domingo, febrero 27, 2005

Tribunal.

El azar, el ordenador, la suerte, la mala suerte, el destino, la providencia ha hecho que mi nombre salga para formar parte de un tribunal de habilitación para catedráticos. Podéis decirme y qué?. Pues que se avecinan seis meses de recomendaciones, de llegada masiva de libros, de invitaciones sospechosas a conferencias de gente que no se acordaba de mí, de recuento de favores que has hecho y que te han hecho, de lealtades, de deslealtades, de si eres de los míos o de de los suyos. Con cierto humor decía un viejo profesor, " si ellos votan a los suyos, nosotros a los mejores, quién saca a los nuestros?.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Venga, venga, no te quejes tanto. Recoge cuidadosamente todo lo que te vaya llegando (especialmente embutidos ibéricos y Ribera del Duero) y organiza de una vez por todas una reunión para admiradores de caraacara.

Anónimo dijo...

Eso, invitanos a todos que para eso te sufrimos leyendote todos los días. Por cierto no sabia que los curas estaban en tribunales de catedraticoa. Todo esto es muy pero que muy raro.

Sinretorno dijo...

Veo vuestras malas artes, quien más te quiere te hará llorar. REPITO, NO SOY SACERDOTE, no soy digno y soy un tipo de la calle, normal, con problemas,con enfados,con alegrías. Bastantes veces un desastre.

Ángel Ruiz dijo...

No me hace mucha gracia el comentario del viejo profesor: una cosa es que la realidad no corresponda con el ideal y otra justificarse para prevaricar.
Supongo que tú estarás más abierto de mente en la oposición.
Un saludo