lunes, junio 30, 2014

Desconecta ya......


http://blogs.aceprensa.com/elsonar/desconexion-para-ninos-y-mayores/


Aréchaga, siempre acertado y genial.....


Desconexión para niños y mayores

El sónar24 junio, 2014
Grupo haciendo yogaA menudo decimos que en las vacaciones queremos “desconectar”, romper con nuestras rutinas cotidianas, ver otras tierras y olvidar nuestras preocupaciones. Pero en un mundo hiperconectado por Internet, el correo electrónico y las redes sociales, uno puede dejar su ciudad y seguir tan enganchado a las pantallas y a sus relaciones virtuales como si estuviera en su casa. Y si uno es nativo digital, el apego al mundo virtual es aún más espontáneo.
Frente a esta tendencia, en EEUU se han puesto de moda los campamentos de verano que vetan a los niños y adolescentes los móviles, tabletas, play stations y demás artilugios que habitualmente secuestran su atención. No solo será la primera vez que duerman fuera de casa, sino también la primera que vivan fuera de Internet. 
Se trata de que aparten su mirada de una pantalla para que descubran la belleza de la naturaleza; que aparquen el videojuego y hagan deporte al aire libre; que no envíen más fotos a los amigos de Facebook y se relacionen con el compañero que duerme en la misma tienda; que no miren compulsivamente si ha llegado algún whatsapp y descubran las señales de un juego de aventura.
Esta dieta de pantallas en los campamentos no les ha quitado clientela. Al contrario. El pasado año el 74% de los campamentos registraron su mayor afluencia desde 2008, según los datos de la American Camp Association, que reúne a 2.400 campamentos.
La cuarentena virtual de los niños es compatible con que los padres estén informados de lo que están haciendo sus hijos. Y aquí la tecnología viene en ayuda del campamento desconectado.  Una compañía, que da servicio a más de 1.000 campamentos, permite que los responsables del campamento suban fotos de los asistentes a una web donde los padres pueden acceder con contraseña para ver las actividades de sus hijos y enviarles un mensaje.
Se espera que al volver a casa los niños hayan comprobado que también hay vida fuera de Internet, aunque lo vean como un juego de supervivencia.
Pero no pensemos que esto es bueno solo para los niños.  Los padres están a veces  tan enganchados a los dispositivos electrónicos como los hijos, con la diferencia de que ellos pueden disfrazar su  afición descontrolada con motivos profesionales y sociales. Por eso, si se trata de reordenar tu vida y tu mente, incluso para trabajar mejor, las diversas fórmulas de retiro exigen desconectar con la tecnología. Es el caso de los retiros que ha ofrecido en El Escorial el monje budista Lobsang Namgyel, que han dado lugar a algún reportaje, donde no se sabe bien dónde termina la información y dónde empieza la publicidad.
Los asistentes son hombres y mujeres de negocios, profesionales, directivos de compañías medianas y grandes, gente que pasarían por indispensables en su trabajo, pero que logran sacar cuatro días para el retiro budista.  Como el Mind workshop del monje budista exige introspección (“No has de salir fuera a buscar nada; las soluciones a tus problemas están dentro de ti”), hay que cortar con toda distracción. Prohibición absoluta de teléfono móvil y de conexión a Internet. Cero televisión. Comer en silencio –comida vegetariana, por supuesto– y hablar lo menos posible con los otros participantes.
Antes de salir el sol, una sesión de yoga y 45 minutos de meditación, para aprender a controlar la mente y no dejarse atrapar por las pasiones que todo lo distorsionan. Más la conversación diaria con el maestro para convencerse de que “El ego es ignorancia y apegarse a él es absurdo”.
El marco de los diversos tipos de retiro no ha cambiado mucho, ya sean retiros espirituales cristianos o workshopsbudistas. Silencio. Aislamiento exterior. Meterse en uno mismo. Meditación. Escuchar al sacerdote o al monje budista. Objetivo: cambiar de vida.
El budismo para ejecutivos puede ser así el sustitutivo laico  de los ejercicios espirituales. Eso sí, las versiones laicas siempre son más caras: ochocientos euros más IVA.

domingo, junio 29, 2014

Familia siempre.......












