lunes, mayo 29, 2017

El mito de Kennedy.



El centenario de Kennedy

Una figura con luces y sombras, aunque me parecen aventuradas aquellas opiniones que juzgan al presidente Kennedy como un presidente mediocre y ocasionalmente peligroso

Foto: El presidente John F. Kennedy y la primera dama Jacqueline Kennedy, el día de su asesinato en Dallas. (Reuters)
El presidente John F. Kennedy y la primera dama Jacqueline Kennedy, el día de su asesinato en Dallas. (Reuters)
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Los tres balazos que acabaron con JFK en una calle de Dallas fueron el principio de una leyenda en la que, como suele ocurrir, hechos superpuestos a la objetividad de la persona fueron creando una neblina que enterró al personaje entre los destellos pirotécnicos de la emotividad. Si a eso se une los rumores de “una gran conjura”, que supuestamente utilizaría al inestable Lee H. Oswald como marioneta, ya se entiende que era inevitable que la figura del joven presidente fuera engrandecida por todos aquellos a los que hizo soñar con un mundo nuevo.
Por lo demás, es justo señalar lo que su asesor Ted Sorensen apunta: "No será fácil, para los historiadores, comparar a Kennedy con sus predecesores o sucesores... porque resultó único en la huella que marcó en ese puesto. El primero en ser elegido a una edad tan joven. El primero en serlo profesando la fe católica. El primer presidente americano en una era de mutua capacidad atómica de destrucción total. El primero en tender, literalmente, a alcanzar la Luna y aún más allá.... El primero muriendo en la flor de la edad".
La dinastía Kennedy fue el epicentro de una tragedia griega sobre la que siempre se cernió una maldición familiar que se transmitió desde los abuelos a los hijos y de estos a los nietos. El prólogo del drama fue la presidencia de John F. Kennedy. Para ser justos, conviene recordar que la cronología tiene que ver mucho con el poder presidencial. Si estamos de acuerdo con Richard Neustadt, de los ocho posibles años de mandato de un presidente, los dos primeros sirven de aprendizaje; el cuarto se emplea en la preparación de las elecciones para un nuevo mandato; los años séptimo y octavo dejan al presidente saliente con escaso poder y pocas iniciativas. Quedan como años potencialmente “fértiles” el tercero, quinto y sexto. Kennedy solo tuvo el tercer año. No es suficiente para emitir una opinión definitiva.
De ahí que me parecen aventuradas aquellas opiniones que juzgan al presidente Kennedy como un presidente mediocre, y ocasionalmente peligroso, en la línea de los chistes que corrían durante su presidencia: “Truman demostró que cualquiera puede ser presidente; Eisenhower que nadie debía ser presidente; Kennedy, que puede ser peligroso tener un presidente”.
John F. Kennedy, de John F. Kennedy (d) acompañado por su padre Joseph P. Kennedy (c) y su hermano Joseph P. Kennedy Jr. (i) el 2 de julio de 1938. (EFE)
John F. Kennedy, de John F. Kennedy (d) acompañado por su padre Joseph P. Kennedy (c) y su hermano Joseph P. Kennedy Jr. (i) el 2 de julio de 1938. (EFE)
Más bien coincido con Ben Bradlee, el antiguo director del Washington Post y persona cercana al presidente Kennedy, cuando observa que "su breve paso por el poder estuvo más lleno de promesas que de actuaciones". Lo que es en cierto modo natural con solamente mil días en la Casa Blanca. Lo que ya no lo es tanto es lo que el mismo Bradlee añade a continuación, poniéndolo en boca de Richard Reeves: "Tenía menos convicciones de lo que yo creía, poca ideología y menos sentimientos. Las convicciones que de verdad tenía estaba dispuesto a arrinconarlas, sobre todo si con ello evitaba enfrentamientos o el riesgo de que le consideraran un estúpido".
