domingo, junio 30, 2013

Ortega Lara y la oración.












Sus luchas, sus miedos, sus victorias...




El tratado sobre la oración de Ortega Lara: cómo le mantuvo vivo antes y después del secuestro







José Antonio Ortega Lara estuvo secuestrado por ETA 532 días. Rezaba cada día hasta 9 rosarios. Nunca perdió la fe. Ahora habla sobre la importancia de la oración.







José Antonio Ortega Lara se convirtió con su ejemplo en una de las personas referentes y a seguir por la sociedad española. Su historia, marcada por el azote del terrorismo, no se ha dejado marcar por ETA sino que recobró su vida con normalidad. Y en todo esto tuvo que ver mucho la fe y sobre todo la oración. La propia y la ajena.



El que fuera funcionario de prisiones vivió una de las peores experiencias imaginables al estar secuestrado en un diminuto zulo durante 532 días. Sin ventilación y en condiciones infrahumanas. Pero ni aún así pudieron con él. En su rutina del día a día tenía a Dios en un lugar principal, sabiendo que era el pilar en el que debía apoyarse para no sucumbir durante el cautiverio. Poco después de su liberación afirmaba que durante el secuestro “procuraba hacer ejercicio todos los días, leer y rezar, rezaba hasta nueve rosarios al día”.



La oración en conventos de clausura

Han pasado casi 16 años desde su liberación y es gracias a la fe inquebrantable por lo que ha podido recuperar totalmente su vida. Incluso en 2002 adoptó junto con su una niña. Pero la familia también tuvo mucho que ver. La cuñada de Ortega Lara es religiosa de clausura en Madrid, desde donde movilizó un ejercito que mantuviera en vilo mediante la oración a su cuñado. Y bien que lo consiguió. Tras la liberación esta monja afirmaba que “estoy verdaderamente admirada con mi familia, porque nunca les he oído maldecir, ni insultar a los secuestradores, ni palabras de rencor. La fe, el amor y la unión de todos se la debemos a mis padres”.



Sin embargo, es ahora cuando queriendo o sin querer José Antonio Ortega Lara ha escrito una especie de tratado sobre la oración. Una explicación sobre su relación con Dios, también en los momentos más duros donde le costaba verle y sentirle. Basa todo en su experiencia personal tanto durante como después del secuestro y en él confirma que sea cual sea la circunstancia Dios siempre acontece y si no le vemos es porque somos nosotros los que nos hemos alejado de él.



La encíclica de Benedicto XVI

Su experiencia sobre la oración parte de un pasaje de la encíclica de Benedicto XVI Spe Salvi y que se recoge en un libro sobre el Papa emérito. Dice así: “Cuando ya nadie me escucha, Dios todavía me escucha. Cuando ya no puedo hablar con ninguno, ni invocar a nadie, siempre puedo hablar con Dios. Si ya no hay nadie que pueda ayudarme –cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que supera la capacidad humana de esperar- Él puede ayudarme. Si me veo relegado a la extrema soledad (…) el que reza nunca está totalmente solo”.



Ortega Lara ha experimentado en sí mismo esta parte de la encíclica y tiene una experiencia total de que a pesar de su duro cautiverio en un zulo sin luz “nunca estuvo totalmente solo”.



De este modo, cuenta que “a pesar de haber nacido en una familia de creyentes y de haber recibido una educación religiosa también yo me convertí en un cristiano formal y no de fondo”. “¡Qué fácil me resultaba ser cristiano en un ambiente favorable, donde no había otra exigencia que la que tú mismo quisieras imponerte! Pero la vida no siempre es benevolente y cómoda, a veces te conduce por caminos tormentosos y llenos de dificultades que nunca habías pensado transitar”.



El secuestro que cambió su vida

¿Y qué le ocurrió a él? “Esto es lo que me sucedió a mí, en la experiencia de mi secuestro, y lo que definitivamente cambió mi existencia y mi percepción de la vida en este mundo”, cuenta Ortega Lara. Fue precisamente esta oración la que le mantuvo con vida pues se hizo tan importante como el comer cada día.



En este sentido, el que fuera funcionario de prisiones y concejal agrega que “cuando rezo, me siento conectado; creo que Dios me escucha y, de paso, ahuyento la soledad y el abandono que a veces experimenta mi alma”.



La oración, como arma

Es precisamente en esos momentos cuando “aflora con fuerza la presencia de Dios, que yacía latente pero olvidada en el fondo de nuestro corazón, bien porque la considerábamos innecesaria, bien porque el ritmo de vida nos impedía centrarnos en lo verdaderamente importante”.



Entonces, ¿para qué sirve la oración? Ortega Lara lo dice claramente y no le importa nadar contracorriente: “puede que rezar no esté de moda, pero a mí me ha servido y me sirve como remedio para serenar mi alma en situaciones de tribulación, y me aporta seguridad cuando debo tomar decisiones importantes”.



En su disertación sobre la oración, continúa diciendo que “ayuda en los momentos dulces de la vida, pero cuando adquiere realmente un valor especial es en situaciones difíciles o de desesperación personal. Comienzas rezando en búsqueda del remedio a tus desgracias para después continuar haciéndolo por otras personas que consideras lo necesitan más que tú”.



Ofrecer los sufrimientos

El sentido de la oración comprende que es salvífico y universal, no pertenece a uno mismo. “Acabas por entender que tus oraciones, e incluso tus sufrimientos, pueden serle de gran utilidad a otras personas, a quienes deseas que nunca tengan que padecer lo que tú has sufrido”, confiesa.



Aún así, Ortega Lara no tiene problemas en reconocer que su relación con Dios no tiene por qué ser tranquila pues también le grita para encontrar una respuesta. “La oración en este contexto se transforma en una comunicación no siempre serena, o al menos eso me sucedió a mí. A veces surge como la cascada de un torrente llena de reproches hacia Dios porque consideras que no te escucha o que, si lo hace, no se apiada de tus súplicas. ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué?’. Te das cuenta después de tu error, te disculpas y procuras de nuevo establecer la serenidad en tu alma, tan atormentada por las tribulaciones y las dudas”.



Esta es precisamente la fuerte experiencia que vivió durante su secuestro. Pese a todo, cada día era distinto al anterior y por ello también evolucionaba su trato con Dios a través de la oración. “Se convierte en un camino de ida y vuelta, con altibajos, con sentimientos contradictorios, pero que siempre acaban llevándote a la misma conclusión: a pesar de las dificultades, no quieres romper esa comunicación directa que te hace sentir vivo y deseas conservar esa amistad que te une a Dios en una relación recíprocamente sincera, aunque en sus comienzos fueses precisamente tú quien buscaba un interés personal en ella”.



La evolución de la oración

Esta experiencia va transformando poco a poco y finalmente Ortega Lara confiesa que “la oración va evolucionando; se vuelve más dinámica y fluida, desinteresada, se va despojando de trabas y reproches, y te hace sentir libre para decirle a la otra parte lo que sientes o piensas con absoluta sinceridad y sin contrapartidas”.



¿Dónde te lleva todo esto? “La oración no es ya una prueba de sumisión a Dios, sino que es una expresión de libertad que surge de lo más profundo de tu alma”. Además, añade que “rezas de corazón, y el alma se va liberando poco a poco de la desesperación que la aterroriza y que te hace sentir despreciado, abandonado y desahuciado. Incluso cuando ya has perdido la esperanza de retomar el tren de tu vida anterior, sientes que Dios está a tu lado como un amigo que comparte contigo tu desdicha, observa en silencio, reza contigo y no hurga en tu herida”.



“Mi fe en Dios permaneció viva entonces, durante mi secuestro, y lo sigue estando ahora; no se resquebrajó a pesar de la dura experiencia vivida, sino que pienso que salió fortalecida, Confiaba y confío en Dios”, afirma para concluir que “sé que nunca me abandonará y eso me reconforta y me ayuda a seguir viviendo”.



