudes se adora a Dios...
Me emociona esta foto, y me empuja a hacer más Comuniones espirituales y a dar a conocer a todo el mundo lo súperbueno que es Jesús...






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domingo, junio 03, 2018

Cuerpo, sangre, alma y divinidad de Cristo.


Veneremos, pues, inclinados
tan grande Sacramento;

y la antigua figura ceda el puesto

al nuevo rito;

la fe supla

la incapacidad de los sentidos.

Al Padre y al Hijo

sean dadas alabanza y júbilo,

salud, honor, poder y bendición;

una gloria igual sea dada

al que del uno y del otro procede.

Amén.






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