viernes, mayo 16, 2008

San Josemaría y Rusia.



















Mañana 17, San Pascual Bailón, hace 16 años de la beatificación más apasionante del siglo XX. Nadie se lo creía, allí estaban los tres mil, los trescientos mil... Acabo de ver un reportaje casero de la primera visita que hizo el Prelado del Opus dei. Un pais inmenso, increíble, machacado, fruto de la oración de tanta gente. Les dieron pan pero les quitaron a Dios. Hay que perdonar, de corazón, y mirar al futuro, no al pasado rancio del peor experimento de los siglos, el comunismo real. Tendemos a olvidar los cristianos, las maravillas que nos han tocado vivir y tocar. Santa María, estrella de oriente, ruega.

4 comentarios:

Txarra dijo...

Sin entrar en el tema comunista
quisiera comentar tu frase:
"Les dieron pan pero les quitaron a Dios."
El caso es que comieron, que antes no lo hacían, porque de dios viven bien solo unos cuantos.

LUISA dijo...

Yo estuve allí. No en Rusia...me encantaría... estuve en Roma en esa beatificación. Fui con mi padre y mi hermana y no nos dio tiempo a dormir porque estabamos alojados muy lejos, pero, allí se respiraba muy bien y volvimos muy contentos.
Salu2.
Luisa.

mipolonia dijo...

Para txarra: "el caso es que comieron". Pues yo sí entro en el tema comunista: comieron los que quiso la inescrutable sabiduría del partido. Y si no pregunte a los ucranianos sobre el Holodomor. O por los millones de enviados al Gułag, Siberia, Kazajstán, ...: no fueron "efectos colaterales".

Debo decirle que eso de que antes no comían, si uno conoce los efectos de la catastrófica colectivización agrícola soviética suena macabro.

Y sobre que "sólo unos cuantos" viven de Dios, pues qué quiere que le diga: vivo en un país, Polonia, cuya sóla existencia desde hace dos siglos es inexplicable sin su fe, se mire por dónde se mire.

Saludos.

sinretorno, todavía me acuerdo perfectamente de las voces que pegabas esos días romanos para despertarnos (bueno, más bien esas madrugadas).

Hattori Hanzo from Opus Dei vídeos dijo...

Llevo tiempo sin pasar por aquí. Soy de la época de los inicios, cuando en Caraacara estábamos convencidos de que era usted un maltratador consumado que tocaba la batería en un conjunto de amigotes y desatendía a su familia por hacer este blog. Supongo yo que a estas alturas su querida esposa habrá ya cogido las de Villadiego con todo el portante y se habra ido a casa de su madre, porque el blog sigue en pie. En fin, saludos de nuevo a todos desde la lejanía...