El camino de la vida.









sábado, junio 29, 2013

Ollero.










«El laicismo es una religión celosa de la verdadera»


Andrés Ollero Magistrado del Tribunal Constitucional

20.06.13 - 00:31 -

M. PEDREIRA
GRANADA

Andrés Ollero (Sevilla, 1944) presenta esta tarde en el salón de plenos del Ayuntamiento de Granada su obra 'Religión, racionalidad y política'. El magistrado del Tribunal Constitucional, que fue casi 20 años diputado por Granada, habla de esos tres conceptos en una entrevista concedida a IDEAL.

-Las tres palabras que titulan su libro, religión, racionalidad y política, ¿cómo se llevan en el siglo XXI?

-Regular, porque padecemos un déficit de racionalidad. Muchos agnósticos consideran caprichosamente que la religión es irracional; no la tratan como acceso a la verdad sino como ejercicio de un poder ilegítimo.

-Benedicto XVI abrió su papado con una diatriba contra el relativismo. ¿Cuáles son sus males?

-El relativismo socava las propuestas de ética objetiva, pero nos deja como resultado un vacío. Da paso a un utilitarismo masivo; solo se reconoce valor a lo que sirve para algo.

-¿Es posible negar hoy en día la relación entre la religión y la guerra?

-Nadie puede negar la presencia de la religión en la guerra contra la enfermedad, el dolor y la miseria. Si se empareja con la irracionalidad puede degenerar en violencia; pero eso es culpa de la irracionalidad.

-¿Qué opinión le merece la cruzada laica contra los símbolos religiosos en instituciones públicas?

-Hay mucho clericalismo civil, que lleva a sacralizar lo público y convertir la política en una religión alternativa. El laicismo es una religión celosa de la verdadera.

-¿Por qué la relación entre religión y democracia despierta recelos?

-Por ese déficit de racionalidad que lleva a temer la verdad, como si fuera inevitablemente autoritaria. Pensar que la democracia consiste en que nada es verdad ni mentira, equivale a considerarla irracional y mentirosa. Una religión razonada debe servir para inyectar la racionalidad que tanto necesita nuestra sociedad.

-La renovación del Tribunal Constitucional se ha interpretado como un viraje hacia el lado conservador. ¿Puede fiarse la sociedad de un tribunal preso de esos vaivenes?

-Los magistrados piensan. Sería una tragedia que no tuvieran nada en la cabeza. Claro que es más costoso pensar que colgar etiquetas. A mí me trae sin cuidado las que me pongan.

-¿Habrá reformas constitucionales en esta legislatura?

-Siempre ha habido miedo a cambiar la Constitución. Cuando nos la hacen cambiar otros (Europa dos veces.) se hace con cierta rutina. No nos consideramos capaces de repetirla, por mucho que se la critique.





viernes, junio 28, 2013

Opus.











De Juan Luis Rascón Ors, párroco de San Antonio de la Florida en Madrid.


La primera vez que oí hablar del Opus Dei fue a mi madre que actualmente mantiene un opinión cordial sobre la institución.




- Vas a ir a un colegio del Opus

- ¿Que será eso del "Lopus"?



Al final fui a un colegio de agustinos recoletos, los de "lopus" no me admitieron.



Terminado el bachillerato sin brillantez en los agustinos recoletos decidí cambiar de aires. Es decir mi padre me llevó a hacer el COU en otro sitio.



El cambio fue traumático pues pasé de una educación diferenciada, que se dice ahora, a un centro mixto en el que en mi clase éramos tres tíos y 35 tías. De los tres tíos uno era de "lopus", otro iba a serlo y el otro era yo.



¿A que todos pensáis que pasé de los dos tíos y me dediqué a ligar con las 35?



Pues no



Nos convertimos en los tres mosqueteros sin que eso fuese obstáculo para dejarme querer por muchas de las 35.



Una de nuestras profesoras era una bruja. Exigente. Implacable. De Lopus, según me dijeron



- ¡eso es lo del colegio al que yo iba a ir!



Un día, hablando con uno de mis compañeros, le dije:

- es que la muy bruja es de "lopus", refiriéndome a la antipática de la profe.

- Opus Dei, animal. Yo soy del Opus Dei

-¿Qué? ¿De Lopus?



Esa Semana Santa fui a Roma a una convivencia de universitarios que se llama UNIV. La experiencia fue deslumbrante. A la vuelta empecé a frecuentar un centro del Opus Dei que está en la calle Gurtubay de Madrid. Dos años después decidí ser sacerdote y otros dos años después entré en el Seminario de Madrid. El mismo día que me admitieron en el Seminario pedí la admisión como aspirante de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, es decir que acabé siendo de "lopus".



Me he acordado de esto hoy día 26 de junio, celebrando la Santa Misa en la fiesta litúrgica de San Josemaría, fundador del Opus Dei, que en mi diócesis es memoria obligatoria.



Yo no me creo mejor que nadie por ser del Opus Dei, pero si me creo mejor de lo que hubiera sido si no lo fuese. Dios ha bendecido mi vida a través del Opus Dei. Podría haber sido de cualquier otra manera pero ha sido así. Es mi historia y así quiero testimoniarlo hoy.



Este artículo es un homenaje a San Josemaría. Su amor a la Iglesia le llevó a desear entregar su vida a los sacerdotes diocesanos abandonando el Opus Dei por él fundado. Al final no fue necesario. Los curas cupimos en el Opus Dei sin que quedara mermada en nada, sino mas bien reforzada nuestra condición secular y diocesana. Estoy seguro de que solo Dios sabe lo que esto ha supuesto para cada uno de nosotros y para la misma Iglesia.

jueves, junio 27, 2013

La mentira diferente.







La marihuana como negocio antiecológico.












http://blogs.aceprensa.com/elsonar/marihuana-de-la-contracultura-al-agrobusiness-destructivo/

Desde los hippies de los años sesenta, la marihuana se ha beneficiado de una imagen de producto contracultural, un placer al margen de la ley y de los negocios. Los médicos no se cansan de decir que el consumidor se expone al riesgo de psicosis, a daños en el corazón y en los pulmones, al deterioro de la memoria y del discernimiento… A pesar de todo, curiosamente, la marihuana se ha rehabilitado por sus “efectos terapéuticos”, algo así como si el tabaco quedara bendecido porque también limita la ansiedad.


Pero ahora, en California, estado pionero en la legalización, los cultivos de marihuana empiezan a estar en entredicho porque están haciendo no el amor sino la guerra al medio ambiente.



Desde que en 1996 se legalizaron en California los cultivos de marihuana para “uso terapéutico”, empezó otra fiebre del oro. Aunque su estatus legal es todavía ambiguo, pues la marihuana sigue siendo ilegal para la ley federal, los cultivadores se lanzaron a la explotación con el ardor de pioneros. Y la preocupación por el medio ambiente no ha estado entre sus objetivos prioritarios. Tal vez el humo cegaba sus ojos, pero para ellos lo importante ha sido expandir los cultivos sin pensar en el mañana.



Las consecuencias para el medio ambiente han sido tan dañinas que los expertos están cada vez más alarmados, según explica un reportaje del New York Times (21-06-2013). Los cultivadores nivelan con bulldozers laderas de las montañas en terreno público para crear explotaciones; utilizan un pesticida contra las ratas de bosque que contamina las aguas; desvían la corriente de los arroyos de montaña hasta secarlos; apenas dejan agua para que prosperen las poblaciones de salmones Coho, especie en peligro…



“En toda mi carrera no había visto nada como esto”, afirma Stormer Feiler, científico del organismo que controla la calidad de agua en la costa norte de California. “Desde 2007 ha explotado el número de actividades no reguladas”. Se ve que el “uso terapéutico” de la marihuana está siendo letal para la naturaleza.



