viernes, julio 31, 2026

Torreciudad.

 

Opinión

Torreciudad y culto

 

 

Daniel Tirapu


33ª Jornada Mariana de la Familia en Torreciudad.

 

 

 

 

A las 5 pm Rosario ante el Santísimo con bendición y salve. Tres sacerdotes, dos ayudantes, una organista, todo el retablo, incienso, luces, un órgano de cuatro mil tubos, unos trescientos asistentes, en su mayoría chicas y chicos de 16 a 30 años. Todo eso para dar culto a Dios, escondido en la Hostia, sacramentalmente presente bajo la mirada de la Virgen de Torreciudad. Se siente mejor la presencia de Dios. Ayer una religiosa hermana de Antonio asistía al santuario para celebrar sus cincuenta años de monja. Decía, si volviese a nacer, haría lo mismo pero con más ganas, una vez se conoce a Jesucristo, lo demás sobra. ¿Tiene sentido todo este despliegue? ¿no es demasiado?.

Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con todas tus fuerzas, ese es el primer mandamiento, inseparable del amarás a tu prójimo como a ti mismo. El culto exige materiales nobles cuando se puede, vidas dedicadas a Dios. Desde una mentalidad utilitarista y práctica todo esto parece no tener sentido. ¿Por qué unas personas dedican su vida a ser contemplativos y rezar toda su vida? Seguramente esa oración, ese culto sostiene el mundo, el orden, las estrellas.

También se puede ser contemplativo en medio del mundo, núcleo duro del mensaje del Opus Dei, siendo coherente, encontrando a Dios en el trabajo, en la familia, en los pucheros decía Santa Teresa. Pero también a Dios hay que dedicar honor, tiempo, trabajo. Y el mejor culto es ser templos del Espíritu Santo. No estoy flipando. A Ti mi Dios, la gloria y la alabanza. Y tú Madre mía, más que tú sólo Dios.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es

viernes, julio 24, 2026

Carta a Santiago.

 

 

 

Opinión

Carta a Santiago apóstol

 

 

Daniel Tirapu


Estatua del Apóstol Santiago.

 

 

 

 

Querido Santiago, ya no sé si eres apóstol de España. Ya no es fiesta aquí, sólo en la comunidad autónoma de Galicia y algún otro sitio. A esto ya no le llaman España, dicen que son 17 comunidades autónomas unidas por el Corte inglés, que son unos comercios muy eficaces. Podrías comprar una túnica a precio de saldo en las rebajas del Corte inglés.

Este es un país laico, multicultural, progre. Todavía hay rey que te hace la ofrenda, pero sin gran entusiasmo. Hoy recé en la capilla de la Virgen del Pilar, que se te apareció en carne mortal para animarte con los españoles aragoneses que eran muy cabezotas. Esto está lleno de moros y musulmanes y no es políticamente correcto llamarte Santiago Matamoros.

Tú verás que haces pero es urgente que hagas algo. Santiago y cierra España, se decía : ciérrala de los burócratas de Europa que han puesto su centro en Bruselas, de los que matan niños no nacidos, de los que piensan que este país nació en la II República, o en 1978 o en el 2004, de los nacionalismos excluyentes, ciérrala de los mercaderes y de los políticos mentirosos. Viva Santiago, viva.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es

viernes, julio 17, 2026

Cristianos, no tontos.

 

Opinión

Cristianos, no tontos

 

 

Daniel Tirapu


La cruz del altar de la misa de Cibeles.
Foto Archimadrid.

 

 

 

 

El evangelio nos propone la figura del administrador infiel, pero sagaz. Ya hace dos mil años había corrupción y despidos. El administrador corrupto es despedido. Y piensa, que haré: cavar no puedo, mendigar me da vergüenza, y habló con los deudores, les rebajó su deuda, para tener a quien acudir. Jesús no alaba la injusticia pero sí la sagacidad, el savoir faire de este administrador.

