jueves, diciembre 24, 2020

En el Portal de Belén.

 







Al portal de Belén llegamos todos los perdidos de la vida, porque la sed se hace estrella que nos guía.

Feliz Navidad, siempre.

 



DE LOPE
Las pajas del pesebre,
niño de Belén,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.
Lloráis entre las pajas
de frío que tenéis,
hermoso Niño mío,
y de calor también.
Dormid, Cordero santo,
mi vida, no lloréis,
que si os escucha el lobo,
vendrá por vos, mi bien.
Dormid entre las pajas,
que aunque frías las veis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.
Las que para abrigaros
tan blandas hoy se ven
serán mañana espinas
en corona cruel.
Mas no quiero deciros,
aunque vos lo sabéis,
palabras de pesar
en días de placer.
Que aunque tan grandes deudas
en paja cobréis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.
Dejad el tierno llanto,
divino Emanuel,
que perlas entre pajas
se pierden sin por qué.
No piense vuestra madre
que ya Jerusalén
previene sus dolores
y llore con José.
Que aunque pajas no sean
corona para Rey,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

miércoles, diciembre 23, 2020

Muerte digna.

 


Aceprensa

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Duración lectura:  9m. 10s.

Xavi Argemí tiene 25 años, pero paladea ciertos detalles de la vida como quizás solo acostumbran hacerlo los mayores. Le place la conversación tranquila, la contemplación del atardecer, la presencia de personas afectivamente cercanas, aun cuando no se digan nada extraordinario…  

Padece una grave enfermedad: la distrofia de Duchenne, un mal de origen genético que suele comenzar a manifestarse a edad muy temprana, y cuyos síntomas van del debilitamiento muscular severo a la deformación de la columna vertebral, que termina afectando severamente la capacidad pulmonar.

Xavi, sin embargo, no vive hundido en la tristeza. Ha escrito un libro: Aprendre a morir per poder viure. Petites coses que fan la vida meravellosa (Aprender a morir para poder vivir. Pequeñas cosas que hacen la vida maravillosa, Rosa dels Vents, 2020), con el que quiere dar a conocer su experiencia y ayudar a personas en situaciones parecidas. El joven barcelonés se confiesa “feliz”, y tiene claro que quienes, por padecer enfermedades graves e incurables, ven la muerte cara a cara, necesitan compañía, no un empujón hacia la muerte.

Xavi ha respondido amablemente un cuestionario enviado por Aceprensa. Nos cuenta que nació en Sabadell y que es el benjamín de nueve hermanos. La enfermedad degenerativa “me hace perder cada vez más fuerza: he pasado de caminar cuando era pequeño a estar en una silla de ruedas con muy poca movilidad, pero aún puedo mover un poco las manos. El problema más grave es el pulmonar, que se puede llegar a complicar con cualquier bronquitis que coja. Actualmente la esperanza de vida es de 30 años”.

— Un padecimiento de esta gravedad puede hacerle perder a cualquier la alegría de vivir. ¿Qué ha pasado en tu caso?

— He tenido la suerte de tener siempre al lado a la familia. El apoyo de mis padres y su educación han sido fundamentales. Me educaron en la fortaleza y, a la vez, con naturalidad como uno más. En concreto, mi madre siempre me ha hecho considerar la parte positiva de la vida: no pensar en lo que no puedo hacer, sino en las posibilidades que todavía tengo, por más limitaciones que haya. En este sentido, me ha ayudado la fe, el valorar las cosas pequeñas a las que no damos importancia, y el apoyo de los amigos y la familia.

— Sé que, además del libro que has escrito, estás acabando un grado universitario…

— Estoy terminando el grado de Multimedia por la UOC; me gusta mucho el diseño gráfico y tengo ganas de ponerme a trabajar. La idea del libro vino porque pensé que, explicando mi experiencia de vida, podría ayudar a mucha gente con situaciones y problemas similares. Y ahora veo que he ayudado a muchas más personas de lo que pensaba.