“Ha sido una carrera del oro”, asegura otro ambientalista, Scott Greacen. “Y es una carrera hacia abajo en términos de impactos ambientales”. En esto no se han diferenciado de las empresas forestales que el siglo pasado arruinaron bosques impresionantes.



Es triste tener que reconocer que tras la idílica imagen de la marihuana ha aparecido un agrobusiness sin escrúpulos medioambientales. También se cree que estas actividades descontroladas están no pocas veces bajo el control de cárteles de la droga mexicanos. Así que la esperanza de que la legalización arrebataría el negocio a los traficantes no parece muy certera.



Por de pronto, lo que está cambiando es la imagen romántica del cannabis. En cualquier momento veremos al Sierra Club denunciando los destrozos de los cultivadores de marihuana. Y lo que se toleró como camino hacia paraísos artificiales, quizá se prohíba para defender los naturales.

martes, junio 25, 2013

26 de junio, San Josemaría.







Consultar: www.opusdei.org , para más información.
"Qué trama un santo desde el cielo?", Fr. Joaquín Alonso.

En este mundo, los santos han vivido para amar a Dios y a los demás, imitando a Jesucristo que «pasó haciendo el bien». Pero cuando llegan al cielo, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica, "no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra. (...) Su intercesión es su más alto servicio al plan de Dios. Podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero".




Parece, en efecto, que en el cielo Dios les concede la posibilidad de continuar la misión que cumplieron aquí abajo, pero aún más fecundamente. Desde el cielo os podré ayudar mejor, nos decía San Josemaría al final de su vida, a la vez que nos pedía que rezáramos por él, para que se "saltara" el Purgatorio.



Después de más de 20 años trabajando cerca de este santo, he comprobado que tenía razón. Fue enorme la ayuda de su vida santa a quienes le rodeábamos y a tantos millones de personas a través de sus libros. Pero desde que dio el salto al cielo, su ayuda se ha multiplicado y ha llegado a una inmensa multitud de corazones, por obra de su intercesión ante Dios por las necesidades, grandes o pequeñas, de muchas personas. Y lo más interesante: que si intercede, por ejemplo, para que una chica encuentre la lentilla que perdió en el autobús, toca, a la vez, ese corazón, para que dé entrada a Jesucristo.



La novedad de algo archisabido

La misión que Dios confió a Josemaría Escrivá de Balaguer, el 2 de octubre de 1928, fue fundar el Opus Dei, un camino de santificación a través del trabajo profesional y del cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano. Con Jesucristo, el panorama archisabido de todos los días adquiere una inesperada novedad, una grandeza insospechada, al ser iluminado por el amor redentor de nuestro Señor.





Los favores obtenidos por san Josemaría tienen casi siempre dos caras: no se limitan a resolver un problema, sino que dejan también una luz, un fruto espiritual en las personas que lo invocanLeyendo las cartas que relatan las gracias obtenidas por la intercesión de Mons. Escrivá, se observa una variedad asombrosa de situaciones: desde amas de casa agobiadas por un pequeño problema doméstico hasta drogadictos o gente que se encuentra al borde del suicidio. Algunas cartas narran historias tremendas: vidas destrozadas y sin aparente salida. Otras cuentan la lucha contra enfermedades; hay quienes obtienen un trabajo, encuentran objetos perdidos... Además, en la mayoría se habla también de un acercamiento a Dios, a veces después de una vida muy alejada de la fe.



Favores muy... normales

¿Qué hay de común en estos relatos? Varias cosas. En primer lugar, tienen poco de "maravilloso": no hablan de fenómenos paranormales, clamorosos, aunque entre los favores obtenidos por intercesión de San Josemaría no faltan hechos científicamente inexplicables, en particular ciertas curaciones extraordinarias que han podido ser verificadas experimentalmente y de las que se han recogido algunas en otro libro. Pero en general, insisto, los favores atribuidos a Josemaría Escrivá son muy... "normales".



Piedad, sí; superstición, no

Esa realidad cuadra mucho con el mensaje y el modo de ser del Fundador del Opus Dei, que fue un verdadero "apóstol de la vida ordinaria". Se consideraba "poco milagrero" y rehuía instintivamente todo lo que sonaba a "prodigio" o cosa "maravillosa". En Camino, su libro más difundido, escribió: «No soy "milagrero". —Te dije que me sobran milagros en el Santo Evangelio para asegurar fuertemente mi fe” (Camino, 583). Creía sobre todo en los milagros diarios de la Eucaristía, de los sacramentos, de la gracia. Desde el cielo, pues, ha continuado enseñando a descubrir a Jesucristo en la vida cotidiana, para que nadie confíe temerariamente en que Dios intervendrá «para resolver las consecuencias de la ineptitud o para facilitar nuestra comodidad. El milagro que os pide el Señor —señalaba en una homilía— es la perseverancia en vuestra vocación cristiana y divina, la santificación del trabajo de cada día: el milagro de convertir la prosa diaria en endecasílabos, en verso heroico, por el amor que ponéis en vuestra ocupación habitual". (Es Cristo que pasa, 50).

Era también éste un rasgo muy suyo: la unidad entre la vida y la fe. Le parecía un contrasentido acudir a los santos para solucionar un problema y a la vez llevar una existencia alejada de Dios, sin el mínimo deseo de enmendarse. Actitud que, por desgracia, lleva a que algunas personas confundan la piedad con la superstición.



Los santos son "los brazos de Cristo"



El Señor nunca pasa de largo por nuestras necesidades: está siempre tendiéndonos sus manos. En una iglesia de Münster hay un Crucifijo, grande, de madera. Una bomba lo dejó sin brazos. Y se leen sobre la Cruz estas palabras: "Yo no tengo otras manos que las vuestras". Los santos son las manos de las que se vale Cristo para ayudarnos. Quizá este libro nos haga pensar que el Señor nos está pidiendo, también a nosotros, que le prestemos nuestras manos.



Fuente: Mons. Joaquín Alonso, prólogo al libro Favores que pedimos a los santos, Ed. Palabra, de Mons. Flavio Capucci.



Mons. Joaquín Alonso ha sido Consultor Teólogo de la Congregación para las Causas de los Santos. Fue, durante mucho tiempo, uno de los más directos colaboradores de San Josemaría en el gobierno del Opus Dei.

lunes, junio 24, 2013

Obama no es Kennedy.









20/06/2013 El CONFIDENCIAL


26 de junio de 1963. El presidente Kennedy y su séquito avanzan entre una marea humana (se calcula medio millón de berlineses) hacia el balcón de la alcaldía de Schöneberg, un barrio de Berlín, cercano al muro. De pronto, el joven presidente se dirige a Robert Lochner, su intérprete oficial, y le pregunta a bocarrajo: “¿Cómo se dice en alemán “I am a berliner?”. Velozmente, el interpelado escribe en una ficha estas palabras, con indicación de su pronunciación: “Ish-bin-ein Berleener”. Kennedy ensaya con el mismo Willy Brandt -alcalde de Berlín occidental- el modo correcto de decirlas.

Así comienza la leyenda, pues frente a la hirviente multitud concentrada en la Rudolf Wilde Platz, después de decir “a esos que afirman que el comunismo es un sistema perverso, pero que permite hacer progresos económicos, yo les diría: ¡Venid a Berlín!”, añadió “todos los hombres libres, vivan donde vivan, son ciudadanos de Berlín y, por tanto, como hombre libre, tengo el orgullo de decir: ‘Ich bin ein Berliner’ (Yo también soy berlinés)”. Ante la rugiente reacción de la muchedumbre, posteriormente comentaba en privado: “Tuve la sensación de que si hubiera dicho ‘Marchad contra la muralla y destruidla’, lo habrían hecho”.