Lo cual no significa que Kennedy careciera de aquellas virtudes que, con tiempo por delante, pueden cuajar en un buen presidente. Era inteligente, audaz, de notable valor físico, y con un encanto personal lleno de magnetismo, con ese punto de escepticismo que lleva a contemplar los acontecimientos con la distancia que proporciona evaluarlos con cierto relativismo.
La contienda vietnamita generaría en el país una especie de "orgía nihilista", desgarrándose la nación con un sorprendente afán autodestructivo
Estas virtudes, sin embargo, aparecen hoy difuminadas por otros aspectos menos positivos de su carácter. Como primero, su dependencia de pulsiones irrefrenables, que –entre otras consecuencias- probablemente fueron uno de los factores indirectos de que las balas de Lee Harvey Oswald (su asesino) le destrozaran el cerebro. Me refiero a lo que cuenta Hugh Sidey, corresponsal de la revista Time: “Vino a verme una mujer a la que yo conocía y me comentó que Kennedy intentó abalanzarse sobre ella en la piscina de la Casa Blanca. Al intentar escabullirse la dama, el presidente cayó al agua y se lastimó la espalda”. El corsé que tuvo que llevar desde entonces impediría a Kennedy doblarse a tiempo y evitar las balas de su asesino, que hizo blanco a placer sobre una figura erecta.
Otro notable engaño fue la apariencia que creó ante el pueblo americano de salud envidiable. En realidad, ésta empeoró constantemente, antes y durante su corta presidencia. Su dependencia de una serie de fármacos para mitigar el dolor de espalda, el tratamiento de una antigua enfermedad venérea y las continuas inyecciones de cortisona para controlar su enfermedad de Addison fueron cuidadosamente enmascaradas en rutinarios informes médicos para consumo público, manipulados por su personal de prensa. A lo que hay que añadir –aunque aquí hay que andarse con cautela- algunas pautas neuróticas, detectadas en él y en el conjunto de los Kennedy que, junto con sus deficiencias físicas, de algún modo influyeron en decisiones fundamentales de Kennedy como fueron el fracaso frente a Castro en Bahía de Cochinos, la transformación de la guerra de Vietnam de una contienda vietnamita a una guerra norteamericana y la responsabilidad personal del presidente en el derrocamiento y el asesinato de Ngo Dinh Diem, presidente de Vietnam del Sur.
La presidencia de Kennedy fue una era y una vida inacabada, que mostró un presidente con la fibra necesaria para serlo, pero con defectos de entidad
Durante muchos años, la contienda vietnamita generaría en Estados Unidos una especie de “orgía nihilista”, desgarrándose la nación con un sorprendente afán autodestructivo, fruto de una prensa hostil al conflicto, unos campus universitarios incendiados en protestas y una mayoría silenciosa aterrorizada por unos y otros. El resultado fue que, en realidad, América no perdió la guerra en las selvas vietnamitas sino en las selvas de asfalto de las propias ciudades estadounidenses.
En conclusión, la presidencia de Kennedy fue una era –y una vida–​ inacabada, que mostró un presidente con la fibra necesaria para serlo, pero con defectos de entidad que, vistos en perspectiva, apuntan a un posible delicado desenlace de su presidencia. Presidencia que dejó un legado sombrío en Vietnam, junto al legado esperanzador de un proyecto de legislación sobre derechos civiles, que tuvieron que desarrollar otros.
En realidad, los mil días de Kennedy fueron ricos en promesas y exiguos en hechos. Su valentía, su inteligencia, el resplandor que irradiaba, su rara mezcla de juventud y autodesdén, hicieron de la política americana una explosión de “estilo” más que de contenido. Probablemente esa explosión acabara enterrando al político y al hombre todavía inmaduro.
*Rafael Navarro Valls, es catedrático, académico y autor de La Leyenda Kennedy.