Del columnista Itxu Diaz, genial.....



http://www.laregion.es/opinion/itxu-diaz/indigna-defensa-familia/20140629081308479059.html


Lo últimos datos del Instituto Nacional de Estadística sobre la familia me ponen los pelos de punta. Los hogares españoles están integrados actualmente por dos individuos y un trozo de otro, que imagino que estará muerto, y que no era tan individuo. No hay duda: 2,53. Se ve perfectamente en el papel. Esto significa que según esta encuesta del INE, cerca del 20% de los españoles vive en pareja con algo más de la mitad de otro español. No quiero ni pensar hasta dónde se habrán disparado las tasas de criminalidad en nuestro país tras publicarse este informe. Creíamos vivir en el país de las maravillas, y estamos rodeados de tipos que parecen salidos de una película de Hitchcock. No obstante, pasando por alto el hecho puramente sangriento, la otra realidad que arroja el INE es que los españoles parecen convencidos de que pueden sobrevivir sin familia. Incluso en solitario, como los osos, que sólo se acercan a las osas en primavera porque necesitan aparearse. En esto se parecen a algunos tipos que conozco.

Tengo el informe del INE sobre las rodillas mientas escribo. Veamos. Una pareja sin hijos, el hogar más frecuente. Le siguen parejas que tienen un solo hijo, muy cerquita de las que tienen dos niños, y de los que viven solos, siendo menores de 65 años. En número más reducido, los mayores de 65 que viven solos. Podríamos continuar, pero me marean las cifras, casi tanto como imaginarme a una pareja viviendo con medio muerto en casa. Daré solo dos extremos. Las parejas sin hijos constituyen hoy el 21,6% de los hogares españoles, mientras que las familias con tres o más hijos ocupan el 3,2% de las casas. Maravilloso dato, al menos para los monos, los gatos, y las palomas, que pronto heredarán nuestra tierra. Ahora sabemos que el Estado del bienestar no incluía el bienestar del Estado.

Cuatro millones y medio de personas viven solas en España. Podríamos pensar que se trata de ancianos y eso tampoco reduciría el drama, pero los ancianos solo ocupan algo menos de la mitad de esos hogares. El resto, como una canción de Sabina: solteros empedernidos, solteros no empedernidos, divorciados de todos los colores, desengañados y raritos varios, egoístas, fracasados, y una legión de tipos realizándose y encontrándose a sí mismos. Gran parte de España antepone ahora al sentido común el sentido de la propia ubicación, y vive obsesionada con encontrarse a sí mismo, algo que obviamente deben hacer solos. Muchos creen que no están preparados ni económica ni personalmente para la solidez inquebrantable de un gran hogar, porque desconocen que lo único realmente seductor y mágico de la familia es que es tan delicada y tan sólida como un jarrón de porcelana. Cada familia que sobrevive es un milagro rabiosamente divertido.

Yo soy un firme defensor de que la gente viva como le de la gana, siempre y cuando no hagan demasiado ruido y arranquen rápido cuando el semáforo se pone en verde. No tengo nada que objetar a todo esto del INE. No me ocupo lo suficiente de lo que ocurre en mi hogar, así que no creo que tenga tiempo de encargarme de lo que pasa en el de los demás. No soy yo quien debe decirte que te cases, o que salgas a compartir tu vida con alguien de una maldita vez, que pruebes a tener unos cuantos hijos antes de que los únicos pañales que haya en casa sean los tuyos, o que experimentes durante un cuarto de hora qué ocurre si apagas el teléfono, y descubras que -¡resulta increíble!- el mundo sigue girando. Supongo que para todo eso ya tienes a mamá.

Sin embargo, no soy ajeno al drama. Asoma un problema detrás de estas estadísticas. Una gran losa de hierro se está alzando al infinito, y caerá sobre nuestras cabezas. Es el fin de nuestra civilización. Se lo dice un columnista conocido por su optimismo y por su ironía.

