domingo, mayo 29, 2005

Primera comunión.

El mes de mayo ha estado, como todos los años, lleno de primeras comuniones. Niños de marinero, niñas de blanco y tul, familias emocionadas, con vídeo, las primas de 15 años demasiado cortas de falda, todo, a veces un poco hortera. Para muchos es una ocasión de reunirse, un evento, una competición por organizar una mini boda sin boda. Me da pena que muchos de esos niños no pisen la Iglesia más que de vez en cuando. Pero les tengo envidia, por su inocencia,sus almas limpias, su niñez, para recibir a Jesús, el creador, el salvador como alimento. Me acuerdo muy bien de mi primera comunión y de mi primera confesión, me dio de comulgar mi tío cura, que no cualquiera lo tiene. Jesús está a gusto con todos, pero especialmente con los niños, con los enfermos, con los desamparados, con los pobres. Recuerdo también la comunión de las gemelas, en su época se ponían un traje horroroso de medio monjas de blanco y la comunión de mis tres sobrinos mayores. Les ví muy guapos, con un cierto aire de responsabilidad presidiendo la mesa (que suele acabar en el postre o incluso antes), sabiendo que hacían algo importante, que recibían a Jesús. Se me salta alguna lágrima, porque quisiera recibirte Jesús con la inocencia y la pureza de un niño.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Caraacara me pones como una magdalena, qué jipíos.

Anónimo dijo...

Bravo caraacara,,,

antonioantoniogb dijo...

un saludo, caraacara

Jessica dijo...

Ya sabes que a mí me gusta llevar la contraria...

Creo que, como demasiadas celebraciones religiosas, el mercantilismo ha alcanzado también a las comuniones.

Si a las niñas no las vistieran de princesitas o a los niños de almirante; si no hubiera banquete en un restaurante de postín; si no hubiera regalos y, sobre todo, mucho dinero de por medio (para el dinero que maneja un niño); si la celebración se redujera, simplemente a "recibir a Jesús", ¿crees que habría tantos niños en catequesis todos los años?

Como tú bien dices, hoy en día una buena parte de la población casi no se acercan a la Iglesia más que en contadas y celebradas ocasiones: bodas, bautizos, comuniones. Son la excusa perfecta para reunir a la familia, para montar una fiesta que es tradición, y poco más. El sentido religioso de todo ésto se evapora. En lugar de protestar por éste hecho, harían bien en preguntar porqué es así, y qué parte de responsabilidad tienen ellos.

Si hay iglesias que tienen servicio exclusivo de cámara, y no puede grabar el evento un aficionado de la familia con todo el cariño del mundo; si hay templos donde el donativo para la celebración alcanza en ocasiones los 400€, algo de autocrítica les sería de mucha ayuda. Igual llegan a conclusiones sorprendentes.

Saludos:
Jéssica.

sinretorno dijo...

Mucha razón tienes. Lo que no es quienes deben darse cuenta: las familias,los curas,la jerarquía, la hostelería?. Sería muy bueno el realce cristiano de ese evento, pero comprende que la fe se hace cultura, incluso con el riesgo de desvirtuar la realidad. En todo caso, somo de cuerpo y alma, por qué dos personas que se quieren se regalan un anillo, una joya, algo de valor, y no un saco de cemento. El amor tiene esos detalles.

Carol dijo...

Inocencia y pureza de un niño...todos podemos, eso es la infancia espiritual: ¡que no se te salten las lagrmillas! ;)
Todos conocemos aquello de Si no cambiáis y os hacéis como niños no entrareis en el Reino de los Cielos, Jesus lo decía porque los niños están colmados de expectativas, creen que recibirán todo cuando necesiten para logar sus fines y además son insistentes!!! ("llamad y se os abrirá")La fe de un niño es capaz de esperarlo todo de Dios. Así quiere Dios nuestra fe.

JL dijo...

Yo estoy bastante de acuerdo con lo que dice Jessica. Cuando alguna vez he preguntado a mis alumnos por la Primera Comunión su respuesta, en general, no ha ido por el "recibir a Jesús", sino por todo lo exterior que conllevan estos actos. Yo también recuerdo muy bien mi primera comunión (también tengo un tío cura que fue quién me la dio) y recuerdo con mucho cariño al padre Jaime que fue quién me dio la catequesis. Hace sólo unos días escribía de él en mi blog por este mismo tema...