“Los pilares fundamentales de mi vida son la familia, los amigos, el apoyo espiritual, el emocional, el psicológico, y la medicina; en concreto, ahora, los cuidados paliativos”

— La enfermedad no te ha impedido dar estos pasos. ¿Cómo la estás sobrellevando? ¿Cuáles han sido tus principales apoyos para seguir adelante?

— Ha habido un proceso de muchos cambios respecto la enfermedad en los últimos años. Ahora necesito ayuda para tirar adelante con los trabajos; no obstante, la tecnología ha avanzado mucho y eso amplía mis posibilidades de hacer más cosas, aunque tenga muchas limitaciones.

Los pilares fundamentales de mi vida son la familia, los amigos, el apoyo espiritual que esto engloba, el emocional, el psicológico, y la medicina; en concreto, ahora, los cuidados paliativos.

— ¿En qué medida te han ayudado estos?

— Me han hecho ganar en calidad de vida. Por ejemplo, la operación de la espalda de 2010 fue muy dura, pero me la pusieron recta. Si no fuera por eso, seguramente ya no viviría, porque cada vez me encogía más y hubiera llegado un momento en que los pulmones no podrían hacer bien su función.

— ¿Has experimentado en alguna ocasión la desesperanza, el desaliento? ¿Cómo los superas?

— Como todo el mundo, soy humano y tengo altibajos. Cada día tengo que luchar para volver a levantarme y pensar en positivo. Intento pensar qué puedo hacer y qué puedo aportar a los demás. En mi opinión, a medida que nos centramos más en los otros somos más felices. También pienso que todo lo que hago tiene una transcendencia espiritual, es decir, como soy creyente, creo que hay otra vida con justicia y felicidad plenas; y que hay Alguien que está a mi lado. No todos tenemos fe, pero sí que tenemos emociones que hay que aprender a gestionar.

Quitar la vida, más barato que investigar

Xavi nos da su testimonio precisamente en los días en que el PSOE y Unidas Podemos impulsan a toda máquina, sin contar con la opinión de expertos en cuidados paliativos e ignorando la del Comité de Bioética de España, una proposición de ley de regulación de la eutanasia para pacientes con enfermedades incurables. El Congreso de los Diputados la aprobó el 17 de diciembre por 188 votos a favor y 138 en contra, y, si supera el trámite del Senado, debe entrar en vigor a más tardar en abril, si bien Vox amaga con presentar un recurso de inconstitucionalidad sobre el texto.

Pero las voces que llegan desde la oposición política o desde centros especializados no son las únicas contrarias. También se alzan las de posibles “beneficiarios” de una medida que, según entienden en el gobierno, responde a una “demanda sostenida de la sociedad actual”, por más que no haya datos que la avalen.

Jordi Sabaté Pons, de 36 años, enfermo de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), no es, con seguridad, de los que ha demandado absolutamente nada. De hecho, él, que afirma a El Mundo que no puede hablar, ni comer, ni beber, y que respira con sumo esfuerzo, tiene motivos para recelar de la norma en trámite.

“Me da miedo que ahora, tras esta ley, se deje de invertir en investigación, que la ELA y otras enfermedades sigan sin tener solución, y que se fomente la cultura de la muerte”. Le preocupa que las personas en su condición se vean “obligadas a morir por no disponer de recursos humanos y económicos. Que el sistema sanitario, con el tiempo, vaya perdiendo recursos y esfuerzos para poder curarnos o garantizarnos tener una vida digna”. En su criterio, aquellos enfermos que, más que una “muerte digna” quieren vivir una vida digna, quedarán aún más abandonados con la nueva norma.

La solución no es darles a los enfermos graves la opción de la eutanasia, “sino invertir en que tengan una buena calidad de vida”

De la ligereza con que los partidos en el poder están despachando este asunto, sin ponerse realmente en los zapatos de los afectados y cerrando los ojos a soluciones que no los abocarían a apresurar la muerte, también nos habla Xavi.