Hay días en que es inevitable citar esa inspirada canción del grupo de música tradicional quebequense Mes Aïeux, Dégénération: “Tu tatarabuelo tuvo que desbrozar la tierra / Tu bisabuelo tuvo que trabajar la tierra / Después tu abuelo tuvo que rentabilizar la tierra / Y después tu padre la vendió para hacerse funcionario / Y ahora dime, colega, qué vas a hacer tú. Tu tatarabuela tuvo catorce hijos / Tu bisabuela tuvo casi otros tantos / Después tu abuela dijo que con tres ya era bastante / Y después tu madre no quiso tenerlos, tú fuiste un accidente / Y ahora tú, nena, cambias de pareja todo el tiempo / Cuando haces una gilipollez te salvas abortando / Pero hay mañanas en las que te despiertas llorando / Cuando por la noche has soñado con una gran mesa llena de niños”. Nota del columnista: en la versión original en francés, obviamente, rima.

Mes Aïex encuentra un subterfugio a todo este drama hacia el final de su historia, y es recordar que “por suerte en la vida hay cosas que no cambian” y recomienda a la chica a la que se dirige ponerse sus “mejores galas” y salir a bailar. No sé si es la solución. Pero no es un mal comienzo. Bailar y brindar casi siempre es anticipo de algo mejor. Lo único bueno que tiene la degeneración humana es que siempre estás a tiempo de cambiarla y que, en cierto modo, está en tu mano.

Por otro lado, si quieres quedarte como estás, siempre podrás excusarte y decir que la culpa de todo la tiene Hacienda, que es lo que hago yo habitualmente en esta página. Pero sin duda no llena lo mismo una noche de juerga con buenos amigos que despotricar de la clase política, algo demasiado manido.

Y así, bailando y de juerga como dice Mes Aïex, tal vez, al fin, al último brillo de la madrugada y en la compañía adecuada, encuentres a los ojos de tus ojos, y decidáis bajar al ruedo de las estadísticas minoritarias. No por una suerte de responsabilidad biológica, de imposición moral, o de inercia explicable. Sino por robarle a la vida un poco de la felicidad, del amor, y de la mala leche que se reserva para los que arriesgan. Que no hay mayor salvavidas contra los sinsabores cotidianos que una familia, o un “proyecto de vida común”, como dicen ahora los que creen que para ser modernos también hay que ser gilipollas.

sábado, junio 28, 2014

Busca en tu corazón....


http://www.espiritualidaddigital.com/


Inmaculado corazón de María    En el fondo, todos los hombres se saben perdidos. De otra forma, no andarían locos buscando redención. No conozco a nadie que no la busque afanosamente. Incluso quienes se proclaman satisfechos miran de hito en hito, atentos a cualquier posibilidad de mejorar.
    Aunque no todos están dispuestos a reconocer que es redención lo que buscan, porque no todos reconocerán que están perdidos. También distingue a los hombres el lugar donde buscan esa redención: muchos la buscan en el dinero, otros en el placer, otros en la fama, otros en el poder, otros -incluso- en la rutina… Si se hiciera una estadística sobre el índice de éxito de los hombres en esta búsqueda, puede que el resultado hiciera saltar en pedazos cualquier barómetro.
    ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre? Lo más triste de todo es que ¡está tan cerca! Mientras los hombres buscan fuera, les bastaría con prescindir de todo, recogerse en silencio y buscar a Dios en su interior. El Inmaculado Corazón de María, presencia de Dios en su alma, bastó para colmarla de dicha incluso en el suplicio del Calvario.
    ¡No está fuera, está dentro la redención del hombre!

viernes, junio 27, 2014

Un Dios inesperado......


http://www.espiritualidaddigital.com/


sagrado corazón    De Dios se pueden esperar muchas cosas: que sea sabio, omnipotente, justo, fuerte, eterno, perfecto, hermoso…
    Todo eso, y más, podría esperarse de Dios, y quien lo esperase no quedaría defraudado. Pero lo que jamás esperaríamos, si Él mismo no nos lo hubiese revelado, es que Dios fuese manso y humilde. Son dos atributos que no corresponden, a primera vista, al Ser Supremo, porque, también a primera vista, no los necesita. ¿Qué necesidad tiene de ser manso quien es omnipotente, y qué necesidad tiene de ser humilde quien es la perfección suma sin mezcla alguna de imperfección?
    Aprende de mí, que soy manso y humilde de corazón. He ahí la grandeza del Sagrado Corazón de Jesús: si Dios no necesitaba para sí mismo ser manso ni humilde, ha querido necesitarlo para nosotros. Y se ha hecho hombre, y se ha revestido de nuestra fragilidad, y ha elegido sufrir mil penas, y en todas ellas hacerse como el último de los hombres, para redimirnos y para que tuviésemos un ejemplo que imitar. No podemos imitarlo en su grandeza, pero sí en su humildad. No podemos imitarlo en su poder, pero sí en su mansedumbre.
    ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!

jueves, junio 26, 2014

San Josemaría.






