martes, noviembre 27, 2012

Oración para envejecer....






Válido para hombres y mujeres. Gentileza de Ana Celaya.

Oracion:


Señor tu sabes mejor que yo, que estoy envejeciendo y un dia sere vieja.

No permitas que me haga charlatana y sobre todo adquiera el habito de decir algo sobre cualquier cosa , en toda ocasion

Librame de las ansias de querer arreglar la vida de los demas.

que sea pensativa pero no taciturna, solicita pero no mandona

...manten mi mente libre de la recitacion de infinitos detalles, dame las alas para ir derecha al grano

sella mis labios para que no hable de mis achaques y mis dolores, ellos van en aumento como el pasar de los años

Pido la gracia de poder escuchar con PACIENCIA el relato de los males ajenos

Enseñame la gloriosa leccion de que a veces es posible que este equivocada

manten en mi una razonable dulzura, porque una vieja amargada es una de las obras supremas del diablo

ayudame a extraer de la vida toda la diversion posible , nos rodean tantas cosas divertidas, que no quiero perderme ninguna

A M E N

6 comentarios:

eligelavida dijo...

oye, es buena!!

mj bo dijo...

Me la voy a aprender de memoria, ¡a ver si hace efecto!

gordon dijo...

me veo retratada.viene bien leer estas cosas.un saludo desde el insti

Sinretorno dijo...

Gordon, no te hagas la mayor!!!! estás y eres joven.

Anónimo dijo...

Esta oracion es de Santa Teresa de Avila.. y al parecer le han hecho cambios sustanciales que afectan el mensaje de la misma.
He aqui algo mas cercano a su original:



Oracion para envejecer con Gracia:
Señor,
Tu sabes mejor que yo, que me estoy poniendo vieja,
Librame del habito fatal de pensar que tengo que opinar algo sobre todo tema y en cada ocasion.
Liberame de las ansias de enderezar la vida de los demas

Hazme reflexiva, pero no de mal humor
solicita, pero no mandona.

Con el vasto acopio de sabiduria que poseo, parece una lastima no usarla toda, pero Tú sabes, Señor, que quiero que me queden algunos amigos al final.

Mantén mi mente libre de la recitación de infinitos detalles.
Dame las alas para ir derecho al grano.
Sella mis labios para que no hablen de mis achaques y dolores. Ellos se vuelven mas dulces con el decursar de los años, como también mi gusto por recitarlos.

No me atrevo a pedir que mejores mi memoria, pero si que acrecientes mi humildad y disminuyas mi arrogancia.

Cuando mi memoria parezca chocar con la memoria de los demas,
Enseñame la gloriosa leccion de que a veces es posible que esté
equivocada.
Mantenme razonablemente dulce, porque una persona vieja y agria seria una obra cumbre del diablo.
Dame la habilidad de ver las obras buenas en lugares inesperados, el talento en las personas que menos esperamos, y dame, Oh Señor, la Gracia de decirselo
Amen.

St. Teresa de Avila,

Sinretorno dijo...

Muchas gracias, de verdad.