sábado, julio 02, 2011

La elegancia de María.



No está en la entrada triunfal de Jesús en Jereusalén. Recibe repuestas duras, aparentemente: que nos va a ti y a mí, mujer?; no sabéis que he de ocuparme de las cosas de mi Padre?; por qué me buscabáis?. María no es una virgen imprudente, ni alocada: escucha, pregunta, acepta hasta el final. En la cruz está. Discreta, pero firme, el corazón de Jesús y el corazón de María. Hay que saber estar. Desaparecer y aparecer. A veces me puede dar miedo el corazón de fuego de Jesús, pero a través del de María me atrevo. Y guardaba todas las cosas en su corazón.

7 comentarios:

María dijo...

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!
Yo me ofrezco del todo a Tí.
Y en prueba de mi filial afecto
te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi lengua, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy toda tuya
oh, Madre de bondad,
guárdame, defiéndeme y
utilizame como instrumento
y posesión tuya. Amén

lourdes dijo...

guardaba todas las cosas en su corazón. Que María nos enseñe a ser como ella que ella ilumine sus pasos muy unidos en oración y un FELIZ DIA

Anónimo dijo...

Creo que nunca me dió miedo el corazón "de fuego" del Señor pero con una madre se puede hablar de todo.Un abrazo de Janusa

Mento dijo...

¿quién fue más castigado por nuestros pecados...? Yo no sabria decir si jesus como hijo del Altisimo que cumple la voluntad de su Padre. O Maria, como madre que ve a su hijo pasar el calvario hasta la cruz. porque yo soy madre y me duele mas algo que le ocurra a uno de mis hijos que a mi. Yo me daria a dolor por ellos. Entonces Maria... ¿como se sintió en aquellos momentos? Solo de pensarlo se me eriza hasta el pelo de la cabeza.
Si, guardaba en su corazón, pero ¿como estaba ese corazón por dentro? A lo mejor digo una barbaridad, pero para mi en la historia de la salvación Maria es el personaje más importante. El más humilde, es el más sufrible, la más sacrificada en la cruz y la más silenciosa cargando el pecado de la humanidad en su vientre y en su corazón de madre que ve como su hijo se deja ultrajar y matar...

Javier dijo...

El Sagrado Corazón de Jesús no da miedo nunca porque es refugio de pecadores y allí cualquiera puede encontrar consuelo y refugio. Y es un Corazón de pura Misericordia... Además es bueno hasta el infinito y es tierno, compasivo y está lleno de amor, es Divino, se escapa de lo humano... es Santo, no sé como definirlo con palabras, porque parece que las palabras se quedan cortas. En definitiva, que como el Sagrado Corazón de Jesús nada, aunque sí que se puede llegar a través del Inmaculado Corazón de María.

Javier dijo...

PD: Buena reflexión

Miriam dijo...

Es nuestra Mamá del cielo