lunes, junio 06, 2016

En defensa del Cardenal Cañizares.












Defensa del Cardenal Cañizares.
 BENIGNO BLANCO

Un cardenal, Antonio Cañizares, advierte en una homilía del ataque a la libertad y a la familia que supone la ideología de género y de su carácter incompatible con la visión cristiana del hombre. Esto no debiera ser noticia, pues es, sin más, es evidente que la ideología de género es una antropología radicalmente opuesta a la cristiana como acredita la literatura científica al respecto (cfr. por ejemplo las recientes obras de María Calvo y Jesús Trillo-Figueroa al respecto) y así lo han dicho reiteradamente los últimos Papas, tanto Benedicto XVI como Francisco. Y también es evidente que la agenda política de género es, junto al fundamentalismo islamista, la mayor amenaza a las libertades que existe hoy en el mundo occidental, pues ambas ideologías exigen que los poderes públicos hagan suya e impongan a todos la visión de la persona y la sexualidad de unos pocos acabando así con la libertad de pensamiento, ideológica y religiosa; pues es también evidente que en materia de sexualidad coexisten varias concepciones en nuestra sociedad y, si una se impone ex lege, quienes no la compartan se verán privados de su libertad de pensar y opinar.
Lo dicho por Cañizares es lo que se podía esperar de un obispo católico. Noticia relevante hubiera sido que hubiera dicho lo contrario, que hubiera afirmado que el ser humano no tiene sexo, sino que se crea a sí mismo en materia sexual definiendo autónomamente su «género» y que esa autodefinición es el único criterio relevante en materia sexual; que hubiera defendido que el único criterio moral en materia sexual es la autónoma libertad de autoconfiguración de cada individuo, que el hombre no es, sino que se hace. Si un cardenal hubiese hecho estas afirmaciones radicalmente contradictorias con la fe cristiana y propias de la ideología de género, entendería que los medios de comunicación se ocupasen del tema, pues sería una noticia relevante, como si Pablo Iglesias declarase que el capitalismo es el ideal y la supresión de impuestos y la desregulación del mercado laboral, su ideal político. Pero si Cañizares reafirma la visión de la sexualidad cristiana o Pablo Iglesias sus tópicos marxistas...no veo la noticia ni la novedad. Y, sin embargo, se ha desatado una ola de ataques e insultos desaforados a Cañizares acompañada de querellas y denuncias.
¿Por qué el ataque a Cañizares en los medios, en el Parlamento valenciano y las querellas o denuncias contra él? Porque tiene razón en lo que dice: algunos, los portavoces de la ideología de género y, en particular, el «lobby» autodenominado LGTBI quieren suprimir la libertad de pensamiento en materia de sexualidad en nuestra sociedad y aprovechan casos como éste para atacar, atemorizar y laminar a quienes tienen otra visión de la sexualidad y así imponer la suya propia como la única que se puede exponer y defender. Es el nuevo totalitarismo de género que amenaza nuestras libertades y empieza a concretarse jurídicamente en las leyes que van aprobando las CC AA que –bajo el título inocente de lucha contra la discriminación– imponen la ideología de género en todos los sectores de la vida pública, empresarial y en el sistema educativo con notorio desprecio a la libertad de pensamiento en materia de sexualidad.
Frente a este nuevo totalitarismo de género, afirmo que: Se puede opinar sobre la sexualidad y, por tanto, también sobre la homosexualidad como sobre la heterosexualidad. La visión de la sexualidad de los adalides del género se puede defender como la de los cristianos o los budistas, pero el Estado no debe hacer suya ni una ni otra, ni menos imponer una en concreto a todos.
Obligar a educar en clave de género en todas las escuelas a todos los escolares es totalitario y desconoce derechos humanos básicos, aunque lo aprueben por unanimidad los parlamentarios del PP, del PSOE, de Ciudadanos y de Podemos en algunas comunidades como Murcia o Madrid.
Defender la ética sexual tradicional cristiana es tan legítimo al menos como defender la de género; y los poderes públicos no pueden imponer ni la una ni la otra. Estas confrontaciones son el terreno propio de la libertad.
Convertir la fiesta del Orgullo Gay y la bandera arco iris en fiesta y bandera oficiales como hace la reciente ley de la Región de Murcia en la materia –¡con los votos a favor incluso del PP!– es manifestación de un asalto partidista al poder público como no veíamos desde los años 30 del siglo pasado.
Discrepar de los planteamientos de género no es ningún ataque a los homosexuales ni expresa odio a éstos, como discrepar del comunismo no es odiar a los pobres por mucho que los comunistas quieran presentarse como los únicos legítimos defensores de éstos.
Las opiniones sobre sexualidad son opiniones sobre la humanidad y pertenecen, por tanto, al terreno propio de las libertades de pensamiento, ideológica y religiosa y no a la esfera legítima de intervención de los poderes públicos en una sociedad democrática.
Identificar la discrepancia con las ideas de género sobre la sexualidad con delitos de odio a los homosexuales es una argucia de marketing propagandístico que tiene caracteres de trampa liberticida que no podemos consentir.
Yo estoy convencido de que la ideología de género es un inmenso error antropológico y tengo derecho a decirlo, como lo tiene Cañizares. Y por eso mismo me veo en la obligación de denunciar las leyes que se vienen aprobando últimamente en varias comunidades autónomas como leyes inaceptables de privilegios para los «lobbies» LGTBI defensores de la ideología de género en detrimento de las libertades de todos. Y, por eso, defiendo la libertad del cardenal Cañizares de opinar con libertad sobre la ideología de género y el «imperio» de los «lobbies» que la defienden. Y aclaro que no odio a los homosexuales, sino que me limito a oponerme –usando mi libertad– a un «lobby» y a una ideología defendidos por homosexuales y heterosexuales, como hay homosexuales que no defienden ni a ese «lobby» ni a esa ideología. Ésta no es una disputa entre homosexuales y heterosexuales, sino una disputa entre distintas concepciones sobre la sexualidad.
Cuando en una democracia hay un debate ideológico y político legítimo y uno de los bandos quiere ilegalizar al otro y prohibirle expresarse como intenta hoy el «lobby» LGTBI en España con los que discrepan de él, la democracia está en peligro. Y cuando esos mismos logran que las leyes y las instituciones públicas hagan suya su ideología, sus símbolos y sus fiestas como empieza a suceder hoy ya en España, la libertad empieza a decrecer peligrosamente en un plano deslizante que da miedo según nos enseñan fenómenos semejantes en la historia, pues así empiezan todas las dictaduras fundamentalistas: confundiendo a una parte con el todo hasta la anulación de la otra parte con un amplio abanico de fórmulas que van desde la negación de los derechos civiles hasta el exterminio.
La mejor manera de defender la libertad es ejerciéndola. Por eso: gracias, Cañizares, por hablar claro.

