jueves, mayo 16, 2019

Nuevos nombramientos en la Prelatura Opus Dei.


https://opusdei.org/es-es/article/nombramientos-prelado-opus-dei/

Nuevos nombramientos del prelado

Mons. Mariano Fazio ha sido nombrado vicario auxiliar; el Rev. Antoni Pujals, vicario general y el sacerdote Jorge Gisbert, vicario secretario.
ÚLTIMAS NOTICIAS
Opus Dei - Nuevos nombramientos del preladoEl prelado (izquierda) con el nuevo vicario auxiliar (derecha).
Con fecha 14 de mayo de 2019, el prelado del Opus Dei ha nombrado a Mons. Mariano Fazio (Buenos Aires, Argentina, 1960) vicario auxiliar y al Rev. Antoni Pujals (Terrassa, España, 1955), como vicario general de la Prelatura. El sacerdote Jorge Gisbert (Alcoy, España, 1969) será el nuevo vicario secretario.
Mons. Fernando Ocáriz ha nombrado al nuevo vicario auxiliar según lo establecido en el número 134 §1 del Codex iuris particularis Operis Dei, es decir por propia iniciativa y tras haber solicitado el parecer del Consejo General y la Asesoría Central de la Prelatura, para ayudarle en el gobierno del Opus Dei con las facultades que el prelado le delegue.
Más información
• Datos biográficos sobre Mons. Mariano Fazio, el Rev. Antoni Pujals y el Rev. Jorge Gisbert

lunes, mayo 13, 2019

Guadalupe, a los altares.




Guadalupe Ortiz de Landázuri, una química en los altares

El próximo 18 de mayo será beatificada en Madrid Guadalupe Ortiz de Landázuri. Una madrileña del barrio de Malasaña, que nació en 1916 y falleció en Pamplona en 1975; estudio Ciencias Químicas, pidió la admisión en el Opus Dei a los 27 años y desarrolló su vida en España, México y Roma, combinando su trabajo profesional como docente en varios centros educativos con la puesta en marcha de iniciativas apostólicas al servicio de Dios y de los demás.
Guadalupe será la primera persona laica del Opus Dei en ser beatificada. El mensaje de santificación en medio del mundo que Dios mostró a san Josemaría, y que posteriormente recogió el Concilio Vaticano II con la llamada universal a la santidad, tiene en ella su primer fruto patente… y venerable. Se puede decir que esos “caminos divinos de la tierra” que se han abierto para todos, llevan al Cielo. Garantizado: Guadalupe los recorrió. La vida de san Josemaría y su sucesor, el beato Álvaro del Portillo, lo atestiguan en primer término, pero mientras que ambos son sacerdotes, Guadalupe es, por decirlo con expresión del Papa Francisco, “un santo –una santa– de la puerta de al lado”.

Genio femenino

Y ese primer miembro laico del Opus Dei en llegar a los altares, resulta ser una mujer. En tiempos de genio femenino se trata de un hecho que puede ser celebrado y valorado independientemente de las creencias de cada uno. No sólo por romper techos de cristal –que también– sino por alcanzar la cima de la santidad y ser reconocida por ello.
Era una mujer libre y feliz, de risa contagiosa, que no tuvo miedo ni a la vida ni a la enfermedad ni a la muerte
Guadalupe fue una mujer del siglo XX distinta a la mayoría. Estudió la carrera de Ciencias Químicas en 1933 en un momento en que pocas accedían a esos estudios; defendió su tesis doctoral en un tema puntero y la patentó; se dedicó a la investigación y a la docencia en la escuela privada y pública cuando las menos ejercían una profesión a la altura de su nivel intelectual; dirigió dos residencias universitarias femeninas: Zurbarán, en Madrid, y lo que hoy es la Residencia Universitaria Latinoamericana, en México D.F.; colaboró estrechamente con san Josemaría en el gobierno del Opus Dei, etc.
Todo esto no es motivo para elevar a alguien a los altares, pero, como dice el Papa Francisco en su exhortación apostólica sobre la santidad, Gaudete et exsultate, “cada santo es un mensaje que el Espíritu Santo nos regala” y, en esta época, la vida de esta pionera tiene mucho que decirnos sobre la santificación del trabajo y la aportación de la mujer a la sociedad y a la Iglesia.