Vencer al mundo, con Dios.



Gentileza de Mercedes Maciá.


También nosotros estamos llamados a vencer al mundo. A vencer su propuesta individualista, cómoda, egocéntrica y limitada. Cuando vivimos el amor de Dios expresando el amor a los hermanos, ya estamos venciendo al mundo.





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jueves, mayo 25, 2017

Francisco y Trump.


El Maestro atento siempre.







Trump y Francisco : una “tregua de Dios”


SORPRENDE LA fuerza de una simple carta. Me refiero a la escrita por Melania Trump al Papa, manifestando que reza por él como mujer de origen católico. Una carta extremadamente delicada, que ha contribuido a que los 28 minutos de entrevista entre Trump y Francisco de ayer hayan sido menos tensos de lo esperado. Es claro que una cosa son las relaciones "a distancia" -algo tormentosas entre el rubio presidente y el austero Papa- y otra las que tienen lugar cara a cara.


Confluencias entre Trump y Francisco

Trump desde que entró a las 8.30 de ayer en el palacio apostólico del Vaticano hasta que lo abandonó, lució una franca sonrisa como preanunciando que venía como amigo y no como adversario. Francisco en las sesiones fotográficas ha aparecido algo serio, pero en el cara a cara ha dulcificado el gesto. Sobre todo al saludar a Melania Trump que, desde mi punto de vista, ha sido la protagonista del encuentro en esta entrevista matutina y rodeada de un severo protocolo. Por lo demás, la duración de la entrevista (casi 30 minutos) ha entrado en márgenes de "normalidad". Diez minutos habría sido un fiasco, menos, un desastre.
Permítanme, pues, que en estas letras decrete una breve y personal "tregua de Dios", en un momento de fuertes polémicas sobre Washington y el Vaticano. Efectivamente, de tanto acentuar las diferencias, se han olvidado los puntos de confluencia entre Francisco y Donald Trump, que hacen entender mejor el positivo sentido del encuentro de ayer entre la primera autoridad moral de la Tierra y el representante del mayor centro de poder político y económico del mundo.
Por ejemplo, ambos son descendientes cercanos de emigrantes. Francisco de italianos asentados en Argentina. Trump de madre escocesa y padre alemán, arraigados en EE.UU. Ambos son unos outsiders en el momento de su elección. De hecho, cuando el nombre de Bergoglio fue anunciado desde el balcón central de la basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, la sorpresa fue una reacción común en el público concentrado en la plaza y en la prensa de todo el mundo. Cuando Donald Trump anunció en junio del 2015 su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos, hubo un escepticismo generalizado. Durante las primarias, el escepticismo se tornó en perplejidad. Y cuando en la noche del 9 de noviembre fue nominado presidente, todas las previsiones de los media sufrieron un duro vapuleo.
Ambos son cercanos al pueblo y lejanos del establishmentcurial vaticano (Francisco) y del aparato del Grand Old Party (Trump). Los dos se encuentran más cómodos en el contacto directo con los ciudadanos y los fieles, que en las reuniones con los líderes políticos.
En fin, no puede olvidarse que hay algunas otras convergencias más de fondo en cuestiones que no son estrictamente políticas sino de carácter ético, que tocan aspectos que la doctrina católica entiende esenciales para la tutela del derecho a la vida y de la familia. Me refiero a temas como el aborto, eutanasia y uniones entre personas del mismo sexo, ante los cuales Trump -con mayor o menor entusiasmo- se ha mostrado reticente. Reticencia que se convierte en rechazo en Francisco. Sin olvidar las acciones favorables del presidente americano a la libertad religiosa y a la protección de las minorías cristianas del Medio Oriente. Por otra parte, el Vaticano acogió con satisfacción el nombramiento de Neil Gorsuch para el Tribunal Supremo, magistrado con cierto bagaje pro life.

Discrepancias
La "tregua de Dios" es algo transitorio (suspensión de hostilidades pro tempore) pero no esconde las latentes diferencias y desencuentros. Trump es un bon vivant que anda ya por su tercer matrimonio, con una ambición empresarial sin freno, "lanzando su apellido como una marca que presta y vende al mejor postor" (Ary Waldir Ramos ). Bergoglio es un papa austero que en su apartamento de Buenos Aires se hacía la comida y, cuando fue elegido, prefirió vivir en una modesta residencia y no en las habitaciones papales, prescindiendo de coches más o menos lujosos y ocupando primero un modesto Ford Focus y, ahora, un sencillo coche eléctrico Nissan Leaf, que acentúa su deseo de ejemplaridad en materia de protección del medio ambiente.