Vida sí, aborto no, elemental.









jueves, junio 02, 2016

Imaginen que lo de Barcelona, lo hiciesen antisistemas de derechas.












Bienvenida Rahola, al club de los pensantes.

Pilar Rahola

Si unos vándalos de extrema derecha, al grito pelado de “Viva España”, hubiesen destrozado coches, escaparates, quioscos y material urbano, y durante tres noches hubiesen violentando a todo un barrio, ¿qué habría dicho el president Puigdemont? Imagino que habría actuado con la misma celeridad con que se enfrentó a la delirante decisión de la señora Dancausa con las estelades. Y ¿qué habría dicho el vicepresidente Junqueras? Seguramente habría condenado los hechos con rotunda indignación. Y si dichos tipos hubieran usado la violencia como amenaza latente para conseguir sus objetivos, ¿qué habría hecho la alcaldesa Colau? Imagino que no habría tenido la extraña idea de inhibirse y traspasar la autoridad a los vecinos para que mediaran en el lío. Y todos a una, habrían sido de una contundencia meridiana en atacar a los violentos, defender a la autoridad y no plantear los hechos como una batalla entre policías y manifestantes, como si estuvieran en plano de igualdad. Por supuesto, ningún exalcalde se habría planteado pagar un local con dinero público a los susodichos para conseguir la “paz social”, porque todos entenderían que no se puede permitir la amenaza del chantaje violento. Sobra decir que todos los partidos antisistema habrían montado en cólera, hecho manifestaciones de repulsa y pedido una “zona libre” de tipos de esta naturaleza.