"Los hijos de la luz" debéis ser sagaces, listos. En el imaginario popular el cristiano aparece como bueno pero un poco tontorrón. Pues no, Cristo nos anima a ser listos (no listillos). Si tenemos la luz de Dios, llamados a ser luz y tenemos talentos, hemos de rendirlos a tope. Soy cristiano y procuro ser listo, sabio. El número y calidad de iniciativas personales y sociales han configurado el arte, la arquitectura, a Mozart, la mejor literatura y la investigación puntera que conforma el occidente cristiano.

En tiempos malos como éstos, necesitamos ser muy sagaces, como serpientes.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es

viernes, julio 10, 2026

Traslados y papeles.

 

Opinión

Traslados y papeles

 

 

Daniel Tirapu


Eucaristía.

 

 

 

 

Estoy de traslado, ya tres en menos de dos meses. Uno tiende a guardar cosas de las que sólo se acuerda en los traslados, o que te acuerdas de que las tienes precisamente en los traslados. Unas fotos, la agendilla de la Universidad con teléfonos, una carta de alguien querido, al que no has visto hace veinte años. Eso es lo que te queda materialmente de la vida, unos cuantos papeles, de los que ni te acuerdas.

La foto de la mili, que delgado y me decían gordo entonces, el pasaporte de los treinta, la foto de mis padres de cuando eran novios, guapísimos y elegantes (y no eran ricos). Me recuerda una idea de Josemaría Escrivá: dos personas que se quieren mucho, deben separarse y se quedan una foto con una letra que parece mentira que no arda la cartulina, pero pasado el tiempo para quien no supo de aquello es una foto desvaída y quizás un poco cursi.

Dios se quedó en la Eucaristía, donde está real y plenamente, aunque escondido, más que en Belén y que en la Cruz. Acompañemos a Jesús en todos los sagrarios del mundo.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es

viernes, julio 03, 2026

Tomás Moro.

 

Opinión

Tomás Moro

 

 

Daniel Tirapu


Tomás Moro.

 

 

 

 

Un hombre culto, familiar, abogado y juez incorruptible, renacentista, escribió Utopía, libro muy recomendado por los marxistas de cierta época, Lord Canciller de Inglaterra. Hombre respetado por su prestigio, dotes de gobierno, prudencia, inteligencia; al mismo tiempo, cristiano ejemplar, usaba una camisa como cilicio, piadoso, fiel al Papa en los duros tiempos del cisma inglés, hombre de oración que escribió la agonía de Cristo siguiendo la Pasión de Jesús.

Para mí ha sido guía de importantes decisiones. Leí su biografía de Vázquez de Prada, y he visto la película Un hombre para la eternidad más de diez veces, hay diálogos que recuerdo de memoria. Dimitió de Lord canciller, por su oposición al matrimonio de Enrique VIII con Ana Bolena y por el sometimiento al que se veía forzada la Iglesia en Inglaterra. Pero era discreto, no quiso dar sus motivos, fue procesado en la torre de Londres, juzgado y condenado a morir decapitado por especial privilegio del Rey.

Citaré dos episodios, en el primero el típico trepas le pide un puesto político, un favor, una ayuda, Moro es consciente de que ese hombre no tardaría más de 24 horas en vender su conciencia y le recomienda que se haga maestro de filosofía, le dice "es un buen puesto tus testigos serán Dios y tus alumnos". A él le encomiendo mis alumnos y mi tarea universitaria. El otro es un diálogo con el Duque de Norfolk, hombre duro, buen amigo de Tomás pero que no entiende por qué Moro no cede a las presiones cuando la mayor parte de la nobleza inglesa ha cedido. Moro le dice: "ah vosotros la nobleza inglesa, os habríais dormido en el sermón de la montaña, mientras pasáis toda una noche discutiendo sobre el pedigree de un perro".

Murió, mártir, tranquilo, diciendo que había procurado servir a su Rey como el más leal súbdito, pero que Dios está por encima de él y a El se le ha de servir antes. Moro tenía un fino sentido del humor inglés. Juan Pablo II lo nombró patrono de los políticos, ojalá cundiera el ejemplo, de personajes públicos que pongan su conciencia nobleza y honradez muy por encima de sus intereses de partido, estrategias y chanchullos. Mi homenaje para vos, Sir Moro.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es