lunes, junio 18, 2012

Un 9 de junio de 1991.





El Papa Juan Pablo II con niños. Qué padrazo es el Papa!! Quiero ser un niño delante de Dios.

martes, junio 12, 2012

Del joven Ratzinger.

De Jose Luis Restán (religionenlibertad.com): "Recomendable recordar lo escrito por Joseph Ratzinger en los lejanos años 70 del pasado siglo: "a mí me parece seguro que a la Iglesia le aguardan tiempos muy difíciles. Su verdadera crisis apenas ha comenzado todavía. Hay que contar con fuertes sacudidas. Pero yo estoy también totalmente seguro de lo que permanecerá al final: no la Iglesia del culto político, que fracasó ya en Gobel, sino la Iglesia de la fe. Ciertamente ya no será la fuerza dominante en la sociedad en la medida en que lo era hasta hace poco tiempo. Pero florecerá de nuevo y se hará visible a los seres humanos como la patria que les da vida y esperanza más allá de la muerte". VIDA Y ESPERANZA MAS ALLÁ DE LA MUERTE. ¿HAY ALGUIEN QUE NOS OFREZCA LO MISMO, COMO MÍNIMO?

domingo, junio 10, 2012

El cuerpo y la sangre de Cristo.

Los enamorados se dejan una foto con una dedicatoria, se van y se quedan, pero el tiempo desfigura el ardor del amor. Jesús se quedó de modo real, sacramental, con su cuerpo, sangre, alma y divinidad. No soy digno de que entres en mi casa pero una sola palabra tuya y mi alma será sana, salva, limpia y perdonada.

http://webcatolicodejavier.org/meucaristicos.html. Milagros eucarísticos, impresiona!!!

viernes, junio 08, 2012

Vatileaks y conciencia.

Si hoy viviera Maquiavelo, probablemente utilizaría las recientes filtraciones vaticanas para insistir en el cinismo como estrategia del ethos político. El centro de gravedad de la gran arquitectura eclesiástica es el Papa: cuando éste se debilita, el edificio amenaza ruina. Apuntar a la clave de bóveda equivale a promover tempestades de confusión. Se trata de una de las leyes clásicas de las relaciones entre desinformación y poder.



Insistentemente los cuervos vaticanos que filtran y filtran documentos hablan «de la necesidad de defender al Papa de sus colaboradores». Pero una de las claves de la confusión es crear apariencias que, en realidad, ocultan lo contrario. Los desinformadores suelen cultivar el arte de la honestidad en un campo para ocultar su deshonestidad en otros. Se trata de aparentar el apoyo a una causa noble, contraria de la que uno en realidad persigue. Es una de las tácticas analizadas por Robert Greene en sus 48 leyes del poder. Pero dudo que los protagonistas de las filtraciones vaticanas conozcan la finura del análisis de Greene.



Como es sabido, una comisión de investigación creada en 1967 condensó en 40 volúmenes los aciertos y los errores de la guerra en Asia. Daniel Ellsberg, que había intervenido en el análisis, filtró a The New York Times, Washington Post y hasta una docena de periódicos más la casi totalidad de los documentos. En realidad, tras las buenas intenciones de Ellsberg se ocultaba también un activista político que, con posterioridad, llegó a ser detenido hasta 60 veces por actuaciones radicales.



Si el asunto de los papeles del Pentágono se traslada a la actual galaxia mediática, Ellsberg se hubiera ahorrado la larga peripecia anterior a las filtraciones (como tratar de ser escuchado por varios senadores), limitándose a colgar en la Red la totalidad de los documentos. Prácticamente es lo que ha hecho Assange con una melée documental variada, combinando autoría anónima coram populo y directo acceso a periódicos de todo el mundo. En fin, la acción combinada de las filtraciones orales de Garganta Profunda y la tenacidad de Bernstein y Woodward prendió un cartucho que explotó tiempo después en un escándalo político que conmovíó los cimientos de la presidencia de Nixon.



En todos estos casos, la característica común es la filtración indiscriminada de documentos relevantes con la finalidad de poner en crisis el sistema político o aspectos importantes de él. En realidad, no es tanto una rotura de ese refugio íntimo que es la conciencia cuanto de actuaciones contrarias a la confidencialidad en un contexto político.



