jueves, diciembre 02, 2010

Matrimonio.



No es de derechas ni de izquierdas, ni occidental ni oriental, ni de ricos ni de pobres, ni de católicos, ateos, islámicos, judíos o agnósticos. Todos somos hijos, hermanos, padres, nietos o abuelos. Es un tema eterno. Seguro que cada uno tiene su propia idea; pero es más fuerte el sustrato común estructurador del matrimonio. En el 77, en que estudié la carrera de Derecho, ya estaba el matrimonio en crisis, no te digo ahora. Pero sigue vigente porque es propio de la naturaleza (estructura antropológica esencial) frente a todas las ideologías, teorías y supuesta defunción del mismo. El libro de Pedro Juan Viladrich, "la agonía del matrimonio legal" sigue siendo un texto válido y sugerente acerca de lo más evidente: amor, matrimonio, familia.

6 comentarios:

Javier Vicens y Hualde dijo...

El matrimonio entró en crisis cuando Adán le dijo a Dios: "la mujer que me diste como compañera me engañó". Adán era un tipo listo, pero no tanto como Dios. No engañó Adán a Dios y Dios mantuvo y mantiene su bendición sobre el matrimonio. A pesar de Adán.

Sinretorno dijo...

No hay que olvidar que el matrimonio está afectado por el pecado original, la debilidad, los celos, las pruebas. El pecado en la naturaleza nos hizo, inclinados al pecado, enemigos de la naturaleza, de la realción hombre y mujer, de Dios. Pero restauró ; el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne. Las leyes y los pecados ahondan en la crisis. Pero la gracia del sacramento restaura y repara las heridas. El matrimonio conviene cuidarlo mucho.

Anónimo dijo...

Yo creía que ibas a hablar del matrimonio póstumo...de Sarkozy haciendo de Papa, etc...ja, ja..

LAHDDEC dijo...

Cuando te das cuenta de lo que significa realmente esa palabra es cuando la Vives en Xto Jesús y en su Iglesia,y es ahi donde están las llaves de la felicidad. No hay otra forma.
un abrazo

Pablo dijo...

Tranquis que vuelvo pronto, estoy de exámensxD!!:)El blog muy bueno.

Anónimo dijo...

Con las uñas o garras de esa señora, da miedo casarse.