San Josemaría    39 años se cumplen hoy de la muerte de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. En éste, su dies natalis, celebra la Iglesia su fiesta. Dediquemos unos momentos a meditar sobre lo que su persona ha supuesto en la Historia de la espiritualidad cristiana.
    Para empezar, creo que, 39 años después, san Josemaría aún no ha sido comprendido entre una buena parte de los cristianos. Puede que sea, aún, demasiado pronto para que la auténtica revolución espiritual que supuso su mensaje haya calado en las mentes y almas de la mayoría. Mientras haya seglares que piensen que la santidad pasa por huir del mundo, o clérigos que proclamen los votos privados como la cima de la perfección del seglar, no se habrá entendido a un santo que nos enseñó a amar al mundo apasionadamente, y a ser, en medio del mundo, tan contemplativos como lo puede ser, en su clausura, un religioso contemplativo.
    Mientras haya laicos que reclamen la fundación de partidos políticos confesionalmente católicos, o que busquen recluirse en «ambientes católicos» para no resultar contaminados por el mundo, no se habrá entendido a un santo que amó la libertad de pensamiento, y que se gozó en que sus hijos tuvieran pareceres diversos y enfrentados en las cuestiones opinables, a la vez que animó a los suyos a involucrarse en todas las áreas del tejido social para hacer allí presente a Jesucristo.
    San Josemaría gritó que el verdadero protagonismo del los laicos en la Iglesia no se obtiene cuando un seglar lee las lecturas de la misa, sino cuando, en medio de sus tareas ordinarias, familiares y profesionales, aspira decididamente a la santidad y a la unión íntima y fecunda con Dios. Que no será santo el taxista por hacer de acólito en sus ratos libres, sino por conducir bien su vehículo y tratar a sus clientes como a verdaderos hijos de Dios.
    ¿Pueden un padre o una madre de seis hijos, a la vez que dedican ocho horas diarias a trabajar, encontrar tiempo para asistir diariamente a la Santa Misa, para rezar el Santo Rosario, y para pasar una hora del día en soledad con Cristo, recogidos en profunda oración? ¿Pueden hacer todo eso sin descuidar a su familia? San Josemaría, y los miles de miembros del Opus Dei que viven en todo el mundo, han demostrado que pueden, con la gracia de Dios. Y que esa profunda vida espiritual no los convierte en monjes sin hábito, ni les hace relegar el cuidado de su familia, sino que los impulsa para, renovados interiormente, atender mejor a los suyos y para convertir sus hogares y sus centros de trabajo en el escenario de su santidad personal.
    En ocasiones, san Josemaría era asaltado por Dios en plena calle, en el bullicio de la hora punta de la ciudad, y alcanzaba, allí, las cimas más altas de la unión íntima con Dios. Su «plataforma de lanzamiento» hacia el Cielo fue su despacho, el lugar donde diariamente trabajaba. Allí cayó redondo, agotado, el 26 de junio de 1975. Allí consumó la entrega de su vida. Y allí nos dejó abierto, para todos los seglares, ese camino hacia la santidad que, tomando su fuerza en los sagrarios, se abre al Cielo en las calles y despachos. ¡Se han abierto los caminos divinos de la Tierra!
José-Fernando Rey Ballesteros, pbro

miércoles, junio 25, 2014

Dios en nuestras vidas y Dios en la sociedad.










