sábado, julio 04, 2009

El cura y el taxista.



Hace unos años un sacerdote conocido tomó un taxi en Roma. Los taxistas romanos son medio teólogos , entre pregunta y pregunta, el taxista le preguntó al cura si se confesaba. El cura le dijo que lo hacía cada ocho o diez días. El taxista, sorprendido, le dijo "entonces usted es un pecador". Mi amigo cura antes de contestarle, le preguntó al taxista, " y usted ahora en verano, el verano romano es caluroso y húmedo, cuántas veces se ducha?". Pues una o dos veces al día, contestó el taxista, "así que usted es un guarro"." O capito", afirmó el taxista, le entiendo. El alma, los pensamientos, el corazón necesitan su higiene.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El Papa ha dicho a los sacerdotes que no se acostumbren a ver los confesionarios vacíos, como piezas de museo. Hay que sentarse de nuevo en ellos y la gente se anima, seguro. Necesitamos ser perdonados por quien puede hacerlo, Dios.

Àngel dijo...

jolin con el cura jajaja

Anónimo dijo...

toma ya!!! qué palo!!!