jueves, junio 19, 2008

Los kikos en la Iglesia.

El camino neocatecumenal ha recibido después de más de 40 años de existencia una configuración jurídica acorde a su espíritu y su inserción en la Iglesia. El pasado viernes recibían sus estatutos confirmados por el Romano Pontífice. Son un odre nuevo para los retos del camino cristiano. Un camino de exigencia en la doctrina y en la vida cristiana, con espíritu misionero y que ha dado y dará excelentes frutos: vocaciones matrimoniales abiertas a la vida y la esperanza, vocaciones sacerdotales y para la vida religiosa. Familias dispuestas a cambiar de país, a tener diez hijos; un camino además con especial atractivo para los alejados y las clases populares.De San Francisco de asís dijeron que estaba como una regadera, a santa Teresa la acusaron a la Inquisición, a San Juan Bosco le quitaron la licencia para los sacramentos, a Escrivá lo acusaron ante el tribunal de represión de la masonería.El espíritu de Dios informa nuevos caminos en la Iglesia y eso siempre es un reto para la misma estructura eclesiástica. Algunos tachan a los Kikos de fundamentalistas, otros de liturgias privadas; ni una cosa , ni otra. La Iglesia es como un jardín, con abono también, donde crecen nuevas plantas y no se trata de matarlas para no estropear el jardín. Si es de Dios poco pueden hacer los que se oponen, si no lo es se extinguirá. Felicidades a los neocatecumenales y gracias a Dios por su trabajo y su camino.

3 comentarios:

LUISA dijo...

Me alegro muchísimo.Cuando se aprobó el Opus Dei como Prelatura Personal fue una fiesta sobrenatural. Me alegro muchísimo por todos aquellos que hacen Iglesia, e incluso por todos los cristianos no católicos y también por todo ser humano coherente con su conciencia.
gracias por la noticia, la desconocía, claro que estoy excusada, ¡¡¡quieren llevarme a la carcel!!
Un Salu2
Sigo pendiente de "aquello"

sinretorno dijo...

Aquello, a Dios gracias,, fue muy bien. Gracias.

Javier dijo...

Es una gran noticia. Tengo un montón de familia del Opus Dei, y también un montón de familia en los kikos, gracias a Dios.