FRANCISCO FERNÁNDEZ-CARVAJAL
Los frutos amargos del laicismo. La actividad del cristiano en el mundo: reconducir todas las cosas a Cristo.
Así como el hombre que excluye de su vida a Dios se convierte en árbol enfermo con malos frutos, la sociedad que pretende desalojar a Dios de sus costumbres y de sus leyes produce males sin cuento y gravísimos daños para los ciudadanos que la integran. «Sin religión es imposible que sean buenas las costumbres de un Estado»11. Surge al mismo tiempo el fenómeno del laicismo, que quiere suplantar el honor debido a Dios y la moral basada en principios trascendentes, por ideales y normas de conducta meramente humanos, que acaban siendo infrahumanos. A la vez, tratan de relegar a Dios y a la Iglesia al interior de las conciencias y se ataca, con agresividad, a la Iglesia y al Papa, bien directamente o en personas o instituciones que son fieles a su Magisterio.
No es raro entonces que «donde el laicismo logra sustraer al hombre, a la familia y al Estado del influjo regenerador de Dios y de la Iglesia, aparezcan señales cada vez más evidentes y terribles de la corruptora falsedad del viejo paganismo. Cosa que sucede también en aquellas regiones en las que durante siglos brillaron los fulgores de la civilización cristiana»12. Esas señales producidas por la secularización son evidentes en muchos países, incluso de gran tradición y raigambre cristiana, donde progresa este proceso de secularización: divorcio, aborto, aumento alarmante del consumo de droga, incluso en niños y menores de edad, agresividad, desprecio de la moralidad pública... El hombre y la sociedad se deshumanizan y degradan cuando no tienen a Dios como Padre, lleno de amor, que sabe dar leyes para la misma conservación de la naturaleza humana y para que las personas encuentren su propia dignidad y alcancen el fin para el que fueron creadas.
Ante frutos tan amargos, los cristianos debemos responder con generosidad a la llamada recibida de Dios para ser sal y luz allí donde estamos, por pequeño que pueda ser o parecer el ámbito donde se desenvuelve nuestra vida. Debemos mostrar con hechos que el mundo es más humano, más alegre, más honesto, más limpio, cuando está más cerca de Dios. La vida más merece la pena ser vivida cuanto más informada esté por la luz de Cristo.
Jesús nos mueve continuamente a no permanecer inactivos, a no perder la más pequeña ocasión de dar un sentido más cristiano, más humano, a las personas y al ambiente en el que nos movemos. Al terminar nuestra oración nos preguntamos hoy: ¿qué puedo hacer yo en mi familia, en mi escuela, en la Universidad, en la oficina..., para que el Señor esté presente en esos lugares? Y pedimos a San José la firmeza de espíritu para llevar a Cristo a todas las realidades humanas. Miremos con fe el ejemplo de su vida, de la que se «desprende la gran personalidad humana de José: en ningún momento se nos aparece como un hombre apocado o asustado ante la vida; al contrario, sabe enfrentarse con los problemas, salir adelante en las situaciones difíciles, asumir con responsabilidad e iniciativa las tareas que se le encomiendan»13.
Con la gracia de Dios y la intercesión del Santo Patriarca, nos esforzaremos con constancia para dar fruto abundante, en el lugar donde Dios nos ha puesto.
11 LEÓNXIII, Enc. Inmortale Dei, 1-XI-1885, 15. — 12 PÍO XII, Enc. Summi Pontificatus, 20-X-1939, 23. — 13 SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ, Es Cristo que pasa, 40

No kids, no life.....sin niños no hay vida...


http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=21203


España va camino de convertirse en un país lleno de ancianos y sin niños

En 2013 los nacimientos cayeron por quinto año consecutivo, con tan sólo 425.390 nuevos niños, un 6,4% menos que un año antes y un descenso que desde 2008 ya supera el 18%, lo que refleja el progresivo envejecimiento de la población. Esta es la última radiografía demográfica de España que refleja el «Movimiento Natural de la Población e Indicadores Demográficos», del Instituto Nacional de Estadística.
24/06/14 4:38 PM | Imprimir | Enviar
(Efe/InfoCatólica) El descenso de los nacimientos, el menor número de hijos por mujer, el aumento de la edad media a la que éstas tienen su primer hijo y el menor número de mujeres en edad fértil, define la situación y da una amplia visión de cuál puede ser el futuro demográfico del país.
Así, los últimos datos no son nada halagüeños y muestran que el crecimiento vegetativo de la población, es decir, la diferencia entre los nacimientos y las muertes, se redujo un 30,7% en 2013 hasta situarse en 36.181 personas, el saldo más bajo registrado desde al año 2000.
A pesar de estos datos, el número de defunciones cayó un 3,3%, la tasa de mortalidad infantil se situó por primera vez por debajo del 3 por mil (2,8) y la esperanza de vida es la mayor de la serie histórica con 82,8 años (80 años para los hombres y 85,6 para las mujeres).
Según los datos del INE, desde 2008, cuando nacieron 519.779 niños (el máximo en 30 años), el número de nacimientos se ha reducido un 18,1%. Como consecuencia, la tasa bruta de natalidad (número de nacimientos por cada mil habitantes) ha descendido hasta 9,1 desde los 9,7 de un año antes, y mantiene la tendencia decreciente iniciada en 2008.
El descenso de los nacimientos se debe a la menor fecundidad, es decir del descenso del número de hijos por mujer que, en 2013, se situó en 1,26 (1,32 en 2012) y a la progresiva reducción del número de mujeres en edad fértil. De hecho, según explica el INE, el número de mujeres entre 15 y 49 años comenzó a reducirse en 2009 debido a que llegan a ese rango de edades generaciones menos numerosas, nacidas durante la crisis de natalidad de los 80 y primera mitad de los 90.