19 de junio de 2013. Muy poco después de que la primera dama Michael Obama y sus hijas Malia y Sasha depositaran rosas sobre un trozo del antiguo Muro de Berlín, el presidente Obama -acompañado de Merkel- se quitaba la chaqueta, se instalaba tras un grueso bloque de cristal blindado (que paradójicamente recordaba a un muro) y se dirigía a los casi 5.000 invitados que, bajo un sol de justicia, escuchaban sus palabras. Esta vez, directamente frente a la puerta de Brandeburgo, que Kennedy sólo pudo vislumbrar tras el muro berlinés, pues tras su construcción había quedado en tierra de nadie. Nada de muchedumbres, nada de frases icónicas, nada de hacer historia. Pero sí un discurso que quiere recuperar para los alemanes ‘El amigo perdido’, que le espetó en su portada la revista Der Spiegel. Ese antiguo amigo que hoy se dedica a leer tus e-mails.

Por eso Obama ha dicho en su frase más atractiva: “El Muro pertenece a la Historia. Pero también nosotros debemos hacer Historia”. Y en vez de mirar para atrás, ha lanzado un desafío al futuro: reducir un tercio los arsenales atómicos de Estados Unidos y Rusia, que produzca un efecto rebote en los arsenales atómicos de Reino Unido, Francia, China, Israel, India , Pakistán y Corea del Norte. El discurso frente al “muro de cristal blindado” ha sido mucho menos dramático que los de sus antecesores ante el muro de piedra. También en su gestación.

12 de junio de 1987. Cuando Ronald Reagan se plantó en Berlín en 1987, el autor de sus discursos, Peter Robinson, tuvo la idea de añadir -al que el anciano presidente debía pronunciar cerca de la Plaza de Brandeburgo- una frase instando a Gorbachov a derribar el muro. Como recuerda Elsa Clairon, la oposición en el seno del Departamento de Estado fue muy dura. Se temía un grave incidente diplomático. Las presiones sobre Reagan para que eliminara del discurso esa referencia fueron fuertes. Cuando el 12 de junio de 1987, el presidente californiano se dirige hacia las cercanías de la Puerta de Brandeburgo, comenta en el coche que le conduce: “Los del Departamento de Estado me van a matar, pero voy a decir la frase que les asusta”. Así que, sin pensárselo dos veces, Ronald Reagan desde un gigantesco estrado, rodeado de banderas americanas, dice en alemán: “Es gibt nur ein Berlin” (“No hay más que un solo Berlín”) y añade -en inglés- “Señor Gorbachov, abra esa puerta, derribe este muro”.

"Obama, en su discurso, ha ratificado una garantía distinta. La de que las palabras de John F. Kennedy haciendo un llamamiento por “la paz y la justicia”, en su intemporalidad, obligan a los americanos a luchar contra los grandes desafíos contemporáneos, sin dejar solos a los europeos: los extremismos, el calentamiento climático, la amenaza de proliferación nuclear y la pobreza y el hambre"

La audacia de Reagan no tuvo consecuencias negativas. La verdad es que, aunque el muro no se derribó, seis meses más tarde Gorbachov y Regan firmaban la “opción cero”, el acuerdo de desmantelar todas las fuerzas nucleares. Menos suerte tuvo Kennedy: la guerra fría continuó durante años, pero los ciudadanos de Berlín- que no sabían inglés- retuvieron esos segundos de su discurso como una garantía de que, el hombre más poderoso del mundo en los sombríos años 60, era “un berlinés más” dispuesto a defender con uñas y dientes su independencia. Algo que ratificaría el presidente Richard Nixon el 27 de febrero de 1969, muy cerca también del Muro, al decir: “En la medida en que los berlineses representan la libertad y la paz, todos los habitantes de este planeta son verdaderamente berlineses”

Los nuevos desafíos

Obama, en su discurso, ha ratificado una garantía distinta. La de que las palabras de John F. Kennedy haciendo un llamamiento por “la paz y la justicia”, en su intemporalidad, obligan a los americanos a luchar contra los grandes desafíos contemporáneos, sin dejar solos a los europeos: los extremismos, el calentamiento climático, la amenaza de proliferación nuclear y la pobreza y el hambre.

Algo que no pudo hacer Obama -entonces como candidato a la presidencia- cuando el 24 de julio de 2008, a dos kilómetros de la Puerta de Brandeburgo, dijo que el “único camino es derribar muros y tender puentes”. En un discurso que, por momentos, parecía más destinado a convencer a los estadounidenses que a los europeos, Barack Obama dio un portazo a la política unilateral, hizo un guiño a la conciliación entre partidos y con astucia demostró que también era experto en relaciones internacionales. Desmentía así a sus rivales en la carrera a la Casa Blanca, Hillary Clinton y John McCain, que lo tachaban de ignorante en la materia.

En todo caso, el Muro -existiendo o derruido- sigue estando en el corazón de todos los ocupantes de la Casa Blanca que visitan Alemania, porque, como dijo Bill Clinton junto a la Puerta de Brandeburgo el 12 de julio de 1994, “todo es posible, Berlín ya es libre”

*Rafael Navarro-Valls es catedrático, académico y analista de la presidencia americana

sábado, junio 22, 2013

Santo Tomás Moro.








Santo patrón de los políticos, listón muy alto.


Sir Tomás Moro nació en Londres el 7 de febrero de 1478 en el seno de una respetable familia. Estudió leyes en Oxford y Londres, y se interesó por amplios sectores de la cultura, de la teología y de la literatura clásica. Buen conocedor del latín y del griego, fue amigo de protagonistas de la cultura renacentista, como Erasmo de Rotterdam (quien escribió en casa de Moro su famoso Elogio de la locura y quien definió a su amigo con la famosa expresión "omnium horarum hominem"). Está considerado uno de los fundadores de la ciencia jurídica de la common law inglesa.




En 1505 se casó con Juana Colt, de la cual tuvo tres hijas y un hijo (todos recibieron la misma educación, algo revolucionario para las costumbres de la época). Tras la muerte de Juana en 1511, se casó en segundas nupcias con Alicia Middleton, viuda con una hija. Se convirtió en un abogado de fama y en 1504 fue elegido por primera vez para el Parlamento. Enrique VIII lo nombró también representante de la Corona en la capital, abriéndole así una brillante carrera en la administración pública. En 1523 llegó a ser presidente de la Cámara de los Comunes.



En 1529, en un momento de crisis política y económica del país, el rey le nombró Canciller del Reino. Fue el primer laico en ocupar este cargo. El 16 de mayo de 1532 presentó su dimisión, pues no quiso dar su apoyo al proyecto de Enrique VIII que quería asumir el control sobre la Iglesia en Inglaterra. Se retiró de la vida pública aceptando sufrir con su familia la pobreza y el abandono de muchos falsos amigos.



Negaba la competencia del Parlamento para declarar que Enrique VIII era el jefe de la Iglesia de Inglaterra o que su matrimonio con Catalina de Aragón era inválido. Pero no tenía inconveniente en admitir que el Parlamento podía reconocer como heredero de la corona al hijo de Ana Bolena. Aparte de no hacer el juramento, no dijo nada en contra del rey y disimuló honradamente su pensamiento, porque quería salvar su vida.



