miércoles, febrero 16, 2011

El Cardenal Newman.



Newman es una figura puntera inglesa y universal. Fellow de Oxford, con 23 años, anglicano. Un estudioso, un intelectual, amigo de sus amigos, creador junto con otros del movimiento de Oxford; una corriente cristiana que pretendía anclar en el anglicanismo la via media, entre la Iglesia ortodoxa y la Católica. No estaba de acuerdo en la excesiva dependencia de la Iglesia anglicana del poder temporal inglés, lo que la hacía demasiado acomodaticia con el poder y poco independiente. Con ahínco lee y estudia a los Padres de la Iglesia, la tradición cristiana, las Escrituras. Es nombrado capellán de Oxford ( a donde los católicos tenían prohibido ir a estudiar). Sus sermones eran brillantes. A los 40 años está en plena cresta de la ola y en una madurez creativa; pero con la gracia de Dios y sus estudios llega a la conclusión de que la tradición de Cristo está en su plenitud en la doctrina, los sacramentos, la liturgia y la moral de la Iglesia católica y se hace católico. Eso supone renunciar a Oxford, críticas de traidor de sus amigos anglicanos, desconfianza en la jerarquía católica que lo ve como un hombre demasiado liberal y moderno. Newman abominaba de lo que podríamos llamar el "mundo católico": el fideismo, la desconfianza de la razón, el pietismo santurrón, el "ordeno y mando", pero se hizo católico por convicción, en conciencia; a pesar de que suponía renunciar a su prestigio en el mundo anglicano, a la capellanía de Oxford, a su sueldo anglicano. Escribió la "apologia pro vita sua", la historia de su conversión y la respuesta a quienes le tachaban de traidor. Inspirador muy directo de lo que sería el Concilio Vaticano II, defensor de la conciencia bien formada, de la alianza entre Fe y Razón, precursor de la dignidad e importancia del laicado. Fue nombrado Cardenal. Ha sido beatificado por Benedicto XVI en su viaje a Inglaterra, el otoño pasado. Por Newman me interesé gracias a mi amistad con José Morales Marín, teólogo de la Universidad de Navarra y el mejor conocedor de la figura y pensamiento de Newman en habla hispana.



Esto decía Newman sobre el laicado, los católicos de a pie de la Iglesia: “quiero un laicado, que no sea arrogante, ni “charlatán”, ni polemizador, sino hombres [y mujeres] que conozcan su religión, que entran en ella, que saben dónde están, que saben lo que tienen y lo que no, que conocen su fe tan bien que pueden dar testimonio, que saben mucho de la historia que se puede defender. Quiero un laicado inteligente, bien instruido, […que…] entienda cómo la fe y la razón están cada una en la base y los principios del Catolicismo” .

1 comentario:

Jack dijo...

Buen post. Conoces cvs, catholic voices? Procuramos formar ese laico del que habla Newman, ni charlatanes ni meros polemistas.