martes, noviembre 11, 2008

Difuntos.

En este mes de otoño, donde caen las hojas y se cubren de ocre los bosques, la Iglesia nos recuerda a quienes nos han precedido en la vida y se purifican y de algún modo nos ayudan y les ayudamos. Qué sentido tiene visitar a los muertos, si no hay nada después? Una lágrima se seca, una flor se marchita...una oración siempre queda. Hasta el gran Habermas reconoce que la religión cristiana es necesaria para vivir sin Dios. Curioso.

5 comentarios:

Luisa dijo...

El paso de la muerte a la vida.Todos los que nos han precedido ya conocen la verdad.No pueden venir a contarnoslo.Algunos desprecian al mismo Dios hecho Hombre.Lo cierto es que la fe no se impone,se propone, pero para creer es preciso querer.
Que los difuntos nos ayudan es un hecho y que podemos ayudarles a llegar a su destino definitivo es absolutamente real.
El poder de la oración, los vasos comunicantes que transportan ayuda espiritual de unos a otros porque somos un solo Cuerpo.
Si después de esta vida no hubiese nada, me sentiría estafada.Sería una broma pesada.
Y las indulgencias plenarias que se pueden aplicar para los difuntos.Me decia una amiga:yo,cuando estoy en disposición de haber ganado una indulgencia,la aplico a las almas del Purgatorio.Cuando yo muera,seguro que ellas me ayudarán.
D.Daniel,hoy me he extendido y no he dicho nada.¡Hay tanto que decir y sobre todo, tanto que rezar!

XavMP dijo...

Bueno, aquí en Argentina estamos viviendo una briosa primavera, los difuntos admiten doble lectura.

(sin número) dijo...

por eso los incineran ahora... ¿no?

sinretorno dijo...

No hay inconveniente en la incineración, siempre que no sea un gesto de rechazo a la resurección de la carne.

Anónimo dijo...

lo que yo queria, gracias