— Para algunos, sobre todo en el ámbito político, una “salida” al desaliento que experimentan pacientes de enfermedades incurables sería la eutanasia. La idea es que, reconocer ese “derecho” favorecería la autonomía del enfermo. ¿Qué opinas?

— Yo creo que no; al contrario: pienso que hace sentir a muchos enfermos que son una carga para la sociedad y les provoca una presión tremenda.

Lo que necesitamos los enfermos es el apoyo de la sociedad, que nos quiten el dolor. Hay que proteger el derecho a la vida, pues toda vida es digna; todo el mundo tiene problemas, aunque unos tengan muchas limitaciones. La solución no es darles esa opción, sino invertir en que tengan una buena calidad de vida y que descubran el sentido de esta.

— ¿Por qué crees que una parte de la población (incluida la mayoría de los representantes políticos) se inclina por ver la eutanasia como una suerte de “mal menor”, frente a la conservación de la vida del paciente grave hasta su fin natural?

— Porque no han profundizado en las consecuencias que implica esa ley, que puede arrastrar a mucha gente que no se ha planteado nunca dejar de vivir, a planteárselo y acabar tomando la decisión de morirse. También creo que en general estamos en una sociedad egoísta que solo piensa en sus intereses. Y tampoco se ha escuchado a los expertos.

— ¿Qué dirías a quienes, sin haber estado jamás en una condición como la tuya, entienden que es hora de dotarse de una ley de “muerte digna”?

— Pues que se pongan en el lugar de los enfermos y piensen qué se puede hacer para que estos tengan una vida digna sin necesidad de recurrir a la muerte. Que el problema es más complejo de lo que piensan. Creo que la mejor solución son los cuidados paliativos, que dan acompañamiento, atenúan el dolor y ayudan a dar sentido a la vida.

Algunas claves de la proposición de ley de eutanasia

  • Para solicitar el procedimiento, es necesario ser mayor de edad, tener la nacionalidad española o residencia legal en el país, y ser capaz y consciente en el momento de la solicitud.
  • El interesado debe haber formulado dos peticiones de manera voluntaria y por escrito, con 15 días de diferencia entre ambas. A las solicitudes, que no pueden ser resultado de una presión externa, les siguen sendos procesos deliberativos con el médico para confirmar la intención del solicitante.
  • El paciente debe sufrir una enfermedad grave e incurable, o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante, certificado por el médico responsable.
  • El interesado debe dar su consentimiento informado a recibir la ayuda para morir. De igual modo, podrá revocar su solicitud en cualquier momento.
  • En caso de que el paciente no se encuentre en el pleno uso de sus facultades, pero haya suscrito con anterioridad un documento de instrucciones, testamento vital o equivalente, se le aplicará la eutanasia “conforme a lo dispuesto en dicho documento” (art. 5.2).
  • En los casos previstos en este último artículo, la solicitud de ayuda para morir podrá ser presentada por otra persona, que la acompañará del mencionado documento de instrucciones previas. En caso de que no haya nadie que pueda presentarla en nombre del paciente, el médico responsable podrá hacerlo.
  • El procedimiento estará incluido en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y será de financiación pública.
  • Se realizará en centros sanitarios públicos, privados o concertados, o en el domicilio.
  • Los profesionales de la salud que, por razones de conciencia, rechacen realizar eutanasias, deberán manifestarlo anticipadamente y por escrito. Las administraciones sanitarias crearán un registro de estos objetores.

martes, diciembre 22, 2020

Importante.

 




Fallece d Francisco Ponz Piedrafita.