Esto conecta con desencuentros sustanciales entre Francisco y Trump en otras áreas, como el cambio climático, la inmigración y la justicia de las acciones bélicas. El Papa Francisco, es alguien preocupado por el medio ambiente, hasta el punto de haber dedicado una encíclica (Laudato si`) sobre la cuestión. Trump es un escéptico del calentamiento global y de las medidas excesivas en la protección del medio ambiente. Para Francisco, cerrar las fronteras o levantar muros para detener a los inmigrantes es un crimen de lesa majestad. Para Trump, un medio de defensa frente elementos potencialmente hostiles. En fin, utilizar "la madre de todas las bombas" lanzándola sobre escondrijos de la yihad ha enfurecido al Papa, no solamente por la utilización de un arma terrible, sino también por la propia definición de "madre", que contrasta con la finalidad destructiva de las bombas.

Un comunicado alentador
No obstante esas divergencias, el comunicado vaticano de la entrevista entre los dos personajes ha pasado de puntillas sobre ellas. Ha mencionado la entrevista como "cordial". Se ha complacido en las "buenas relaciones entre la Santa Sede y los Estados Unidos", en especial por el compromiso común "a favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia". Ha estimulado la colaboración «serena» en los campos de la salud, la educación y la atención a los inmigrantes. En fin, ha manifestado una especial atención por la paz en las relaciones internacionales, impulsada por "la negociación política y el diálogo interreligioso", sin olvidar la tutela de las comunidades cristianas en Oriente Medio.

Trump ha diseñado este primer viaje al extranjero, en parte, como un acercamiento a las tres religiones monoteístas. Pero no para dictarles cómo vivir, sino -según palabras del propio presidente- para "construir una coalición de amigos y de compañeros que compartan el objetivo de luchar contra el terrorismo y de ayudar a la seguridad y la estabilidad mundial, empezando por Oriente Medio azotado por la guerra". De ahí la idea de iniciarlo en Arabia Saudita, con los enclaves vitales para los musulmanes de la Meca y Medina, después Jerusalén, y, al final el Vaticano.
En Arabia saudí, ante más de 50 dirigentes de países musulmanes, ha lanzado un atrevido discurso sobre "el islam pacífico", llamando a un rechazo del odio y el extremismo: "una batalla entre el bien y el mal". En Jerusalén y Belén, ha intentado acercar las posiciones entre su "amigo" Benjamin Netanyahu y Mahmoud Abbas. Es muy sintomático que haya sido el primer presidente en activo que ha rezado ante el Muro de las Lamentaciones, así como visitado la Basílica del Santo Sepulcro. De este modo ha querido unir el triángulo islam, judaísmo y cristianismo en una simbólica liaison frente "a las fuerzas del mal".

Estados Unidos y las tres religiones monoteistas

Este planteamiento del viaje -y la cordialidad que Trump ha manifestado en toda su entrevista con Francisco- tal vez solamente es posible en un americano, dada la peculiar visión estadounidense de las relaciones Iglesia / Estado. En Europa, el origen de la laicidad fue hostil a la religión. Incluso se ha hablado "de un genocidio en nombre de la Razón" (Michael Burleigh ). Para los americanos, al contrario, la religión no es una enemiga, pues en el inicio de la república el sentido original de la laicidad no fue tanto "el de hacernos libres de la religión como el de hacernos oficialmente libres para su práctica" (William Mclaughlin). De ahí la familiaridad con que en EE.UU. se habla de Dios.
Tal vez por esto, antes del encuentro de ayer, Trump decía : "Estoy entusiasmado por mi encuentro con el Papa Francisco". Y de ahí también el "estoy honradísimo de estar aquí", con el que el presidente saludó al Papa en el encuentro de ayer. Por su parte, Francisco se negó a juzgar a Trump, antes de entrevistarse con él. No le gustan los rumores: opina "una vez escuchado al interlocutor".

La paz como protagonista

La paz ha estado rondando los encuentros habidos ayer en el Vaticano. Un regalo del Papa Francisco a Trump se refería a ella. El Papa ha insistido en comentarle que se lo regalaba con el deseo de que sea "instrumento de paz", a lo que Trump ha respondido "necesitamos la paz". Probablemente el mayor acierto de Francisco haya sido huir de un maniqueísmo arrogante que hoy aflora fácilmente. Me refiero a actitudes del tipo "Trump es malo por definición, y quienes lo critican, también por definición, son buenos". El Papa, consciente de su papel de máxima autoridad moral, sabe que el progreso en la búsqueda mundial de la paz y de la protección de los derechos humanos no es posible sin la colaboración del Estado más poderoso del planeta y de quien lo representa. Y ese, hoy por hoy, guste a unos y disguste a otros, es Donald Trump.
Para el presidente ha sido un momento de serenidad en medio del vendaval que le espera en EEUU, en torno al Russiagate. Para Francisco, una entrevista menos complicada de lo esperado. Un anticipo de paz, si es que Trump le hace algún caso.