¿Por qué violentar desde la extrema izquierda es menos condenable que desde la extrema derecha?

Todo esto habría pasado si los responsables de la violencia en Gràcia hubieran sido de la extrema derecha. Pero ¿qué ocurre cuando se trata de la extrema izquierda?, ¿se produce la misma indignación política, la misma celeridad declarativa, la misma contundencia ideológica? No sólo no se produce, sino que lo más escandaloso de estos días es el silencio abrumador de los líderes más significativos de Catalunya. Y si sumamos la complicidad de algunos y el titubeo delirante de otros, mientras todos se dedican a hablar de los Mossos, en lugar de hacerlo de los violentos, la cosa se pone muy oscura. Hablemos claro: entre la complicidad de unos, el paternalismo de otros y el miedo de todos, la extrema izquierda consigue un nivel de tolerancia que redunda en una seria impunidad. ¿Cómo es posible que la alcaldesa de Barcelona acepte el chantaje violento y pase el paquete a los vecinos del barrio? ¿Cómo es posible que no hayamos oído aún a Puigdemont y a Junqueras? ¿Cómo es posible que no se exija violencia cero antes de hablar de nada? ¿Cómo es posible que ocupar, chantajear y violentar en nombre de la extrema izquierda sea menos condenable que en nombre de la extrema derecha? Y, la peor pregunta, ¿por qué se acepta la dictadura de la minoría, especialmente cuando se impone vía violencia y amenaza? Quizás sería hora de hacer una reflexión seria sobre el paternalismo de los partidos catalanes hacia los jóvenes bárbaros, cuando estos son hijos de Mafalda. Porque ahí está una parte sustancial del problema.

miércoles, junio 01, 2016

El gorila o el niño ??????






Un niño cae en un zoo, cerca de un gorila 180 kilos. Las autoridades del zoo deciden matar al gorila para salvar al niño. A día de hoy todos conocemos que el gorila se llama Harambe, y que la madre del niño ha sido tachada en las redes de mala madre, descuidada y culpable de la muerte de Harambe. Declaro que estamos en una sociedad enferma y que el hombre y la mujer no están al mismo nivel ontológico y ético que los animales. Los animales no tienen derechos como no tienen deberes; merecen su lugar en la creación y en la medida que el hombre cuida de la naturaleza se sigue una responsabilidad en favor de los animales como garantes del ecosistema .

Ojalá el  feto humano estuviese tan protegido como el del gorila.

martes, mayo 31, 2016

Acaba Mayo, María.






Qué pronto se pasa el tiempo. Mes de mayo , mes de la Virgen, flores, esperanza nuestra, madre, maestra, reina, causa de nuestra alegría, refugio de los pecadores, puerta del cielo, salud de los enfermos físicos y síquicos. Muchos acusan a los católicos de Mariolatría; falso, falso.A Newman, Beato Newman, le horripilaban ciertas manifestaciones del mundo católico de su época, pero amaba a la Madre de Dios y comprobaba que el anglicanismo dejando de un lado a María, habían perdido a Cristo Dios y hombre, y los católicos con sus cánticos pueriles o sus manifestaciones desbordantes de amor a María, habían conservado a Cristo Dios y hombre.

 El culto especialísimo a la Virgen es de hiperdulía. Y la Madre siempre lleva al hijo y el hijo a la madre. Dicen que Miguel Angel pintó a Adán con una lágrima, porque no tuvo madre. De María nunca hablaremos demasiado, más que tú sólo Dios. Sólo Dios Padre y la Virgen, mujer y criatura, pueden decir "Este es mi hijo", "haced lo que El os diga". La Virgen tiene mucha mano en la tierra, en el cielo, en el purgatorio ( tema apasionante, que me ha puesto las pilas ) y por eso nos manda mensajes, porque sabe lo que se está cociendo de verdad. No soy muy amigo de revelaciones privadas, me basta con la Revelación; pero sorprende Lourdes, Fátima, Medjugorje: mensajes de esperanza, de rezar el rosario o la coronita de la Misericordia, abrazarnos al amor de Dios, rezar por los difuntos, llamadas serenas a la penitencia, a cambiar de vida, de un mundo que ansía a Dios y lo busca por todas partes, pero a la vez le rechaza después de haber muerto por nosotros y salvarnos.