Unidad de vida

La Iglesia beatifica a Guadalupe porque, desde que descubrió que Dios la llamaba a encontrarle, tratarle y amarle en el laboratorio, en los pucheros –como diría Santa Teresa– en la calle, entre sus amigos y su familia, toda su vida fue avivar ese amor y refractar su calor y luz a los demás, ya fueran colegas, alumnos, indígenas de Tacámbaro, chicas universitarias de Madrid y México D.F. o familias pobres de Valdebebas, como aquellos ladrillos de cascarilla de arroz de su tesis doctoral. En síntesis: ser contemplativa en medio del mundo y ser Cristo que pasa por la vida de la gente.
Hay en toda su vida una coherencia que San Josemaría llamó rectitud de intención, y otros denominan buena voluntad, a pesar de sus debilidades y defectos, conocidos y aceptados con la misma sencillez y paz que audacia e inconformismo, al estilo de la infancia espiritual de santa Teresita de Lisieux o del propio san Josemaría. A veces era olvidadiza, poco hábil para las cosas materiales, tenía cierto espíritu de contradicción, le podía el trabajo, no se percataba de las debilidades de las demás, era poco constante en las prácticas de piedad cristianas… Pero esa decisión vital mantenida en el tiempo, ese deseo de amar cada día más con obras, es condición suficiente para que Dios haga cosas grandes.
Guadalupe aceptó todos los retos que se le presentaron en la vida porque tuvo siempre una gran seguridad en Dios, en su vocación y en aquel sacerdote que le abrió un panorama insospechado de santidad, san Josemaría. Era una mujer libre y feliz, de risa contagiosa, que no tuvo miedo ni a la vida ni a la enfermedad de corazón que padeció casi 20 años, ni a la muerte.

Abrir caminos

Pienso sinceramente que su carácter valiente, sus inquietudes profesionales y su actitud generosa posibilitaron que el fundador del Opus Dei se apoyara en ella para impulsar entre las pocas que entonces había en la Obra la convicción de que la mujer estaría presente en todos los ámbitos laborales para mejorar la sociedad con su profesionalidad y sentido de servicio, como les había dicho a aquellas tres primeras en 1942, un par de años antes de que llegara Guadalupe. No en vano, fue a ella a quien confió la formación de chicas universitarias en aquellas primeras residencias, a partir de 1947.
Los jóvenes pueden aprender de ella la determinación para perseguir sus sueños, su alegría, capacidad de amistad y diligencia en los estudios
El Papa recuerda en Gaudete et exsultate a aquellas “mujeres desconocidas u olvidadas quienes, cada una a su modo, han sostenido y transformado familias y comunidades con la potencia de su testimonio”. Ahí están Teresa, Brígida, Catalina de Siena, Edith Stein, Teresita de Lisieux, y otras santas y beatas. Muy pronto también Guadalupe Ortiz de Landázuri.
Edith Stein habla, en su tratado sobre la mujer, de algo que en su momento me interesó y que pienso que es aplicable a la nueva beata:
“Cada cual está llamado al seguimiento de Cristo. Cuanto más avance en este camino, tanto más será semejante a Cristo y, puesto que Cristo encarna el ideal de la perfección humana, en la que no existen unilateralidades ni imperfecciones ni debilidades, uniendo en lo humano los rasgos de la naturaleza masculina y femenina, los seguidores fieles a Él llegan a estar cada vez más elevados por encima de los limites de la naturaleza. Por esto vemos en hombres santos una bondad y una ternura femenina, un cuidado verdaderamente materno de las almas que les son confiadas, y en mujeres santas una audacia, prontitud y decisión masculinas”.
Guadalupe aúna muchas virtudes y puede ser inspiradora para las mujeres y hombres de hoy en todas las etapas de su vida. Los niños y adolescentes pueden aprender de ella a su edad su valentía, fortaleza y apertura de carácter. Los jóvenes, la determinación para perseguir sus sueños, su alegría, capacidad de amistad y diligencia en los estudios. Las mujeres y los hombres en edad de tomar decisiones y aportar a la sociedad, su generosidad, esfuerzo por hacer rendir los talentos y renovar el amor cada día, capacidad de conciliar trabajo y familia, sentido positivo y paciencia con uno mismo. Aquellos que se encuentren en dificultades especiales, enfermos o cercanos a la muerte, su confianza en Dios, la decisión para poner los medios humanos y sobrenaturales, la unión a su Voluntad, la paz, el rechazo a la falsa compasión de uno mismo.

