Estás en un blog espumoso, intimista, paradójico; de lo humano y de lo divino. No soy mejor que tú... Me propongo hablar a la cara y que me hables a la cara, sin caretas, sin retorno, a quemarropa... blog del Profesor Tirapu
sábado, abril 13, 2024
viernes, abril 12, 2024
El lujo de la vida sencilla.
"No busques el lujo en relojes ni en pulseras, no lo busques en mansiones ni en veleros, lujo son risas y amigos lujo es no estar enfermo, lujo es la lluvia en la cara, lujo son abrazos y besos, No busques el lujo en tiendas, ni en regalos, no lo busques en fiestas, ni en eventos, lujo es que la gente te quiera, lujo es que te tengan respeto, lujo es que vivan tus padres, lujo es poder jugar con los nietos, lujo son esas pequeñas cosas, que no se pueden comprar con dinero"
(Clint Eastwood actor 94 años)
jueves, abril 11, 2024
miércoles, abril 10, 2024
martes, abril 09, 2024
lunes, abril 08, 2024
domingo, abril 07, 2024
Divina misericordia.
"Repito hoy las sencillas y sinceras palabras de Santa Faustina, para adorar juntamente con ella y con todos vosotros el misterio inconcebible e insondable de la misericordia de Dios. Como ella, queremos profesar que, fuera de la misericordia de Dios, no existe otra fuente de esperanza para el hombre. Deseamos repetir con fe: Jesús, en Ti confío".
San Juan Pablo II
sábado, abril 06, 2024
Marque la casilla, la labor social de la Iglesia católica.
XTANTOS¿Conoces la labor de la Iglesia Católica?
UE Studio
La Iglesia Católica es una institución muy conocida por todos, pero pocos tienen noticia de las acciones que desempeña y de su aportación a la sociedad. Si te preguntan, ¿sabrías decir cuál es la labor de la Iglesia?
Asistencia a los más desfavorecidos
Una de las actividades de la Iglesia más reconocidas es su labor social y caritativa. Prueba de ello son los casi 5 millones de personas en situación de dificultad que fueron atendidas en los más de 9.000 centros sociales de la Iglesia en el último año. Entre ellas, más de 160.000 inmigrantes recibieron asistencia, más de 18.000 drogodependientes fueron atendidos y se prestó ayuda en 78 centros para la mujer y víctimas de la violencia.
Fomento de la educación y la cultura
La labor educativa es otra de las actividades destacadas de la Iglesia. A través de universidades, escuelas y colegios se lleva a cabo una gran difusión de la cultura y el conocimiento, formando a millones de jóvenes independientemente de su condición y creencias. Esta contribución al desarrollo de la sociedad se hace patente en la labor desarrollada en los 2.600 centros educativos católicos y en 15 universidades que la Iglesia tiene en nuestro país, gracias a la cual se ha conseguido ahorrar más de 2.600 millones de euros al Estado.
La Iglesia también ha hecho una gran aportación al patrimonio cultural de España, con bienes de interés como la Catedral de Burgos o de Toledo, la impresionante Sagrada Familia o el cada vez más transitado Camino de Santiago, que cada año acoge a más peregrinos procedentes de todo el mundo. Todos ellos tienen un fuerte impacto en la sociedad, lo que se refleja en la creación de 225.300 empleos totales y la recaudación de 22.620 millones de euros. Por otro lado, las celebraciones y fiestas populares de carácter religioso suponen la creación de 134.000 empleos y un impacto de 9.900 millones de euros, además de movilizar cada año a millones de personas.
Intensa actividad evangelizadora y pastoral

Gracias a la labor de 13.000 misioneros españoles que se encuentran en el extranjero y más de 100.000 catequistas, la Iglesia puede transmitir sus valores por los cinco continentes. Además, a través de su actividad pastoral, acompaña a miles de personas en su día a día, sobre todo a los más necesitados, en las más de 23.000 parroquias y más de 800 monasterios repartidos por el país. Esto no sería posible sin los más de 100.000 catequistas, 18.813 sacerdotes y más de 12.000 asociaciones de fieles que componen esta gran familia.