 Nos pide un poquito de colaboración. Esta vida es transitoria, "una mala noche en una mala posada", decía Santa Teresa, que hay que vivirla con plenitud y sin miedo. Un sacerdote, cuando le comenté que había conocido el Opus Dei, él había oído muchas cosas, me preguntó, ahí quieren a la Virgen. Sí, decididamente sí. Se quedó muy tranquilo. A Jesús se va y se vuelve por María, decía Josemaría Escrivá. Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre Jesús. Prepáranos un camino seguro y gracias Madre mía.Jamás se ha oido decir que uno sólo de cuántos han acudido a vuestra protección, haya sido desamparado por ti.

domingo, mayo 29, 2016

El cuerpo y la sangre de Cristo.







ALÉGRATE, ALMA MÍA

            Si en pan tan soberano,
            se recibe al que mide cielo y tierra;
            si el Verbo, la Verdad, la Luz, la Vida
            en este pan se encierra;
            si Aquel por cuya mano
            se rige el cielo, es el que convida
            con tan dulce comida
            en tan alegre día.

            ¡Oh cosa maravillosa!
            Convite y quien convida es una cosa,
            alégrate, alma mía,
            pues tienes en el suelo
            tan blanco y tan lindo pan como en el cielo.

                        Miguel de Cervantes

sábado, mayo 28, 2016

Esa imagen de María...








Me gusta esta imagen de la Virgen porque tiene la expresión de una madre que mira a su niño con cariño y mismo tiempo con una cierta seriedad en el rostro. No es la expresión de una mamá boba que está sumergida en una onda de sensiblería al mirar a su bebé. María mira a su niño con ternura porque es su hijo, pero a la vez adora al Niño porque sabe que es Hijo de Dios. Hay también un cierto aire de preocupación en la mirada de Maria. Ella sabe que en futuro de su pequeño habrá mucho sufrimiento. ( Jorge Salinas ).

jueves, mayo 26, 2016

Quién me asignó el sexo ???..y el color de la piel???



Aréchaga mejor cada vez......    https://blogs.aceprensa.com/elsonar/los-otros-trans-tambien-tienen-derechos/

