jueves, julio 10, 2014

Vergüenza de ser cristiano.




Uno de los factores que han matado el apostolado cristiano en Occidente es la vergüenza. El mundo parece habernos convencido de que somos indignos, de que nuestra fe es retrógrada y cavernaria, y de que sólo gracias a la tolerancia del nuevo pensamiento tenemos derecho a la existencia. Por eso debemos dar gracias a quienes nos toleran y pedir perdón por pertenecer a una Iglesia troglodita.




Me explicaba una mujer que había reprimido el impulso de poner una imagen de la Virgen en su mesa de trabajo, para no ofender a sus compañeras agnósticas. Otros, para «no ofender» ríen los chistes soeces de los amigos, o callan ante críticas feroces contra la Iglesia. Alguno realizó la «heroicidad» de manifestarse como cristiano ante sus vecinos: «Yo soy católico, aunque no soy nada “meapilas”». Ya sabéis, para «no ofender».



Si alguno no os recibe, al salir de su casa, sacudid el polvo de los pies. Sé que el mundo se ríe del apóstol; también se rió del Señor, y lo crucificó. Pero quien anuncia vida eterna debe hacerlo con santo orgullo, porque al propio Dios tiene de su parte. No humillemos nosotros a Cristo, que ya bastante humillado está por nuestras culpas

6 comentarios:

Rosa dijo...


Hermosa reflexión, preciosa, da en la clave.

¿Quién dijo que esto iba a ser fácil? Dijo Jesús a sus apóstoles: “Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernantes y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis; en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre.”. Mateo 10.16-23

Que el Señor nos guíe, que sepamos darle gracias por la fe y cumplir Su voluntad. ¿Es esto ser "meapilas"? Que el Señor me ayude, nos ayude a serlo.

¡Gracias! ¡Saludos!
Unidos en oración.

Anónimo dijo...

Estupendísima entrada,verdad verdadera en todo lo que dices,hay fondo (y forma) para echar la vista atrás.Una cosa es reconocer errores y pedir perdón por ellos y otra muy distinta avergonzarse de la patria y de la fe.Un abrazo de Janusa

Maria dijo...

Muy bueno:orgullo de ser cristianos.Hare un firme propósito hasta la primera de cambio cuando disimulare un poco por no quedar distinta o desentonar algo.pero después vuelta a empezar.

Javier Vicens dijo...

Amable troglodita: ¿Cuándo vendrá usted a mi caverna? Mis cocineras y yo suspiramos por sus huesitos.

Anónimo dijo...

Vergüenza para pecar!

Asín lo decía Sanjosemaría ¿no?

Un abrazo de oso!

Jyy+

Sinretorno dijo...

Jaime, que maravilla esta tierra y sus gentes y sus pulpos.....abrazos