miércoles, agosto 22, 2012

No basta la buena voluntad.




Este fresco de un Ecce Homo fue pintado por Elías García Martínez a principios de siglo XX, decora una de las paredes de la iglesia del Santuario de la Misericordia en la localidad aragonesa de Borja. El pasado mes de julio, una vecina bien...
intencionada decidió restaurarlo por su cuenta y riesgo. Éste fue el resultado. La noticia acaba de salir en los medios.

Es el problema de los bienintencionados, de la buena fe a secas. Por eso Sta.Teresa era muy amiga de la gente con seso. A veces sólo la buena voluntad es el enemigo a batir...



4 comentarios:

Mento+ dijo...

Pero... ¿Esto es de verdad? Sinret si parece un chiste, Madre mia... Es para meditar largo rato.

Anónimo dijo...

A mi me parece atroz el resultado de la restauración,la bienintencionada artista,con más de ochenta años,puede estar encantada y...muchos feligreses también,a lo mejor.La moraleja de Sinre tiene lo suyo,yo creo que no va por el terreno del arte.La buena voluntad no basta,Santa Teresa quería personas con seso...Y ¿quién no?.Pienso que tenerlo no es,muchas veces,cuestión de voluntad.Un abrazo de Janusa

Anónimo dijo...

No hay mal que por bien no venga,resulta que la octogenaria que "restauró" en Borja,tiene un hijo discapacitado a su cargo y vive en dificil situación.Me parece genial,aunque tardía,la alarma de Bellas Artes pero mucho mejor aún el que se tome conciencia de que ,tal vez,los pinceles y la pintura son terapia para esta señora que puede estar tan sola,como muchos,ante problemas que les superan.Perdón por reiterar y salirme del tema pero yo creo que mi sobrino me entiende.Un abrazo de Janusa

Álvaro dijo...

Yo también creo que la buena voluntad sí que importa, y además, no todo el mundo tiene "seso" y casi todas las veces no es culpa suya.

Precisamente la Iglesia predica la caridad entre éstos menos favorecidos a nivel intelectual, en el caso de esta señora, a mí me resulta algo únicamente gracioso, y efectivamente, como dice el usuario anónimo que escribe, no hay mal que por bien no venga.