sábado, febrero 20, 2010

Eficacia.



El management, los coach personales, el marketing, el pragmatismo se nos han colado también en la vida espiritual. Resulta inquietante y misterioso el pasaje de la Misa de mañana sobre las tentaciones de Jesús. Tienes hambre?, convierte las piedras en pan, Tú puedes. Si eres Dios quita los sufrimientos, haz que desaparezca el hambre , rápido, rápido; las piedras en pan y además verás que éxito, creerán, creeremos en Ti. Los apóstoles cayeron en la misma lazada: manda una señal, manda fuego sobre ese pueblo y creerán en Ti. Las autoridades judías: a otros salvó, sálvate a Ti mismo, baja de la cruz. Incluso, a veces, charlando con Jesús, haciendo oración , le sugerimos el modo de hacer las cosas. Como si el paciente le dijese al médico cómo actuar. Es un Dios grande, pero oculto, humilde en Belén, en la cruz, en la Hostia. A la Iglesia también le pedimos que sea la mejor ONG del mundo, pero Jesús y la Iglesia están para salvarnos, para el perdón de los pecados, para la vida eterna ; por supuesto también para que libremente pongamos nuestro mejor esfuerzo en curar y aliviar a los demás. Jesús confío en Ti.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Nos falta Fe, pedimos señales.

Anónimo dijo...

Y con señales y todo no creemos.Somos como santo Tomás:ver para creer.Pero el Señor nos conoce ,nos cuida con cariño.Señor creo pero aumenta mi fé.

mar dijo...

Hoy mismo me comentaban que Tomás no creia si no veia porque era el que iba por libre.se separó del grupo.
Para que no nos pase eso mismo a nosotros debemos vivir nuestro ideal en Cristo en grupo, compartir nuestras experiencias con los demás. Hacer entre todos los cristianos una piña. Así estaremos mas fuertes ante las tentaciones.

Sinretorno dijo...

Muy bueno Mar, no lo había pensado.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Esa tentación de la eficacia hace, en efecto, que el bien y la verdad y la belleza -y hasta las piedras- se valoren por su potencial conversión en panes, o en euros, o en circo. Por cierto, convertir una piedra en pan es algo fácilísimo: por un diamante te dan en Holanda unos cien mil panes, mas o menos. Eso puede hacerlo cualquier negociante.

Anónimo dijo...

queridos todos
soy goyo el otro dia me contaba un
padre de familia lo que estaba sufriendo con su hijo mayor,
drogas prostitucion alcohol,dejo los estudios y se marcho de casa a
trabajar en la construccion, le mandaron picar una zanja con pico y pala en una mañana gelida, cuando estaba picando encontro una cruz, en la parte posterior ponia
CUENTO CONTIGO,
el chaval impresionado volvio a su casa pidio perdon volvio con sus estudios y ha pedido la admision en
el OPUS DEI.
Queridos amigos DIOS tiene sus tiempos y sus planes.
POR cIERTO NECESITO SUS ORACIONES
GRACIAS GOYO

Fernando dijo...

Hola, Sin Retorno.

Para mí, la primera tentación de Jesús tiene una explicación simple: Dios no es como un seguro, Alguien a quien llamar para que nos resuelva los problemas. Es importante rezar para que nos ayude, pero admitiendo que quizá lo mejor no sea lo que pedimos. En el caso de Jesús, desde luego lo más urgente no era comer pan.

Esto se complementa con la tercera tentación, la de tirarse del alero del Templo: no sólo pedirle cosas a Dios, sino además condicionar nuestra fe en Él a que lo cumpla, "Si eres Hijo de Dios, ...". Si no nos ayuda, ¿no será que no existe?

No son interpretaciones muy originales, ya ves, pero para mí son útiles.

Sinretorno dijo...

Fernando, el espíritu sopla donde quiera, el evangelio no es complicado, es para los sencillos. Goyo usted debe empezar un blog ya, con las cosas que le pasan.