Rafael Navarro-Valls es catedrático, académico y autor del libro Entre dos orillas: de Obama a Francisco (Ediciones Internacionales Universitarias

miércoles, mayo 24, 2017

María, auxilio de los cristianos.


Dios nuestro, que pusiste a la Madre de tu Hijo amado como madre y auxiliadora del pueblo cristiano, concede a tu Iglesia vivir bajo su protección y alegrarse con una paz duradera




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martes, mayo 23, 2017

España un gran país.




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ME ANIMO A PROCLAMAR QUE ESPAÑA ES UN GRAN PAÍS; HISTORIA, TRADICIÓN, CLIMA, CREATIVIDAD,VARIEDAD,TURISMO, GENEROSIDAD,SENTIDO DEL EQUILIBRIOY EL HUMOR, NO ABURRIDO,.MÁXIMO RECEPTOR DE ERASMUS. FRANCIA E INGLATERRA SIEMPRE ENVIDIOSOS. NUESTRO PEOR ENEMIGO,NOSOTROS MISMOS.

Y por católica; tierra de santos y de María..

lunes, mayo 22, 2017

Loquillo, dedicado a los curas que van de negro.





Esto es un descubrimiento, es la mejor defensa de que los curas vayan de negro, pero con la tirilla blanca de la luz.
Dedicado a mi tío cura, a todos los curas que he conocido y a todos los que en el mundo aparecen como tales, porque como bien dice el Loco, tienen muchas razones para vestir así.



"Voy de negro y te preguntas el por qué
porque no visto otros colores sé muy bien
que mi apariencia puede resultar sombría y gris
tengo razones para vestir así

Llevo el negro por los pobres y también
por los vencidos puestos contra la pared
Lo llevo por el preso,
que paga el sueldo de
una ley hecha a medida del poder.

Llevo el negro por aquellos que jamás
hicieron caso a Cristo al proclamar
que existe un camino de Amor y de Piedad
hablo claro, tú me entenderás

Voy de negro por la injusta soledad
de los viejos y los que acabarán
fríos como piedras después de cabalgar
mientras alguien se hace rico en su sofá

Voy de negro por el joven que caerá
en la guerra creyendo tener detrás
a Dios y a su madre de su lado
y no es verdad.
es la carne del juego de un general

Sé que hay cosas que nunca estarán bien
pero nada es imposible mírame
yo canto esta canción
¿ que puedes hacer tú ?
Mira hacia dentro y carga con tu cruz

Quiero enseñar un arco iris al cantar
pero en mi espalda cae la oscuridad
y hasta que la luz no brille de verdad
voy de negro, de negro me verás."






¡Gracias Loquillo!

sábado, mayo 20, 2017

Qué es un laico ??????




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Voz, laico en el Diccionario jurídico de la Real Academia de jurisprudencia y legislación, escrito por Daniel Tirapu.Gracias a Josemaría Escrivá,Alvaro del Portillo y Newman, llegué a esta claridad de concepto.