La inmigración no soluciona el problema

Además, el aporte que la inmigración exterior ha estado haciendo a la natalidad durante el periodo de expansión económica se ha reducido en estos últimos años como consecuencia de la crisis económica que les ha obligado a retornar a sus países de origen, o a reducir el número de hijos. En España, la edad media a la que las mujeres tienen su primer hijo continua aumentando y, en 2013 se situó en 32,2 años (32,7 las españolas y 29,7 las extranjeras), frente a los 31,6 de 2012.
El descenso de la fecundidad se apreció tanto entre las extranjeras como en las españolas y en ambos casos, el indicador se redujo seis centésimas hasta 1,21 hijos por mujer española y 1,50 hijos por mujer extranjera. De los 425.390 nacimientos del pasado año, 78.942 fueron de madre extranjera (18,6% frente al 19,2% de 2012).

El pasado año murieron en España 389.699 personas, un 3,3% menos que en 2012 con lo que la tasa bruta de mortalidad se situó en 8,3 defunciones por mil habitantes, frente a los 8,6 de 2012.

Sin matrimonios

Según el INE cada vez son menos los que se casan y más mayores. Así, en 2013 contrajeron matrimonio 155.098 parejas, un 8% menos, lo que reduce la tasa bruta de nupcialidad a 3,3 matrimonios por mil habitantes, mientras que la media se situó en 37,3 años para los hombres y 34,1 para las mujeres.
En el 18,1% de los matrimonios celebrados con cónyuges de distinto sexo, al menos uno de ellos era extranjero. Del total de matrimonios registrados, un 2% (3.102) correspondieron a parejas del mismo sexo.
Por comunidades autónomas, el número de nacimientos se redujo en todas y los mayores descensos se dieron en Asturias (12,5 %),Navarra (9,9 %) y La Rioja (8,9 %). El número de defunciones también se redujo en todas y sólo aumentó en la ciudad autónoma de Ceuta.

martes, junio 24, 2014

Eliminados.......




Forges genial.......




Apostolado no es marketing.........






marketing    El espíritu del mundo se infiltra a menudo en nuestra labor apostólica, y convierte en marketing lo que debería ser entrega redentora.
    Me refiero, por ejemplo, al modo en que situamos sobre el candelero al recién convertido y le reclamamos testimonios, haciendo de él una estrella mediática. Quisiéramos gritar: «¡Mirad! ¡Todavía ganamos adeptos!» El neófito, cuyo entusiasmo es mayor que su preparación, acaba sometido a la vanidad, y viene a caer en redes peores que las antiguas. Por algo pide san Pablo que no se den responsabilidades al neófito, no sea que, llevado por la soberbia, caiga en la misma condenación del Diablo (1Tm 3, 6). San Pedro Damián mandaba que a los recién convertidos se los sometiese a dura penitencia.
    Vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel. Si el propio Hijo de Dios pasó treinta años escondido antes de predicar, lo menos que podía hacer su Precursor era retirarse al desierto durante años antes de anunciar al Mesías.
    No lo olvidemos jamás, porque nuestro apostolado nada tiene que ver con el marketing. Que no nos ha llamado Dios a vender Coca-Cola. Primero oración, penitencia, y escondimiento. Luego hablamos. Y después nos morimos. Por último… Los frutos.

lunes, junio 23, 2014

Procesión del corpus con el aita....