Santa de la conciliación y promotora de la mujer

Con la centralidad del amor como leit motiv de su vida, la generosidad en la atención y el cuidado de la familia que había formado en el Opus Dei y su empeño por ser cada día mejor profesional, se abrió camino en el campo universitario y laboral en momentos personales y sociales difíciles con el único empeño de hacer rendir sus talentos, fue una adelantada de la conciliación trabajo-familia atendiendo lo que debía hacer y alentó el trabajo de miles de mujeres en todo el mundo.
Guadalupe supo conjugar muy bien la partícula “y”, creando valiosos compuestos –en terminología química– gracias al enlace estable del amor
No solo de las universitarias de Madrid y México, de las mujeres del Opus Dei y las chicas que fue conociendo en ese entorno, sino de las empleadas que trabajaron en la atención material de las residencias de Abando y Moncloa, cuyas administraciones dirigió; las indígenas de México a las que procuró titulación, sus alumnas de la Escuela Femenina de Maestría Industrial o las del Centro de Estudios e Investigación de Ciencias Domésticas. La puesta en marcha de Montefalco en el estado mexicano de Morelos, con sus proyectos de colegio de primaria y secundaria, centro de formación agropecuaria, escuela de capacitación hotelera y centro de corte y confección, da buena prueba de su preocupación por el desarrollo humano y profesional de la mujer de cualquier ámbito social y geográfico.
La importancia de la conjunción “y”
Hace unos días oí al padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, explicar que el catolicismo es la religión de la conjunción “y”: Dios y Hombre; Uno y Trino; gracia y obras, fe y razón. Que no trataba de plantear dicotomías o maniqueismos sino de integrar. Es algo muy necesario en el mundo de hoy, tan lleno de divisiones, oposiciones, conflictos y rechazo.
Guadalupe supo conjugar muy bien esa partícula, creando valiosos compuestos –en terminología química– gracias al enlace estable del amor: deber y querer, acción y contemplación, dolor y perdón, entrega y realización personal, miserias y heroísmos. De manera que quiso lo que hizo, poniendo voluntad e ilusión en todo lo que le tocó acometer en su vida; e hizo lo que quiso, llegó alto y lejos, haciendo realidad ese “soñad y os quedareis cortos”, que decía el fundador a los primeros.




http://www.aceprensa.com/articles/guadalupe-ortiz-de-landazuri-una-quimica-en-los-altares/?fbclid=IwAR3pQaJMeiz4rcPemjShu_TpwXo_ImjLsjLL2tOnHo8WMcs2D8CGLL2TYxY

domingo, mayo 12, 2019

Después, NO.





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Hagan testamentos...



De mi admirado y siempre inteligente Ignacio Aréchaga, gracias.

http://elsonar.aceprensa.com/testamentos-bajo-demanda/?fbclid=IwAR2DjADaR8HNCaXDwVmO7koZPZSVKOlIE4zbb4q4b8EwzIUuhOGJWp2w4kE