Dos años después, el rey, al constatar su gran firmeza para rechazar componendas contra su propia conciencia, lo hizo encarcelar en la Torre de Londres. Durante sus quince meses de prisión fue sometido a diversas formas de presión psicológica, pero no se dejó vencer y rechazó prestar el juramento que se le pedía, porque ello hubiera supuesto la aceptación de una situación política y eclesiástica que preparaba el terreno al despotismo. Durante su prisión escribió su libro, inconcluso, sobre la pasión de Cristo. Al final del proceso, cuando ya estaba dictada la sentencia, pronunció una célebre apología de las propias convicciones sobre la indisolubilidad del matrimonio, el respeto del patrimonio jurídico inspirado en los valores cristianos y la libertad de la Iglesia ante el Estado. Fue decapitado el 6 de julio de 1535.



Tuvieron que pasar más de tres siglos para que se atenuara en Inglaterra la discriminación respecto contra la Iglesia católica. En 1850 fue restablecida la jerarquía católica, y fue posible iniciar las causas de canonización de numerosos mártires.



Sir Tomás Moro, junto con otros 53 mártires, entre ellos el obispo Juan Fischer, fue beatificado por el Papa León XIII en 1886. Junto con el mismo obispo, fue canonizado por Pío XI en 1935, con ocasión del cuarto centenario de su martirio. El 31 de octubre de 2000, el Papa Juan Pablo II lo proclama Patrono de los Gobernantes y de los Políticos.

Con humor inglés, Lord Alton reconoció que proponer como modelo una persona que acabó sus días en el patíbulo no deja de ser un desafío para los políticos. Pero, añadió, da luces la explicación del Papa: la santidad de Moro, "que brilló en el martirio, se forjó a través de toda una vida entera de trabajo y de entrega a Dios y al prójimo". Lo que se puede imitar, al menos, es su vida.

jueves, junio 20, 2013

Cien días de pontificado.












El día 20 de junio de 2013, se ha publicado en el diario El Mundo, un artículo de Rafael Navarro Valls, en el cual el autor analiza la gestión del Papa argentino al cumplirse esta semana los 100 días de su Pontificado.




EL ‘EFECTO FRANCISCO’



Se cumplen 100 días del Pontificado del Papa Francisco. Sin embargo, no nos engañemos. En realidad, ese lapso de tiempo se refiere al que corre desde el regreso de Napoleón Bonaparte de su exilio en la isla de Elba (marzo de 1815), hasta su derrota en el campo de Waterloo y la nueva Restauración de Luis XVIII, en junio de ese año. Muy posteriormente, la expresión “cien días” se popularizó políticamente para indicar el periodo de gracia concedido a un nuevo gobernante, sobre todo al presidente de los Estados Unidos de América.



Si recuerdo estos datos, es para anotar que ni por su origen ni por su duración estos “cien días” han de ser especialmente significativos de ese centro de poder espiritual que es el Papado. Lo cual no significa que estos tres meses no sean un punto de referencia convencional que permite analizar -siguiendo el uso mediático- los primeros pasos por la Historia del Papa Bergoglio.



Por poner un ejemplo, en estos días el cristianismo ha dejado de tener un solo estilo expresivo formal, no sustancial. Quiero decir, que ese modo de expresión que era el barroco y que se creía definitivo, -como si Bernini y Miguel Angel fueran los auténticos intérpretes de Jesús de Nazaret- se difumina. Y ni siquiera han sido necesarios 100 días. Han bastado unos gestos para modificar protocolos consolidados. El Papa que sigue viviendo en una habitación cercana a la que ocupaba cuando fue elegido; que no ha calzado los zapatos rojos popularizados por los Papas del Renacimiento; que no ha usado una sola vez la esclavina roja que el protocolo imponía para los actos solemnes o la recepción de credenciales de embajadores; que come en el comedor común de la Casa Santa Marta; y que no ha usado una sola vez el coche de matrícula SCV1, el Mercedes blindado tradicional del Vaticano... Todo eso tiene tal impacto inmediato en la estructura curial, que resulta más eficaz que 100 decretos o llamadas a la sobriedad. Es el llamado efectoFrancisco.



Contra lo que se cree, ya ha comenzado la reforma de la Curia. No habrá que esperar a los estudios que elabore en octubre la Comisión de Cardenales nombrada al efecto. El nuevo estilo marca un modo de hacer que está removiendo la estructura burocrática vaticana desde sus cimientos. Naturalmente, faltan los nombramientos clave: secretario de Estado, prefectos de congregaciones, etc., pero después de unos meses bombardeando con el ejemplo -los famosos 100 días-, todo será más fácil. El menú ha sido ya servido...



En mi opinión, a diferencia de lo que el lobby mediático casi unánimemente proclama, no es la reforma de la Curia lo prioritario para el Papa Francisco, como si en ella se concentraran los males del universo entero.



La Curia ha sobrevivido -como estructura necesaria que es- a mil reformas, desde su consolidación en 1588 por el Papa Sixto V hasta la actual configuración de Juan Pablo II que data de 1988, y sus reglamentos de 1992/1999. La nueva reforma que se adivina cambiará las estructuras, pero no los corazones. Esta es la gran batalla -los corazones- que quiere ganar el Papa Francisco y cuyas huellas se adivinan ya en estos 100 días.



Basten dos ejemplos: fustiga el “carrierismo” como auténtica lepra de algunos clérigos e interroga continuamente a los laicos que le escuchan acerca del deber de cambiar el mundo con el ejemplo y la palabra. Lo primero permite adivinar un Papa anticlerical, es decir, como se ha observado, “un Papa contrario al clericalismo”. Un Papa que abomina de los aires enrarecidos que emanan de ciertos clérigos obsesionados por el poder. Que en estos 100 días, por activa y por pasiva, ha vuelto a decir que prefiere una “Iglesia accidentada a una enferma”. Que anima a dejar las posiciones tranquilas de retaguardia y arriesgarse por “la periferia”: “Ser los primeros en movernos hacia los otros, sobre todo a los que están más lejos”. A los laicos los exhorta a meterse en “la gran política”, aquella que nace de los mandamientos y del evangelio. “Denunciar atropellos de derechos humanos, situaciones de explotación o exclusión, carencias en la educación o en la alimentación, no es hacer partidismo”, dice.



Vittorio Messori, un vaticanista incisivo e inteligente que suele publicar en el diario italiano CorrieredellaSera, acaba de llamar la atención sobre un hecho poco frecuente. Durante estos 100 días, se observa una suerte de “luna de miel” con el Papa Francisco de parte de ambientes habitualmente hostiles o al menos distantes con la Iglesia romana. Como si el nuevo Papa fuera una especie de “revolucionario”, un “guerrillero”, que considerara la Historia como una alternativa entre el todo y la nada, en la cual un brusco giro llevaría a un nuevo cielo y una nueva tierra. Alguien al que hay que convencer de que solamente la revolución puede perfeccionar la Iglesia, de que es imposible mejorarla gradualmente. Los mismos que amenazan con el grito de indignez-vous si no ven realizadas sus utopías, y que probablemente cambiarían los actuales hosannas por futuros crucifícale, si vieran defraudadas sus esperanzas.



No parece que sea ése el camino emprendido por el Papa “venido del fin del mundo”. El tránsito del obispo Jorge Bergoglio al Papa Francisco no ha cambiado la identikit del nuevo obispo de Roma. No conviene olvidar que tres días antes de partir para el cónclave, había dicho que el futuro Papa “ante todo ha de ser un hombre de oración. Luego, debe estar profundamente convencido de que Jesús es el Señor de la Historia. En fin, debe ser un buen obispo, capaz de comprender, y de crear comunión con todos”.



El nombre del santo de Asís que ha escogido evoca alguien heroico en su pobreza, pero obediente a la jerarquía, con veneración al Papado y con horror a la herejía. Probablemente por eso hace dos días ha dejado claro que las cuestiones “no negociables” de las que hablaba su antecesor siguen siéndolo. Por un lado, ha defendido la “sacralidad de la vida humana”. Por otro, acaba de reunirse con una delegación de senadores y diputados franceses diciéndoles que no duden en “derogar” las leyes, si es necesario, para “proporcionar una calidad vital que eleve y ennoblezca a la persona”. Una clara referencia a normas sobre el matrimonio y la familia que no son estrictamente concordes con la visión cristiana.