La noción de laico ha sido y es objeto de debate en la doctrina canónica. Si todos los miembros de la Iglesia son fieles (jerarquía religiosos y laicos) los laicos han sido caracterizados como aquellos fieles de la Iglesia que no han recibido el sacramento del orden ni se han vinculado en la Iglesia mediante votos o consejos evangélicos. pero esta sería una definición negativa y simplista. Son laicos en la Iglesia aquellos fieles bautizados la mayor parte de los fieles de la Iglesia que están llamados a la santificación de las realidades temporales “política economía acción social mundo laboral' mediante su testimonio de vida coherente y que junto con todos los demás cuidan del mundo creado y participan de sus alegrías y sufrimientos.
Están especialmente llamados a la vida familiar donde transmiten la fe y las destrezas propias siendo elementos fundamentales de esperanza y de cohesión entre las generaciones para hacer un mundo más justo y amable.
A los laicos corresponde la función de santificar en las celebraciones litúrgicas pues participan del sacerdocio común de Cristo por el Bautismo. En este ámbito sin ser su principal función pueden llevar algunas funciones como acólitos, lectores, comentadores y administrar algunos sacramentales. Los laicos como testigos del anuncio evangélico en algunas ocasiones pueden ser llamados a colaborar con el Obispo y los presbíteros en el ejercicio del ministerio de la palabra. El laico actúa a título personal sin responsabilizar a la Iglesia. Tienen el derecho a recibir una formación cristiana adecuada incluso a obtener títulos oficiales de ciencias sagradas.
En cuanto a las funciones de gobierno los laicos a tenor del derecho pueden cooperar en el ejercicio de la potestad de gobierno a tenor del c. 0129,2 del CIC. Un laico puede ser consejero de juez, único, procurador y abogado notario, perito e incluso la Conferencia episcopal de cada país puede permitir que el laico sea juez en Tribunal colegiado.
Por laico en derecho estatal se suele entender que el estado no es creyente y que por tanto no puede sustituir ni concurrir al acto de fe de los ciudadanos. Algunos entienden por laico laicista o agresivo con la religión. En España el Tribunal Constitucional sentenció que la actitud del Estado respecto a las confesiones religiosas debe ser de una laicidad positiva el Estado no es confesional, pero coopera con las confesiones religiosas en el bien común

jueves, mayo 18, 2017

Breve crónica de la beatificación de Josemaría Escrivá.






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Dedicado a Antonio J Alcalá y a la promoción Altocastillo 1992.

Se anunció la beatificación de Josemaría Escrivá. Cada día nos escupieron desde muchos lados incluso fuego amigo. Alvaro del Portillo no perdió jamás la paz y nos puso a trabajar y a rezar.

Yo estaba en Jaen y me tocó ir en un Bus con los chicos de Altocastillo del 92. Trabajo duro; nada más parar en las cercanías de barcelona, sacaron sus banderas de España;la comida era a base de bocatas, lo que atoraba el intestino. Al llegar a Roma, silbaban a las italianas y se metían con los que manejaban un Ferrari. Para mis adentros pensaba, éstos vienen a Roma y no entienden mucho de beatificaciones, seguro que se escapan .Pues no; se confesaban, cantaban y rezaban. Fuimos alojados en un viejo convento, donde los últimos que habían pasado por allí eran las tropas de Patton.

Día 17: el fundador del Opus dei en 1933,después de hablar con muchos chicos, consiguió reunir a tres; les dió la Bendición con el Santísimo y  vió a tres, trescientos, tres mil, trescientos mil.., la fe de un cura loco y soñador de Madrid. Pues aquella mañana estábamos más de  trescientos mil. Se contestaba en latín , se cantaba, se rezaba en silencio. JoséMaría, menuda la que has armado. Y tantos que no habían podido ir. Qué maravilla ser beatificado con la monja canosiana Bakhita, que había sido esclava y descubrió  a Dios como padre. En la consagración de la Misa se oía la campanilla. Aquello era una catequesis para la Iglesia universal; 300 sacerdotes dando la comunión con dignidad.Tantos compañeros de la Obra por las calles, tantos amigos, alegría contagiosa.

Los chicos de Altocastillo felices y quejosos algunos porque otros habían tenido mejor entrada.El 18 Misa en la Plaza de San Pedro de acción de gracias, y cumpleaños del Papa Juan Pablo II. Todos pensamos que el Papa nos había mirado, mientras cantábamos el mejor happy birthday de mi vida.Antonio J y yo dejamos los bocadillos; birra Peroni y tiramisú en Piazza navona.La vuelta estupenda; dando gracias y viendo Cocoon.

Gracias Dios mí por haber vivido todo esto, y que Viva San Josemaría, su Fe, San Juan pabloII, Beato Alvaro del Portillo. Gracias por ver con los ojos lo que sabía pero no había visto. Miles de horas deformación en todo aquello. 25 años ha.


Católico a mi manera.

Muy comprobado.



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martes, mayo 16, 2017

No tienen hijos, no pueden gobernar.