Cuando se leen los documentos vaticanos hasta ahora filtrados, se aprecia enseguida una notable diferencia con los precedentes antes citados. Se trata de puntos de vista, valoraciones, opiniones, etc., de contenido no demasiado sorprendente. Ninguna de esas cartas roza siquiera la seguridad nacional. Ni pone en peligro no ya país o entidad nacional alguna, sino ni siquiera la estabilidad histórica de una diócesis o cualquier otra estructura eclesiástica. Todo lo más, deja ver un modo de trabajar en la curia vaticana en la que quien tiene o cree tener algo que decir lo dice o, más bien, lo escribe y lo hace llegar al Papa o a sus colaboradores más cercanos.



De ahí que el gran tema que se encierra en la filtración vaticana sea la invasión de los soportales de la conciencia. Si se examinan detenidamente las declaraciones del Papa o de sus colaboradores en torno a este affaire, lo que enseguida destaca es la firme reacción ante un ataque a la conciencia humana.



Así, el sustituto de la Secretaría de Estado (el número tres de la jerarquía vaticana) pone el acento en este aspecto al decir que la publicación de estos documentos es «un acto inmoral de inaudita gravedad. Sobre todo porque no se trata únicamente de una violación, ya en sí misma gravísima, de la reserva a la que cualquiera tiene derecho, sino también de un ultraje a la relación de confianza entre Benedicto XVI y quien se dirige a él, también para expresar en conciencia una protesta. No se han robado simplemente algunas cartas al Papa, se ha violentado la conciencia de quien se ha dirigido a él como al vicario de Cristo». Algo similar han dicho el propio Papa y el cardenal Bertone.



Poner bajo el microscopio a los protagonistas de una institución cuyo gobierno se basa en la confianza y las cuestiones de conciencia, someterlos de golpe a lo que la sociología llama la visibilidad mediática, es un método de invasión de las conciencias que corre el riesgo de sepultar en vida a los dramatis personae. A eso se añade lo que en un supuesto escándalo Bernard



Nussbaum llamó «reflectores sin rumbo». Los investigadores acaban fijándose en aspectos de la filtración que sólo indirectamente tienen que ver con el escándalo original.



El Vatileaks trata de mezclar en un puzle explosivo el Banco Vaticano, la penosa vida de Maciel, los supuestos problemas litúrgicos de un movimiento eclesial o la discusión sobre cómo administrar mejor los recursos dedicados al cuidado de los jardines vaticanos. En realidad, no lo consigue. Porque de lo publicado emerge un procedimiento, un modo de intercambiar opiniones en la curia vaticana o, si se quiere, un modo peculiar de tratar los problemas. Pero le falta a esa mezcla el elemento de gravedad -de deshonestidad en los actores que menciona- que pondría en peligro lo que la institución vaticana es y representa.



El libro que recoge esos documentos puede resultar interesante o aburrido, tal vez hará vender más ejemplares de las obras de Dan Brown. Pero lo que pesará en un eventual proceso a los filtradores es haber violado la privacidad de quien escribe en conciencia a quien debe por su misión evaluar conciencias.



Un alto funcionario de la Santa Sede ha dicho refiriéndose a esta cuestión: «En el Vaticano no somos momias, y los diferentes puntos de vista, incluso las valoraciones opuestas, son bastante normales». En mi opinión, esto no es una tragedia, sino más bien un signo de vitalidad.

[Rafael Navarro-Valls es catedrático, académico

jueves, junio 07, 2012

Más claro, agua.




Entrada 2000 de este blog. Homenaje a la vida. No comenta nadie, mis seguidores se van, pero la vida es maravillosa con Dios. Dios existe, aprovecha y lucha. Y gracias a todos los que pasáis por aquí.

martes, junio 05, 2012

Maduros patéticos en verano.