EL ‘EFECTO FRANCISCO’ ha tenido un impacto muy positivo en el ecumenismo. Sucesivamente anglicanos, evangélicos y hebreos han mostrado un interés poco común con los mensajes pontificios. Sorprende, por ejemplo, que el pastor Timothy George, en ChristianityToday, el principal órgano de prensa evangélico de lengua inglesa, fundado por Billy Graham, acabe de publicar una artículo sumamente elogioso (Our Francis, too), en el que se alaba el ejemplo de sencillez y austeridad del Papa Francisco.



Si se piensa que el tradicional anticatolicismo evangélico en Estados Unidos sigue latente, este cambio de rumbo puede marcar las relaciones entre evangélicos y católicos. Algo similar ha sucedido con la reciente visita al Vaticano del arzobispo de Canterbury y primado de la Iglesia anglicana, Justin Welby. El clima era de inusual cordialidad y coincidencia, sobre todo en dos temas: la promoción de los valores cristianos y la justicia social “que quiere dar voz a los más pobres”.



En fin, los que pronosticaban un difícil duopolio, un singular condominio en los estrechos límites de la Ciudad del Vaticano entre un Papa en ejercicio y otro emérito, no han acertado para nada en sus cábalas. La exquisita cordialidad entre Bergoglio y Ratzinger así como la exacta comprensión de sus respectivas posiciones han propiciado unas entrevistas llenas de calor y eficacia.



Cien días no son nada en la vida de los pueblos, y menos en una institución que superpone el tempo espiritual al cronológico, pero proporciona muchas pistas.  

miércoles, junio 19, 2013

lunes, junio 17, 2013

Paraíso comunista.









No por sabido , deja de ser más sorprendente. El comunismo real hizo más daño que los fascismos; escasos partidos se denominan fascistas y el comunismo campea con normalidad en el juego democrático. A quién han perdido perdón éstos?, donde hay un museo de los horrores del comunismo ?.Indecente


"Nikola Dafinov es una de las personas que en aquel entonces sufrió en carne propia el terror comunista. Dafinov, que actualmente tiene 70 años y vive en Sofía, ha decidido contar a Libertad Digital la historia de su vida: los 14 meses de sufrimientos y torturas que tuvo que soportar en el campo de concentración comunista de Lovech.




Dafinov tenía tan sólo 17 años, cuando la policía secreta del régimen le acusó de ser un "enemigo ideológico del socialismo y de la patria". "En aquel entonces estudiaba francés e inglés en un instituto bilingüe. Hablé dos veces en la calle con turistas extranjeros, y por eso me detuvieron. No querían juzgarme en los tribunales, y simplemente un día, a las 5 de la madrugada, dos policías entraron en mi casa, me arrestaron y en los dos años siguientes no volví a ver mis padres".



Nos cuenta Nikola Dafinov que en el tren en que viajaba en dirección al campo de concentración, había otros detenidos, algunos en estado grave por los golpes que habían recibido de los vigilantes. "Recuerdo que entonces, de repente, se me acercó un policía para decirme que lamentaba que un chico tan joven como yo fuera a aquel lugar, porque nadie salía vivo de allí".



Al llegar al campo de concentración, Dafinov fue golpeado con palos y piedras. Cuando entró en el edificio, el joven búlgaro vio a cientos de detenidos, la mayoría de los cuales no llevaban ropa y estaban heridos. "Nos obligaron a trabajar durante 15 horas diarias en una cantera cerca del río Osum, de la cual teníamos que sacar piedras y cargarlas después en un tren. Nos vigilaban más de 100 policías, que asesinaban a todas aquellas personas que no cumplían con la norma diaria de 75 metros cúbicos de piedra."







Nikola Dafinov asegura, además, que en el campo de concentración de Lovech también había más de 150 mujeres, que trabajaban en la cantera junto con los hombres. "Murieron al menos 50 mujeres, bien porque les asesinaban por no cumplir la norma diaria, bien porque sus cuerpos no aguantaban las cargas."



Dafinov recuerda con dolor que primero dejaban los cuerpos de los asesinados en los aseos, mientras que al día siguiente los tiraban al Danubio. "Uno de los peores momentos de mi vida fue cuando vi en el aseo muchos cuerpos envueltos en bolsas. Como les resultó demasiado arriesgado seguir tirándolos luego al río, finalmente los comunistas decidieron usar los cerdos para deshacerse de los cuerpos."



Según Dafinov, el responsable del campo de concentración de Lovech fue Mircho Spasov, la mano derecha del dictador comunista Todor Zhivkov. "Cada mes venía en Lovech el mismo Spasov para dar instrucciones sobre los prisioneros que había que eliminar."



Nikola Dafinov fue liberado en 1961, cuando la cárcel comunista de Lovech fue clausurada para siempre. Todos los presos liberados fueron obligados a firmar un documento, según el cual ellos negaban haber sido secuestrados por la policía secreta del régimen. "Aun así no me dejaron graduarme en el instituto bilingüe. En 1963, los gobernantes decidieron que yo todavía era un enemigo del socialismo y decidieron desterrarme a un pequeño pueblo, lejos de Sofía y de todos mis amigos." Allí, Dafinov se vio obligado a vivir durante 3 años, en los que no le dejaron acceder a ningún tipo de trabajo cualificado por ser un "traidor" y "enemigo ideológico".



"El comunismo es, sin duda, el mayor mal que ha conocido la humanidad" ha concluido Nikola Dafinov, que ha lamentado que gran parte de los crímenes comunistas quedaran impunes.

Fuente: libertad digital.

sábado, junio 15, 2013

Las Antígonas. http://antigones.fr/ .









De Francia vienen ideas sugerentes y animantes. Han defendido el matrimonio como lo que es, unión de hombre y mujer. Curioso, la laica Francia; las antígonas son un movimiento, un grupo de mujeres, que dicen estar creadas para el amor y no para el odio y el resentimiento. No son un grupo confesional ni ideológico, que recuerdan, !!! asombroso!!! que son mujeres. Hijas de un padre y de una madre, esposas de un varón, madres de hijos. Reivindican su "ser mujer ", se oponen a una ideología minoritaria y manipuladora de género. Reivindican su feminidad, su maternidad, su aportación al mundo, su igualdad como personas, pero con su encanto y su don de hacer el mundo mejor y habitable; conscientes de que su forma de pensar, de sentir, de amar es muy diferente a la de los hombres, a quienes no ven como enemigos sino como complementarios y cooperadores en el mundo. Les voy a seguir y espero que en los blogs españoles esto sea una primicia.

"Les Antigones ne sont pas un énième mouvement. C’est un simple rassemblement de femmes. Loin de toute considération politique ou confessionnelle, nous revendiquons notre droit élémentaire et notre devoir fondamental à être des femmes à part entière.




La femme a sa dignité, celle-ci ne passe pas par l’exhibitionnisme et l’hystérie. Elle passe par notre sagesse, notre calme et notre détermination à bâtir notre avenir. Filles de nos pères, épouses de nos maris, mères de nos fils, nous ne rejetons pas les hommes. Nous sommes au contraire persuadées que c’est avec eux, en complémentarité, que nous construirons notre avenir."

Su web no tiene desperdicio y su manifiesto es aire puro: http://antigones.fr/ .



jueves, junio 13, 2013

La viuda de Naín.