, por Juan Manuel de Prada

El Olivo
14 Mayo, 2017

TRAS la victoria del gabacho Macron, un amigo me invita a reflexionar sobre un hecho nada baladí: se trata de un gobernante sin hijos, de otro gobernante europeo más sin hijos, al igual que la teutona Angela Merkel, al igual que la británica Theresa May, al igual que el holandés Mark Rutte, al igual que el italiano Paolo Gentiloni, al igual que el sueco Stefan Löfven, al igual que el luxemburgués Xavier Bettel, al igual que otros muchos mandatarios europeos, incluido el archipámpano Jean-Claude Juncker. Poder designar con plena propiedad a todos estos personajes como una recua de mulas nos procura, ciertamente, enorme gozo. Pero, por lo demás, resulta muy inquietante que una mayoría de gobernantes europeos sean «hijos sin hijos». No parece insignificante que las personas que deben velar por el futuro de Europa y asegurar el porvenir de nuestros hijos sean personas que hayan decidido permanecer estériles.
El pensamiento político clásico, cuando explicaba las obligaciones del príncipe hacia sus súbditos, las comparaba con las del padre hacia sus hijos. El príncipe estaba obligado a velar por sus súbditos con la diligencia que se exige al padre de familia, defendiéndolos hasta el derramamiento de la propia sangre; y, a cambio, los súbditos estaban obligados a mostrarle la obediencia afectuosa y leal que un buen hijo muestra a su padre. Este cuidado amoroso que el príncipe debía a sus súbditos tenía su mejor escuela en la propia institución monárquica, que no en vano se fundamentaba en la continuidad familiar. Cada vez que el príncipe tenía un hijo, sus súbditos lo celebraban con alborozo; pues, aparte de asegurarse un sucesor, aseguraba el porvenir de los hijos de sus súbditos, a quienes tampoco faltaría un príncipe que los protegiese.
Los gobiernos de nuestra época ya no se fundan en la continuidad familiar; pero que los gobernantes tengan o no tengan hijos no es una cuestión baladí. Como escribía el cronista Juan de Lucena, ensalzando a Isabel la Católica: «Lo que los reyes facen, bueno o malo, todos ensayamos de lo facer. Jugaba el rey, éramos todos tahúres; estudia la reina, somos agora estudiantes». En efecto, en medio del invierno demográfico que está destruyendo Europa, resultaría esperanzador que los europeos pudieran mirarse en el espejo de unos gobernantes que invitan con el ejemplo a la procreación. Algo muy grave está ocurriendo cuando un continente que atraviesa la etapa más próspera de su historia, que dispone de medios para combatir la enfermedad y prolongar la vida, que parece haberse sacudido la amenaza de las guerras, plagas y catástrofes que en otras épocas diezmaron su población, se niega sin embargo a tener descendencia. Algo muy grave está sucediendo cuando cada vez más europeos se niegan a crear una nueva generación (a la vez que claman farisaicamente contra la invasión musulmana); y, no contentos con ello, eligen gobernantes que los ratifican en esa decisión suicida. Europa es víctima de lo que Solzhenitsyn llamaba un «arrebato de automutilación»: el ombliguismo consumista, el egoísmo parasitario, el hastío vital de un continente que se ahoga en la náusea de su propia esterilidad merecían, en efecto, que los gobernase esta recua de mulas. Y podríamos preguntarnos incluso, a la luz del pensamiento político clásico, si los «hijos sin hijos» son los más idóneos para asumir tareas de gobierno, para brindar su cuidado amoroso y luchar por el porvenir de nuestros hijos.
Europa no sólo carece de recursos morales para mantener su civilización, sino que ni siquiera posee gobernantes que la inviten a prolongar su existencia. Tal vez haya llegado el momento de cerrar el quiosco y esperar la llegada de los bárbaros.
Artículo publicado en ABC el 13 de mayo de 2017.

jueves, mayo 11, 2017

miércoles, mayo 10, 2017

Mensaje del Prelado Ocáriz, para Mayo.