Presente en los momentos más importantes
La Iglesia forma parte de las vidas de las personas a través de su labor celebrativa y también en situaciones de dificultad en las que ofrece consuelo, esperanza y apoyo espiritual. Muestra de ello son los más de 10 millones de personas que acuden a misa cada domingo y la presencia que tiene la Iglesia en sus momentos más significativos, que se refleja en la siguientes cifras: 240.282 bautizos, 52.495 matrimonios, 23.624 unciones de enfermos y 116.787 confirmaciones.
Para continuar con su labor y seguir creciendo en la información y sensibilización de sus valores, la Iglesia necesita colaboración para su sostenimiento económico. Muchas personas desconocen que con una acción tan sencilla como marcar las casillas de ‘fines sociales’ e ‘Iglesia Católica’ en la Declaración de la Renta, estarán aportando una ayuda muy grande sin pagar más ni recibir menos.
María de Magdala.
Comentario en la fiesta de santa María Magdalena. “Fue María Magdalena y anunció a los discípulos: -¡He visto al Señor!”. Si quisiéramos resumir su vida en una palabra, sería amor. Fue eso lo que la llevó a una búsqueda incesante de Cristo, lo que le permitió ser la primera testigo de su Resurrección, lo que la llevó a convertirse en apóstol de los apóstoles.

Evangelio (Jn 20, 1-2; 11-18)
El día siguiente al sábado, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio quitada la piedra del sepulcro. Entonces echó a correr, llegó hasta donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el que Jesús amaba, y les dijo: -Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.
María estaba fuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y vio a dos ángeles de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido colocado el cuerpo de Jesús. Ellos dijeron:
-Mujer, ¿por qué lloras?
-Se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto -les respondió.
Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dijo Jesús:
-Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el hortelano, le dijo:
-Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.
Jesús le dijo:
-¡María!
Ella, volviéndose, exclamó en hebreo:
-¡”Rabbuni”! -que quiere decir: «Maestro».
Jesús le dijo:
-Suéltame, que aún no he subido a mi Padre; pero vete donde están mis hermanos y diles: «Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios».
Fue María Magdalena y anunció a los discípulos:
-¡He visto al Señor!, y me ha dicho estas cosas.
Comentario
En el Cantar de los cantares se dice que “si alguien quisiera comprar el amor con toda la fortuna de su casa, hallaría el mayor desprecio” (8,7).
Quien pretendiera que hay riqueza superior al amor, sencillamente no ha entendido nada.
Quien a cambio de amor diera algo que no fuera amor, sencillamente no ha dado nada.
Es eso lo que nos enseña santa María Magdalena: que, como decía san Josemaría, “¡No hay más amor que el Amor!” (Camino, 417).
El prefacio que la Iglesia emplea para alabar a Dios en la Misa de hoy sintetiza el itinerario vital de esta santa: allí leemos que Cristo resucitado se apareció visiblemente a María Magdalena en el huerto, pues ella lo amó en vida, lo vio morir en la Cruz, lo buscó yacente en el sepulcro, y por tanto fue la primera en adorarlo después de resucitar de entre los muertos. El texto concluye que ese camino derivó en que Dios la honrara con la misión de ser “apostolorum apostola”, apóstol de los apóstoles, para que la buena noticia de la vida nueva llegara hasta los confines del mundo.
“Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama”. Esta conocida frase, atribuida a san Agustín, nos permite darnos cuenta de que de María Magdalena lo sabemos todo: quizás no conocemos muchos rasgos de su biografía, excepto que de ella Jesús había expulsado siete demonios (cfr. Lucas 8, 2), pero lo fundamental lo descubrimos en los días cruciales de la vida del Señor: no se separó de Él ni en la Cruz ni en el sepulcro, y por eso Dios la unió a ella para siempre en el feliz acontecimiento de la Resurrección.
No deja de ser sugerente que la única mujer que comparte y supera todos estos rasgos de la Magdalena lleva el mismo nombre: María, la Madre de Jesús. En efecto, estas dos mujeres fueron elegidas por el Señor para una misión concreta: para amar viviendo, para vivir amando. Y para que el fuego de esos corazones dejara marcada la senda para todos los que vendríamos después.