Los otros “trans” también tienen derechos

los-otros-trans-tambien-tienen-derechos
Hay frases absurdas que pueden adquirir carta de ciudadanía solo por repetición. Así, a propósito de la transexualidad, se habla de personas que no se reconocen o rechazan “el sexo que se les asignó en el nacimiento”. La idea de “sexo asignado” parece sugerir la cabezonería de unos padres, la arbitrariedad de un funcionario o el despiste de un médico que no se dio cuenta de lo que el bebé tenía entre las piernas. Pero evidentemente el sexo no se asigna, simplemente se reconoce.
Otra cosa es que alguien no se reconozca en el género correspondiente a su sexo biológico, lo que hasta ahora se consideraba un trastorno muy infrecuente denominado disforia de género. Pero, según los nuevos cánones antidiscriminación, diga lo que diga la biología, hay que reconocer el género con el que una persona se identifica, y negar esta posibilidad de cambio sería un atropello.
Pero si en esta cuestión la última palabra no la tiene la biología sino la autodeclaración, no se entiende por qué la capacidad de ser “trans” debe reducirse solo a la identidad sexual. En el nacimiento todo se nos impone, empezando por la venida al mundo. No elegimos nuestros padres ni nuestros hermanos, ni el lugar del nacimiento, ni el sexo, ni la nacionalidad, ni la raza, ni nuestras características físicas, que quedan al albur de la lotería genética; nuestro nombre, nuestra lengua, nuestra religión y nuestra crianza, van a depender de decisiones paternas, al menos hasta la mayoría de edad.
Pero es un dato de experiencia que muchos no están contentos con algunas de estas características que se les “asignaron” por nacimiento. Con la misma obstinación con que algunos adolescentes piden un tratamiento hormonal para el cambio de sexo, otros pedirían un cambio de padres pues no se entienden con los suyos. Y si la biología no cuenta para el género, ¿por qué va a contar para la filiación?
¿Y las posibilidades del “libre desarrollo de la personalidad”: hay algo más injusto que queden condicionadas por el país del nacimiento? Muchos centroamericanos, que huyen de la pobreza y de la violencia del país que les fue “asignado”, quieren que se reconozca su derecho a vivir en EE.UU. Se consideran atrapados en un país extraño y pobre, cuando en realidad se sienten ya estadounidenses. ¿Por qué no se reconoce su derecho a instalarse en EE.UU. igual que un trans americano exige poner el pie en el baño de señoras?
Desde luego, para el “transnacional” centroamericano el no poder permanecer en EE.UU. es causa de un sufrimiento mucho mayor que el del trans americano impedido de elegir baño en Carolina del Norte. Sin embargo, la misma Administración Obama que amenaza con cortar el grifo de la financiación federal a las escuelas que no se rindan a los deseos del alumno transexual, sigue deportando a niños centroamericanos que se sienten transnacionales.
También hay gente que se siente “transracial”. El año pasado dio mucho que hablar en EEUU el caso de Rachel Dolezal, una activista contra la discriminación racial que llegó a dirigir una sección local de la Asociación para el Avance de las Gentes de Color. El problema es que durante diez años Dolezal se hizo pasar por afroamericana, cuando en realidad era blanca. Tras descubrirse el engaño, Rachel aseguró que ella siempre se había sentido negra. De nada le sirvió. Fue acusada de “apropiación cultural” y de fraude, y tuvo que dimitir. Pero si hubiera dicho que se sentía hombre y se hubiera vestido como tal, todos habrían alabado su “coraje” y quizá hubiera tenido derecho a portada en Vanity Fair. A fin de cuentas, no había hecho menos esfuerzos que Caitlyn Jenner para crearse la imagen deseada. En sus fotos de juventud, Dolezal es blanca, y su cabello rubio le cae sobre los hombros. Hoy, luce una tez mucho más oscura y una electrizante cabellera afro rizada.
Paradójicamente, el movimiento trans nos retrotrae a una época en que la idea de mujer venía definida por su apariencia externa, como si el maquillaje, el peinado, o incluso un modo de vestir sexy pudiera cambiar una condición que está inscrita en cada célula del cuerpo humano. Esos estereotipos, que el feminismo denunció como una construcción social artificial, vuelven como marcas definitorias de la feminidad para satisfacer los deseos de algunos hombres que se sienten mujeres.
En cualquier caso, si no hay que dejarse condicionar por lo que a uno se le “asignó” en el nacimiento, aceptemos también los derechos de los otros trans, atrapados en una raza, una nacionalidad o una cultura en la que no se reconocen.

lunes, mayo 23, 2016

Qué hacer ????


"Ahora, la voz de orden es atenerse al mensaje esencial del cristianismo: huir del mundo, creer en Cristo, hacer todo el bien que se pueda, desapegarse de las cosas criadas, guardarse de los falsos profetas, recordar la muerte. En una palabra, dar con la vida testimonio de la Verdad y desear la vuelta de Cristo".

P. Leonardo Castellani, S . J .





domingo, mayo 22, 2016

Dulce Madre, llévanos a la Trinidad.











DULCE MADRE,
NO TE ALEJES.
TU VISTA DE MÍ NO APARTES;
VEN CONMIGO A TODAS PARTES,
Y SOLO NUNCA ME DEJES.
YA QUE TÚ ME QUIERES TANTO,
COMO VERDADERA MADRE,
HAZ QUE ME BENDIGA EL PADRE,
CON EL HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO.
AMÉN.

miércoles, mayo 18, 2016

Diaconisas ??????



https://blogs.aceprensa.com/elsonar/diaconisas-en-la-sociedad-moderna/   Aréchaga, siempre en la diana...

