jueves, marzo 16, 2017

El viejo Profesor y el crucifijo. Tierno Galván.

Tierno Galván era agnóstico. Siendo alcalde intentaron quitar el crucifijo de su despacho, a lo que respondió:

“La contemplación de un hombre justo que murió por los demás no molesta a nadie. Déjenlo donde está.”




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