
Mi blog no es un blog católico en sentido estricto. Es un blog personal, intimista, espumoso pero imbuido de mi percepción del cristianismo, sabiendo reconocer que seguir a Cristo es un modo de vivir, lleno de fracasos, asombros, sorpresas, alegría, esperanza, momentos malos y buenos. Mis links van al Vaticano, a la conferencia episcopal española, al Opus Dei, neocatecumenales, otras instituciones de la Iglesia. En blogs recopilatorios de blogs temáticos aparece cara a cara como blog católico de cuestiones doctrinales de actualidad. Gracias, pero simplemente es el blog de un católico, que no es mejor que tú, que es pecador y se confiesa, que lo pasa mal en muchas cosas, bien en otras, que mira el mundo que le rodea. Un obispos católico ofrecía un informe sobre las diferencias entre los blogs católicos y los evangélicos (protestantes). El blog " católico" parece estar dirigido a otros católicos, que entienden su lenguaje, sus propuestas, etc.El blog evangélico es más abierto, dirigido a llamar la atención de lo más habitual, el que no cree en nada y se encuentra en una especie de túnel y laberinto vital. Este Obispo reconoce el valor de los buenos y numerosos blogs católicos, pero añade que quizás los blogs católicos no deben quedar cerrados a otros católicos con blog. Hay que anunciar a Cristo, a la Iglesia, con cariño, con comprensión, con infinita paciencia a quienes no creen, ni entienden nuestro lenguaje. Me lo pongo como reto para mí y mis amigos blogueros.