jueves, abril 06, 2006

La horma de tu zapato.


Es curioso, pero en la vida la acabas encontrando, a no ser que vayas con paraguas y sin reparar en nadie. Encuentras una o varias personas que son muy parecidas a ti en temperamento y carácter, y al ver cómo actúan, qué dicen, al principio no te das cuenta, pero estás viendo cosas, actitudes que son tuyas pero que al verlas en otro te producen irritación o rechazo. También suele pasar con tomar de tu propia medicina. Qué fácil es decir, qué malo soy, pero si alguien nos recuerda un pequeño detalle de esa "maldad" saltamos. La vida te lleva a tu sitio, y lo que hiciste sin dar demasiada importancia, te acaba pasando a ti y en ese momento entiendes y comprendes. Menos mal.

5 comentarios:

Isabel dijo...

Pienso lo contrario: Cada uno de nosotros es único.

marmota dijo...

Unico e irrepetible diría yo , no existen los clónicos de comportamiento y reacción . Las vivencias y emociones de cada individuo son exclusivas de él , por lo tanto pudo haberse visto reflejado en un comportamiento ajeno pero nunca la consecuencia de él será la misma .

gioconda dijo...

Somos únicos e irrepetibles pero tambien somos todos muy iguales,nos alegramos con lo mismo, lloramos ante la desgracia,metemos el cazo etc.Pero la vida a saber en que lugar nos pone?Somos nosotros los que vamos dando sentido a ese libro en blanco que se nos da al nacer...Dios sabe más...Muchísimas felicidades por adelantado.Zorionak zuri,zorionak beti...

hna. josefina dijo...

Nuestra madres solía decir que algo muy difícil para los padres es ver repetir en los hijos los defectos propios.

Anónimo dijo...

tenia que ser monja::::::::::::::::::::::::::::