sábado, noviembre 27, 2010

Adviento, conversión.



"Daos cuenta del momento en que vivís; ya es hora de despertar, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer (...) dejemos las actividades de las tinieblas (que cada uno sabe cuáles son) y pertrechémonos con las armas de la luz (..). Nada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas y de pendencias. Vestíos del Señor Jesucristo" (De San Pablo a los Romanos, 13, 11-14). Muchas veces los supuestos problemas de fe, son problemas de bajo vientre: rebeldía de la carne, de la avaricia, de la soberbia. Reconocerse pecador es el primer paso.

6 comentarios:

mar dijo...

Es tiempo de renovación y esperanza

filósofo dijo...

También es tiempo de propósitos y entrega por el Amor.

lourdes dijo...

Gracias por tu compartir que el Señor nasca en nuestros corazones cada dia que tengas un feliz adviento unidos en oración y un abrazo

Javier Vicens y Hualde dijo...

¡Oh, Adviento!

kufisto dijo...

Leyendo a Pablo reconozco que tengo el cerebro en el bajo vientre. En fin, ¡qué le vamos a hacer!, quizá algún día vea la luz.

Sinretorno dijo...

La luz está, es cuestión de que la busques.