Mensaje del Prelado (10 mayo 2017)

Mons. Fernando Ocáriz invita en este mensaje a acompañar al Santo Padre en su viaje a Fátima con la oración y con el amor atento a quienes nos rodean.
CARTAS PASTORALES Y MENSAJES
Opus Dei - Mensaje del Prelado (10 mayo 2017)
El centenario, ya inminente, de las apariciones de la Virgen en la Cova da Iriay la peregrinación del Papa a Fátima despiertan de nuevo en nosotros, de un modo especial, aquel deseo vibrante de san Josemaría: Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam! Acompañemos al Papa Francisco con la cercanía que da la oración: dejemos en las manos de nuestra Madre las grandes intenciones de paz y de conversión que Ella comunicó en sus apariciones. Confiémosle también la unidad de la Iglesia y de los cristianos, para que, ¡todos con Pedro!, sembremos paz y alegría en el mundo. A la intercesión de los próximos santos Francisco y Jacinta encomendamos a quienes sufren las consecuencias físicas y espirituales de la violencia, de la guerra, de la falta de libertad, de la discriminación, de la soledad, de la pobreza. La Virgen recomendó en Fátima el Rosario. Recémoslo con el cariño y la confianza de hijos que acuden al corazón de la Madre.
La oración será fecunda si la paz y la fraternidad que inspiran los mensajes de Nuestra Señora se hacen más presentes en el amor atento, abierto, delicado, a quienes Dios pone a nuestro lado. La caridad no es una fría educación. Meditémoslo con calma: en nuestra casa, en el trabajo, en la relación con todos, a pesar de nuestras limitaciones y de nuestra impaciencia, ¿pueden reconocer los demás en nosotros algo de la mirada maternal de Santa María?
Roma, 10 de mayo de 2017

Plan de verano, con las carmelitas de la Granja.




Para chicas de 16 a 30, o más. Conoce la experiencia de Dios este verano. Acabo de estar con la hermana Irene al salir de Misa. Un gran plan para descansar en Dios y divertirse.






Las carmelitas de La Granja-Segovia piden colaboración y proponen conocer «in situ» su modo de vida


14 marzo 2017
Las carmelitas de La Granja-Segovia piden colaboración y proponen conocer «in situ» su modo de vida
La hermana Irene María del Sagrado Corazón lanza un reto: trabajar en la biblioteca del convento y conocer la vida carmelita.


Las carmelitas descalzas de La Granja-Segovia han lanzado una propuesta que es una oportunidad de formación y al mismo tiempo una ocasión única y excepcional para conocer por dentro su vida cotidiana.

Fundado en 1952 y actualmente formado por ocho hermanas, el convento tiene necesidad de una catalogación completa de su biblioteca, que es la principal tarea propuesta a las personas que están respondiendo al llamamiento, explicado en este breve vídeo por la hermana Irene María del Sagrado Corazón.



"Hemos acogido con alegría y gratitud la constitución del Papa Francisco para la renovación e impulso de nuestra vida contemplativa y estamos comprometidas en ello con ilusión", afirma la hermana Irene dando cuenta de las razones de esta iniciativa.

Ya han contactado con ellas un grupo de chicas lituanas de Vilnius, estudiantes de español, a través de su profesor, un segoviano casado con una lituana.

Asimismo están en conversaciones con varias estudiantes de la Universidad CEU-San Pablo de Madrid, para quienes el voluntariado tendrá también la consideración de prácticas académicas.

La comunidad de religiosas ofrece a las voluntarias actualmente interesadas, y a las que están interesámdpse en los últimos días, la estancia en la hospedería durante periodos variables, entre una semana o un mes, en el periodo que transcurre entre la finalización del curso académico y el 10 de agosto.

Además de la propia formación práctica y de la ayuda al monasterio, las interesadas vivirán el día a día de una comunidad contemplativa según las normas y espiritualidad de Santa Teresa de Jesús, una experiencia de vida interior que puede ser inolvidable e incluso suscitar alguna vocación religiosa.

En ese sentido, la hermana Irene María ofreció también recientemente su propio testimonio vocacional:



Las chicas interesadas en colaborar y vivir en el convento unos días, en un entorno natural y monumental de gran belleza y tranquilidad, que invita al recogimiento y a la concentración, pueden contactar con las carmelitas de La Granja-Segovia a través del correo electrónico
Sgdafamilia.ocd@gmail.com
o del teléfono
(+34) 921 47 02 67.