sábado, agosto 26, 2006

Hikimori


No es una bella historia oriental.Parece que así se llaman los adolescentes suicidas japoneses. Ya se han contabilizado más de seis mil. Chicos y chicas, sin hermanos, con padres que no ven, con móvil,microondas, play station y sobre todo ordenador. En los chats descubren amigos, amigas maravillosos, que no tocan, que no ven más que por cámara. LLegan a la conclusión de que esta vida no tiene sentid, que no se les quiere demasiado y deciden suicidarse juntos, con un buen plan, para ver si en la otra vida les va mejor. Saben hacer bombas, suicidarse sin llamarla atención, sin dolor.Se conocen, no para vivir, sino para morir. Que triste. Nada que ver con esos negrazos que llegan en Cayucos y se aferran a la vida con sus dientes de marfil. Que no cunda el ejemplo. La virtud de la esperanza es la gran olvidada a veces.

5 Comments:

Blogger hna josefina said...

¡Qué distintos estos dos últimos post!
¡Gracias por los dos!
Uno, el primero, anima y alegra. El segundo... nos ensancha el espacio del corazón, y exige un ahondar de la mirada.

27 de agosto de 2006 2:13  
Blogger marmota said...

Que tristeza...

28 de agosto de 2006 12:17  
Blogger Isabel said...

Vivan los negrazos!!!!!!!

A los chinos adolescentes les recomendaría una buena dosis de Nietzsche para que se fijen en lo aquí y entiendan se puede descartar lo de allí por desconocido.

28 de agosto de 2006 23:57  
Blogger Hard said...

La felicidad, ese anhelo que siempre tenemos presente en nuestra vida, que cuando lo conseguimos resulta tan fugaz; y si no conseguimos hacemos lo posible por obtenerlo. Unos optan por las pateras; otros por suicidios colectivos... Resulta sorprendente ver hasta donde es capaz de llegar el ser humano.
Sin pretender soltar ningún tronco, una cosa parece evidente: los bienes materiales no dan la felicidad. Caraacara nos mostraba el ejemplo nipón. Recordar el ejemplo de los países nórdicos, donde Finlandia está a la cabeza en número de suicidios al año, y nos precisamente una sociedad atrasada económicamente, aunque quizás si desde un punto de vista moral.

29 de agosto de 2006 10:33  
Blogger Daniel said...

Sin quere abri un blog con el comentario para esta seccion, pero bueno a ver que pasa. En fin al comentario me remito.
Yo pienso a diferencia de Hard que la felicidad no es un anhelo fugaz. Lo que si habria que observar es cuales son los elementos que nosotros tomamos importantes
para ser felices, esta sociedad y nosotros como componentes de ella tenemos como mala costumbre vulgarizar los elementos que constituyen la felicidad o las pequenias
cosas que consituyen la misma. El sexo, una novela, el ultimo tema musical de moda o que nos den la razon en algo son solo algunos de los elementos que nos esforzamos por mostrar como lo mejor de lo mejor. Sabemos y esto no es nada nuevo, que la familia, amistades y la lucha por crecer, ser mejores, son o estan entre los pilares del ser humano (para algunos estara Dios, pero no todo son creyentes que cada quien vea), sin embargo preferimos lo efimero como una forma de simplismo a aquello que no lleva trabajo, que se obtiene en 1 minuto y nada mas. Los Japoneses son solo una demostracion de ello al haber sido una sociedad casi completamente agricola que se contentaba con lo mismo a una sociedad de consumismo. Se que suena mal pero pienso que esto que sucede en TODO EL MUNDO (nosotros los paises tercer mundialialistas no aparecemos en las estadisticas porque no contamos a la gente que lo hace porque sino...) es algo que nos merecemos y que de alguna manera quisimos tambien. O alguien niegueme que el camino que sigue esta sociedad lleva a un cunsumismo mayor donde los valores siguen callendo. Donde todo debe obtenerse instantaneamente donde la disciplina, el esfuerzo, y el tiempo no son apreciados y donde las personas son solamente un numero.

18 de septiembre de 2006 15:48  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home