 



Fallece Francisco Ponz, tercer rector de la Universidad de Navarra

El que fuera rector entre 1966 y 1979 ha fallecido este lunes a los 101 años


Imagen de archivo de Francisco Ponz.
  • DIARIO DE NAVARRA
Actualizada 21/12/2020 a las 20:55

El profesor Francisco Ponz Piedrafita, tercer rector de la Universidad de Navarra, ha fallecido este lunes a los 101 años de edad. Ponz murió junto a la primera piedra del edificio Central, mientras esperaba a un colega para ir al funeral del catedrático Antonio Monge, amigo suyo. Francisco Ponz fue profesor de Fisiología de la Facultad de Ciencias y rector de la Universidad durante 13 años, desde 1966, en sustitución del profesor José María Albareda, y hasta 1979, cuando le sucedió Alfonso Nieto. Después continuó otros trece años más como vicerrector, hasta 1992.

Durante este tiempo, la Universidad de Navarra experimentó un gran crecimiento. Los institutos de Teología y Ciencias de la Información se convirtieron en facultades, y nació el ILCE (Instituto de Lengua y Cultura Española). En 1967, profesores de seis de las grandes universidades del mundo aceptaron ser nombrados doctores honoris causa por la Universidad de Navarra, lo cual significó su despegue internacional. Ponz recordaba aquel momento como el más feliz de su época de gobierno. Además, durante sus años como rector se construyeron el edificio de Ciencias, la biblioteca (actual edificio Ismael Sánchez Bella) y la Escuela de Arquitectura. En su etapa como vicerrector se crearon la Facultad de Económicas, el centro de investigación Ceit de San Sebastián y el CIFA (Centro de Investigación en Farmacobiología Aplicada).

“Don Francisco Ponz fue un gran rector porque sobre todo entendió lo que San Josemaría Escrivá quería que fuese esta Universidad: un lugar con una identidad cristiana, abierto a todo el mundo, que debía tener un impacto en los estudiantes, en las personas que aquí trabajan y después en el mundo entero a través de la investigación”, ha destacado el rector de la Universidad, Alfonso Sánchez-Tabernero. “Me parece revelador que haya fallecido junto a la primera piedra del edificio Central. Él dedicó casi toda su vida a impulsar esta Universidad, con gran acierto, con todo su saber intelectual y con toda la pasión de su corazón. Era una persona con proyecto, esperanza, afán de servicio, que deja en la Universidad una huella imborrable”.

Francisco Ponz compatibilizó su labor de gobierno en la Universidad con diversos puestos en instituciones científicas. En su trayectoria, dedicada a la Fisiología Animal, publicó cerca de 170 trabajos en revistas españolas y extranjeras. Una treintena de doctores contaron con su dirección para elaborar su tesis. El profesor Ponz se ocupó de la Revista Española de Fisiología -desde 1995 rebautizada como Journal of Physiology and Biochemistry-, de la que fue cofundador (1945) y director.

Entre sus reconocimientos destaca la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Y la Medalla de Oro de la Universidad de Navarra, impuesta en 1991 por el Gran Canciller Monseñor Álvaro del Portillo, concedida por su entrega y servicio al centro académico.

UNA VIDA DEDICADA A LA CIENCIA

Francisco Ponz nació en Huesca en 1919. Tras completar el Bachillerato, en 1935 se trasladó a Madrid para realizar los estudios de la licenciatura en Ciencias Naturales, que finalizó en 1941. Trabajó en el Instituto Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y en 1942 se doctoró en Ciencias Naturales por la Universidad Complutense.

Desde el primer momento se orientó hacia la Fisiología, sin descuidar sus relaciones con la Morfología y la Biología Molecular. En 1942 fue becado por el CSIC para investigar en Suiza en distintos centros universitarios; primero en Zürich y luego en Friburgo.

