jueves, febrero 14, 2008

Normales.
















Pongamos por caso: varón más de cuarenta, con trabajo y familia, casado con una mujer, no ha tomado drogas, no es alcohólico, en España habla sólo español, no tiene depresión, ni stress postraumático. Ese señor "normal" no lucra ni un sólo punto de ayuda del estado o comunidad para trabajar, adquirir una casa. Compensa ser mujer, extranjera, con algún maltrato, que sepa catalán, en un programa de ayuda antidrogas y que sea de religión no católica. Tiene ya muchos puntos para ayudas, trabajo o vivienda. Es un ejemplo, una hipérbole. Pero la gente , digamos, normal, empieza a ser una minoría muy desatendida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Será una estrategia para que nos volvamos todos drogadictos, homosexuales, desfavorecidos...O todo a la vez

Anónimo dijo...

Tenemos que ser todos iguales y la única forma es que la gente normal se busque algún achaque, porque al revés: imposible

Un saludo, profesor

j.a.varela dijo...

Como decía un amigo con mucho sentido del humor, los heterosexuales-fumadores son una especie en riesgo de extinción inminente.

j.a.v.