Dos cortejos. Uno que llega, Jesús, sus discípulos y un gentío. San Lucas podía haber sido guionista de cine. Otro que lleva el féretro de un joven acompañado de su madre , viuda, y el gentío local. Vida y muerte, Jesús, una viuda, un muerto y gentío siempre. "No llores", la mujer no dijo nada, no pidió nada; nada le pidió Jesús. Le miró, se acercó y se le conmovieron las entrañas. Realiza el milagro y entrega el muchacho a su madre.
El gentío de un lado y otro está aterrorizado, conmovido, temeroso. Exclaman, este es un gran profeta ( maestro) y nos ha traido a Dios, (es Dios y hombre ) entre nosotros.
En los milagros Jesús pide Fe, crees?, en la medida que creas se hará. En este no pide nada, se conmueve, se "compadece" y obra el milagro. Bendito seas y ten compasión de todos nosotros, aunque nuestra Fe sea poca. ( de la homilía del  ex-párroco de la Sagrada Familia de San sebastián).

domingo, junio 09, 2013

25 frases del comienzo de pontificado del Papa Francisco.





Tomado de infobae.com




Los argentinos estábamos familiarizados con sus homilías –a veces incómodas para el poder-, sus gestos y su estilo pastoral. Pero internacionalmente era un desconocido al que el mundo va descubriendo
Entre asombro y encantamiento, el mundo recibe los mensajes, casi siempre improvisados y en lenguaje sencillo y directo, que Jorge Bergoglio va dejando en cada una de sus apariciones públicas. Son frases simples pero contundentes, contrarias muchas veces al lenguaje aceptable, a lo políticamente correcto, que ha teñido buena parte del discurso público y mediático.
Un recorrido por algunas de las afirmaciones del Papa argentino que han impactado al mundo.

La Iglesia no es una ONG piadosa
“Podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, nos convertiremos en una ONG humanitaria, pero no en Iglesia, Esposa del Señor. La Iglesia no es una organización nacida de un acuerdo entre personas, sino la obra de Dios”
Una Iglesia pobre para los pobres
“San Francisco de Asís es el hombre que nos da este espíritu de paz, el hombre pobre… Ah, ¡cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres! La pobreza se aprende con los humildes, los enfermos y con todos aquellos que están en las periferias existenciales de la vida. La pobreza teórica no nos sirve. La pobreza se aprende tocando la carne de Cristo pobre en los humildes, los pobres, los enfermos y los niños”.
El que no reza al Señor, reza al diablo
“Cuando no confesamos a Jesucristo me viene a la mente la frase de Léon Bloy: ‘El que no reza al Señor, reza al diablo’. Cuando no confesamos a Jesucristo, confesamos la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio”.
Que la Iglesia salga de las sacristías y los cristianos se vuelvan unos a otros
“Seguir, acompañar a Cristo, permanecer con Él exige salir. Salir de sí, de la tentación de encerrarse en los propios esquemas que acaban por cerrar el horizonte de la acción creativa de Dios. (…) Debemos movernos hacia nuestros hermanos y hermanas, y sobre todo hacia los que están más lejos, los que son olvidados, los que necesitan comprensión, consuelo, ayuda”
Dios nunca se cansa de perdonar
“El Señor no se cansa nunca de perdonar: ¡nunca! Somos nosotros quienes nos cansamos de pedirle perdón. Y pedimos la gracia de no cansarnos de pedir perdón, porque Él no se cansa nunca de perdonar”.
Por un Papa de servicio, no de poder
“No olvidemos que el verdadero poder es el servicio y que el Papa para ejercer el poder también debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su cumbre luminosa en la Cruz”
Pastores con olor a oveja
“Hay curas tristes, y convertidos en coleccionistas de antigüedades o de novedades, en lugar de ser pastores con olor a oveja, en lugar de ser pastores en medio de su rebaño y pescadores de hombre; eso les pido: sean pastores con olor a oveja”
No se puede anunciar a Jesús con cara de funeral
“No sean nunca hombres y mujeres tristes: ¡un cristiano no puede estarlo nunca! ¡No se dejen ganar nunca por el desaliento! Quiero católicos felices. No se puede anunciar a Jesús con cara de funeral”
Una Iglesia que cuide la Creación
"Somos guardianes de la Creación, del designio de Dios inscripto en la naturaleza, guardianes del otro, del medioambiente. ¡La persona humana está en peligro: he aquí la urgencia de la ecología humana!”
Desperdiciar alimentos es robar
“En muchas partes del mundo, no obstante el hambre y la desnutrición, se desechan los alimentos. Cuando la comida se comparte de modo justo, nadie carece de lo necesario. Los alimentos que se tiran a la basura son alimentos que se roban de la mesa del pobre, del que tiene hambre”
Contra la cultura del descarte
“El egoísmo y la cultura del descarte han conducido a desechar a las personas más débiles y necesitadas”
Contra la cultura del bienestar
"No, no, no más de un hijo, porque no podemos tomar vacaciones, no podemos ir a tal sitio, no podemos comprar la casa’. Es bueno seguir al Señor, pero hasta cierto punto. Esto es lo que hace el bienestar: nos lleva hacia abajo, nos quita el coraje, aquel coraje fuerte para caminar cerca de Jesús”.
Contra la tiranía de los mercados y el culto al dinero
“El antiguo culto al becerro de oro ha encontrado una imagen nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía, que no tiene rostro. Hoy no manda el hombre sino el dinero. ¡El dinero debe servir y no gobernar!”
Respeto a los no creyentes
“Considerando que muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia Católica, y otros no son creyentes, les doy de todo corazón esta bendición, en silencio, a cada uno de ustedes, respetando la conciencia de cada uno, pero sabiendo que todos son hijos de Dios. Que Dios los bendiga”. (A los periodistas acreditados en El Vaticano)
Los ateos también son salvos
“El Señor nos ha salvado a todos con su sangre, no solamente los católicos. ‘Pero Padre, ¿y los ateos?’ También ellos. ¡Todos! Esa sangre nos hace hijos de Dios de primera categoría. ‘Pero yo no creo, padre, ¡soy ateo!’ ¡Pero haces el bien y allí nos encontramos! Todos tenemos el deber de hacer el bien”.
La Iglesia no es una aduana
“Piensen en una joven madre, que va a la Iglesia: ‘quiero bautizar a mi niño’. Y le dicen: ‘No, no puedes porque no estás casada’. Esta joven, que tuvo el coraje de llevar adelante su embarazo y no devolvió su hijo al remitente, ¿qué encuentra? ¡Una puerta cerrada! ¡Esto aleja del Señor! Jesús se indigna cuando ve estas cosas. A menudo nos comportamos como controladores de fe y no como facilitadores. La Iglesia no es una aduana. Pidamos al Señor que todos aquellos que se acerquen a la Iglesia encuentren las puertas abiertas”.
Una Iglesia libre de ideologías
"Los ideólogos falsifican el Evangelio. Cualquier interpretación ideológica, venga de una parte o de otra, es una falsificación del Evangelio. Estos ideólogos -y lo hemos visto en la historia de la Iglesia- acaban por convertirse en intelectuales sin talento, éticos sin bondad. Y de belleza, ni hablemos, ya que no entienden nada".
Jesús, única puerta
“Jesús es la única puerta para entrar en el Reino de Dios; todos los otros senderos son engañosos, no son verdaderos, son falsos. […] La identidad cristiana es una pertenencia a la Iglesia… porque no es posible encontrar a Jesús fuera de la Iglesia”.
Que las monjas no sean “solteronas”
“La castidad es un carisma que amplía la libertad de la entrega a Dios y a los demás con la ternura, la misericordia y la cercanía de Cristo (…). Pero, por favor, una castidad fecunda, una castidad que genera hijos espirituales en la Iglesia. La consagrada es madre, tiene que ser madre y no solterona. Perdónenme si hablo así, pero es importante esta maternidad de la vida consagrada, esta fecundidad”.
La oración no es aburrida, la eternidad tampoco
“La oración que nos aburre está dentro de nosotros mismos como un pensamiento que va y viene; la oración en nombre de Jesús nos hace salir de nosotros mismos. […] La eternidad será esto: alabar a Dios. Pero no será aburrido, será bellísimo”.
La confesión no es una sesión de tortura ni una lavandería
“Jesús, en el confesionario, no es un producto de limpieza en seco. La posibilidad de avergonzarse es una verdadera virtud cristiana, e incluso humana. Bendita vergüenza (…). Así es como llegamos a ser conscientes del mal realizado (…) ¿Y si mañana hago lo mismo? Ir de nuevo.... Él siempre nos espera. El confesionario no es una sesión de tortura, sino el lugar donde Dios nos invita a experimentar Su ternura”.
Dios no es un aerosol
Dios es una persona concreta, no un Dios difuso, un Dios spray, que está un poco por doquier, pero no se sabe qué es”.
La Iglesia no es una niñera
“Si anunciamos el cambio la Iglesia se convierte en una Iglesia madre que genera hijos, para que nosotros, hijos de la Iglesia, llevemos (el Espíritu Santo). Pero cuando no lo hacemos, la Iglesia se convierte no en madre, sino en Iglesia baby-sitter, que cuida al niño para hacerlo dormir. Es una Iglesia adormecida".
Pecadores sí, corruptos no
“El problema no es ser pecadores, sino no arrepentirse del pecado, no tener vergüenza de lo que hemos hecho. Pese a que Pedro era pecador, Jesús mantuvo su promesa de edificar sobre él su Iglesia. Pedro era pecador, pero no corrupto. Pecadores, sí, todos: corruptos, no”.
Que los cristianos trabajen en política
“Los cristianos no podemos lavarnos las manos, debemos meternos en política porque la política es una de las formas más altas de la caridad ya que busca el bien común. Los cristianos deben trabajar en política. La política es sucia, se dice. Pero ¿por qué? ¿Será porque los cristianos no se han metido en política con espíritu evangélico?”

