viernes, septiembre 25, 2026

Coincidencias.

 

 

Opinión

Coincidencias

 

 

Daniel Tirapu


Confesión.

 

 

 

 

Una buena mujer, ya mayor y bastante sorda se acercó al confesionario. Repitió varias veces el ave María purísima, e incluso empezó con su confesión. Era consciente de su sordera, pero es que no oía nada, hasta que comprobó que no había nadie al otro lado de la rejilla. La mujer tenía muy buen humor y se levantó con una amplia sonrisa, riéndose un poco de sí misma, lo que es muy sano.

Al día siguiente fue a Misa y se le acercó una chica joven de unos 25 años que le dijo que le quería dar las gracias. La señora no entendía mucho el porqué de ese agradecimiento, pues acababa de llegar. La chica le dijo: llevaba tiempo queriendo confesar pero me daba miedo, reparo... pero ayer al verle a usted salir tan contenta del confesionario me animé, y estoy feliz de haberlo hecho. Dios se sirve hasta de la sordera y siempre de la alegría.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es

viernes, septiembre 18, 2026

Humildad.

 

Opinión

Humildad

 

 

Daniel Tirapu


Evangelio.

 

 

 

 

El evangelio  habla de humildad, de no buscar ser los primeros sobre los cráneos de otros. Me ha parecido una virtud muy difícil. No eres humilde cuando por dentro te humillas sino cuando te humillan y lo llevas por Cristo. Santa Teresa decía que la humildad es la verdad, de uno mismo.

No se trata de ocultar tus talentos, de hacerse el humilde, de caricaturas, de personalidad enferma; a veces detrás de eso se oculta soberbia. Creo que servir a los demás, ser natural, sospechar que ni todo es tan bueno cuando estás eufórico, ni tan malo cuando estás fastidiado. ¿Qué tenemos que no nos haya sido dado? Nada. Por cierto el cura me hizo gracia porque estábamos la mayoría bien lejos del altar y, al comienzo, nos dijo que nos pusiésemos más adelante.

Y luego sale el evangelio de que no busquemos el primer puesto... Por cierto los fariseos a quienes combatió Jesús, se han convertido en el espejo de todo lo malo e hipócrita. Nicodemo era fariseo y defendió a Jesús, Pablo también y fue apóstol, Gamaliel, también fariseo, defendió la predicación de los apóstoles. Jesús no rechazó a nadie por su título, aunque les puso en camino de la verdad. Toda la vida hay que luchar por ser humilde.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es

viernes, septiembre 11, 2026

Madre Teresa.

 

Opinión

Madre Teresa

 

 

Daniel Tirapu


Madre Teresa de Calcuta.

 

 

 

 

En el 97 en pocos días, murieron Lady Di y la Madre Teresa de Calcuta. Pasa el tiempo y nos acordamos más de los santos que de las princesas. Un santo no es venerar a una persona, es ver el triunfo de Dios en la vida de una persona. Por eso los santos nos acercan a Dios.

La Madre Teresa fue una campeona de la santidad; lo decía clarito, no somos asistentes sociales, cooperantes, enfermeras, en los enfermos vemos a Cristo y por eso lo hacemos. Dadme a todos los niños no deseados, a todos, que yo los cuidaré. Pequeñita, arrugada, sin glamour.

Empezaba haciendo dos horas de oración con Jesús, su amado, su Dios. Ahí estaba su fuerza, su coraje, su sonrisa. Y pasado el tiempo nos ha contado algún biógrafo suyo, que Madre Teresa las pasó canutas, interiormente, muchas veces, sin ver las cosas claras, con dudas, oscuridad, aridez. Una santa.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es

viernes, septiembre 04, 2026

Trabajo.

 

Opinión

Trabajo

 

 

Daniel Tirapu


 

 

 

 

Parece ser que algunas de las primitivas comunidades cristianas esperaban la segunda venida del Señor de modo inmediato y por tanto se abandonaron a rezar, a no pecar y a no trabajar, porque la parousía era inminente. "Andaban en nada y se metían en todo". Muy parecido a las franjas estrella de telecinco y de muchas cadenas, aunque estos pecan y no parece que esperen la parousía; es más, cobran y bastante, por no hacer nada y meterse en todo.

El gobierno tiene un planteamiento parecido y los políticos también. Lo asombroso es que el país funciona. Esto empieza a parecerse a Italia; el país funciona a pesar de los políticos. Gracias a que el bedel abre la puerta por la mañana, el profesor va a clase aunque sus alumnos empiecen a festejar el fin de cuatrimestre, los de la basura son puntuales, etc, etc. San Josemaría hablaba de santificar el trabajo, santificarse en el trabajo, santificar con el trabajo.

La ociosidad y la pereza son la madre de todos los vicios. Me contaba un amigo que trabaja con un holandés; en las ocho horas en que trabajan, muchas veces no le habla su colega para nada no imprescindible. En España diríamos que es un sieso, aburrido, soso, frío. Leches, es un tío que trabaja ocho horas.  Es muy bueno aprender de nuestros colegas, buenos trabajadores que no se quejan de que si tienen que hacer o no hacer; que andan en su trabajo y no se meten en nada. Me lo digo a mí mismo, claro.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es