El 11 de Mayo de 1944 obtuvo, por unanimidad, la Cátedra de Organografía y Fisiología Animal de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona, en la que permaneció desde 1944 hasta 1966. Años más tarde, al desdoblarse la Licenciatura en Ciencias Naturales en dos ramas Ciencias Biológicas y Ciencias Geológicas, su asignatura pasó a llamarse Fisiología Animal. A partir del curso 1954-1955 y en virtud de la reforma de los planes de estudio de la licenciatura, le fue encomendada la enseñanza de la Fisiología General. Desde 1948 y hasta 1966 impartió el curso de Enzimología para los preceptivos cursos de Doctorado.

jueves, diciembre 17, 2020

Felicidades Santo Padre.

 


Cuatro libros para celebrar el cumpleaños del Papa Francisco

El 17 de diciembre el Santo Padre celebra su cumpleaños. Hemos querido festejarlo con la edición de cuatro libros electrónicos de sus catequesis sobre los 10 mandamientos, las bienaventuranzas, el Padre nuestro y los Hechos de los Apóstoles.

DE LA IGLESIA Y DEL PAPA
Opus Dei - Cuatro libros para celebrar el cumpleaños del Papa FranciscoUna mujer en la Plaza de San Pedro en Roma, en la tarde del 13 de marzo de 2013. Foto: Ismael Martínez Sánchez

Cada miércoles el Papa trata algún tema de la vida cristiana o de la doctrina de la Iglesia católica. Y habitualmente los agrupa por ciclos específicos.

En las últimas semanas está detallando algunos aspectos de la oración cristiana, pero anteriormente ha abordado otros temas que hemos recopilado en libros electrónicos, y que se pueden descargar gratuitamente.

1. Catequesis del Papa Francisco sobre los 10 Mandamientos

Este libro reúne las audiencias del Papa Francisco dedicadas a explicar los Diez Mandamientos, pronunciadas entre junio y noviembre de 2018. Disponible en ePub, PDF y Mobi.

2. Catequesis del Papa Francisco sobre el Padre nuestro

Este libro reúne las audiencias del Papa Francisco dedicadas a explicar la oración del Padrenuestro, pronunciadas entre diciembre de 2018 y mayo de 2019. Disponible en ePub, PDF y Mobi.

3. Catequesis del Papa Francisco sobre los Hechos de los Apóstoles

Este libro reúne las audiencias del Papa Francisco dedicadas a explicar los Hechos de los Apóstoles, pronunciadas entre mayo de 2019 y enero de 2020. Disponible en ePub, PDF y Mobi.

4. Catequesis del Papa Francisco sobre las bienaventuranzas

Este libro reúne las audiencias del Papa Francisco dedicadas a explicar las bienaventuranzas, pronunciadas entre enero y abril de 2020. Disponible en ePub, PDF y Mobi.

Más libros electrónicos del Papa Francisco.


Algunas felicitaciones de años anteriores:

2013. 77 niños felicitan a Francisco en su primer cumpleaños como Papa

Niños de infantil de los colegios Los Tilos y Tajamar (Madrid) han querido felicitar al Papa con este simpático vídeo.

2016. 500 voces felicitan al Papa Francisco en su 80 cumpleaños

500 alumnos de 11 centros escolares navarros cantaron en la Catedral de Pamplona (Navarra) "Immanuel", de Michael Card e "Iglesia Universal", de Carlos Andrés Sánchez, esta última escrita para la ocasión y dedicada al Santo Padre.

2017. 81 cumpleaños del Papa Francisco: la aventura de una llamada

Jorge Mario Bergoglio –ahora Papa Francisco– nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, hijo de inmigrantes italianos. Con cariño y gratitud en su 81 cumpleaños, reproducimos una breve descripción de su juventud, escrita por Mons. Mariano Fazio en el libro “El Papa Francisco. Claves de su pensamiento” (Ediciones Rialp).

domingo, diciembre 13, 2020

Cuatro años sin d. Javier.