Recuerdo, la procesión alrededor del Buenpas.......íbamos mi aitatxo y yo, cerca del sacerdote y del Señor Hostia y me dijo el aita que éramos como los apóstoles....




domingo, junio 22, 2014

El presente, el abandono.....












Texto del Evangelio (Mt 6,24-34): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida?
»Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal».
Comentario: P. Jacques PHILIPPE (Cordes sur Ciel, Francia)
«Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura»

Hoy el Evangelio habla claramente de vivir el “momento presente”: no darle vueltas al pasado, sino abandonarse en Dios y su misericordia. No atormentarse por el mañana, sino confiarlo a su providencia. Santa Teresita del Niño Jesús afirmaba: «Sólo me guía el abandono, ¡no tengo otra brújula!».

La preocupación jamás ha resuelto ningún problema. Lo que resuelve problemas es la confianza, la fe. «Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?» (Mt 6,30), dice Jesús.

La vida no es por sí misma demasiado problemática, es el hombre quien carece de fe… La existencia no siempre es fácil. A veces es pesada; con frecuencia nos sentimos heridos y escandalizados por lo que sucede en nuestra vida o en la de los demás. Pero afrontemos todo esto con fe e intentemos vivir, día tras día, con la confianza en que Dios cumplirá sus promesas. La fe nos llevará a la salvación.

«No os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal» (Mt 6,34). ¿Qué quiere decir esto? Hoy, busca vivir de manera justa, según la lógica del Reino, en la confianza, la sencillez, la búsqueda de Dios, el abandono. Y Dios se ocupará del resto…

Día a día. Es muy importante. Lo que nos agota a menudo son todas esas vueltas al pasado y el miedo al futuro; mientras que cuando vivimos en el momento presente, de manera misteriosa, encontramos la fuerza. Lo que tengo que vivir hoy, tengo la gracia para vivirlo. Si mañana debo hacer frente a situaciones más difíciles, Dios incrementará su gracia. La gracia de Dios se da al momento, día a día. Vivir el momento presente supone aceptar la debilidad: renunciar a rehacer el pasado o dominar el futuro, contentarse con el presente.

Como hadas....











"Le dije que daba igual si en aquel momento creía en Dios o no, pero que alguien que alguna vez haya creído de verdad, con plenitud, jamás volverá a ser ateo, porque se ha situado en un lugar donde no hay ningún pero y todos los contraargumentos son absurdos, ya que la argumentación no existe. Y si ha situado en este lugar, significa que ha llegado allí por un sendero. Sólo que ocurre lo de los cuentos de hadas. El lugar existe, pero el sendero ha desaparecido". (Aleksander Wat - Mi siglo), gentileza de old chap.

sábado, junio 21, 2014

Agobios, en las manos de Dios.




Qué difícil.....

http://www.espiritualidaddigital.com/la-anadidura/

añadidura    Una de las riquezas del Padrenuestro consiste en que actúa en el alma como un diapasón que afina miedos y templa agobios, armonizándolos con los latidos del corazón de Cristo.
    Las peticiones del Padrenuestro van encaminadas, en su mayoría, a la gloria de Dios y a la santidad del hombre. En cuanto a las necesidades materiales, apenas pedimos el pan de cada día, lo cual es como suplicar que no muramos de hambre; y eso sin tener en cuenta que esta petición es profundamente eucarística. Ni pedimos que se nos curen las enfermedades, ni que encontremos trabajo, ni que se nos asegure el plan de pensiones.
    ¿Qué haremos, entonces, con las demás necesidades materiales? ¿No debemos pedirle a Dios que nos socorra en nuestros problemas temporales, de salud, económico o afectivos?
    No estéis agobiados por la vida. Lo primero que haremos es no agobiarnos. Todas esas necesidades van incluidas en otra petición: Hágase tu voluntad. Porque en todo ello nos abandonamos a la Providencia de un Dios que nos ama.
    Sobre todo, buscad el reino de Dios y su justicia. Lo demás se os dará por añadidura. Busquemos, por tanto, lo principal, y dejemos a Dios ocuparse de la añadidura.