Testamentos bajo demanda

En las encuestas siempre hay una brecha entre lo que la gente opina sobre un asunto y lo que hace personalmente cuando le afecta. Así ocurre con la eutanasia. Si hemos de creer a las encuestas, en España habría una mayoría a favor. Es verdad que en este debate el resultado puede ser muy distinto según se formule la pregunta. Lo que mucha gente quiere decir cuando apoya la eutanasia es que no desea morir con dolores insoportables prolongando artificialmente su fase terminal. Pero esa muerte digna puede conseguirse también con cuidados paliativos y sin inyecciones letales.
El gobierno ya ha prometido una ley de eutanasia para responder a esta “demanda social”. Pero ¿existe realmente tal demanda? Si hubiera una preocupación generalizada ante la posibilidad de acabar la vida sufriendo tratamientos inútiles y dolorosos, lo lógico sería que los interesados dejaran clara su voluntad con una declaración anticipada. Para eso existe el testamento vital, en el que una persona indica a qué posibles tratamientos quiere o no someterse en el caso de que sufra una enfermedad grave y sea ya incapaz de dar su consentimiento válido. Así los médicos pueden tener más claro qué esperaba el paciente que se hiciera en su atención en situaciones límite.
Esta posibilidad está ya prevista desde la ley de Autonomía del Paciente de 2002. Sin embargo, según datos recientes, desde entonces solo han formalizado ese testamento vital 286.336 personas, apenas un 0,6% de la población. No da la impresión de que el asunto quite el sueño a la inmensa mayoría. Tampoco puede achacarse este desinterés a reparos éticos o religiosos, ya que expresar las propias preferencias acerca del modo de ser tratado en los últimos momentos de la vida es algo muy distinto de la eutanasia.
En un reportaje en que se analizan las causas del escaso número de testamentos vitales, hay quien lo achaca a la falta de información por parte de los pacientes y de los médicos. “No se ha promocionado ni entre los ciudadanos ni entre los sanitarios”, dice el presidente en Madrid de la asociación Derecho a Morir Dignamente, el médico Fernando Marín. Es posible, pero cuando hay que promocionar algo es señal de que no hay una demanda espontánea, una necesidad ineludible y generalizada. Seguro que no hace falta promocionar las operaciones de cataratas.
Otros aducen que la cercanía de la familia en una sociedad como la española suple la necesidad del testamento vital. Mucha gente confía en que el cónyuge y los hijos tomarán las mejores decisiones pensando en el bien del paciente. Pero si a la hora de defender la eutanasia se invoca como razón suprema la autonomía del paciente, dejarlo todo en manos de los familiares parece una abdicación de la autonomía.
Más explícito es Federico de Montalvo, presidente del Comité de Bioética de España, cuya tesis doctoral versó sobre este tema. “Yo creo que el fracaso del testamento vital estriba en que no hay demanda. Está claro que la ley fue por delante de la aspiración de los ciudadanos, que no reclaman este derecho y menos en una sociedad de consumo, vivencial, que se coloca de espaldas a la muerte”. En fin, que no queremos pensar en la muerte ni para planificar cómo abordarla.
Sin embargo, a la hora de prever el reparto del patrimonio tras la muerte la gente es más previsora. En España se hacen más de 600.000 testamentos al año, sin necesidad de que nadie haga campañas. No todo el mundo hace testamento, pero quien tiene algo significativo que dejar a los herederos suele adelantarse a prever las consecuencias de su muerte.
Quizá la escasa difusión del testamento vital se deba también a las dificultades prácticas de su aplicación. No se ven las cosas del mismo modo cuando uno está sano que cuando pasa a ser enfermo grave. Un estudio que revisó en EE. UU. 690 artículos científicos sobre el testamento vital, encontró que el 30-40% de los enfermos graves cambian de criterio respecto a los cuidados que desean. Tampoco es sencillo prever lo que puede avanzar la medicina en el tratamiento de las enfermedades: puede haber progresos que nadie podía prever al hacer el testamento vital.
Además, casi el 80% de las personas cambian de opinión en función de la información que reciben. Y siempre habrá la dificultad de aplicar a la situación clínica del paciente los contenidos inevitablemente vagos de una declaración anticipada suscrita años atrás.
¿Quiere esto decir que el testamento vital es inútil? No, siempre puede dar pistas sobre lo que el paciente esperaba, aunque en último término la familia y los médicos siempre tendrán un margen de maniobra para tomar decisiones.
En todo caso, si no hay una tendencia social a ejercer la autonomía del paciente con una declaración anticipada, apelar a la demanda social para justificar la eutanasia parece también infundado. A no ser que lo que se busque sea que otros puedan decidir con más autonomía sobre la muerte del paciente que ya no puede dar su opinión.