 


Cuatro años sin don Javier

El periodista Jesús Fonseca escribe este artículo con motivo del aniversario del fallecimiento de Mons. Javier Echevarría: “Sabía lo que había que decir, o no decir, para ayudarte a doblar la vida por donde más te convenía; quería a todo el mundo y vivía instalado en la esperanza y la gratitud”.

REVISTA DE PRENSA

La Razón Cuatro años sin don Javier

De Javier Echevarría se ha escrito bastante, pero queda todavía mucho por contar sobre uno de esos «santos de la puerta de al lado», en expresión del Papa Francisco. Tal día como hoy, hace cuatro años, moría en Roma, a los 83, el obispo prelado del Opus Dei. Lo hacía con las botas puestas: metido en faena hasta el final. De hecho, la última carta suya que recibí, de su puño y letra, tiene matasellos del día en que fue ingresado. En ella se despide recordándome que es «imposible no caminar contigo y unirme a todos tus pasos». ¡Le quería tanto!

DON JAVIER ERA UNO DE ESOS HOMBRES QUE SE PONEN EN LA PIEL DEL OTRO

Don Javier era uno de esos hombres que se ponen en la piel del otro: sabía escuchar y sabía querer. Fuimos amigos, pese a no pertenecer yo al Opus ni abrigar intención alguna de serlo. Pero puedo decir que, cuando estábamos juntos, nos contábamos nuestras cosas, nuestras alegrías y anhelos; vamos, que hablábamos de la letra menuda del vivir, que es la que cuenta. A él, lo que más le gustaba era escuchar, mientras te seguía con una mirada encendida de gozo.

Don Javier sabía lo que había que decir, o no decir, para ayudarte a doblar la vida por donde más te convenía. Estuvo a mi lado en momentos muy duros y me ayudó inmensamente. Mi deuda con él es incancelable. No solo era buena gente, era remajo. La sencillez, el empeño en no hacer ruido, marcaron una vida apurada, pero fecunda.

La aportación a la Iglesia, de este movimiento universal de fieles, no se entiende sin la abnegación y lealtad de este madrileño al que vi sonreír siempre; incluso aquella vez que le avisé, en Burgos, que iban a por ellos. Se rió con ganas y encontró sobrados motivos para excusar cualquier animadversión. Don Javier quería a todo el mundo; vivía instalado en la esperanza y la gratitud. Además estaba convencido de que, en el Opus Dei, metían también la pata y eran tan imperfectos como el que más, por más que intentaran hacer las cosas bien. Don Javier encarna, como el Papa Francisco ahora mismo, en un mundo roto, el Evangelio en carne viva.

CUANDO LO VEÍA SALÍA CONVENCIDO DE QUE NADA MALO PODRÍA PASARME DESPUÉS DE ESTAR CON ÉL

La segunda vez que lo vi, en Roma, me recordó a Teresa de Calcuta, a cuyo encuentro me había mandado Ansón para entrevistarla. Tenían los dos un algo indescriptible; la misma ternura y espontaneidad. Tal vez fuera «ese no sé qué que se halla por ventura», del que hablaba aquel «frailecillo de risa», más conocido como San Juan de la Cruz.

Las carticas de don Javier me daban paz; me removía su cariño y confianza. Cuando lo veía salía convencido de que nada malo podría pasarme después de estar con él. Hablábamos de Esther, mi querida mujer como si estuviera viva y me pedía la última hora sobre nuestra hija Aitana. Ese era don Javier. «De monseñor Echevarría me llamó la atención que no llamaba la atención. Que era una de esas personas con la que te apetece tomarte un café y contarle tus cosas». ¡Cómo me gusta esta definición del genial Álvarez Sánchez León! El escritor que mejor ha mostrado la vida de don Javier, su tamaño espiritual y su riqueza humana.

Hace cuatro años, tal día como hoy, este gacetillero estaba en Roma para despedir al amigo. Le di un beso en la frente y sentí de nuevo que aquellos ojos sin vida me miraban y me decían: «Jesús, imposible no caminar juntos».