jueves, agosto 01, 2013

En el Bronx.







Charlaba con un amigo sacerdote. Había estado con unos chicos en un campo de trabajo en barrios pobres de Nueva York. Una mañana iba en el metro. Se le dirigió un homeless, mala pinta, descuidado, quizás un poco drogado.
 
-Padre, tenga cuidado y no se despiste con la estación, podría salir en un barrio peligroso.
 
-Gracias, es usted católico ?
 
-No Padre, soy un completo pecador.
 
No estaba lejos del Reino de los cielos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

sin duda ese hombre esta muy cerca de Dios, reconociendo su miseria y pequeñez..
Abrazos Goyo

Maria del Rayo dijo...

Amén!!