miércoles, mayo 08, 2019

Mensaje de Mayo del Prelado.



https://opusdei.org/es-es/document/mensaje-prelado-opus-dei-mayo-2019/?fbclid=IwAR2zZxb5fdOpNCjGErya1xjfCWfQJls0lqIUDi0RHH93uorz9ILn4YATyxI

Mensaje del Prelado (8 mayo 2019)

Mons. Ocáriz nos anima a vivir este mes mariano en continua acción de gracias a Dios “por todo, porque todo es bueno”, como enseñaba san Josemaría.
CARTAS PASTORALES Y MENSAJES
Opus Dei - Mensaje del Prelado (8 mayo 2019)
Queridísimos, ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!
Recordamos bien cómo san Josemaría nos animaba a mantener una actitud habitual de agradecimiento a Dios “por todo, porque todo es bueno” (Camino, n. 268). Es una sencilla y muy valiosa manera de orar.
Demos gracias al Señor por todas las cosas buenas que nos permite vivir y por tantos dones de los que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta. También en medio de problemas, del dolor o de la experiencia de nuestra propia debilidad, Dios nos ofrece la oportunidad de ver más allá de lo inmediato para confiar en su amor: «Si dais gracias a Dios por todo, habréis adelantado mucho en vuestra vida espiritual», nos decía en una ocasión san Josemaría (28-III-1971).
Hace pocos días, hemos agradecido especialmente al Señor la ordenación de 34 nuevos sacerdotes de la Prelatura. Que esta acción de gracias nos lleve a rezar por todos los sacerdotes de la Iglesia para que, como ha pedido el Papa, «no le tengan miedo a gastar la vida por su gente» (15-XI-2018).
Ante la ya muy próxima beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri, junto a seguir dando gracias, pidamos al Señor que nos ayude a comprender y vivir más profundamente la vida ordinaria como camino de santidad: de amar a Dios y a los demás con obras de servicio.
Como siempre, y especialmente en este mes de mayo, acudamos en nuestra oración a la mediación materna de Santa María.
Con todo cariño os bendice
vuestro Padre

Maestro Lim...




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viernes, mayo 03, 2019

Madre.






Felicidades amatxo !!!



Madre ...
Benditas las ojeras de las madres, y bienaventuradas las espaldas de las madres, los pasos con varices de las madres. La noches arrasadas de las madres. Y bienaventuradas las madres, madres, madres.
Porque ser madre es una puerta abierta; ser madre es un peral junto al camino. Es un agua sencilla, una pradera...Un árbol sin horarios ni preguntas, ni prohibidos. Un poco de nieve que se pisa.
Ser madre es lo que nunca termina.
Lo que parece Dios de tan, tan madre.
Yo bendigo a las madres con toda la poesía que me cabe en la voz. Y digo para el puro diccionario de los ángeles: madre, la mujer que al dolor le enseña a ser sonrisa.
Miguel d’Ors

jueves, mayo 02, 2019

El tío Antonio.




Mi tío Antonio, cura, que en gloria estás, gracias.



Hoy era su cumpleaños. Gracias Tío Antonio.














Gracias por publicarlo a D. Tomás de la Torre en sus semblanzas sacerdotales.http://www.religionenlibertad.com/otro-sobrino-sobre-su-tio-43173.htm



19 junio 2015
El profesor don Daniel María Tirapu Martínez, catedrático de la Universidad de Jaén, me envía la siguiente semblanza de su tío: un sacerdote excelente.

"Antonio Martínez Ugartemendía sacerdote , nacido en San Sebastián 1915-1973. Perseguido algunos meses por ser seminarista, primero en Saturrarán y luego en Vitoria. Ordenado sacerdote en Vergara en 1939.