   
Con el verano el nivel cutrez ambiental sube enteros. Antes era en zonas playeras pero ahora ya es en cualquier sitio: pantalones pirata, camiseta y chanclas. Señores y señoras de más de cuarenta enseñando cosas, que un  mínimo pudor debería ocultar; y no me refiero a partes impúdicas. Tres consejos: 1. evite la camiseta de tirantes; 2: el pantalón pirata y la bermuda son para cuerpos muy en forma; 3. no enseñe sus atribulados pies, dedos deformes y pelos corporales. En Barcelon, menos mal, ya te multan por llevar el torso al aire. A mi padre a finales de los 50 le multaron por quitarse la chaqueta en verano por el paseo de la Concha.

lunes, junio 04, 2012

El divorcio...




El Papa ha señalado confiado que el problema de las personas divorciadas y vueltas a casar es “uno de los grandes sufrimientos de la Iglesia” y que no existen “recetas simples” durante la ‘fiesta de los testimonios’ del VII Encuentro Mundial de las Familias el sábado 2 de junio por la noche en el parque norte de Milán en el aeropuerto de Bresso. Durante la fiesta, el Papa ha escuchado los testimonios de una familia de Vietnam, una de Grecia, una de Estados Unidos, una pareja de novios de Madagascar y una pareja de esposos de Brasil.




Así, en un clima familiar, el Papa ha dirigido sus palabras sin leer ningún discurso, al inicio, ha confiado cómo vivió en su niñez el domingo junto a su familia y ha resaltado que cuando piensa al paraíso piensa que será volver a casa con la alegría de su niñez en familia. Por otra parte, ha afrontado el tema de las personas divorciadas y vueltas a casar y ha resaltado que “el sufrimiento es grande” por lo que se puede apoyar a las parroquias y a las personas singularmente para “ayudar a estas personas a soportar el sufrimiento del divorcio”.



El Papa ha señalado que es muy importante “la prevención” es decir “profundizar desde el inicio del enamoramiento en una decisión profunda, madura, también el acompañamiento durante el matrimonio, de modo que las familias no estén nunca solas y sean realmente acompañadas en su camino”. Sin embargo, ha recalcado que la “Iglesia las ama, pero que ellas deben ver y sentir este amor”, por lo que ha resaltado la importante tarea de las parroquias y comunidades católicas, para “realmente hacer lo posible para que se sientan amadas, aceptadas” y que no están ‘fuera’ a pesar de no poder recibir la confesión y eucaristía.



Asimismo, el Pontífice ha subrayado la importancia de tener un contacto permanente con un sacerdote, un guía del alma, para que “puedan ver que están acompañados, guiados” y que en la Eucaristía “pueden ser espiritualmente unidos a Cristo”. E este contexto, Benedicto XVI ha invitado a encontrar “la posibilidad de vivir una vida de fe con la Palabra de Dios, con la comunión de la Iglesia” para que puedan ver su sufrimiento “no sólo como un tormento físico y psíquico” sino también al ser aceptado “es un don para la Iglesia”.

domingo, junio 03, 2012

Atreverse a sufrir.


Magnífico blog el de Jaime Nubiola y una entrada estupenda, ,áquinas para evitar la soledad y el cara a cara.

Es muy impresionante la capacidad de sufrir —y de hacer sufrir a otros— que tenemos los seres humanos. Desde los padres que se separan llenando de angustioso dolor a sus hijos, hasta la tortura interior de tantas personas a las que les persigue la imaginación por lo que consideran faltas de reconocimiento, pasando por todas las penalidades de las enfermedades, los accidentes más terribles y la muerte propia y ajena.




¿Por qué tanto sufrir? Para los cristianos la respuesta última se encuentra en la cruz de Cristo, pero ¿cómo soportarán tanto sufrimiento quienes ni siquiera creen en Dios y en otra vida mejor? La filósofa chilena María A. Carrasco ha captado con finura que el temor al dolor es uno de los elementos clave de la pérdida de sentido en nuestra cultura. Para recuperar ese sentido habría que repetir ahora parafraseando el “atrévete a saber” de Kant: “Atrévete a sufrir”.



Asistía hace poco a un debate sobre las drogas y su posible legalización. Me impresionó la tesis que un joven intelectual esgrimía, con convicción y experiencia, de que quienes consumen droga lo hacen para anestesiar su sufrimiento. Me pareció que su afirmación daba en el clavo y mostraba que la solución del problema de las drogas no está en modo alguno en su legalización.