diaconisas-en-la-sociedad-modernaLa contestación del Papa a una pregunta sobre la posibilidad de que las mujeres sean diaconisas ha vuelto a poner en marcha un proceso ya repetido en este pontificado. Ante una propuesta, el Papa deja abierta la posibilidad de estudiar un cambio en un terreno que conecta con la sensibilidad actual. Los titulares periodísticos transforman el estudio en decisión y dan por hecho que el Papa quiere el cambio. Los reportajes del día siguiente van más allá y vaticinan que es el primer paso para el sacerdocio femenino. La Oficina de Prensa del Vaticano tiene que achicar agua y Lombardi aclara que “el Papa no ha dicho que pretende introducir la ordenación diaconal de las mujeres”. Los que creen que el Papa Francisco comparte sus ideas para el cambio en la Iglesia, aseguran que el reformismo del Papa es frenado por los conservadores que ponen palos entre las ruedas.
Un poco más de calma y memoria ayudaría a situar la cuestión en su contexto. El Papa ha dicho en una respuesta informal que puede ser bueno que una comisión de estudio clarifique si en la Iglesia actual es posible que haya mujeres que realicen las tareas que en la Iglesia primitiva estaban a cargo de las que en algunos documentos se mencionan como diaconisas.
Sin prejuzgar lo que pueda decir tal comisión, no está de más recordar que ya el conservador Ratzinger, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, no tuvo inconveniente en encargar a la Comisión Teológica Internacional un estudio sobre la evolución del diaconado, en el que entre otras cosas se trataba del ministerio de las diaconisas.
Sin pretender dar una conclusión definitiva, el estudio afirmaba que las “antiguas diaconisas” no eran asimilables a los diáconos de hoy, y que el diaconado actual forma parte del sacramento del Orden, que solo pueden recibirlo válidamente los varones.
Como el Papa ha reafirmado en más de una ocasión que la Iglesia no admite el sacerdocio femenino, los titulares de estos días decían que las diaconisas podrían celebrar bautismos y matrimonios, sacramentos para los que no se requiere ser sacerdote. Pero ¿realmente la Iglesia necesita diaconisas para estas tareas? No da la impresión de que haya niños que no puedan ser bautizados por falta de sacerdotes ni matrimonios que aguarden impacientes a encontrar a un cura para que los case. De todos modos, en caso de necesidad cualquier fiel puede bautizar y, donde no haya sacerdotes ni diáconos, el obispo puede delegar a laicos para que asistan a los matrimonios (Código de Derecho Canónico, c. 1112).
Así que la idea de las diaconisas no parece exigida por necesidades de la Iglesia, sino más bien por el deseo de realzar el papel de la mujer en la Iglesia. Pero aquí también habría que distinguir entre revalorizar y clericalizar. Por una parte, no hay que olvidar que la idea de las diaconisas se suscita en una reunión del Papa con las superioras religiosas, y quien hace la pregunta lo plantea como una extensión de las tareas que ya realizan las religiosas. Pero la inmensa mayoría de las mujeres en la Iglesia son laicas, que tienen otras ocupaciones y situaciones de vida. Hoy día, más que mujeres que bauticen, necesitamos madres dispuestas a tener los hijos que han de ser bautizados. Y más que diaconisas que casen, se echan en falta mujeres y hombres bien preparados para casarse.
Nada es más ajeno al pensamiento de Francisco que la idea de que el único modo de hacer algo importante en la Iglesia es ser clérigo. Ya en otra ocasión, a propósito del nombramiento de mujeres cardenales, explicó: “Las mujeres en la Iglesia deben ser valoradas, no clericalizadas”.
Revalorizar el papel de la mujer en la Iglesia no exige darle más espacio en el altar, sino valorar más y contar con su opinión en importantes espacios que ya ocupan y que en muchos casos dirigen. Dentro de la Iglesia, a menudo son mujeres la que se ocupan de transmitir la fe a los niños, las que organizan las actividades caritativas, las que hacen posible que marche una parroquia, las que mantienen vivas las devociones populares y tantas otras cosas en las que la aportación de la mujer es insustituible. Esto ocurría ya en las comunidades de los primeros cristianos, como lo reflejan losHechos de los Apóstoles y las cartas de San Pablo.
Pero, sobre todo, si algo necesita la Iglesia en este momento es el testimonio y la acción de la mujer católica para esa “Iglesia en salida” que predica el Papa Francisco. Hace falta su influencia en la enseñanza, en el mundo de la moda, en la comunicación, en el arte, en la política, en la humanización de las prácticas empresariales, en la conciliación entre trabajo y familia, en las relaciones entre hombre y mujer, y en tantos otros ámbitos donde la mujer puede llevar esa visión más elevada que aporta la fe y la sensibilidad femenina.
Este servicio (“diaconía”) en medio del mundo es la mejor aportación de la mayoría de las mujeres en la Iglesia de hoy.