Su primer destino sacerdotal en Espejo, un pequeño pueblo de Alava. Se traslada a Pamplona y por su cuenta estudia filológía clásica en la Universidad de Barcelona, aprovechando veranos. Obtiene plaza de catedrático de Latín en Pamplona 1952, donde ayuda a la incipiente parroquia de san Miguel en Pamplona.

Por traslado se desplaza al Instituto José María Usandizaga de san Sebastián y es coadjutor de la parroquia de la Sagrada Familia. En el Instituto fue muy querido por alumnos y alumnas. Jefe de estudios, querido por el claustro de profesores. Celebraba Misa a diario en la capilla del Instituto para quienes querían asistir, en el tiempo de recreo.

Amigo personal de Angel Suquía y tantos buenos sacerdotes, compañeros de Seminario. Publicó una gramática de latín con su correspondiente ludus, para prácticas, que tuvo éxito en España, en la editorial Aramburu de Pamplona.

Hermano de mi madre, tuve la suerte de tratarle quince años, pues vivía con nosotros, hasta que falleció inesperadamente.

Un buen ejemplo de sacerdote y de sabio, que ayudó a tantos colegas: ejemplo también de buenos sacerdotes que entraron al seminario con once años, porque tenía cabeza y no había recursos en casa. Dios les dio la llamada y fueron fieles  a sus compromisos.Mi recuerdo y mi agradecimiento al tío Antonio, descanse en paz."

34 nuevos sacerdotes del Opus Dei.


https://opusdei.org/es-es/article/ordenaciones-sacerdotales-opus-dei-mayo-2019/

Ordenación en directo de 34 sacerdotes

Poco antes de las 10 de la mañana, el sábado 4 de mayo se retransmitirá en directo en esta web las ordenaciones de 34 fieles del Opus Dei de 16 países.
NOTICIAS
La ceremonia se celebrará en la basílica de san Eugenio (Viale delle Belle Arti, 10, Roma). Ordenará a los futuros presbíteros el cardenal Antonio Cañizares.
La emisión, que tendrá comentarios en inglés y español, podrá seguirse desde este enlace: www.opusdei.org/live
Los 34 candidatos proceden de Brasil, Colombia, España, México, Nueva Zelanda, Venezuela, Chile, Estados Unidos, Kenia, Francia, Paraguay, El Salvador, Uganda, Filipinas, Perú e Italia. Estos son sus nombres:
  • Sérgio Sardinha de Azevedo (Brasil)
  • Luis Miguel Bravo Álvarez (Colombia)
  • José María Cerveró García (España)
  • Miguel Ángel de Fuentes Guillén (España)
  • Ernesto de la Peña González (México)
  • José Luis de Prada Llusá (España)
  • Javier María Erburu Calvo (España)
  • Samuel Thomas Harold Fancourt (Nueva Zelanda)
  • Gerardo Andrés Febres-Cordero Carrillo (Venezuela)
  • José Nicolás Garcés Lira (Chile)
  • Óscar Garza Aincioa (España)
  • Pedro González-Aller Gross (España)
  • John Paul Graells Antón (Estados Unidos)
  • Diego Guerrero Gil (España)
  • Jorge Iriarte Franco (España)
  • Paul Muleli Kioko (Kenia)
  • Yann Le Bras (Francia)
  • Cristhian Alcides Lezcano Vicencini (Paraguay)
  • Álvaro Linares Rodríguez (España)
  • Miguel Llamas Díez (España)
  • Eduardo Andrés Marín Perna (El Salvador)
  • Javier Martínez González (España)
  • Luis María Martínez Otero (España)
  • Bernardo José Montes Arraztoa (Chile)
  • Bernard Kagunda Nderito (Kenia)
  • Deogratias Gumisiriza Nyamutale (Uganda)
  • Nathaniel Peña Baluda (Filipinas)
  • Rafael Quinto Pojol (Filipinas)
  • César Augusto Risco Benites (Perú)
  • Rafael de Freitas Sartori (Brasil)
  • David Saumell Ocáriz (España)
  • Cayetano Taberner Navarro (España)
  • Claudio Tagliapietra (Italia)
  • Fernando María Valdés López (España)