sábado, abril 20, 2013

Los defectos de Jesús.








Detenido en 1975 por su condición de obispo y encarcelado durante 13 años en las cárceles del Vietcong, nueve de ellos en completo aislamiento, en el año 2000 Juan Pablo II encarga a monseñor Van Thuan impartir los ejercicios espirituales de Cuaresma ante la curia vaticana.


Al comienzo de los mismos, monseñor Van Thuan relata cómo a pesar de las duras condiciones de su prisión, su esperanza inquebrantable en Jesús despierta la admiración e incomprensión de sus compañeros de prisión y guardianes. He aquí el admirable testimonio que dio sobre su seguimiento a Jesús.

... • Primer defecto: Jesús no tiene buena memoria

• Segundo defecto: Jesús no sabe de matemáticas

• Tercer defecto: Jesús no sabe de lógica

• Cuarto defecto: Jesús es un aventurero

• Quinto defecto: Jesús no entiende ni de finanzas ni de economía

• Y nosotros hemos creído en el amor



Pero preguntémonos: ¿por qué Jesús tiene estos defectos? Porque es Amor (cf. 1 Jn 4, 16). El amor auténtico no razona, no mide, no levanta barreras, no calcula, no recuerda las ofensas y no pone condiciones.

Jesús actúa siempre por amor. Del hogar de la Trinidad él nos ha traído un amor grande, infinito, divino, un amor que llega -como dicen los Padres- a la locura y pone en crisis nuestras medidas humanas.

Cuando medito sobre este amor mi corazón se llena de felicidad y de paz. Espero que al final de mi vida el Señor me reciba como al más pequeño de los trabajadores de su viña, y yo cantaré su misericordia por toda la eternidad, perennemente admirado de las maravillas que él reserva a sus elegidos. Me alegraré de ver a Jesús con sus «defectos», que son, gracias a Dios, incorregibles.

Los santos son expertos en este amor sin límites. A menudo en mi vida he pedido a sor Faustina Kowalska que me haga comprender la misericordia de Dios. Y cuando visité Paray-le-Monial, me impresionaron las palabras que Jesús dijo a santa Margarita María Alacoque: «Si crees, verás el poder de mi corazón».

Contemplemos juntos el misterio de este amor misericordioso.

3 comentarios:

elsillóndepapá dijo...

Pues cuanta razón y como esos "defectos" hacen de Jesús perfecto Dios y perfecto Hombre, puesto que Él todo es Amor y no necesita nada más... y nosotros tampoco, con su Amor sería suficiente. Un abrazo

Antonio dijo...

Sagrado Corazón de Jesus, en Vos confio. UN ABRAZO.

o blog de xesús lópez dijo...

Hola, amigo:
El libro Testigos de Esperanza, del Card. F.X. Nguyen van Thuan es una catequesis impresionante, como otros libros del cardenal vietnamita.
Creo que debería recomendarse su lectura en todos los púlpitos de la Tierra.
¡Aporte su testimonio!, le sugirió Juan Pablo II cuando el vietnamita quedó sorprendido por su encomienda: "Este años nos va a impartir ejercicios espirtuales un sacerdote vietnamita...!"
El libro es todo el un manantial de testimonios, de cómo el Espíritu Santo sabe estar presente en los momentos difíciles.
Resulta increíble que el hombre haya resistido los 13 años de prisión, pero su grandeza aparece descrita no pocas veces, como cuando es trasladado, con presos comunes, en la bodega de un barco, y el denomina ese encierro como "su catedral flotante".
Es más, creo que la tumba en Roma de este hombre debería convertirse en lugar de peregrinación.
Un saludo