Merece la pena escuchar la charla de la profesora del MIT, Sherry Turkle, en TED en la que argumenta convincentemente que la adicción al iphone, blackberry y demás artilugios semejantes es el recurso más en boga para evitar el sufrimiento que supone la soledad. Se trata realmente de máquinas de compañía: “La sensación de que ‘nadie nos escucha’ hace invertir tiempo con máquinas que parecen preocuparse de nosotros”. Por otra parte, el trato con los demás mediante esas máquinas —sugiere Turkle— no solo permite dar una mejor imagen de nosotros mismos (redacción más pensada, photoshop, etc.), sino que sobre todo evita los conflictos que frecuentemente surgen en las conversaciones cara a cara. En este sentido, puede decirse que nos ahorran muchos de los sufrimientos que la convivencia y el trato personal llevan tantas veces consigo.



Es fácil aceptar que tanto las drogas como esas máquinas son dos anestésicos eficaces del sufrimiento y a ello deben su enorme difusión. Suele decirse que “es malo sufrir, pero es bueno haber sufrido”, pero nuestra cultura no acepta ya esa sabia máxima atribuida a San Agustín. “Ha sido nuestra obsesiva huida del dolor —escribe María A. Carrasco— la que nos ha hecho perder el sentido, la que nos alienó y acható vitalmente. Nuestra re-humanización, nuestro volver a darnos cuenta del valor y la dignidad que tenemos, que todo ser humano tiene por el mero hecho de serlo, tal vez pase ahora por atrevernos a enfrentar y traspasar el dolor, y no seguir escapando de él a través de las múltiples puertas falsas que con gran publicidad se nos ofrecen pero que terminan siempre en la nada. Si no temiéramos tanto al dolor nos arriesgaríamos a metas altas, a esfuerzos, a posibles frustraciones, sabiendo sin embargo que ese es el único camino para la felicidad verdadera”.



A muchos lo que más les hace sufrir es precisamente el miedo al sufrimiento; a otros las viejas heridas que almacenan dolorosamente en su memoria. En la vida de todos inevitablemente siempre está presente el dolor de una u otra forma. ¿Qué podemos hacer? Llevo en la cabeza y en el corazón todo un programa de vida articulado en tres principios: 1º) No hacer daño nunca a nadie: no herir a nadie innecesariamente; 2º) Intentar siempre aliviar el sufrimiento de quienes están cerca; y 3º) Acoger el sufrimiento propio y el de quienes queremos con paz, con paciencia y —si es posible— con una sonrisa.



En cierto modo estas tres claves son las diversas caras de una misma realidad. Por supuesto, si el dolor puede quitarse, hay que quitarlo, pero ni todos los sufrimientos son eliminables ni lo son siempre. Por eso, ahora que se quitan las cruces de los espacios públicos (y aún más de los espacios privados), es urgente intentar explicar la misteriosa presencia del sufrimiento en la vida humana que ni las drogas ni las máquinas pueden eliminar. Solo entendiendo su sentido, podremos decir con sencillez tanto a jóvenes como a mayores: “Atrévete a sufrir”. Quizás a algunos podremos añadirles como explicación: “El dolor es el password del amor”.



Pamplona, 26 de mayo de 2012.http://filosofiaparaelsigloxxi.wordpress.com/  




sábado, junio 02, 2012

Santísima Trinidad.



Dios Padre, llegada la plenitud de los tiempos, envió al mundo a su Hijo Unigénito, para que restableciera la paz; para que, redimiendo al hombre del pecado, adoptionem filiorum reciperemus, fuéramos constituidos hijos de Dios, liberados del yugo del pecado, hechos capaces de participar en la intimidad divina de la Trinidad. Y así se ha hecho posible a este hombre nuevo, a este nuevo injerto de los hijos de Dios, liberar a la creación entera del desorden, restaurando todas las cosas en Cristo, que los ha reconciliado con Dios. (San  Josemaría Escrivá, en "Es Cristo que pasa", n.65)