sábado, junio 08, 2013

La información es kk.







Poner un telediario no es recomendable. Leer prensa es lamentable. Sólo diez minutos de lo que pasa en el mundo y el resto; noticias RARAS: primera persona que es aceptada en Australia como neutra, ni mujer ni hombre; catalanes reclamen las Islas Feroe;  balconing, tipos que se tiran de balcón en balcón, un poco drogados ( lo que hace pensar a diez mil adolescentes y no tanto que puede ser divertido); el monje shaolín ( de Bilbao, maketo ), que se apiolaba mujeres, seguimiento minuto a minuto; noticias morbosas, cuanto más morbosas más seguidas, seguimiento de  masectomías de famosas, miles de señoras pensando hacerse algo; gays, gays, gays, mucho estilo; porqué copito de nieve era blanco; y consejos, para la selectividad, para organizar una cena en tu casa, para dejar de fumar, para contener el mal genio, coma insectos o medusas ( lo recomienda la ONU, oh gracias!!), el 4 G para ver más mierda en menos tiempo.
 
Está cabreado Sinretorno?? Sí, sin duda. Doble trabajo tienes, enfadarte y desenfadarte.

miércoles, junio 05, 2013

Salvan tres mil vidas...sobran pamemas, corrillos y tanto debate.









Estos días, se habla mucho de la nueva ley del aborto. No entro al trapo de la política, ni a juzgar de soslayo, las actuaciones de las personas que están en ella.
Estoy como muchos, a favor de la vida, siempre: por convicción, soy madre de familia muy numerosa.
Trabajamos hace años en Pro-Vida ayudando a las mujeres solas, desesperanzadas, obligadas por la soledad a escoger el aborto como última salida.
No existe "la interrupción del embarazo". Frase manida y mal expresada. Se interrumpe una lectura, se apaga una luz; en una gestación, sencillamente se mata al niño, sin más; eso sí, asépticamente en un abortorio con permiso de una ley injusta.
No me valen las demagogias de café, ni las quimeras; lo real y cotidiano es lo que hay que atender, sin mirar a otro lado.
Nuestro siglo XXI lleno de avances tecnológicos, estudios nutricionistas para lograr ser más alto, delgado, rico y sexy, olvidan lo primordial: El derecho a vivir.
Ese don precioso que recibimos de Dios gratuitamente, y como tal debemos salvaguardar. Los políticos, buscando una ley justa que contenga en su contexto esta sencilla frase: "el derecho del no nacido, la felicidad de ser madre". La sociedad, no mirando a otro lado.
Estamos construyendo la casa por el tejado, sin valores morales, tirando por tierra la educación, enfangada en el libertinaje; olvidando la familia, verdadero núcleo de la formación.
Vamos descendiendo peldaños vertiginosamente y pronto seremos un país de viejos que difícilmente podrá sostenerse sin esta nueva savia.
¿Quieren cifras reales? En Sevilla, 40 mujeres valientes, emprendedoras y de distintas opiniones, han logrado salvar de la muerte, en estos ocho últimos años, a 3.021 niños.
Ésa, ésa, sí es la solución. Nos sobran los debates, los corrillos, descalificaciones y pamemas. Sólo necesitamos más ayuda, nuestro empeño y amor, para continuar.
Atentamente,
Rosa Ciriquián
Presidenta de Pro-Vida Sevilla

martes, junio 04, 2013

Graduación en tecnun.










El día 1 se graduó mi sobrino Carlos como ingeniero industrial en Tecnun, Escuela de Ingenieros de San Sebastián de la Universidad de Navarra. La Universidad de Navarra sabe hacer muy bien las cosas (fui alumno y profesor), y estos actos también. Misa, y acto de graduación en el polideportivo, más de 1500 personas. Los padres , quizás , son los que más valoran estos actos; las dos delegadas, Oyane y otra que no recuerdo, hicieron un repaso estupendo de la carrera y agradecimiento a profesores y familia. Para mí, recuerdos de la iucundam iuventutem, de que ese chico que se graduaba me cabía en los brazos, de los aitas que estaban desde el cielo; también ver que los modos universitarios cambian, los discursos académicos también y que en la Universidad es indispensable el recambio de generaciones. Una Universidad de viejos sería un horror, una de jóvenes un error horroroso. Vicerrector Mora habló de compromiso y de esperanza, sin caer en tópicos fáciles., en momentos duros. Ahora nos toca, les toca a cada uno en su medida, el dadles vosotros de comer. Vivat Academia, vivant profesores.

sábado, junio 01, 2013

El ciego de Jericó.






Ser ciego hace dos mil años era mala cosa. Jesús se acercaba a Jericó y el ciego, no quiso perder el tren de Jesús Dios, se puso a gritar, a llamarle, a clamar. Los que estaban cerca le rogaban que callase. Cuantas veces, el ambiente, la familia, los prejuicios, el miedo a clamar, la sonrisa de los "compasivos" nos dicen lo mismo: calla, no molestes, eres un ciego, tranquilo ya te daremos unas monedas cuando pase. Jesús le oyó y le dijo que quieres que te haga. "Señor que vea". San Josemaría decía que al llamarle Jesús, tiró su manto; si Dios llama hay que tirarlo todo. Pobre ciego, a lo peor te están tomando el pelo y vas a perder el manto, las monedas . Jesús le hizo ver y le seguía feliz. Tagore relata, me emociono al recordarlo, la escena del pordiosero, que ante la llegada del gran Rey pensaba que sus problemas cesaban. Se le acercó el Rey y le dijo. Qué me das?. Yo a ti?! , esto era al revés. Hurgó en su mísero saco y le dió un grano de arroz. Por la noche al hacer el recuento de sus miserias , encontró un grano de oro y se maldijo por no haberle dado todo. Señor, que vea, que veamos, que vean.